¡AVISO!
Estimados lectores:
En esta ocasión no me va a ser posible actualizar por razones de suma importancia. Como algunos sabrán el pasado 19 de Septiembre un sismo de 7.1 golpeó varios estados de México, entre ellos la ciudad donde yo resido. A lo largo de la semana no he tenido cabeza para completar el capítulo que este viernes pensaba subir, y en lugar de eso me he concentrado en difundir información y ayudar a la vuelta de mi casa, donde un edificio desgraciadamente se derrumbó con gente dentro.
A todos mis paisanos que viven una situación similar a la mía, le mando un enorme abrazo ¡Animo, podremos superar esta situación!. En cuanto a aquellas personas en otros países, que se han tomado unos minutos para aunque sea mandar unas palabras de aliento, solo quiero decirles ¡Gracias! créanlo o no se aprecian mucho ese tipo de gestos.
Por lo pronto, por fin hoy pienso dedicarme a concluir el capítulo de la semana, ahora que me encuentro un poco mejor de animo y la vida empieza a retomar su curso. Próximamente estaré publicando, les pido sean pacientes, trataré de avanzar lo más rápido posible.
Por último solo quiero agregar una pequeña nota que se publicó hace 32 años, en un periódico de mi país, cuando una tragedia similar y aún peor ocurrió un mismo 19 de Septiembre de 1985:
"¿Quién convocó a tanto muchacho, de dónde salió tanto voluntario, cómo fue que la sangre sobró en los hospitales, quién organizó las brigadas que dirigieron el tránsito de vehículos y de peatones por toda la zona afectada? No hubo una convocatoria, no se hizo ningún llamado y todos acudieron."
Emilio Viale, (1985/09/20), El jueves negro que cambió a México, El Universal.
¡Fuerza México! :)
