¡TA-DÁN! Tenía ganas de seguir, y aquí está. Kiriha-chan se ha prometido a sí misma ser más cumplida y espero que les guste este cuarto capítulo :D


Advertencias: Universo Alterno (AU), ligero Ooc, algunas lisurillas por ahí (por eso T)

Soul Eater © Atsushi Okubo(#Respect)


Química explosiva
Capítulo 4: Segundo intento.

/Maka/

— ¡ANIIIIIIIAAAAAA!—gritó Eruka con fuerza cuando logró levantar el balón al aire de manera impecable.

La rubia supo que sólo tenía dos opciones, colocar hacia el centro donde estaba Rachel esperando o hacer una finta. También claro podía elevar el balón un poco detrás de ella para que yo rematara, pero su colocación debía ser un poco más lejos que para la castaña.

Y así como nadie creería que lo haría, me lo pasó hacia mí y rematé, llegando a los 29 cuando el equipo contrario estaba en 27. En el tercer set. Ganamos.

Todas gritamos eufóricas como si fuese el partido final, pero es que a este equipo no le habíamos podido ganar el año pasado. Y ahora había sido tan complicado cuando volvimos a perder el primer set que por un momento creí que no lo lograríamos. Claro que cuando ganamos en el segundo set todo fue menos negativo, logrando el actual resultado.

—Apesto—dijo para sí misma mi amiga a mi lado.

—De hecho, hueles terrible—dije mientras subíamos al bus.

En esta ocasión no se quedaba dormida ninguna, tal vez porque estaban demasiado sorprendidas por todo. También había sido el único partido de hoy y aún les quedaban unas pocas energías, para cantar como lo hacían ahora. Teniendo a nuestra libero y nuestra rematadora de primer año como voces principales, el trayecto no se hizo tan largo.

—Maka-senpai—llamó Tsugumi, una pequeña de segundo año que estaba trabajando duro para ser libero—. Él no era su amigo de ayer, creo que también estuvo en el gimnasio una vez…

— ¡A ver, a ver!—dijo emocionada Eruka acercándose a la misma ventana que yo.

—Lo olvidé… Cenaríamos hoy.

Todas me miraron un momento antes de comenzar a gritar y mi amiga a picarme las mejillas con diversión.

—Na esh mi navia~—soltó palabra por palabra cargada en sarcasmo—. ¿Y cómo que por qué cenarán juntos? ¿Ehhh?

—Porque debemos-

—Capitana traviesaaa~—molestó Shaula, bloqueadora central también de segundo año como Ponera, interrumpiéndome.

Soul se dio cuenta de que lo estaba mirando desde la ventana del autobús, pero en vez de responderle el saludo que me dio al verme volteé el rostro. Y le pegué a Frog en su cabeza, quién inmediatamente me replicó que debía reservarme los remates para los balones y su cabezo no lo era. El equipo río entretenido mientras el carro se detenía en el estacionamiento, el mismo donde Soul apoyado en su moto de seguro me esperaba.

Bajamos primero Eruka y yo quienes despedimos a las menores, recordándoles que sólo nos quedaba un último partido. Todas chocando nuestras manos cuando bajaban del autobús, también se despedían de Nygus y Mifune, este último era un profesor que le gustaba mantenernos al margen de problemas. Evitaba que bajaran nuestros promedios, esto iba más para Shaula, Ponera y Tsugumi, aunque a esta última la ayudaba Rachel.

Estaba dispuesta a chocar palmas con Eruka, se iba en dirección contraria, pues yo tenía que irme con-

—Maka—llamó alguien detrás de mí.

Su semblante sereno y su sonrisa implacable causaban siempre gran conmoción con muchas de las chicas en el equipo. Pero no era mi caso, aunque admitía que le tenía un gran respeto por ser el manager de nuestro equipo.

—Asura, no te he visto en toda la noche—exclamó mi amiga con las manos en la cintura—. Eres tan invisible como de costumbre.

—No entiendo cuál es el problema…

Se destacaba siempre por ser tan calmado y nunca soltar comentarios que provocaran a otra persona.

—…hablarte no es primordial para mí, rana.

Excepto con Eruka.

—Calla, demonio.

—Lo que sea—desestimó mientras la apartaba empujándola con una mano en su cabeza—. Te quería dar esto, Maka—dijo extendiéndome mi toalla blanca de franjas verdes—, la dejaste en la banca.

Asentí susurrando un gracias.

— ¿Y por qué rayos no se la diste antes?

—Porque estabas haciendo de loca y necesitaba algo de qué reírme.

—Senpai, no debería molestar a Eruka-senpai—dijo una segunda voz masculina también bajando del autobús.

—Qué lindo eres, Akane-kun—comentó la peliblanca mientras lo abrazaba—. Ojalá hubieses sido tú nuestro manager en estos tres años.

El manager actual y la libero siguieron discutiendo por unos minutos más en los que no sabía como detenerlos.

— ¿Soul?

Me giré mirando detrás de mí, el joven de cabello albino alborotado caminaba aun con su uniforme. Lo que me hizo cuestionarme si había estado aquí hasta estas horas.

— ¿Akane?—preguntó Soul mirando al menor presente, quien lo había nombrado—. ¿Es por eso que ya no vas los domingos a jugar?

El pelinegro de lentes sonrió de lado asintiendo.

—Creo que se lo dije a Black, pero no me prestó atención… Ya sabes—dijo antes de poner una mano en su cintura y la otra levantarla hacia el cielo—: UN DIOS COMO YO SÓLO DEBE SABER LO ESCENCIAL—exclamó con un tono de voz muy conocido.

— ¿Eres familiar de Black*Star?—pregunté sin creerlo, sus personalidades eran distintas.

Asintió en silencio nuevamente.

—Y, Evans, ¿es cierto tienen química?

Me golpeé la frente con la palma de mi mano, arrastrándola a lo largo de mi rostro con pesadez. Era bastante molesto tener que escucharla decir este tipo de comentarios, pero sabía que seguiría insistiendo dijera lo que dijera para explicarle la realidad.

— ¿Huh?

—No le hagas caso, molestar es su especialidad.

—Hasta tu amiga lo dice—detalló el pelinegro mayor girando su cabeza en dirección opuesta a nosotros.

—Makaaa… ¿Cómo puedes decir esto de mí?—dijo melodramáticamente mientras se abrazaba a mi cuello—. Después de tantos años juntas, el bullying no es necesario en nuestra amistad—se quejó haciendo un puchero.

No recuerdo cuanto duró aquella conversación, pero pronto nos dividimos, yo me fui en la moto de Soul junto con este mismo. Eruka, a regañadientes, aceptó que Asura la acompañara a su casa y Akane se fue a la parada del autobús. Según el peliblanco su casa no quedaba lejos.

El día anterior en clase de Stein habíamos acordado hacer la tarea este día porque llegaba menos cansada de lo normal porque sólo tendría un partido. Y él había dicho que podríamos cenar juntos en su casa si comprábamos algo, me negué rotundamente con la excusa de no querer gastar en algo que no nos llenase del todo. Sugirió entonces que la comida hecha en casa siempre salía más económica que la que venía por delivery y no me quedó más que aceptar.

Cada uno había investigado por su parte, habíamos quedado que haríamos el material de la exposición juntos. Aunque justo coincidía con la fecha de mi último partido, así que tenía que exponer él solo, se lo comenté el mismo día que el profesor dijo que escogiéramos el tema. Lo convencí de que podría buscar a otra persona, aún estaba a tiempo de cambiar de pareja, bueno, traté de convencerlo consiguiendo una negativa. Así que llegado el día tendría que exponer él por su cuenta, me dijo que eso subiría su promedio y no dejaría que el mío bajase.

— ¿Sabes cocinar?

—Lo suficiente para no morir de hambre—admitió él en lo que metíamos verduras al carrito.

—Cierto, vives solo—recordé escogiendo entre dos paquetes de carne en trozos.

— ¿Tú sabes?

—Tsubaki-chan me enseñó cuando nos hicimos amigas, fuimos a su casa junto Liz-chan y preparamos curry y hot-pot. Se le da mejor la comida oriental, ya sabes, tiene raíces japonesas.

Él asintió mientras seguía empujando el carrito de compras.

Nos dirigimos a la caja a pagar, habíamos decidido que nos dividiríamos el total de lo gastado, así fue como pagamos. Nuevamente en su moto nos dirigimos a su departamento y subimos los cinco pisos hablando sobre el proyecto de química, teníamos más o menos todo listo. Teníamos que unir las partes.

Una vez dentro del departamento ambos aceptamos hacer la cena primero y luego ocuparnos de la tarea. El curry salió bien, más rápido por ser los dos cocinando, apoyándonos para que nos tomara menos tiempo y poder comenzar el trabajo grupal. Soul había sacado su laptop y podíamos avanzar.

—Yo creo que solo deberíamos poner esta parte de la definición—dije sentada de rodillas en la alfombra en donde estuve sentada al apoyarlo para el examen—. Solo debe ir lo esencial y que sea con tus propias palabras, para que sea más fácil de recordar.

—Bien, entonces solo nos faltarían imágenes—concluyó el mientras comía lo último de su plato—. Definitivamente sacaré un noventa o más, pero te aseguro que será la exposición más cool de todas.

Reí antes de continuar con mi cena.

—Maka, tu celular está sonando.

Suspiré antes de mirar la pantalla y rodar los ojos, rechazando la llamada por quinta vez en el día. No quería lidiar con esta llamada un día antes de un importante partido. Solamente quería terminar con esta tarea, ir a mi casa, bañarme y dormir.

— ¿Alguien indeseable?

Parpadeé confusa al mirarlo.

— ¿Qué te hace pensar eso?—pregunté sin dejar de mirar sus ojos carmesí.

—En lo poco que llevo conociéndote, nunca te había visto fruncir las cejas—dijo apoyando su cabeza en su mano, cuyo codo estaba apoyado en el sofá detrás de nosotros—. Parece que si hay cosas que molestan a Maka Albarn.

Reí secamente antes de ponerme de pie, llevándome los platos conmigo. Mientras yo lavaba, Soul terminaría las diapositivas para mañana y lo guardaría en su USB, yo también haría lo mismo por si las moscas. De todas maneras no dudaba mucho de que él se olvidara de algo tan importante, no parecía ese tipo de personas… Aunque hace unas horas casi se le quema el curry.

—De veras… Puedo llevarte a tu casa—dijo nuevamente.

Luego de haber terminado, había insistido en conducir hasta mi casa, pero me había negado muchas veces. Claro que no había podido discutir con eso de que era tarde e irme sola en un taxi, aunque era bastante seguro en mi opinión.

—En serio, el Shibusen está bien, debo hacer algo—comenté sonriente—. Gracias por traerme.

Él asintió antes de arrancar el motor y manejar en la misma dirección en la que me había traído. De verdad debía hacer algo en el Shibusen antes de ir a casa.

Al día siguiente me levanté como de costumbre temprano y después de un baño, desayunar y ya con el uniforme puesto me dirigí a la gran escuela de la ciudad de la muerte.

Había algo raro el día de hoy, sentía que todas volteaban en mi dirección al verme subir las escaleras y murmuraban… Siempre había tratado de mantener un perfil bajo, claro que ser la capitana del equipo femenino de preparatoria no ayudaba mucho. Eruka tiene la culpa.

—Maka—saludó alguien cuando llegué a mi casillero.

Soul llegaba con un semblante cansado, parecía también haber pequeñas marcas oscuras debajo de sus ojos.

— ¿Te amaneciste?—pregunté cerrando mi casillero.

Él asintió antes de taparse la boca soltando un gran bostezo, me hizo bostezar a mí también antes de comenzar a caminar a nuestra primera clase. Teníamos literatura con Marie-sensei, una de mis profesoras favoritas y aunque trate de mantener mi mente en el libro que estabas leyendo en este trimestre… No pude evitar seguir percatándome de las distintas miradas sobre nosotros, claro que el albino no parecía interesado por como miraba despreocupado al frente.

—Soul…

— ¿Qué?—preguntó mirándome.

Tal vez yo estaba loca.

—Nada, olvídalo—dije encogiéndome de hombros.

El frunció sus cejas albinas antes de acercar su rostro al mío más de lo normal.

— ¿Qué?—volvió a preguntar.

Mis mejillas ardieron, de alguna manera oía más murmullos y sentía más miradas. Mi pulso se había acelerado y mi mente ya no podía concentrarse en ningún libro sino en sus rubíes sobre mis ojos que debían estar abiertos como platos.

—Aléjate—sentencié seria poniendo una mano en su rostro, alejándolo y yo alejándome de él.

— ¿Eh?—preguntó detrás de mí, porque se había detenido cuando yo comencé a caminar—. ¿Puse nerviosa a la capitana?

Un tic se apoderó de mi mejilla izquierda y no pude evitar golpearlo con el libro que tenía entre mis brazos.

— ¡Mierda!—gritó encogiéndose adolorido—. Se nota que eres rematadora—se quejó sobando su cabeza—. ¿Qué fue eso?

—Maka-chop—dijo una tercera y cuarta voz detrás de nosotros.

Asura y Kid estaban caminando juntos a su clase.

—Procura no hacerla enojar, tiene un mal genio—recomendó Kid mirándome serio y con las manos en ambos lados de su cintura.

—Me doy cuenta, nos vemos en clase—dijo levantando su mano, acercándose a sus dos amigas, quienes salían del baño de chicas en ese instante.

Suspiré antes de girarme a los dos jóvenes, quienes me miraban de brazos cruzados, como si intentaran decirme algo con sus miradas. Pero no era buena con eso de las miradas, y Elizabeth podía asegurarlo dando todas las ocasiones en donde le había fallado como mejor amiga. Mi intuición femenina no me suele servir de mucho… De nada, en realidad.

— ¿Estás con Evans?

Sentí que mi rostro se deformaba ante la pregunta de mi mejor amigo.

— ¿Dis-cul-pa?

—Solo responde—solicitó sin dejar de mirarme con sus ojos topacios.

—No—dije como si fuese lo más obvio del mundo, riendo un poco ante la ridícula idea—. ¿Por qué tanta rareza tan temprano en la mañana?

Kid me miró sin despegar sus ojos, abrió la boca y luego la cerró.

—No es na-

—Kid quiere saber eso porque lo escuchamos en la entrada—interrumpió el pelinegro más alto—. En realidad también sentía curiosidad por lo de ayer. Parece que otros chicos del colegio también los vieron y han comenzado este extraño rumor.

— ¿Es en serio?

Ambos asintieron. Yo estaba sorprendida y algo interesada con respecto a lo que mi nuevo amigo pensara.

—No te preocupes, como cualquier otro rumor, se esfumará el otro mes.

Espero que así sea, de lo contrario sería complicado para mí. Nunca había tenido que sobrellevar un rumor, mucho menos uno amoroso, era la ventaja de mantener un perfil bajo.

Al entrar al aula, supe que ansiaría el siguiente mes. Las miradas de mis compañeros eran difíciles de ignorar y sobre todo después de que llegara Thompson a gran velocidad y con una mirada que supe descifrar como nunca. Sería comienzo de mi interrogatorio y no tenía clases con Stein como para usarlo de excusa para no perderme el primer periodo. Este sería un largo día.

-.-.-.-.-.-

—Chicas…—llamé nuevamente, nadie me hizo caso, siguieron mirando tristes la copa de plata que sostenía Eruka.

Esta última me miró frunciendo los labios.

Tomé aire desde el fondo de mis pulmones al tiempo que Asura y Akane se tapaban los oídos.

— ¡CHICAAAAAS!—grité con todo lo que daban mis pulmones, esta vez tuve su atención—. Al fin—dije sonriendo—, ¿por qué rayos tienen esas caras? ¿Qué no es este el primer torneo del año?

Pude ver a Ania apretando los labios y su nariz goteando un poco. Rachel si estaba llorando, al igual que algunas de primer año, las demás se veían tan desanimadas o menos que ellas.

—Podemos reponernos—dije convencida—, esto es solo la muestra de que tenemos oportunidad de ganar… ¿No lo hemos dado todo hoy?—pregunté mirándolas a todas, distinguí la sonrisa de Nygus—. Podemos llegar a nuestro objetivo si así nos lo proponemos… Esto es solo el comienzo. Quiten esas caras que debemos sonreír.

—A ninguna le va a gustar tener una mueca fea en la foto, ¿verdad?

Pronto las caras cambiaron, las palabras de Eruka siempre eran necesarias. Choqué puños con mi mano derecha y luego posamos juntas para que nos tomara la foto.

—Todas digan: ¡Maka es fea!—exclamó divertida la peliblanca antes de que disparan el flash.

Todas sonrieron.

Este último partido habíamos dado el cien por ciento, yo sentía que lo había dado todo de mí. Había habido errores como de costumbre, pero ponernos a pensar en este momento sobre qué debimos haber hecho no nos llevaría a ningún lugar. Los resultados eran estos y podíamos todavía ganar el siguiente torneo.

Entregué el trofeo a las menores, las de primer año y me quedé al final con Eruka, sabía que ella sentía la peor presión de todas. Era nuestra guardiana, y quien cargaba siempre con lo peor, así lo veíamos todas. Y en este momento era obvio que eso pasaba.

—Si te digo que no es tu culpa, ¿quitarás esa cara?—pregunté empujando la puerta del baño.

Claro que no planeaba encontrarme con la extraña capitana del equipo con el que acabábamos de perder. Junto con la rematadora y As de su equipo, quien parecía también sorprendida al vernos. No sabía qué rayos decir para que mi amiga de la infancia no saliera corriendo de aquel incómodo momento. Sabía que estaba odiando la sonrisa de la rematadora.

—No sé lidiar con esto…—dijo la capitana mirando en otra dirección.

Cuando dije que era extraña era porque de veras me parecía extraña, tampoco tenía mucho qué decir puesto que sentía que nos parecíamos. Solo físicamente claro, porque estoy segura de que no me veo tan apagada como ella.

—Ganaremos—dije tomando de la mano a mi amiga, manteniendo la mirada fija a la que estaba a su lado.

—Eh… Entonces las veremos en la siguiente temporada—canturreó divertida, arrastrando a la pelirrosada de la mano—, Shibu-girls.

Cuando salieron del baño solté una gran cantidad de aire contenido.

— ¿Shibu-girls?—cuestionó la libero—. Y yo que creía que tú eres pésima con los apodos.

—Y… estás de vuelta—dije empujándola divertida, ella me devolvió el gesto.

Caminamos juntas al autobús y ambas fuimos las que tratamos de animar al grupo. Shaula y Ania se nos unieron y fue fácil que las de primer año se dejaran llevar por las canciones que las de segundo año comenzaban.

Sin embargo, a diferencia del día anterior, el viaje se hizo eterno cuando dejamos de cantar. Queríamos animarlas, pero también nos sentíamos afectadas por el desenlace del torneo. De todas maneras no habrían muchas personas en este momento en el Shibusen, así que no tendríamos de qué preocuparnos.

Me quedé dormida en algún momento y Frog me pasó la voz cuando habíamos llegado, me levanté y bajé del autobús. No me esperaba ver a Soul sentado en las gradas del Shibusen con una expresión calmada. Todas comenzaron a subir y yo le dije a Asura que los alcanzaría luego, ya que Evans me había hecho una seña con su mano.

—Digan lo que digan… estoy seguro de que tú fuiste la mejor—dijo extendiéndome su puño.

Sonreí tristemente antes suspirar y chocar puños sin mucha energía.

—Me hubiese gustado ganar.

—Está bien, sino serías una tonta—soltó sonriendo de lado.

— ¿Fue un cumplido?

Se encogió de hombros antes de ponerse de pie.

—Te espero, te tengo grandes noticias—dijo cruzándose de brazos.

Asentí antes de comenzar a subir las escaleras.

Seguro que Akane le había comentado, después de saber que se conocían no tenía duda de que él le había preguntado. No me molestaba, tampoco que él hubiese tocado el tema pero por un momento creí que no podría aguantarme las ganas de llorar. Tenía bastante ganas de hacerlo, pero no quería que Soul me viera así, sabía que tenía un gran concepto de mí por cómo me hablaba confiadamente. A pesar de que también sentía curiosidad por saber qué hubiese hecho en el instante que no pudiera aguantar las lágrimas.

Al llegar al gimnasio todas estaban sentadas en el suelo, Nygus parecía estar esperándome y una vez sentada nos dio una larga charla. Teníamos que entrenar, era bastante obvio que aún nos faltaba si queríamos resultados contrarios en la siguiente temporada. Nos comentó sobre un entrenamiento el fin de semana que se acercaba, jugaríamos con una par de escuelas cercanas como entrenamiento. Estaríamos ideando nuevas jugadas para la próxima temporada, es decir, después de vacaciones. Era muy obvio que entrenaríamos hasta drenarnos.

—Así que entrenaran el doble…

—Eso parece—dije sentada al lado de Evans.

Había vuelto a su lado después de que todas mis compañeras se retiraran. Me había mentalizado también una decena de veces para no llorar por haber perdido, no hasta llegar a casa y encerrarme en mi cuarto. O tal vez buscar a Tsubaki-chan, Liz, o Kid… O los tres.

—Bueno, para alegrarte el día…—comenzó el oji rojo poniéndose de pie en frente de mí, haciendo que el sol del atardecer lo alumbrara y quedara ridículamente genial… ¿Cómo podía ser genial sin siquiera intentarlo? ¿O tal vez todo era practicado?

—Habla Evans… Me tienes con la duda desde hace buen rato.

Él sonrió divertido mientras ponía su mochila en su delante y sin quitarme la mirada abría el cierre más grande de esta. Metiendo la mano lentamente dentro para sacar un papel muy despacio.

Yo solamente lo miraba con los ojos entrecerrados sin poder creérmelo.

—Que aburrida. Algo de suspenso vale la pena—dijo rendido entregándome el papel.

Sonreí al ver el papel, y tomé aire varias veces para evitar hipar y comenzar a llorar.

—Para que Stein te haya puesto un cien… Debiste ser el más… cool—dije mirándolo a los ojos.

Ahora sonrió él, con esos característicos dientes de tiburón, de lado.

Me contó que nuestro querido profesor lo hizo exponer al último, también le formuló más preguntas que al resto. Pensó que tal vez había memorizado y no sabía de su tema, no fue así y vaya sorpresa que reinó en el aula.

Al final terminamos nuevamente en su departamento, no se me ocurrió pensar en el partido hasta cuando fui a cenar a mi casa. Él tampoco me dejó pensar mucho porque me convenció de que debíamos de pensar en otra cosa para liberar mi mente. Para mi sorpresa tenía casi los mismos gustos que mi mejor amiga en cuanto a series de televisión. Aunque al contrario de ella, él me contaba hasta los más mínimos detalles como para que me sienta interesada y lo había logrado.

Ese miércoles se sentía bastante a gusto, aunque sentía un poco los ojos hinchados por las inevitables lágrimas antes de dormir. Creo que es la primera vez que me siento tan agradecida con Elizabeth por haberme enseñado a quitar marcas de ojeras o en este caso, lograr que mis ojos se vieran menos hinchados. Era consciente de lo mucho que había desestimado el maquillaje cuando ella insistió con unos cuantos tips. El maquillaje no me interesaba, prefería lavar mi rostro y dejarlo tal cual… Más por flojera que por otra razón.

—Sentados.

Teníamos un par de horas con nuestro tutor, quien siempre prefería usar este tiempo para clases extras de su curso. No todos estábamos de acuerdo pero no se podía hacer mucho contra el docente que impartía química.

—Festival escolar… Me han pedido que elija a los dos representantes del aula para organizarlo, falta bastante puesto que es después del también ansiado festival deportivo. Aun así necesito saber quienes serán los representantes, así que… eligen ustedes o yo—dijo secamente mientras tomaba asiento en esa extraña silla de ruedas en la que siempre llegaba.

Nadie decía nada, pero al mirar a mi derecha me di cuenta de que una de las amigas de Soul parecía querer nominarse o nominar a la otra para el puesto.

—Nomino a Maka Albarn.

Volteé con la boca bien abierta por la impresión a ver a mi mejor amiga quien tenía un brazo levantado. Y miraba al frente sin prestar atención a mi reacción tal vez exagerada.

Por mucho que pensé que sería ridículo porque nadie secundaría la opción, nadie parecía tener objeciones. Escuché a Soul reír y lo miré entrecerrando mis ojos, debía haberme visto incómoda y eso parecía hacerle mucha gracia últimamente. Había confesado que encontraría todas y cada una de mis debilidades e imperfecciones. Ridículo.

—Entonces está decidido, Evans le hará compañía a Albarn.

— ¡Pero qué hice!

Él paró en seco y yo sonreí.

— ¿No estabas riendo de felicidad porque tu tutora fuese elegida?—preguntó acomodándose los lentes—. Además de que parecen hacer un gran equipo últimamente.

Varios murmullos se escucharon y ese corito similar al de una sirena de ambulancia se escuchó al unísono. Ese corito que hacían cuando molestaban a un par de personas.

—Tienen una reunión el viernes después de clases, eso es todo. Sus tareas, en el escritorio, ya.

Luego de la clase, Soul se acercó a mí pidiéndome disculpas por haberse reído. Sabía que él lamentaba haberlo hecho, pues había terminado como encargado para el Festival. Y aunque faltaba bastante, nos quitaría tiempo después de clases.

A sí mismo, se acercó su amiga pelirrosada, quien me deseo suerte antes de entregarme un sobre blanco con cinta negra.

Su mejor amigo me comentó que el viernes del Festival Cultural cumpliría diecisiete años y los celebraría en su casa. Estaba invitando a todo el último año y algunas personas de años menores. Me contó rápidamente que tal vez fuese la mejor fiesta antes del siguiente trimestre, algo en sus palabras me daban la impresión de que tenía muchas ansias de ir. De seguro que sí, es su mejor amiga. Pero faltaba bastante para ponerme a pensar en si asistiría o no, aunque había pedido la futura cumpleañera que confirmáramos nuestra asistencia el viernes.

Terminó el día y llegó el siguiente, y así el viernes.

Tuve que buscar a Asura en su clase para decirle que llegaría tarde al entrenamiento debido a la reunión de delegados de aula, no lo encontré, sino a Eruka. Ella para sorpresa mía también había sido elegida como encargada de su clase junto con Elizabeth, quien me sonrió divertida al verme. Me fui del aula después de que me jurara decirle a Asura sobre el entrenamiento, yo no pude decírselo porque no estaba en ese momento.

Junto con Soul entonces nos dirigimos al aula donde estaban los representantes de cada aula de preparatoria. La cara que pusieron mis dos supuestas amigas al verme con Evans eran dignas de un Maka-chop, pero lo dejé pasar por el momento.

La charla comenzó, detalles bastante básicos y muy evidentes en un comienzo. Reglas que no se podían romper y algunos ejemplos de ideas que eran usuales entre alumnos de preparatoria. Recordarnos lo que definitivamente no podíamos aceptar como propuestas y las posiciones que tendríamos que elegir para cada actividad.

— ¿Vas a ir?—preguntó Soul cuando habíamos vuelto a nuestro salón de clase por nuestras cosas.

La reunión no había tomado mucho tiempo.

—A entrenar, sí—dije algo confundida.

Él cerró los ojos y se rascó la nuca antes de mirar al techo. Levantó entonces un sobre blanco que me habían entregado días atrás, sólo así pude entender a qué se había referido antes.

Chasqueé la lengua, lo había olvidado, pero a este chico no se le escapaba nada al parecer.


Sí, así es, su segundo intento ;9. ¿Maka acepta? ¿Entrenar o juerguear? He ahí el gran dilema, siempre me lo hacía y entrenar ganaba XD. Pero yo no soy Maka así que no aseguro que acepte como tampoco lo contrario.

Y han habido nuevos personajes, todos del gran Okubo-sama. La relación entre Black y Akane no es inventada, de hecho son primos lejanos según el manga Soul Eater NOT, Akane perteneció al exstinto clan de la estrella.

Deben haber errores y horrores, lo acabo de terminar y son las tres de la madrugada por aquí, pero no podía parar. Sorry not sorry. Lo corregiré mañana o dentro de unas horas cuando despierte. Ya me entró el sueño.

Attn. Kiriha-chan

PD. Tengo demasiadas ideas de este anime, espero que me de el tiempo para colgar todas mis ideas. Si acaso siente curiosidad, copian el link de mi blog en mi perfil ;D (PROSTITUYAN LA PÁGINA :V!)

Actualizado el 27/11/2017 a las 10:40