Esa noche tal como Yoh lo anunció se fue enseguida a su cabaña a descansar, mientras que Sotu y Jake volvieron al menos una hora después ya que se habían quedado charlando un rato más con las chicas fuera de la cabaña.
A la mañana siguiente todos los estudiantes se reunieron a desayunar en el gran comedor, ese sería el último día que pasarían completamente allí, pero no por eso los ánimos decaían pues ese día asistirían no solo al tan esperado festival en la noche, sino que antes tendrían un emocionante partido de fútbol entre los chicos de la clase.
Yoh dirigió su mirada a la mesa en que generalmente se sentaba Anna, allí se encontraban tranquilamente desayunando Jake, Sotu y otros compañeros más, pero por ningún lado había señales de la rubia. El shaman soltó un largo y cansado suspiro, ¿ por qué ya no le sorprendía el nunca poder encontrarla?
Anna por su parte gastó gran parte de la mañana y la tarde terminando de arreglar los detalles sobre las entradas de sus compañeros al festival.
-¡Anna por aquí! - gritó Naoko quién estaba sentada junto a Meilin en la primera fila de la gradería, esperando el inicio del juego de fútbol.
-Te guardamos un asiento- dijo amablemente Meilin en cuanto Anna llegó hasta donde estaban ellas.
La rubia tomó su asiento en la mitad mientras miraba hacia el campo de juego, al parecer todos los muchachos iban a participar; los chicos se repartían los petos aleatoriamente para ver en qué equipo jugaría cada uno de ellos; por lo que se podía ver hasta el momento Yoh y Manta jugarían juntos en un equipo, mientras que Jake y Sotu en el contrario a estos.
Rápidamente los equipos escogieron a su capitán, no fue una sorpresa ver que Yoh era el capitán en el suyo y Jake en el de él. El árbitro los convocó en la mitad de la cancha en donde Yoh y Jake se vieron forzados de acuerdo a las costumbres del juego a darse un no muy cordial apretón de manos antes de iniciar.
-Que gane como siempre el mejor- dijo Jake con una sonrisa petulante mientras apretaba con fuerza la mano de Yoh. El castaño no dijo nada, simplemente devolvió el apretón mirándolo con escepticismo.
El árbitro anunció el inicio del juego con el pitido de su silbato y sin más el partido comenzó.
Decir que era un juego reñido era poco, Yoh y Jake daban su mayor esfuerzo en la cancha, ninguno quería dejarse ganar del otro.
- Rápido Manta! a tu derecha!- gritó Yoh corriendo hacia el y pasándole el balón
Manta daba lo mejor de si ya que podía ver la seriedad de su amigo en el juego, aún así era casi que imposible mantenerle el paso a el castaño y el rubio; Jake había interceptado el pase y ahora tenía el balón en su posesión.
-Demonios- siseo Yoh yo por lo bajo y empezando a ir tras el rubio.
En las gradas la mayoría de chicas gritaban con emoción, el partido era bastante excitante; el grupo se dividía básicamente en dos: las fanáticas de Yoh y las fanáticas de Jake; y en la mitad de toda esta locura se encontraba Anna simplemente mirando con escepticismo como se desarrollaba el juego.
-VAMOS YOH!, VAMOS MANTA!- gritó Meilin desde su silla.
-VAMOS JAKE! VAMOS SOTU!- gritó con todas sus fuerzas y levantándose Naoko.
Por mucho que Yoh y su equipo intentaron detener a Jake, este llegó a la portería y anotó el primer gol del juego.
-Y ASÍ ES COMO SE HACE!- grito Jake con emoción mientras varias chicas en las gradas celebraban la anotación de el rubio, quien sin perder ni un segundo se acercó a estas y llegando frente a donde se encontraba Anna, tomó parte de su peto acercándolo a su boca con su puño y y luego lo alejó como haciendo un saludo con este a Anna - Ese fue por ti Kyoyama!- anunció frente a las graderías con una pícara sonrisa el rubio antes de volver al juego.
Las expresiones de emoción y ternura no se hicieron esperar.
-AWWW Qué romántico! Wart te dedicó su gol! - dijo emocionada Meilin a la rubia.
-Son tan lindos! y hacen tan bonita pareja!, ¿Cuando piensan formalizar finalmente las cosas!?- expresó Naoko.
Anna sentía como todas las chicas a sus espaldas hablaban de ella, y la mirada de varios de los chicos en la cancha posándose sobre ella también, le fue imposible no sonrojarse, no ante el hecho sino ante lo que esto había generado.
- Vaya, nunca había visto Anna tan apenada- dijo Sotu cuando Jake volvía junto a él.
- Fue un buen movimiento Wart- dijo otro de sus compañeros de equipo felicitándolo - no me refiero solo a la anotación, sino a hacer a todos saber oficialmente lo que hay entre tú y Kyoyama-
-Vaya, Wart si que es bueno en el fútbol- expresó kirin acercándose a Yoh -definitivamente es de Alemania-
El castaño parecía no determinar lo que sucedía a su alrededor o al menos no con el juego, su mirada estaba fija al otro lado de la cancha, más exactamente en la cara sonrojada de Anna; la conocía bastante bien y veía lo mucho que se esforzaba por disimularlo.
En ese momento algo dentro de Yoh despertó, no sabía si había sido la acción de Jake, el sonrojo de Anna, las palabras de los demás al respecto o simplemente había tenido ya más que suficiente, pero el chico se sentía ahogado por la ira y la frustración, cosa que fue más que obvia entre más avanzaba el juego.
Yoh nunca había sido una persona violenta o competitiva, pero ese día esa teoría se daba por desechada; el castaño jugaba al ataque, cometía una falta tras otra. Tanto su equipo como el contrario empezaban a temer el tan sólo acercarsele, bueno todos excepto una persona, Jake, quien jugaba con la misma intensidad que el castaño.
En un momento Yoh se encontraba muy cerca de la portería, si seguía así de seguro conseguiría meter un gol; sin embargo su estrategias se vio truncada por la intervención de Jake, qué viendo que nadie podría detenerlo hizo que Yoh sufriera un traspié y cayera con fuerza.
-YOH!- dijo Manta con preocupación acercándose a ver si su amigo se encontraba bien.
Por su parte Sotu también se acercó y ayudó a Jake a levantarse ya que éste también había terminado en el suelo. -Que demonios fue eso Wart, este es un partido amistoso!- dijo con reproche.
Sin embargo apenas Jake se levantó lo primero que vio fue como Yoh se levantaba lentamente con ayuda de Manta y luego empezaba a dirigirse directamente hacia él. El ambiente daba para una pelea, todos en la cancha lo presentían desde que Jake había metido el primer gol, pues la hostilidad entre el y el castaño era casi palpable.
-Tarjeta amarilla y tiro penal- anunció el árbitro situándose a tiempo entre los dos muchachos y evitando una confrontación; los dos se miraron con seriedad entre sí, ninguno parecía estar dispuesto a ceder ni siquiera en su mirada.
-Wart, Asakura más les vale empezar a comportarse- advirtió con seriedad el árbitro pues sabía que no sólo el rubio había estado jugando de manera agresiva. Jake bufo por lo bajo y se dio la vuelta para que Yoh cobrara su tiro, y pudieran proseguir con el juego. Desde las gradas Anna miraba con extrañeza al castaño, pocas veces había visto un temple como ese en el, desde su punto de vista tanto Yoh como Jake se estaban extralimitando en la fuerza y brutalidad de sus jugadas.
Yoh cobró el tiro penal, logrando conseguir un punto y empatando el juego. El partido prosiguió de la misma manera hasta que llegó a su fin, la puntuación siendo 1 -1, un empate. Se consideró por un momento decidir el ganador a través de tiros penales, sin embargo el árbitro podía ver como todos los jugadores se encontraban exhaustos, había sido un juego bastante duro.
Terminado el juego Yoh se sentó por un momento a respirar y tomar algo de agua, podía sentir su corazón latir con fuerza sólo que no sabía si se debía a la adrenalina o a la ira, Manta quién también estaba bastante agotado se acercó lentamente a su amigo - Ese fue un juego... mmm...Interesante- dijo el pequeño con duda ya que no encontraba el adjetivo apropiado.
Yoh tan sólo lo miro por un momento, sabía cuánto había presionado al pequeño y en general a todo su equipo, empezaba a sentirse algo culpable por eso. -yo... Lamento si le quite la diversión al juego- dijo el castaño apenado.
-jeje- río suavemente Manta - no está mal ser competitivo, siempre y cuando sea por los motivos apropiados-
No había necesidad de más palabras los dos sabían exactamente a lo que se refería a Manta.
Por su parte Jake se dirigió a su cabaña a tomar un baño, siendo seguido de un muy molesto Sotu. - Qué formas de jugar son esas!? pudiste haber lesionado a alguien!...-
Sotu solo se explayaba en regaños al rubio, quién se sentía como si lo estuviera reprimiendo su padre, el rubio aguanto lo que más pudo hasta que terminó por explotar también -YA BASTA! Sé que no fui el mejor jugador hoy, pero tampoco dejemos de lado qué parte de eso fue gracias a Yoh, yo sólo trataba de darle un poco de equilibrio al juego!-
Sotu se quedó callado por un momento observando la seriedad del muchacho, sabía que en parte tenía razón así que dando por terminado el tema simplemente sentenció- los problemas que tengan con Yoh solucionenlos de una buena vez, ya que esto no se está volviendo cansado sólo para ustedes, sino que para todos los demás-. Dicho esto Sotu prosiguió con su camino.
Por otro camino Anna y Naoko se dirigían de vuelta también a su cabaña a paso lento ya que debían ayudar a Meilin en cada paso a causa de su pie lastimado.
-Ese sí que fue un juego- dijo exaltada Naoko
Anna y Meilin sólo se mantuvieron en silencio pensando al respecto
-Que no lo creen? -
-A decir verdad... yo no lo disfruté mucho- dijo finalmente Meilin -Los chicos no parecían estar divirtiéndose-
-umm para muchos la diversión es simplemente ganar- explicó Naoko - como en el caso de Jake, se nota que es bastante competitivo-
-si, quién nunca pensé que lo fuera y me sorprendió fue Yoh, en un punto podía verse que quería ganar mucho más que Jake- recapacito Meilin pensando en el juego
Anna se mantuvo en silencio todo el recorrido analizando la conversación, su percepción no era muy diferente a las de sus compañeras, y ese no era el problema, el problema era ¿por qué Yoh había actuado así?, no era nada propio de él.
Por su parte Yoh decidió tomar un tiempo a solas para recapacitar acerca de su actitud en el juego, le debía una disculpa a más de uno, pero al único al que se rehusaba a dársela definitivamente era a Jake. Cuando el castaño menos lo notó ya era de noche -el festival- dijo para sí mismo bajándose del árbol en que se encontraba recostado y empezando a correr.
Anna y sus compañeras de habitación habían descansado, se habían alistado y ahora se encontraban en la enfermería esperando por un par de muletas qué le prestarían a Meilin para asistir al festival.
-Con que aquí estabas- dijo Jake llegando al sitio y llamando la atención de las tres chicas que enseguida voltearon a mirarlo.
- ¿Qué necesitas ahora?- preguntó la rubia de manera algo hostil
- Venía a invitarte al festival, pero por ese tono de voz ya no sé si sea tan buena idea- se burló Wart
Anna simplemente rodó sus ojos mientras sus brazos estaban cruzados sobre su pecho - Que no ves que estoy ocupada?- respondió la chica mirando a sus compañeras.
-Está bien Anna no te preocupes- dijo con amabilidad Meilin - ve yendo nosotras los alcanzaremos allí-
- sí- secundó Naoko - además ustedes trabajaron bastante organizando todo esto lo menos que merecen es disfrutarlo el mayor tiempo posible-
Jake sonrío ante el apoyo recibido por las chicas y les dio una gran sonrisa como agradecimiento. -Vamos?- dijo el rubio ofreciendo su brazo a Anna, quien lo ignoró por completo y empezó su camino al festival seguida de un feliz Jake.
El festival era mucho más de lo que habían esperado, el ambiente, los juegos, la comida, todo era espectacular para el deleite de los estudiantes.
-Yoh! Amigo ¿dónde te habías metido?- exclamó Manta al ver llegar al castaño; Yoh sólo respondió con una pequeña y tímida sonrisa, ¿Qué dónde había estado?, el castaño había vuelto a su cabaña, se había dado una rápida ducha y luego había ido a la cabaña de Anna en espera de al fin encontrarla y hablar con ella, pero para sorpresa suya la cabaña estaba totalmente vacía. El castaño dio un pequeño suspiro recordando lo sucedido, luego miró a Manta nuevamente dandosé cuenta que este no se encontraba solo, al pequeño estaba en compañía de Meilin, Naoko y Sotu; a quienes cortésmente saludo el castaño.
Las chicas respondieron con amabilidad y una sonrisa, mientras que Sotu con algo de reproche, pues aún seguía molesto por su actitud durante el juego de fútbol.
-¿Y qué tal les ha parecido el festival? - preguntó Yoh tratando de romper el hielo, pues el ambiente parecia un tanto tenso.
-Es muy hermoso!- respondió animadamente Naoko -lo que más me gusta son las luces y los juegos; no puedo esperar para subirme a la gran rueda giratoria!- dijo señalándola.
-Ciertamente es una atracción impresionante y muy especial- apuntó Sotu mirando con una pequeña sonrisa a su amiga-algunos dirían que hasta romántica-
-jeje ¿será?- dijo con algo de sonrojo Manta observando de medio lado a Meilin
- vaya! en ese caso... Sotu deberías subir conmigo?- dijo una feliz Naoko, Sotu sólo sonrió con un pequeño sonrojo y asintió, los días que había podido compartir con la chica durante el campamento le habían servido para darse cuenta la extraña pero especial atracción que había entre ellos dos.
-Al menos alguien es correspondido- pensó por un momento Yoh al ver la escena
Por su parte Manta y Meilin también miraban con atención a la gran rueda, Yoh sintió que estaba de más en el sitio por lo cual se excusó diciendo -jiji saben yo tengo que ir a buscar a Annita, ¿por qué no suben ustedes dos?
Manta sonrió en agradecimiento a su amigo pues sabía lo que intentaba hacer. Meilin por su parte asintió ella también tenía muchas ganas de subirse, no le desagradaba en absoluto la idea de que fuera con el pequeño y dulce Manta.
-bien, nos veremos después - dijo Naoko, empezando a arrastrar a Sotu al juego- Por cierto si buscas a Anna, ella a lo mejor se encuentra un tanto ocupada - soltó Naoko con una pequeña risilla.
Yoh miró a la chica con duda, lo que había dicho parecía llevar casi que un doble sentido, pero ¿por qué?
-jeje solo ignórala- repuso Meilin empezando avanzar junto a Manta - solo lo dice porque Anna se encuentra disfrutando del festival con Jake-
Manta le dedicó una preocupada mirada a su amigo, quién tan sólo sonrió y le señaló que siguiera tranquilo. Tan pronto como las dos parejas se perdieron entre la multitud el semblante del castaño volvió a ponerse muy serio, le preocupaba como ya no era para nada extraño el hecho de que Anna se encontrará siempre con el rubio.
En otra parte del festival Anna y Jake disfrutaban de su tiempo juntos, o al menos eso parecía; ambos competían en un juego de habilidad lanzando dardos a sus objetivos.
-3,2,1... Fin del juego!- anuncio él vendedor haciendo que la pareja se detuviera en el momento - el puntaje final es 70-65; gana la señorita!-
-En tu cara Wart!- dijo victoriosamente Anna
-Muy bien, muy bien- dijo tranquilamente Jake -Entonces el puntaje por el momento es 4-4-
-Disculpa! 4-5! o que olvidas lo que sucedió en los carritos chocones!- dijo con superioridad la sacerdotisa
-Parece que a la que se le olvida es a ti, claramente eso fue un empate!-
Anna lo miró con molestia - jaaa, como sea, en ese caso necesitamos un juego para hacer el desempate, uno en el que no haya lugar a dudas de quién es el vencedor-
Jake rió por lo bajo siguiendo a la chica -Ves te dije qué por mucho que uno lo intente a veces es imposible no enfrascarse en el ambiente y comportarse de manera tan competitiva-
Anna no dijo nada y sólo continuó, diablos! el chico tenía razón, y pensar que toda esa estúpida competencia había comenzado con su reclamo respecto a la forma en que había jugado el partido de fútbol contra Yoh.
-Sólo lo dices para dejar las cosas así porque sabes que vas a perder- refunfuño la rubia
-Para nada! hagámoslo!- dijo con emoción Jake. Definitivamente en ese ámbito ambos eran más que compatibles, los dos eran demasiado competitivos.
Yoh caminaba por el festival tratando de encontrar a Anna, cuando de repente se encontró con una gran multitud. -Vaya ambos son muy buenos!-, - Este es su segundo empate-, - los hubieras visto en los carros chocones era algo aterrador!-,- yo le voy a la rubia!-,- parece que con esta vez lo decidirán del todo- eran algunas cosas que se escuchaban entre el tumulto de gente. Yoh se acercó con curiosidad a mirar qué es lo que tanto observaban todos, para su sorpresa se trataban de Jake y Anna, quiénes competían en un juego muy similar al que él y Anna habían jugado hace tan sólo unos meses en el templo cerca de la pensión.
Los dos rubios iban con todo lo que tenían, esa sería la ronda definitiva; la situación era muy parecida a la que había pasado ella con el castaño meses atrás, el tiempo para disparar se acababa, iban empatados y sólo quedaba un objetivo.
-TIEMPO!- gritó el encargado del juego -El GANADOR ES.. EL SEGUNDO COMPETIDOR- señalando a Jake. La cara de molestia de Anna no se hizo esperar, la rubia arrojó al mostrador con descuido y fuerza el arma de juguete.
-Hey!- se quejó el dueño del mostrador
- vaya, en verdad no soportas perder - dijo Jake con una gran sonrisa - No se preocupe yo pagaré por los juegos y por los daños que hayamos podido causar-
Yoh vio como Jake pagaba y luego corría detrás de Anna que empezaba a alejarse rápidamente. - ella siempre odiara perder, como es que él no lo entiende- dijo para sí mismo el castaño recordando como hace meses el había tenido la oportunidad de vencerla pero había decidido simplemente no hacerlo, ver una pequeña sonrisa de Anna valía mucho más que su orgullo.
Jake camino junto con Anna en total silencio hasta que estuvieron frente a la sección de comidas. - te gustaría comer algo?- ofreció el muchacho
-Bien- dijo la rubia aún con molestia sentandose en una de las mesas - Probaré las brochetas de cangrejo, las tortas de pescado y cualquier tipo de helado que tengan-
-emmm, bien... No tengo problema en pagar, pero yo gané! no deberías ser tú la que me sirviera a mí?- se quejo el chico
La enojada mirada de Anna hizo que el rubio se asustara y sin decir más fuera a conseguir la comida. Cuando por fin estuvo sola dio un largo y cansado suspiro.
-¿Qué sucede Annita?,¿qué acaso no te diviertes en el festival?- dijo Yoh llegando y sentandose frente a ella. Anna levantó su mirada al escucharla llegada del castaño; aunque Yoh tenía su sonrisa de siempre se veía un tanto serio de fondo.
-Sólo estoy algo cansada- contestó la chica
Hubo un corto silencio entre los dos.
- ¿Y tú cómo estás?- dijo la rubia ganándose una mirada de duda del castaño - ...me refiero a después del partido, definitivamente no fue uno suave- aclaró la chica viendo su cara.
-ammm eso... me encuentro bien, es sólo que me dejé llevar un poco jijiji-
Anna lo miró con duda ¿un poco?, nunca lo había visto actuar así ni siquiera durante el torneo de shamanes.
-Anna ... yo...- enunciaba el castaño con dificultad - llevo algo de tiempo intentando hablar contigo-
La chica lo miró con su típica cara de aburrimiento pero con algo de duda, era su impresión o el muchacho estaba muy extraño?
-¿Hablar de que?-
-Pues veras... yo... yo... yo quiero decirte qu...-
Lastimosamente las palabras del castaño fueron irrumpidas por la llegada de Jake. - interrumpo algo?- dijo el rubio con molestia y poniendo la bandeja con comida entre Anna y Yoh.
Anna sólo siguió observando a Yoh, quién compartía una molesta muy molesta mirada con Jake.
-de hecho si lo haces- dijo hostilmente el castaño - si nos permites quisiera hablar con Anna a solas-
Los dos rubios se sorprendieron por la ferocidad con la que hablaba el chico, él nunca era así; pero no por eso Jake se iba a dejar intimidar. - De hecho- dijo Jake tomando asiento entre los dos- Anna y yo estábamos por comer, si nos permites-
Ninguno de los dos parecía ceder su posición, haciendo que la elección recayera en Anna. La chica miro primero al castaño, con esa actitud sentía que casi no lo reconocía, ¿ qué querría decirle que fuera tan importante?, sólo una cosa se le ocurría en su mente y más recordado sus conversaciones anteriores con él, de seguro vendría a esclarecer finalmente el tema de Mimi, más considerando que volverían a Tokio, a la pensión y a su vida normal al día siguiente. No estaba lista para eso.
-Lo que sea tendrá que esperar, trabajé mucho para que estuviéramos en este festival y sólo quiero disfrutarlo- dijo la rubia tomando algo de comida de la bandeja que había traído Jake.
La sonrisa triunfante de el rubio no se hizo esperar, tampoco la cara de insatisfacción del castaño. - ya la escuchaste, es lo que ella quiere- recalcó Jake, Yoh no dijo ni una palabra más y muy molesto se marchó.
Aunque el castaño se hubiera marchado el extraño incómodo ambiente persistía tras su partida, si bien Jake no sabía cuáles eran los temas sin resolver entre Yoh y Anna, sabía el efecto que esto traía sobre ella; asi que hizo su mejor esfuerzo tratando de salvar la noche. El rubio hablaba y hablaba no parecía callarse, eventualmente una que otra de las cosas que dijo lograron captar el interés de Anna.
- entonces es por eso que tu padre te trajo a Japón- dijo Anna en respuesta a uno de los comentarios del chico.
- Así es, este siempre fue uno de sus lugares favoritos, sólo que por mucho tiempo no supo si sería capaz de volver aquí-
- ¿Y porqué no?- preguntó la rubia ganándose un largo suspiro y la respuesta de Jake.
- porque al parecer aunque sólo le traiga recuerdos, estos son aún muy dolorosos para él; aquí en Japón fue donde él conoció y se enamoró de mi madre-
Anna miró de medio lado al rubio, su semblante era serio pero calmado, en el tiempo que conocía a Jake él nunca había hablado de su madre, lo poco que había escuchado había sido por Jun Tao; es más sólo por ella se enteró de que la mujer estaba muerta.
- Sabes generalmente no suelo hablar, pensar o compartir mucho respecto a... eso; pero creo que contigo no me molestaría hacerlo- dijo el rubio mirándola y ofreciéndole una suave sonrisa -no sé si ya lo hayas escuchado o leído en alguna parte, pero yo no ...tengo madre-
Anna simplemente asintió dejando que el muchacho continuara.
- bien, ella murió cuando yo era aún muy joven, en un accidente automovilístico-
Anna no pudo evitar sentirse mal por Jake, ella sabía lo que era no tener una madre; aunque claramente eran casos diferentes.
-¿y tú... aún la recuerdas, es decir... a tu madre?
- ummm, a decir verdad lo que yo más recuerdo de esa época no es a ella, sino el impacto que su muerte tuvo en mi padre; ya que después de eso él se arrojó totalmente al trabajo; pero de cierto modo aún la recuerdo, aunque sea por sonidos, momentos o pequeños fragmentos-
Anna asintió pensando en lo dicho por el rubio, eso debía ser gran parte de la razón por la cual el chico llevaba es estilo de vida tan automata y solitaria. Hubo un leve silencio entre los muchachos hasta que..
-¿la extrañas?-
Jake parecido considerarlo por un momento - supongo, más bien extraño cómo era mi vida antes de todo eso; ya que como te dije lo que recuerdo de ella es poco. En todo caso y y por las circunstancias que fueran, me alegra que papá me haya hecho venir a Japón; al principio yo estuve en total desacuerdo, llevábamos ya 4 años viviendo en Estados Unidos, había sido la mayor cantidad de tiempo que hubiéramos permanecido en un sitio hasta el momento- La rubia no pudo evitar pensar en la primera vez que había visto, o mejor dicho escuchado, al chico ahora todo tenía mucho más sentido.- yo no quería tener que iniciar nuevamente en una nueva escuela, y mucho menos intentar hacer nuevos amigos; aún así ahora que lo pienso creo que las cosas no pudieron haber sido mejor- dijo el muchacho tomando lenta y cuidadosamente la mano de la rubia que reposaba encima de la mesa.
Anna apenas y observó su mano bajo la de Jake, conocía un poco al muchacho y sabía que abrirse de tal manera no habías ido del todo fácil para el, así que con delicadeza se soltó del agarre.
-Es más ahora estoy considerando seriamente quedarme aquí después de la graduación,- continuó el muchacho- había hablado con mi padre que una vez terminada la secundaria sería libre de establecerme en donde yo quisiera ya que no quiero que me siga arrastrando detrás de él por todo el mundo; todo este tiempo pensé en que volvería a Estados Unidos e iniciaría allí la universidad, pero ya no estoy tan seguro, creo que Japón podría ofrecerme mucho más-
La cara de Anna se puso bastante seria en ese momento, no le gustaba lo que infería el muchacho con lo que decía y por como lo planteaba -¿No estarás hablando en serio?- preguntó con rudeza la rubia
-¿Y por qué no?, si algo he aprendido hasta ahora es que en realidad no importa donde estés sino con quién, yo podría volver a Estados Unidos, irme a Inglaterra o hasta volver a Alemania, pero estoy seguro que ninguno de esos sitios encontraré alguien como tú-
-Creo que te estás precipitando mucho Jake, tú no me conoces tan bien, y no sólo eso tú y yo...- dijo con algo de duda la rubia.
- no somos nada- completó sin culpa alguna y tranquilidad el muchacho -lo sé, pero podríamos llegar a hacerlo, claro si tú te lo permitieras, y más seguramente sí yo me quedara en Japón-
Anna no sabía que responder se estaba quedando ya sin excusas.
- Bueno pero éste no es el momento para hablar más de eso, qué te parece si ahora cerramos este festival con broche de oro?- dijo con una gran sonrisa el apuesto rubio.
- ¿Ahora qué tienes en mente?- preguntó con duda y algo de temor la muchacha
- Vamos te lo diré en el camino- dijo el chico parándose de la mesa -y recuerda que me debes algo, ya que yo gané hoy- Anna sintió un gran escalofrío pasar por su espalda, estar en deuda con Jake era en verdad algo de terror.
Poco después los muchachos estaban juntos disfrutando de la vista desde la gran rueda giratoria. - Ves! estar en deuda conmigo no es tan malo como tú crees- se burló el rubio sentado junto a ella.
Anna observaba la bella vista desde el sitio, a decir verdad si no hubiera perdido y quedado en deuda con Jake nunca hubiera accedido a subir allí con el, se hubiera perdido de algo majestuoso e impresionante. Sus pensamientos fueron cortados cuando sintió algo cálido sobre su mano, la rubia bajo lentamente su mirada a la silla, y allí vio como entre ella y el chico sus manos estaba ahora unidas. Anna volteó a mirar la cara de Jake, el simplemente miraba la vista por su lado con una pequeña sonrisa, en ese momento la rubia no pudo evitar recordar las palabras que el le había dicho en el primer día en el viaje ' el que no arriesga no gana', definitivamente Jake Wart era el vivo ejemplo y la definición de ese refrán, ya que si alguien lo hubiera dicho hace tan sólo unos días, es más hace unas horas que se encontraría en esa situación con él jamás lo hubiera creído.
Anna pensó en todo lo que había pasado desde el día en que habían llegado allí, con ella, con Jake y hasta con Yoh; a decir verdad lo del castaño era lo que más peso tenía siempre en su mente, no podía entender como su vida, sus días, su estado de ánimo y todo lo demás se veían afectados con la sola existencia de este. ¿Sería siempre así?, el recuerdo y el pensamiento del castaño siempre en un rincón de su mente afectando todo lo demás?, ¿ qué pasaría una vez volvieran a Tokio?, ¿ qué pasaría una vez terminada la escuela?, todo parecía muy incierto en ese momento, todo menos...
La chica miró nuevamente su mano unida con la de Jake, dio un pequeño suspiro y sin retirarla o moverse más volteó a mirar la hermosa vista nuevamente, tal vez era hora de empezar a pensar en su nuevo futuro.
