Capituló 7
Sofia the first no me pertenece.
Esa mañana Sofia estaba muy feliz, se sentía como si flotara en las nubes, saludo a todos con alegría y a estos les alegro ver de nuevo esa bella sonrisa en su amada reina, sus reyes se habían reconciliado, algo muy natural, ya que esos dos no soportaban estar separados y aunque fingieran odiarse sabían que era todo lo contrario.
Tanta era la alegría de la joven reina que ya iba por su tercer plato de comida.
"Wow, Sofia, si no te conociera diría que estas embarazada, es tu tercer plato de comida" - bromeo Axel haciendo reír al resto.
La joven reina sonrió nerviosa y sonrojada, la verdad pensaba que tenía hambre por todos esos días que casi no comía pero ¿y si después de lo de anoche había quedado embarazada?, sería maravilloso poder darle un hijo a su esposo, se imaginó lo bello que sería, el pequeño ser creciendo dentro de ella y Hugo contento mimándolos a los dos, un pequeñín idéntico a su padre, ya se veía enseñándole juntos el Derby Volador y muchas otras cosas y ¿por qué no?, darle hermanitos o hermanitas.
"Te veo más repuesta hoy Sofi, creo adivinar porque" - canturreo, sonriendo maliciosa, Lidia.
La oji azul se puso más roja que una cereza, aún le daba vergüenza hablar de su intimidad marital con otras personas pero también se sentía sumamente feliz al recordar que ayer se habían amado como antes, habían recuperado su estabilidad matrimonial, no podía esperar porque volviera de su viaje para abrazarlo y volver a amarse.
"Pero ¿dónde está mi nieto?, no lo hemos visto en toda la mañana" - preguntó la abuela de Hugo y Axel.
"Es que ya salió a su viaje, aunque me hubiera gustado que se despidiera de mi antes de irse pero…" - explica Sofia pero Axel la interrumpió.
"¿Viaje?, qué extraño, no me dijo nada y ¿a dónde fue?" - preguntó su cuñado confundido.
"No lo sé, solo decía que tenía que salir urgente y que trataría de regresar pronto" - explicó normal.
"Algo está mal aquí, Hugo me lo hubiera dicho, ¿qué estará pasando?" - pensó Axel para no preocupar a Sofia.
"¡Ya!" - Hugo intentaba abrir la puerta del calabozo con la fuerza física pero nada funcionaba - "No puede ser"
Escucho a su padre quejarse de dolor y se pego a la celda al lado de la suya para sostener su mano, ya que unos barrotes los separaban.
"Hugo…hijo…perdóname…por mi culpa...estás aquí y Sofia..." - no pudo continuar ya que una fuerte tos no se lo permitió.
"No, papá, no digas eso, tú no tienes la culpa, si hay un culpable aquí es Rodrigo, Sofia es inteligente, astuta y muy fuerte, estoy seguro que ella lo descubrirá y saldremos de aquí" - le respondió viéndolo con preocupación, su padre estaba en muy malas condiciones.
"Hijo…" - en ese momento escucharon pasos de tacón que se acercaban hasta ellos.
"Hugo, mi amor, ¿qué te parece el lugar?, yo hubiera preferido un lugar más...romántico pero Rodrigo se empeñó en traerte aquí, aunque así puedes estar junto a tu padre, ¿no es hermoso?" - era Rebeca, la perversa mujer sonreía triunfante.
"Sabía que estabas loca pero no sabía que te aliabas con gusanos como Rodrigo" - respondió fríamente el peli negro.
"Oh, frío y enojado, me encanta, te ves tan guapo con el ceño fruncido" - dijo coqueta pero de una forma enferma.
Hugo solo la observo asqueado, esta mujer estaba obsesionada con él.
"Aunque me mantengas aquí nunca dejare de amar a Sofia, que te quede claro" - respondió en el mismo tono frío de antes.
"¡Esa maldita estúpida!, pero me las pagará, ella no te merece, yo sí" - en verdad estaba loca. Chasqueo los dedos y uno de los guardias abrió las rejas de la celda de Hugo al tiempo que le amarraba las muñecas - "y no intentes escapar o tu papá pagará"
El joven rey la miro con odio, no podía hacer nada o pondría a su padre en un riesgo peor del que ya estaba.
"¿Qué es lo que quieres hacer conmigo?" - le pregunto.
"Pronto lo descubrirás" - río la muy mustia.
Se lo llevaron a una habitación mejor equipada, limpia y bien arreglada, con todo lo que una recámara necesita pero eso no es lo que le extraño, todo estaba decorado casi como para una luna de miel, una cena digna de un rey en la mesa y la cama tenía pétalos de rosa, un miedo se instalo en su mente, ¿quería obligarlo a estar con ella?, enserio que le faltaba un tornillo.
"Siéntenlo" - ordenó mientras ella se sentaba en la otra silla, cerca a la de él - "Bien, déjenme sola con él"
Y así los guardias se fueron, dejándolo a merced de aquella loca descarrilada.
"Mmm...esto está delicioso, no te preocupes yo te daré de comer, di A" - dijo intentando darle de comer como si fuera un niño pero él volteo la cara.
"No gracias, no quiero nada, no pienso comer, ni beber nada de aquí" - hablo con asco y repulsión, además, nada le aseguraba que no lo envenenaran.
"Oh, pero si lo hice especialmente para ti" - se quejó con un mohín para luego sonreír - "Bueno, no importa, así vamos directo al plato fuerte"
Lo volteó un poco y ante la estupefacción de él se sentó en sus piernas, frente a él y lo beso con pasión, una pasión enfermiza y destructiva.
Al terminar el volteo su cara y escupió para quitarse el mal sabor de boca.
"Tus labios saben tan rico" - susurro en su oído estremeciéndolo del miedo.
"Me das asco, lastima, amo a Sofia y no me cansare de repetírtelo, no importa lo que me asgas yo siempre la voy a amar, incluso en la muerte" - le respondió sin quitar la expresión de odio de su rostro apuesto.
"¿Estás seguro?" - le susurró de nuevo para sacar una navaja de su mano y hacerle una herida en la espalda.
"¡Ah!" - se quejó pero trató de soportar el dolor mientras la chica sonreía mezquina.
"No importa si me desprecias...nunca volverás a verla…ahora eres todo mío, sea vivo o muerto…" - aseguró besando su cuello pero Hugo no mostraba ningún signo de gusto, es más, trataba de olvidar que tenía una herida y ser fuerte - "No sabes cuánto me encanta tu aroma" - Intentó besarlo pero él la esquivaba volteando la cara a ambos lados pero ella le apretó la boca - "No tienes alternativa...eres MÍO, mío, mío, todo mío y la boba de Sofia tendrá que aprender a vivir sin ti, además..Nicolás se casara con ella, no estará tan sola, ¿ves que no soy tan mala?.." - río confiada.
Continuó abusando de él, disfrutando de verlo adolorido y sufrido pero la única persona que estaba en su mente era su mujer, su amada Sofia, al menos ella estaba a salvo.
"Wow, Sofia, te veo muy contenta hermana, ¿las cosas entre Hugo y tu han mejorado?" - preguntó divertida la reina de Satin, ya que su hermana no para de sonreír y sus mejillas estaban rojas.
"¡Chicas, estoy tan feliz, feliz, feliz!, me siento como cuando nos hicimos novios, es tan hermoso, lo amo, lo amo, ¡lo amo!" - soltó un suspiro de gran ilusión y las mujeres rieron - "No puedo esperar a que vuelva para besarlo, abrazarnos y decirle cuanto lo amo, ¿ya les dije que lo amo?"
"Como un millón de veces" - respondió contenta su cuñada la reina de Zumaria.
Aprovecho un tiempo libre para ver a su mejor amiga, además quería saber cómo iba el tema de la desaparición de Garrick, Albuquerque ya lo había declarado muerto.
"Qué bien, eso significa que la malvada de Rebeca nunca podrá con ustedes" - comentó Lidia.
Eso le recordó a Sofia una duda que tenía desde la fiesta de Halloween - "Oigan, en la fiesta de Halloween, me dijo que Hugo y ella fueron novios cuando tenían 8, ¿Por qué terminaron?"
"Esa bruja venenosa, abandonó a Hugo por otro, él la quería, estaba enamorado pero cuando quiso pedirle que le dijeran a todos de su relación, ella se negó alegando que no era el momento pero el pobre de Hugo la encontró burlándose de él con otro niño" - le contó Amber recordando los hechos antes de la llegada de Sofia a la academia.
"Recuerdo que la expulsaron de la academia real porque insulto a las hadas y sus padres en vez de regalarla la alentaron a seguir" - comentó la oji verde.
"Lo he dicho, los hombres de mi familia atraen a las mujeres malvadas" - hablo la madre de Garrick. Tomo una de las manos de Sofia y en otra tomo una de las de Astrid - "Chicas por favor estén alertas no permitan que cualquier mujer de la que ustedes sospechen, se aprovechen de mis nietos, no las dejen acercarse, el punto no es dudar de todas las mujeres pero siempre habrá una qué querrá quitárselos, mantengan la guardia, no deje ser amables y benevolentes pero eso no quiere decir que sean ingenuas, todos los hombres de la familia de esposo siempre han sido el deseo de mujer perversas y mezquinas, como esa vez tan terrible"
Astrid y Sofia parpadearon confundidas.
"Disculpe pero ¿a qué se refiere con como esa vez tan terrible?" - preguntó curiosa La hermana de Hildegard.
"Eso es algo mi esposo les contara algún día por ahora sepan que no deben bajar la guardia, hay mujeres buenas pero también hay malas, de ellas es de quienes tienen que cuidarse" - hablo con suavidad pero también firmeza la abuela de los hijos de Garrick.
Ambas reinas intercambiaron unas mirada de extrañeza, no entendían porque tanto misterio pero respetarían los deseos de su abuela política y esperarían a que el esposo de la misma les explique cuando esté listo para hacerlo.
Los días fueron pasando y ya eran tres semanas, Sofia seguía esperando por Hugo pero al mismo tiempo sentía una opresión en su pecho que le decía que algo no estaba bien, hasta podría jurar que en algunos momentos podía oír la voz de Hugo llamándola débilmente, como si estuviera sufriendo, eso la angustiaba pero trataba de no pensar lo peor.
Axel, también tenía el presentimiento de que así había gato encerrado, todo estaba muy extraño, Sofia le enseño la nota que Hugo le dio y le pareció muy extraño que su hermano saliera de viaje en medio del problema con la desaparición de su padre, él no era así, así que sin que Sofia lo supiera para no asustarla pidió al comisario Myles que buscarán a Hugo también, desde hace dos días.
Para Garrick y Hugo las cosas iban de mal en peor, el antiguo rey de Albuquerque casi se muere al ver a su hijo herido, sabía que estaba mal pero a veces tenía el deseo de matar a aquella mujer, mientras más días pasaban más heridas tenía su hijo menor, esa villana era despeada, ya que Hugo no respondía a sus caricias y besos le hacía daño pero el joven rey se mantenía fuerte y la única mirada que le daba a la mujer era de odio y desprecio, varias veces podía oír que llamaba a Sofia mientras agonizaba, cosas que molestaba a Rebeca, pero la fe y el amor eran más poderosos, sobre todo la esperanza, si algo había aprendido Hugo de Sofia era a no perder las esperanzas, nunca rendirse, él siempre se lo decía, Sofia era más fuerte que él, por ella él luchaba por mantenerse vivo, sabía que en algún momento ella descubriría las maldades de Rodrigo y Rebeca y los salvarían.
Empeorándolo todo Rodrigo se aprovechaba y torturaba mas a Hugo para divertirse al ver a Garrick rogarle que dejara a su hijo en paz, sabía que para Garrick la vida de su familia era lo más valioso y sus hijos eran intocables.
Se sentía impotente, que lo perdonaran Dios y su esposa pero deseaba ver muerto a Rodrigo, nadie le hacía daño a su hijo y se salía con la suya, nunca le perdonaría a Rodrigo por lo que les estaba haciendo.
Hugo estaba muy mal herido, entre las torturas de Rebeca y Rodrigo su cuerpo sufría de dolor casi todos los días, sus ropas estaban sucias medió rotas y con rastros de sangre debido a sus heridas pero él no flaqueaba y se rehusaba a los intentos de Rebeca por casarse con él, prefiero a estar muerto, su esposa era Sofia, la única que amaba, a nadie más.
"¡AAAAAAAHHHHHHHH!" - gritaba Hugo al sentir como Rodrigo lo torturaba con su magia, se arrodilló en el suelo respirando con dificultad, ya hasta tenía sangre saliendo de su boca, el que no comiera ni bebiera nada desde que lo atraparon le había causado una deshidratación fuerte.
"¡Rodrigo, por favor te daré lo que quieras pero deja a mi hijo irse, te lo imploro, por favor!" - gritaba con mucho esfuerzo el antiguo rey de Albuquerque, casi llorando.
"¡No!, quiero verte sufrir, llorar, pedirme por la vida de tu hijo" - río como un maniaco ante el horror de ambos hombres - "me encanta ver como lloras al ver a tu hijo morir lentamente, porque por su culpa Elizabeth murió y se lo haré pagar, ¡tu hijo se morirá frente a ti!"
De su barita salió una luz blanca con niebla negra que rodeó a Hugo como una serpiente y al final trapo su cuello apretándolo.
Al mismo tiempo en Enchancia, Sofia estaba tomando el té con Miranda y Amber cuando de repente soltó la taza dejándola caer al piso destruyéndose ya que comenzó a sentir como si le estuvieran estrujando el cuello.
"¡Sofia, hija, ¿qué pasa?..¿Sofia?!" - preguntó angustiada Miranda al ver a su hija con las manos en su cuello y con un rictus de dolor en su rostro.
Sofia intentó hablar pero no podía era como si la estuvieran ahorcando y lo peor era que la voz de Hugo resonaba en su cabeza - "So...So...Sofia…Sofia…" - algo malo le estaba pasando a su esposo, podía sentirlo.
Su vista comenzaba a ponerse borrosa y ya no podía oír a su hermana y a su mama llamándola y lo próximo que vio fue oscuridad puesto a que se había desmayado.
En el calabozo de Aztlan Hugo estaba igual que Sofia, después de que Rodrigo terminada de ahorcarlo lo soltó sin ningún cuidado en piso dejándolo inconsciente.
"¡Hugo….Hugo, hijo, responde, Hugo!" - le gritaba su papá pero no le respondía.
"No te preocupes, aún vive Se fue del lugar dejando a padre e hijo solos, el antiguo rey de Albuquerque lloraba por el sufrimiento de su hijo pero debido a su llanto no pudo darse cuenta de que aquella misma mano blanca y transparente acariciaba los cabellos de Hugo con una infinita ternura, esa mano tenía un anillo dorado en el dedo anular y claramente era femenina.
"Garrick, mi amor, mírame" - esa voz, la conocía, al levantar su vista vio la imagen de su esposa verlo con una mezcla de amor y tristeza mientras mantenía su mano en los cabellos de su hijo.
"No...no es posible..Elizabeth, ¿eres tú?" - la mujer le sonrió dulcemente para luego ver a su hijo.
Se veía preciosa, incluso más de lo que recordaba, vestida de blanco y con unas alas blancas hermosas, todo un ángel, aunque era obvio, ella siempre fue un ángel.
"Sé que te sorprende y difícil de creer pero sí, estoy aquí" - respondió suave la bella mujer de largo cabello castaño rojizo y ojos verde oscuro como los de Hugo.
"¡Elizabeth, mi amada Elizabeth, no sabes cuánto te he extrañado, por favor ayuda a nuestro hijo, curarlo!" - pidió aún llorando y ella se fue a su lado tomó su rostro entre sus manos.
"Mi amado Garrick, ¿qué más desearía? pero solo puedo darles fuerzas para soportar, tengo prohibido intervenir en su destino pero como madre y esposa me han permitido enviarles fuerzas hasta que los encuentren, que te aseguro lo harán, no pierdan la fe, no puedo creer en lo sé ha convertido Rodrigo, perdóname si me hubiera dado cuenta a tiempo lo hubiera alejado de nuestras vidas para siempre" - sintió sorprendida como le acariciaba su mejilla para verla con amor.
"Tú no tuviste la culpa, él fue el que elijo esta vida, ser el villano, como quisiera que estuvieras viva y con nosotros, mi Elizabeth" - le explico con ternura.
"¡Oh, Garrick!" - gracias a que era un espíritu podía atravesar los barrotes y le dio un abrazo a su esposo y este la recibo contento para luego verse a los ojos y besarse como tantas veces lo habían hecho cuando ella vivía - "No importa cuando tiempo pase siempre te amare y te estaré esperando allá para estar juntos otra vez pero ahora debes ser fuerte por nuestros hijos, Hugo está haciendo todo lo posible por resistir, yo siempre estaré con ustedes cuidándoles, los amo, adiós" - le dio un beso en la frente a su hijo y desapareció.
Mientras que Sofia estaba en un lugar extraño, parecía un calabozo pero había mucha niebla y mucha y casi no podía ver, de repente vio un cuerpo en el piso, se acerco más para verlo pero quedo espantada al ver era el cuerpo de su esposo inconsciente, estaba horrorizada, corrió lo más rápido que pudo hasta él para tomarlo en su brazos con su cabeza en sus rodillas pero luego sintió un líquido caliente salir del pecho de Hugo, se horrorizó totalmente al ver que era sangre y lo más espantoso era que no se movía.
"No...por favor..no..Hugo, Hugo... ¿Hugo?... ¡NOOOOOOO!" - gritó desesperada para luego despertar - "¡HUGO¡" - gritó espantándolos a todos.
"¡Sofia!, ¿qué ha pasado?, ¿qué soñaste?, hija, ¿me estás escuchando?" - Sofia no estaba prestando atención, solo mirada sus manos.
"¡Hugo, ¿dónde está Hugo?, ¿dónde está Hugo?!" - gritó llorando, tenía miedo, miedo de que ese sueño allá sido un mal presagio.
"Tranquilízate Sofia, estas muy alterada, cálmate" - le pidió su hermana mayor.
"¡No, no hasta lo vea, quiero ver a Hugo, que venga, que venga ya!" - su madre la abrazo preocupada por lo mal que estaba su hija.
Axel le reveló a Sofia que ya había puesto a la guardia en la búsqueda de Hugo pero aún no habían encontrado nada ya que él nunca dijo a donde fue y cuando creyeron no encontrar nada se encontró una pequeña pista aunque esta los condujo a algo peor.
En el bosque del reino de Isleworth, encontraron el carruaje que Hugo se había llevado y lo sabían porque era el único que faltaba, pero lo más espantoso era que estaba todo destruido y había señales de que lo habían quemado, la pista era un trozo de la ropa de Hugo con una mancha roja que obviamente era sangre, y con los caballos voladores, era una escena verdaderamente monstruosa, habían sufrido quemaduras horribles pero no había señales de un cuerpo humano, lo que era más extraño pero aun así solo había una respuesta para todo esto, Hugo había sido acecinado.
"Mi reina, he venido a traerle malas noticias, se trata de su esposo" - hablo con pesar el comisario Myles, sentía un nudo en la garganta, conocía a su reina desde niña y le dolía tener que decirle algo tan horrible.
"¿Qué sucede?" - preguntó asustada, el hombre se quedo cayado no sabía cómo empezar -"¡Digame, ¿qué pasa?, ¿qué le pasó a mi esposo?!"
"Lamentablemente...el rey Hugo…esta muerto, lo asesinaron" - le costó decirlo pero tenía que hacerlo.
Todos quedaron sin aliento ante las palabras del comisario.
Por su parte Sofia sintió como si su corazón se hubiera detenido y cayó de rodillas siendo auxiliada por su madre.
"No...no..no….¡NOOOOOOOOOO¡, ¡HUGO¡, ¡NOOOOO¡" - grito con todas sus fuerzas totalmente desconsolada, sosteniéndose de su madre.
Todos quedaron en silencio, hasta Axel estaba mudo, como si aún estuviera tratando de digerir la información de que su hermano estaba muerto.
"¡No, no, mi hermano no, él no está muerto, no puede ser!" - se lanzó sobre el comisario y lo tomo de las topas zarandeándolo mientras las lágrimas salían como ríos de sus ojos.
"¡Axel suéltalo, él no tiene la culpa, suéltalo, suéltalo!" - rogó su esposa tan triste como él, como todos era la más desconsolada era Sofia.
Canción: No me enseñaste de Thalía
Llama, no importa la hora que yo estoy aquí
Entre las cuatro paredes de mi habitación
Es importante al menos decirte
Que esto de tu ausencia duele
Y no sabes cuanto
Ven, aparece, tan solo comunícate
Que cada hora es un golpe de desolación
Es demasiado aburrido no estar a tu lado
Después de que se supo la noticia de la supuesta muerte de Hugo, se indicó una semana de duelo y luego serían los preparativos funerarios, aunque no tenían el cuerpo de todas formas tenían que velarlo y se iniciaron las investigaciones sobre su misterioso asesinato, Axel no se quedaría tan tranquilo, sabía que la desaparición de su padre y la muerte de su hermano tenían una relación y no descansaría hasta encontrar al culpable.
Sofia, no comía, no dormía, nada, solo lloraba, día y noche y aunque le pedían que comiera ella se reusaba, además que ya no sonreía y no hablaba con nadie o más bien casi no decía palabra, era un zombi en vida, no salía de su cuarto para nada y para lo único que había salido era para el funeral de su esposo, aunque su rostro era inexpresivo.
Y además, como esposa del hijo menor del antiguo rey de Albuquerque tenía que ir a las cuestiones funerarias en el reino, ese día había sido el más triste en todo la nación, desde la muerte de la madre de Hugo y Axel, habían decidió hacer los dos velorios juntos, otra cosa que también la entristecía la muerte de su suegro pero su esposo era quien más le dolía.
Debido a ello Roland II decidió volver a dirigir el reino hasta que Sofia estuviera en condiciones para volver a gobernar, el consejo real de Enchancia le dio el permiso de tomar el puesto de rey hasta ese entonces.
"Muchas gracias su majestad y por favor envíale mis condolencias a la reina Sofia" - pidió unos de los aldeanos que había ido en busca de ayuda para su huerto.
"Gracias, se lo diré" - agradeció con tristeza, el padre legal de Sofia.
Mientras que en su habitación, Sofia estaba recostada en su cama, no quería salir, no tenía ánimos de nada, solo quería llorar, las palabras que aquella anciana le había dicho sonaron en su cabeza - "la vida de su esposo corre peligro, el mal lo asechara" - y se había hecho realidad, su esposo ya no estaba con ella y era el dolor más grande de que podría haber experimentado en su vida, después de la muerte de su papá.
Volvió a llorar al recordar todo lo vivido junto a él, desde su niñez hasta ahora, sus besos y sus caricias, todas las noches que pasaron juntos, amándose hasta el amanecer, ella era suya y siempre lo sería, no importaba si él estuviera muerto, lo seguía amando con todo su corazón, con todo su ser.
Quería verlo, una parte de su mente y su corazón parecían no querer aceptar que él estaba muerto, muerto, esa palabra se había convertido en la más odiaba para ella y en cierta forma, su corazón le decía que él aún podría estar vivo pero luego de ver el trozo de tela de la camisa de Hugo sucia y con sangre seca, su mente dudaba y se decía que podía ser la negación.
Se levanto de la cama, esa que tantas noches habían compartido, se fue al armario y tomo una de sus camisas para abrazarla contra su pecho mientras volvía a caer en el llanto, ya habían pasado dos meces desde la muerte Hugo y también la de Garrick, debido a que lo habían declaró muerto, no permitió que sacaran sus cosas de la habitación.
Ven, que mi alma no quiere dejarte ir
Que los minutos me acechan aquí todo es gris
Y alrededor todo es miedo y desesperanza
Ven, que nunca imaginaba como era estar sola
Que no es nada fácil cuanto te derrotan
Que no sé qué hacer y aquí no queda nada de nada
No me enseñaste como estar sin tí
Y qué le digo yo a este corazón
Si tú te has ido y todo lo perdí
¿por dónde empiezo, si todo acabó?
No me enseñaste como estar sin tí
Cómo olvidarte si nunca aprendí
"Hugo…mi amor...tú, tú no me enseñaste a estar sin ti…te necesito, te necesito, regresa…." - se deshacía llorando.
"Sofia, soy yo, Amber y Vivian está conmigo, queremos hablar contigo, por favor déjanos pasar" - pidió angustiada su hermana mayor al otro lado de la puerta del cuarto.
"¡No…no quiero ver a nadie!, ¡váyanse, déjenme sola!" - gritó enojada.
"Oh, ella nunca me había hablado así, bueno, solo cuando se enojaba conmigo pero tampoco tan fuerte como ahora" - comentó un poco ofendida pero preocupada.
"Es que está muy dolida, está sufriendo, hay que entenderla Amber" - explicó con pena Vivian.
"Pues a mí me va a tener que escuchar" - era la voz de James, ante la mirada curiosa de su esposa y su hermana melliza se acerco a la puerta y toco varias - "Sofia, soy James, hermanita, sé que como te sientes pero este no es el momento para que estés sola, sabes que cuentas con tu familia y la familia de Hugo también está preocupada por ti"
Llama y devuélveme todo lo que un día fui
Esta locura de verte se vuelve obsesión
Cuando me invaden estos días tristes
Siempre recuerdo mi vida
Yo como te amo
Ven, que mi cuerpo la pasa extrañándote
Que mis sentidos se encuentran fuera de control
Es demasiado aburrido no estar a tu lado
Ven, que nunca imaginaba como era estar sola
Que no es nada fácil cuanto te derrotan
Que no sé qué hacer y aquí no queda nada de nada
No me enseñaste como estar sin tí
Y qué le digo yo a este corazón
Si tú te has ido y todo lo perdí
¿por dónde empiezo, si todo acabó?
Cómo olvidarte si nunca aprendí
"¡Lárgate James!" - le exigió pero el rubio sabía que era su dolor el que hablaba, así que sin su permiso tiro la puerta de la habitación para verla tumbada al pie de la cama, abrazada a una de las camisas de Hugo, con los ojos rojos de tanto llorar.
Intentó tomarla de las manos pero ella no quería, además no quería soltar la camisa de su esposo.
"¡Sofia, no puedes seguir así, por Dios, van dos meces desde las muertes de Hugo y Garrick y solo te la pasas encerrada en esta habitación, acostada en esa cama, llorando, ¿tú crees que a Hugo le hubiera gustado verte así?" - le preguntó serio.
"Sal de mi cuarto, tú nunca quisiste a Hugo, ¡nunca quisiste que me casara con él!, seguro que te sentirás feliz por su muerte" - Vivian y Amber se quedaron impresionadas, Sofia estaba hablando demasiado.
"¡Escúchate¡ tú nunca le has hablado de esa forma a nadie" - gritó el rubio para luego serenarse - "Si, es cierto, nunca me gusto la idea de que te casarás con Hugo pero...sabía que él era el único indicado para ti" - ante ello las tres mujeres lo vieron asombradas - "Sofi, sabía que Hugo era el único hombre que te podía hacer feliz y también, a pesar de no agradarme mucho, siempre supe que él te amaba como a nadie en este mundo por eso no me interpuse entre ustedes, por eso no puedes seguir así hermana, Hugo te amaba, no, sé que desde este aún te ama pero él no podrá estar en paz si te ve así, él siempre estuvo orgulloso de ti, siempre me decía lo fuerte que eras con una gran sonrisa, porque era consciente de que tú eras más fuerte que él, ok, ustedes siempre han sido igual de fuertes pero ya sabes tú eres su favorita y eso yo no sé lo iba a contradecir"
"Hugo, ¿mi Hugo te decía eso de mi?" - río un poco entre las lágrimas.
"¿Tú qué crees?" - medio sonrió el rubio - "Sofia tú eras su admiración pero más que eso eras y siempre serás la mujer que él ama, no importa si ya no está físicamente, tú siempre el verdadero amor de Hugo, por eso se que él se sentiría muy mal si te ve atrapada en dolor por siempre, el que salgas de aquí e intentes volver a tu vida no quiere decir que no ames a Hugo, él sabe que tú siempre lo amaras, además necesitamos que la Sofia de antes regrese, el culpable de las muertes de Hugo y su papá, está allá fuera y tú debes mostrar tu fortaleza para ayudar a Axel a encontrarlo y hacer que pague y siempre tendrás nuestro apoyo, no te dejaremos sola en esto, si necesitas desahogarte hazlo, siempre estaremos contigo, aunque ya no vivamos juntos somos tu familia y te apoyamos"
Sonrió por las palabras de su hermano pero también lloro no es fácil olvidar el dolor pero sería fuerte por ellos y por Hugo, se abrazó a James para ahogar sus llantos y él la recibió contento de que le haya escuchado y entendido, Vivian y Amber se unieron al abrazo y cuando Miranda y Roland los vieron gracias a la puerta abierta se unieron también. Eran una familia y se apoyaban el uno al otro.
No me enseñaste, amor cómo lo hago sin ti
No me enseñaste como estar sin tí
Y qué le digo yo a este corazón
Si tú te has ido y todo lo perdí
¿por dónde empiezo, si todo acabó?
Cómo olvidarte si nunca aprendí
No me enseñaste como estar sin tí
Y qué le digo yo a este corazón
Si tú te has ido y todo lo perdí
¿por dónde empiezo, si todo acabó?
Cómo olvidarte si nunca aprendí
No me enseñaste como estar sin tí
Y qué le digo yo a este corazón
Si tú te has ido y todo lo perdí
¿por dónde empiezo, si todo acabó?
¿Por dónde empiezo si nunca aprendí?
Algunos días después llegó Abril y Sofia ordenó al comisario Myles buscar hasta la más mínima pista del culpable, todavía quería llorar pero había entendido que no podía quedarse así para siempre, ella era la reina y tenía un reino por el que velar, de por sí su corazón aún tenía la extraña sensación de que Hugo aún estaba vivo, a veces podía oírlo decir su nombre en sueño solo que cada vez se hacía más débil, no sabía cómo explicarlo pero de algún modo sentía que él la necesitaba.
Cedric le había mando una carta, diciéndole que pronto regresaría y necesitaba hablar con ella de algo sumamente importante que tenía que ver con Clow que podría ayudarlos a encontrar al culpable de la muerte de su esposo, también le explico que no había podido ir al funeral de Hugo por lo mismo, sin embargo al saber de la muerte de su rey supo que Sofia necesitaría de su apoyo y por eso intensificó la búsqueda.
"Bienvenido de regreso Cedric, ¿cómo te fue en la escuela de brujos con tu padre?" - quiso saber Baileywick.
"Bien, mucho que hacer" - respondió con su tono habitual para luego suavizarlo - "¿cómo está Sofia?"
"La reina está esperándote en el despacho" - el hechicero agradeció y se fue para allá.
Al entrar vio a Sofia con un vestido negro, pues aún estaba de luto y él le sonrió dulcemente y extendió los brazos para darle un abrazo y ella aceptó, dejando que una vez más sus lagrimas salieran a flote.
"¡Sr. Cedric, es tan difícil!, no puede ser que Hugo…" - él le acarició la espalda para reconfortarla. Cedric quería mucho a Sofia, era como una hija para él, por lo que no le gustaba verla triste y era a la única que le daba una sonrisa, además de su familia.
"Ya Sofia, no llores, tú eres fuerte, además...Hugo estará feliz de verte sonreír" - la joven eres a sonrío contenta de contar con su apoyo.
"Dijo que tenía algo muy importante que decirme, ¿qué es?, ¿es algo de Hugo?" - preguntó ya un poco más repuesta.
"Algo así, pero sí, es muy importante y esto nos dice quien es el culpable de al muere Garrick y la de tu esposo" - saco de su túnica un libro rojo y líneas doradas todo de cuero.
"Historias de las familias de Hechiceros más poderosas de Todos los tiempos" - leyó en la tapa del libro - "¿y esto porque?"
"Verás, le prometí a tu esposo que nos e lo diría a nadie y menos a ti pero ahora que ya no está creo que puedo decirte. Hugo me contó en octubre del año pasado que tuvo aún pesadilla en la que un ser extraño le decía que podía ver los destinos de los demás y..." - ella lo detuvo allí.
"Un momento, ¿dijo eso, que ve el destino de los demás?, yo tuve un sueño igual, ¿qué más le dijo?" - preguntó era increíble que hubieran tenido el mismo sueño.
"Bueno, dijo que le había mostrado imagines de ti y ese rey de Aztlan juntos, alegando que él era tu verdadero amor y que era un error que tú fueras su esposa" - Sofia estaba anonada, era la misma pesada solo que ella lo tubo de él con Rebeca - "entonces, Hugo me pido que le dijera quienes podían tener ese tipo de poder, ver el futuro, el destino, Clow era primero y aunque su reencarnación tiene una actitud extraña no creo que sea capaz de hacer daño menos a su descendiente. El segundo es Merlin pero él jamás sería capaz de algo así y el tercero era el enemigo más grande de Clow, Wang Liu, así que era probable que esté fuera el culpable, bueno su descendencia"
"¿Wang Liu?, ¿cómo se llama la persona que es actualmente su descendiente?" - le preguntó más seria que antes.
"Bueno, en el árbol genealógico que tenía no estaban sus nombres pero aquí pude conseguir al menos la información de la última familia que heredó el dominio de la familia Liu y no vas a creer quién es" - el hombre de cabello negro con mechas blancas cambio la página y le mostró a la familia real de Aztlan.
Los ojos de Sofia estaban más abiertos que nunca, ahora todo tenía sentido, Rodrigo era el culpable de la muerte de Hugo y de mucho más pero ya que sabía podría hacerlo pagar.
