Advertencias: Universo Alterno (AU), ligero Ooc, algunas lisurillas por ahí (por eso T)
Soul Eater © Atsushi Okubo(#Respect)
Química explosiva
Capítulo 6: Corazones rotos.
/Maka/
Habían pasado unas semanas desde el Festival Deportivo y ahora además del entrenamiento estaba yendo a las reuniones del comité del Festival Cultural.
Mi clase había decidido hacer una obra, algo que a Soul y a mí nos sorprendió.
En las charlas nos mencionaban sobre la cantidad de presupuesto, los horarios que teníamos para planificar todo. Recomendaban hacer una lista para organizarnos mejor y saber qué debíamos hacer y que estaba listo ya.
Me sorprendí aún más cuando Killik y Harvard, junto con Kim y Jacqueline se nos acercaban a Elizabeth, Eruka, Soul y a mí. Al parecer habían estado planificando esta obra desde hace meses. El peliblanco sonrió negando con la cabeza, me explicó que sus amigas parecían haberlo planeado meses antes con los chicos de otro salón. Así que sin más qué decir, nos decidimos a comenzar los ensayos, era un gran proyecto y no teníamos mucho tiempo.
La obra trataría sobre una princesa que estaba a punto de casarse con un príncipe que en realidad es un hechicero. Este solo la quería para ser más adinerado y poder tener más tierras, un clásico. Estaba también el otro príncipe que iría en su búsqueda para rescatarla y fin.
El proyecto me estaba resultando un dolor de cabeza hasta que recordé que podría ver a mis otros amigos, debido a que la clase de Liz y Eruka estaba incluida, vería a Asura y Kid más tiempo.
Al escoger los personajes… Reí a más no poder cuando Kid terminó como el príncipe malvado. Era tan cómico imaginarlo como lo habían planteado ellos.
Ox se estaba encargando del guion y sería el director.
Las risas se convirtieron en sonido de ambulancia cuando Kim y Soul terminaron como pareja principal. Pero Black y yo, que estábamos sentados juntos en ese instante, estábamos riendo divertidos junto con Jacqueline.
Con Kid y un par de chicos de su clase, fuimos a comprar las telas para confeccionar los trajes, teníamos solamente un par de semanas. Así que después de tomar medidas, los mismos chicos y algunas chicas más nos dispusimos a coser. Tsubaki era bastante buena en ello, yo no pude ayudar mucho la primera semana.
Habíamos decidido hacer la obra solamente un día, en el auditorio, el segundo y último día sería la presentación. Cada clase recaudaría fondos en distintas actividades para completar los montos que habíamos pedido prestado, trabajaríamos ambos días y la presentación sería un plus.
La clase de Liz, Kid y Eruka había decidido hacer un salón con estatuas, siendo ellos las mismas. La gente se tomaría fotos con ellos y cobrarían por esto.
En el caso de Soul, Tsubaki, Black y yo, un café con temática de disfraces. El que quisiéramos nosotros podríamos usar. Algunos, los que actuarían al día siguiente, usarían ese mismo disfraz. Yo aún no me decidía por uno.
— ¡Corte!—gritó Ox dando un aplauso—. Soul, te falta más devoción… ¡Tienes a tu princesa soñada aquí adelante!
Mientras que algunas personas se lo tomaban en serio… otras solamente buscaban la forma de reírse un poco.
—Oi, Maka…—llamó Liz a mi lado.
Estábamos pintando uno de los árboles de la escenografía. Así como había un grupo entre ambos salones que actuaría, había quienes estábamos encargados del vestuario, maquillaje, escenografía, sonido y luces. La mayoría de cosas estaba lista, solo los vestuarios me preocupaban. Kid había decidido terminar el suyo al último, yo aún no terminaba el de Kim y algunos más que faltaban retoques.
Liz se había encargado de la escenografía junto con Eruka. Esta misma trabajaba con un par de chicos más para mover la utilería y lo demás durante la obra, los había escuchado hablar con Killik sobre venir todos de negro.
— ¿Qué?—respondí igual susurrándole a la castaña.
— ¿No crees que tú quedarías perfecta de princesa?
Rodé los ojos.
Como había dicho, algunas personas buscaban con qué divertirse.
Mi amiga había estado mencionando esto desde los ensayos.
Solo porque cuando descubrí a Soul practicando me ofrecí a ayudarle a memorizar sus líneas. Ox había escrito el guion con palabras muy rebuscadas, eran complicadas de recordar. Así que habíamos cambiado algunas cosas, pero no afectaba el sentido que quería darle.
Una de las líneas de Soul decía algo así como: ¿No podemos amarterarnos con apetencia sin temor a que alguien nos vea?
El problema llegó, Liz, justo pasaba por ahí, por ser mi amiga, las palabras rebuscadas no son un problema para ella.
— ¿Acaso ya no quieren amarterarse?—susurró mirándome divertida antes de volver a pintar.
Lo peor era que no era la púnica vez que lo había escuchado decir algo así. Se ponía peor cuando yo lo apoyaba leyendo las líneas de su amiga para que el continuara con su ensayo.
Recuerdo haberle respondido una vez: Quisiera dedicar mi vida entera a ti. Verte en todo momento y que solo me tengas a mí.
Thompson no dejó el tema ni porque me fui a mi casa, me envió miles de mensajes preguntándome si ambos habíamos decidido: sellar la promesa eterna con un beso de ferviente amor.
Gracias al cielo, ella terminaba aquí y se ocuparía del maquillaje con ellos. El ensayo general era dentro de unas horas, no todos tenían los disfraces pero los que sí, allí estaban ya. Ayudaba a Kim a ponerse las extensiones mientras que repetía algunas líneas, haciendo muecas exageradas.
—Te sale muy bien.
—G-Gracias…—dijo nerviosa, sonriendo.
—Listo.
Cuando vieron a Kim con un vestido sencillo (prestado del club de teatro, que usaba en los ensayos porque yo aún no terminaba el suyo), con la tiara en la cabeza y sus cabellos largos… Todos se quedaron sin habla a excepción de sus amigos. Black y Jacqueline le sonreían divertidos y Soul le gastó una broma que no entendí y me pareció ofensiva.
—Admite que se ve hermosa.
— ¿Para qué? Ella lo sabe—dijo encogiéndose de hombros, restándole importancia.
—Si serás…
—No te preocupes Maka, él es así—desestimó sonriendo la del papel de princesa.
Algo en esa sonrisa me hizo sentir mal. Negué ligeramente antes de ir al cuarto de sonido, dos chicos más estaban allí encendiendo los micrófonos y las luces estratégicas. Un chico del club de teatro nos estaba apoyando a pesar de ser de tercer año.
—Clay, no te olvides—dijo Eruka antes de irse, vestía un polo negro, leggins negras y zapatillas también negras.
El equipo que acomodaría todo con el cambio de cada escena vestía de ese tono. Y tenían que tener mucho cuidado porque se apagarían todas las luces para los cinco cambios de escena que habría.
—Maka, alcánzale el micrófono a Tsubaki-chan cuando llegue—me recordó un compañero.
Había un narrador en la historia, no tenía que aprenderse sus líneas así que había aceptado cuando Ox se lo propuso. Tsubaki y su dulce voz narrarían la historia.
—Aunque no voy a actuar, estoy nerviosa…—admitió mirándome al llegar.
El ensayo inició.
La melodía del inicio era parecida al Lago de los Cisnes, Soul había conseguido una que no sonara totalmente igual. Una luz enfocó entonces a una pareja, con coronas de Rey y Reina respectivamente, eran Black*Star y Jacqueline, esta última tenía un bulto entre brazos que simulaba un bebé.
—Hace mucho, mucho tiempo atrás…
Comenzó la obra y todo parecía de acuerdo al plan. El Rey se veía bastante tranquilo y desempeñaba bien su papel, contrario a todo lo que decía el resto. Soul me había explicado que la castaña sabía cómo llegar a él y por eso aceptaba ser la Reina. Dijeron sus líneas sin equivocaciones y me tocó a mí apagar los micrófonos del lado de los gobernantes.
Presentaron entonces al príncipe hechicero, la música lo ayudaba en el momento de la entrada de este. Kid no podía representarlo mejor, este problema de la perfección lo ayudaba mucho en ocasiones como estas. Su largo monólogo salió a la perfección, cualquiera que no lo conociera, creería que es un chico despiadado. Todo oscuro y una luz enfocándolo siempre solo a él.
—Va bien—susurró Clay a mi lado con una sonrisa, el cambio de escena lo hizo apagar todas las luces.
La mayoría en realidad, había una tenue que dejaba que pudieran mover las cosas pero no era claro quienes lo hacían por la falta de luz. Al pertenecer al club de teatro sabía más o menos cómo hacer ello, me había enseñado mucho durante poco tiempo.
-.-.-.-.-.-
La obra, como había dicho antes, terminaba con un beso que sellaba su promesa de ferviente amor. No lo habían hecho hasta ahora, la mayoría votó porque se hiciera el día de la presentación.
Debido a este asunto sobre el beso o no beso, todos murmuraban cosas entre Soul y Kim. Parecían haberse olvidado que me molestaban con él semanas atrás, eso era música para mis oídos… En realidad no tanto.
Me sentí un poco mal por ella, a mí me había molestado el hecho de que tomaran mi nombre para crear un tonto rumor. Sabía cómo se estaba sintiendo, o al menos eso pensé al principio. Hasta que Tsubaki me dijo que no la entendía, ella también estaba rara conmigo desde el festival deportivo.
Sin embargo, tenía razón, si bien habían tomado mi nombre y decían algo que no era cierto… En el caso de ellos dos puede que les traiga recuerdos de su relación. Mi amigo ojirubí desestimó este hecho, no negó haber recordado algunas cosas de cuando salieron pero aclaró que eran buenos recuerdos y así se quedaban. Supe que hablaba en serio por lo calmado que estuvo.
No podía decir lo mismo de la pelirrosada, parecía que algo la seguí molestando.
Llegó el día del café y llegué a la escuela solo con los postres que venderíamos, Liz, Jacqueline, Soul, Black*Star, Tsubaki y yo habíamos dormido en casa de la japonesa. Habíamos preparado todos los que podíamos para vender aquel día, otro grupo también había decidido hacer lo mismo en otra casa. Kim parecía algo extraña ese día y le propusimos que mejor fuese a su casa, efectivamente, nos llamó diciendo que no podría asistir al día siguiente por un leve malestar. Estaría bien para el día de la obra.
—De todas formas, si ella no puede, Maka se sabe todas sus líneas—dijo su mejor amiga, para sorpresa mía.
Soul comenzó a reír junto con su mejor amigo, Tsubaki me miró divertida al tiempo que Liz se sumaba a Jacqueline para molestarme.
Eso definitivamente no pasaría. Espero.
—Jacqui, te quiero comer—comentó de repente el peliceleste mirándola fijamente.
La castaña tenía puesto un disfraz de sushi, con nori y salmón incluido. Si han visto iCarly pueden hacerse una idea de cómo se ve, también se ha rizado el cabello y tiene una vincha con algunas especies y flores.
Soul se había vestido de príncipe, Black de rey, sus disfraces del día siguiente no estaban listos, esos eran prestados del club de teatro. Bromeaban el uno al otro, puesto que Evans era su futuro yerno, sacaban muchos temas hipotéticos a discusión.
Elizabeth estaba a punto de despedirse, debía cambiarse y arreglarse para adoptar su personaje. Nos había ayudado ese día porque así lo quiso, además de que había elegido un disfraz para las que nos quedamos en casa de Nakatsukasa, eso incluía a Jacqueline y sí misma. Por esto mismo se detuvo. No supe si había sido buena idea después de ver la cara de horror de la pelinegra al ver su disfraz.
— ¿Liz-chan…?
—Maka, hazme un favor y ve a cambiarte que debo arreglarte. Y tú—señaló a la ojiazul—no te vas a escapar de esto—sentenció levantando el traje de maid.
Temblé en mi lugar, esa sería una larga discusión, ambas sabíamos que Tsubaki odiaba hacer cosplay. Poseía un cuerpo de infarto pero no se sentía muy orgullosa de ello, nos contó una mala experiencia que tuvieron unas primas trabajando en un Maid Café. El trauma lo había tomado como propio y parecía no querer saber nada de ello.
No esperaba toparme con el Rey y el príncipe camino al baño, sentados en unas sillas afuera de un salón que estaba ordenando todo. Sabía que Black estaría paseándose por la escuela trayendo clientela y sobre todo, repartiendo pines con sus iniciales y autógrafos. Mientras que Soul había aceptado ser mesero junto conmigo, y muchos otros compañeros de clase. Su amiga castaña también se pasearía por la escuela y algo me decía que mi amiga pelinegra no saldría de nuestra improvisada cocina hasta que todo acabara.
—Lista—dijo Liz mirándome sonriente—, tú también necesitas ayuda.
— ¿Qué?
Se quedó mirándome por un momento y negó.
—Me refiero al maquillaje y tus ondas, tu cabello se ve lindo así.
—Parezco una Alicia prostituta.
—Oye, estás adorable, nada se ve grotesco en ti.
El vestido celeste claro era bastante corto y con bobos en la parte inferior, me llegaba más arriba de la mitad de mis muslos. Thompson me conocía tan bien, que había comprado un diminuto short negro de licra que usaría debajo por si las moscas. Tenía descubiertos los hombros y un extraño delantal blanco con lazos negros, medias rayadas blancas y negras y-
—Por eso me obligaste a traer zapatos negros de charol.
—Si—admitió amarrando un lazo satinado negro en mi cabello, haciendo un sencillo moño.
Me miró de arriba abajo y sujetó su rostro con ambas manos.
—Eres adorable—dijo abrazándome.
—Yo no.
Volteamos a ver a Tsubaki y podía apostar todo el dinero que tenía y no tenía a que era la imagen más adorable que he visto.
— ¡Estás hermosaaa!—dijimos ambas mirándola.
Se despidió de nosotras luego de vestirse como una novia fantasma, su maquillaje había quedado perfecto y el vestido era genial. Yo me tomaría miles de fotos con ella.
—Suerte—deseó sonriente antes de irse.
— ¿Y eso por qué fue?—pregunté a mi amiga confundida.
Tsubaki estaba sonrojada.
Nuestros halagos no habían hecho más que ponerla nerviosa. Black que salía del salón nos miró un momento y asintió mirándonos.
—No se ven mal—dijo sonriendo.
La pelinegra parecía desfallecer. Muchos halagos en poco tiempo.
Llegamos a la clase y parecía fiesta de disfraces, la clase estaba decorada con muchos globos y las carpetas habían sido unidas de dos en dos. Manteles blancos las cubrían y había un servilletero en el centro, junto a un vaso con una flor.
— ¿Cómo se encuentra usted, señorita Alicia?
El acento británico me confundió un momento, pero sonreí al ver al príncipe a mi lado. Se había peinado, su cabello blanco hacia atrás y tenía una corona dorada que resaltaba.
—De maravilla, su majestad. Ningún conejo blanco se me ha acercado.
—Eximio.
Sonreí divertida, las palabras rebuscadas eran raras de él. Mi sonrisa no duró mucho al ver a mi padre en la puerta del aula, mirándome con sus dos manos acunando su rostro.
—Todo lo que consuma tendrá el doble de precio, señor—dije sonriendo.
/Soul/
Me levanté temprano, dirigiéndome a la escuela en mi moto como cada mañana. Después de estacionarla me percaté de una persona caminando desganada escaleras arriba de la academia. Cabello cenizo sujeto en dos coletas a ambos lados de la cabeza y el uniforme correctamente en ella.
— ¿Una mala mañana?
Giró su rostro y pude percatarme de ciertas marcas oscuras debajo de sus ojos esmeraldas, si bien ya los había notado antes ahora se notaban más marcados de lo normal. Ayer se los había ocultado con maquillaje, me dijo que Elizabeth la había ayudado. Tal vez volvería a hacerlo al ver su amiga con ese semblante.
—Teníamos que terminar de confeccionar los disfraces que faltaban de la obra y nos tomó más de lo que creí… Creo que debí de haber dormido y llegar tarde.
— ¿No has dormido nada?
Negó mientras seguía subiendo las escaleras frotándose un poco los ojos.
—Pero si duermes estarás bien en la noche… ¿verdad?
Se detuvo unos escalones antes que yo y miró directamente en mi dirección. Tenía una expresión que me decía que lo había olvidado completamente, aun cuando ayer todos preguntaban si la fiesta se haría o no. La cumpleañera había faltado y todos estaban extrañados.
Cuando la pelirrosada llegó casi al final con ropa casual, confirmó que mañana todos eran bienvenidos en su casa para celebrar.
—No creo que vaya—admitió sinceramente, subiendo los dos escalones que le faltaban para quedar a mi lado.
Evité chasquear la lengua, estaba algo molesto, de veras creí que esta vez iba a ir. Aunque no es algo de suma importancia me había hecho ya la idea de verla en alguna de aquellas fiestas.
— ¿Te olvidaste?—pregunte, ella negó—. O es que Spirit no acepta que vayas, ¿quizá?
Parpadeó confusa.
—De veras que no me acostumbro a que lo sepas… Y no, Spirit no es de oponerse a estas cosas.
—Yo no me acostumbro a que tú lo llames por su nombre.
Se encogió de hombros y el resto de la subida la hicimos callados.
El café inició, esta vez yo no trabajé, tampoco la mayoría de la obra, debido a que decidimos ensayar una última vez para quedar convencidos, para muchos era la primera actuación de sus vidas. Había logrado meterme en el papel. Me había resultado difícil cuando tenía a mi amiga haciendo del papel del amor de mi vida. Quería reírme cada vez que decía algo. Es decir, bromeaba así con ambas y ahora tenía que hablar "en serio". Era difícil.
—Terminé tu traje y el de Kim.
— ¿Puedo verlo?
Ella asintió mientras dejaba una de las bolsas en el suelo.
— ¿Trajiste las botas?
—Claro que sí—dije ofendido por su duda, ella rio.
El disfraz me gustó, a pesar de ser el de un príncipe, el color vino me había gustado. Había tomado en cuenta qué colores usar meticulosamente, me dijo que Tsubaki la había ayudado bastante. Comentó entonces que hacerlos no había costado mucho, había comprado trajes sencillos y los habían cambiado un poco. Agregando mostacillas, alguna otra tela e hilos distintos.
Le agradecí antes de seguir caminando.
Llegamos al salón de clase y se encontraban algunos viendo los disfraces terminados que otros habían hecho. Kim fue la primera en acercarse a Maka y esta solo pudo sonreír ampliamente.
—Me he enamorado de tu vestido, espero te guste y cuente como regalo de cumpleaños—dijo antes de sacar ahora el disfraz de la pelirrosada.
Mi amiga quedó encantada y la abrazó fuertemente.
El día en el café inicio, me había escapado del ensayo unos segundos. Moría de hambre y tanto Black como Ox me habían hecho jurar que les compraría algo, ya que tenía el permiso del director podía demorarme un poco más. Así que me dirigí a nuestra cafetería que seguía tan llena como el día anterior, entré como si nada, todos los meseros estaban afuera atentos. Me dirigí a la cocina luego de haberle pagado a Tsubaki que estaba en caja.
Ella había sido la mesera más pedida, a pesar de tener el cuerpo voluptuoso que tenía, el traje la hacía ver adorable y no se enfocaba mucho en resaltar sus curvas. En mi caso, aun si no me creen, su sonrisa calmada era lo que más me atrapaba. Black también opinaba lo mismo antes de comenzar a ver detalladamente cada parte de ella, Maka lo había golpeado con el lomo de un libro en la cabeza dejándolo inconsciente.
—No entiendo.
Distinguí la voz de Maka antes de entrar. Parecía estar con alguien.
—Quiero decir, eres perfecta Maka… Y por eso te quiero en mi vida.
Esa voz también me resulta familiar, pero no es de mi clase.
—Yo te… No puedo creerlo… Pero somos amigos nosotros no-
—No tiene nada de malo probar—dijo calmado él—, la ventaja de ser amigos es que conocemos que nos gusta a cada uno… Y sé que no te desagrada la idea pero… Seguro quieres pensarlo.
—Pues sí, no me lo esperaba, Kid.
Mis ojos se abrieron más de lo normal, no me esperaba esto, no me esperaba escucharlo yo. No estaba bien que entrase así entonces, de la nada entrar, no, no era buena idea. No quería que supieran que había escuchado, no quería escucharlo en un principio, pero la curiosidad… Mierda. Estaba sin palabras. Qué intenso.
Tragué grueso retrocediendo.
Esperé a que el pelinegro saliera, me vio receloso pero calmado. Es decir, le parecía raro que estuviera ahí cuando seguían ensayando. Le dije que Ox y Black tenían hambre. Sonrió divertido y se fue.
— ¿Soul?—preguntó mi amiga con voz aguda, parecía sorprendida en un mal momento cuando entré.
Ahora tenía ganas de saber qué sentía ella. Si le gustaba Kid, si le respondería hoy, si era por eso que sus mejillas tenían un adorable carmín o si le gustaba alguien más… Wow. Eso no me compete.
—Ya pagué, así que me llevaré un par de muffins y unas galletas de chispas—dije sonriendo de lado, entregándole los tickets improvisados, fingiendo que no había escuchado nada—. ¿Estás bien? Pareces nerviosa.
—Ehh… Sí, bien, estoy de maravilla, por qué no lo estaría, es el último día y hoy es la obra y…
— ¿Y…?
—Me siento algo triste.
No me esperaba esto por dos.
— ¿Triste?—pregunté ahora yo confundido.
—Es nuestro último año, Soul… Pensar en que será nuestro último festival escolar me deja pensando en el futuro. No sé si las decisiones que tome sean las correctas.
Inseguro de si se refería al futuro en sí o a la respuesta que le daría a su mejor amigo, pensé bien en mi respuesta.
—Creo que no debes sentirte presionada por… Kid—pensé lo último, sabía que no debía decírselo—los demás. Decide lo que tú quieras, cuando quieras, como quieras. Si algo es para ti, quedara allí siempre… La vida es muy corta, aunque suene cliché, lo es, no puedes gastarla en algo que no puedes tragar tú misma.
— ¿El papel de príncipe te hizo ver el mundo desde otra perspectiva o de qué página cursi sacas tus consejos de vida?
Reímos divertidos.
Llegó el momento de la obra.
La princesa Kim estaba a mi lado y yo me sentía algo nervioso, no me pasaba a menudo así que era extraño. El papel de príncipe me había costado y no sabía muy bien qué hacer con todos estos nervios.
—Soul—llamó alguien en susurros detrás de los telones.
Maka ya no tenía su adorable vestido, se había puesto un polo y se había quedado con el short negro que usaba debajo del vestido. Ella me lo había comentado, no piensen mal. También llevaba sus medias rayadas y su listón negro, solo que los zapatos ahora eran zapatillas… Ahora que me fijaba mejor, el short que tenía puesto no dejaría nada a la imaginación si no tuviera esas medias. Debo cambiar este mal hábito.
—Maka, ¿qué pasa?—dije llegando a donde ella estaba.
—Solo quería desearte suerte—susurró sonriendo—. Te queda bien el traje de príncipe.
Sonreí con ella y por un momento me pregunté si también le había dicho lo mismo a Kid.
—Es gracias a ti, suerte para ti también, enfócame todo lo que puedas.
—Engreído.
—Renegona.
Se fue rápidamente y la melodía del inicio inundó el auditorio.
La melodiosa voz de Tsubaki se escuchó por los altavoces y Black junto a Jacqui salieron a escena. El maquillaje teatral les había aumentado un par de años a ambos, sabía que Elizabeth estaba cerca porque en la tercera escena debían de versemayores de lo que ya se veían.
Todo iba como lo habíamos ensayado, hasta mejor. Estaba seguro de que si hubiese usado las palabras del guion original nadie hubiese entendido un comino de lo que decía. Era gracias a Maka que había logrado aprenderme mis líneas y a actuar como debía, no era la gran cosa pero para mí era un progreso. No era mi primera vez en un escenario, pero actuando, sabía que sería mi debut y despedida.
— ¿Cómo osas meterte en MI CAMINO?
Las líneas de Kid, quien actuaba tan soberbio y obstinado, me hacían pensar si estaría molesto de que yo hubiese comenzado a pasar más tiempo con su amor.
—Ella no te pertenece, no es un objeto y aunque lo fuera no la mereces… Alguien cómo tú no merece un corazón tan puro…
Ni yo me creía lo que decía, pero la luz enfocándome a mí al empuñar mi espada hizo que recordara a Maka.
En la escena final, luego de la pelea en donde mataba a Kid, me encontraba con una princesa de largos cabellos rosas. Su vestido de un rosa más claro, con lazos, y bordados blancos… Sabía que había quedado encantada.
Recordaba la vez que la conocí, los chicos la molestaban bastante y todos hablaban de ella. Kim esto, Kim lo otro, me parecía una niña muy atractiva pero vacía y superficial. Eso hasta que un día en el que un chico, que no recuerdo bien, insultó a su ahora mejor amiga. La molestaba por ser más alta y por su apellido -según el niño- raro. Eso pasó en primer año de secundaria. Diehl se metió en la discusión y le dijo que él no era nadie para criticarla, y que solamente estaba envidioso porque Jacqui era más alta que él. El niño no se quedó callado y le dijo que era una creída y hueca, que seguro jalaba todos los cursos pero como era una "niña de papi" todo le salía bien en su vida, que por esas mismas razones estaba sola y sin amigas y que nadie nunca la querría en su vida. Nadie se esperaba ver a la pelirrosada abalanzarse contra aquel chico, solo para darle un par de cachetadas, pero este mismo no se calló la boca y contestó aún agresivamente, insultándola. Estaba por intervenir junto con Black cuando vimos como Kim tomaba unas tijeras y se cortaba un gran mechón de cabello. Ella fue quien le dijo en ese momento que no quería la atención de nadie, que le daba igual su cabello y que todos los hombres podían irse al infierno…
Vino con el cabello bastante corto al día siguiente y dejó de usar maquillaje, las voces dejaron de escucharse y yo decidí acercarme, Black también, pero este primero a la castaña porque había encontrado los mismo gustos. Después de un par de días había hecho su declaración, me había preguntado el por qué no aceptar, yo solo pensaba que claro como el agua estaba que no solo que era hermosa, sino que era alguien que luchaba por lo que creía.
La relación duró un año para sorpresa mía, pero en los últimos meses solo habíamos estado tomándonos de las manos y parecíamos más amigos que otra cosa. Jacqui y yo teníamos casi la misma relación así que decidimos dejar de llevar ese título de enamorados y ser simplemente amigos.
Cuando ensayaba, la peliceniza me dijo que en la dichosa escena del beso, tratara de recordar los mejores momentos, quizás. Así tal vez no me resultaría incómodo. Me dijo que podía hacer eso, pero entendía que no tenía mucha experiencia en el tema, porque si pensaba en esos recuerdos me iba a sentir incómodo. Así que sugirió que hiciera eso o…
—Entonces deberíamos sellar la promesa eterna con un beso de ferviente amor…
…o imaginar a alguien a quien quisiera besar.
Y por estar pensando en las palabras de Albarn, llenó mi cabeza y me pregunté qué sentiría al besarla.
Eso me descolocó.
Tomé a Kim de la cintura y la giré ligeramente hacia atrás, donde el público no podía ver, y simplemente junte nuestras frentes. Ella me miró extrañada y luego las luces se apagaron. La voz de Tsubaki se volvió a escuchar finalizando la historia y luego aplausos, silbidos, gritos a todo dar en el auditorio.
Mi amiga aun me sostenía de la mano y no dejaba de mirarme extrañada. Sabía que se preguntaba por qué no el beso, ni yo sabía qué responderle.
Todos los actores salieron e hicimos una venia agradeciendo al público, algunos comenzaban a lanzar flores. También distinguí un par de corbatas y una media, algunos reímos por esto.
Cuando el telón se cerró, todos gritamos eufóricos, la sala estaba llena y de seguro había sido un éxito total. No había sido una obra muy larga y era evidente el bajo presupuesto pero… Se había llenado.
Todos ordenábamos ahora, me había quitado tanto la capa como el chaleco del disfraz. La blusa blanca de mancas anchas seguía en mí al igual que las botas y el pantalón.
Black*Star desenvainó su espada de un momento a otro diciendo: En guardia hijo mortal.
No pude no seguirle el juego cuando todos animaban a que peleara. Terminó en un empate.
Estaba barriendo ahora cuando vi a Maka y a Kid hablando, ella le sonreía, él también y se abrazaron fuertemente. Eso significaba una cosa. Le había dicho que no.
— ¿SOUL?
Me trajo Jacqui a la realidad.
Estábamos en la casa de Kim y la mayoría de personas bailaban eufóricos. Mi amiga bailaba con Black y este no se hacía de rogar, es un idiota pero se hace querer.
Había dormido unas horas después de llegar a casa, había venido caminando hacia aquí porque no estaba muy lejos. Bailé un par de canciones con la cumpleañera al principio, con Jacqui también y coreé una canción con mi mejor amigo a todo pulmón. Estaba también tomando más de lo normal y no entendía la razón.
—VEN, BAILEMOS.
Nos dirigimos a la pista nuevamente, Jacqueline me obligó a bailar muchas canciones con ella y no pude no recordar las veces que salíamos los cuatro, cuando nos habíamos vuelto tan amigos. No sé de dónde había salido tanta melancolía.
Terminé bailando con Diehl una canción lenta. Esta entonces dejó de descansar su cabeza en mi hombro y me miró a los ojos negando con la cabeza.
— ¿EN QUÉ PIENSAS?
Me encogí de hombros.
—NO SÉ.
Calló unas estrofas antes de volver a hablar.
— ¿EN EL NO-BESO?
La verdad, sí. Asentí.
—YO TAMBIÉN.
Pero algo me decía que no pensaba igual que yo sobre eso.
Se detuvo de un momento a otro y tomó de mi mano llevándome al pórtico de su casa.
— ¿Por qué?
Aun si preguntaba, no tenía la respuesta, no entendía por qué había evitado el beso. ¿Había sido por Maka? ¿Qué rayos tendría que ver ella?
—No sé Kim, no pareció… el momento para un beso—dije no muy seguro.
—Ya… ¿Y cuándo lo es?
Entrecerré los ojos, confundido. Estaba a punto de hablar pero se acercó a mí rápidamente y me beso parándose de puntas para alcanzarme. No duró más de diez segundos en los que estuve inmóvil. Repitiéndose la escena en mi cabeza.
— ¿Qué?—pregunté negando con la cabeza.
No despegó sus ojos de mí, solo unos segundos en los que parpadeó.
—Cuando comenzamos con la obra recordé muchas cosas…
—Kim…—advertí.
—…seguro que tú también, pero no sé si tú…
—No lo digas—tajé secamente, con mis manos en sus hombros.
—Me gustas, Soul.
Mierda.
—Entendí hoy que tú no sientes lo mismo que yo… Pero quería decirlo, me come todos los días.
Más mierda.
—No tengo oportunidad, ¿verdad?
Una sonrisa amarga apareció en mi cara.
—Aunque esto me sigo preguntando desde hace meses… ¿Serás sincero conmigo?
Dejé escapar una risa seca.
—Siempre lo he sido contigo, Kim.
Sonrió.
— ¿Es por Maka que ni siquiera puedes considerar la idea de volver a estar conmigo?
¿Qué mierda?
Gracias especiales a Miss Cinthya y a Miss Luz, amaba hacer teatro, gracias por los papeles que me daban :')
N/a: Wow, cuanta intensidad, ¿qué creen que responda Soul-kun? Y Maka-chan al parecer se lo venía venir, será que tampoco esté equivocada con respecto a que Tsubaki-chan está rara [?] Pos quién sabe. Espero les haya gustado. Dejen sus comentarios.
Attn. Kiriha-chan
PD. Tengo demasiadas ideas de este anime, espero que me de el tiempo para colgar todas mis ideas. Si acaso siente curiosidad, copian el link de mi blog en mi perfil ;D (PROSTITUYAN LA PÁGINA :V!)
