Capítulo 55

Y así fue como aquel hombre vestido de traje reunió a aquel grupo improvisado de soldados experimentados…

-señorita Kira, no estoy satisfecho- decía el hombre mirando fijamente a la chica de cabellos oscuros…

La chica y su grupo de compañeros solo se quedaron callados frente a la afirmación del hombre de traje quien era el director de toda la operación…

-se supone que son el mejor grupo de soldados del continente europeo, pero esta idea salió de mi cabeza al saber que no decidieron acatar una orden directa- decía el hombre disgustado…

-no fue una decisión desobediente- argumentaba la chica de cabellos oscuros

-¿no? Entonces, ¿Qué fue?- volvió al ataque el hombre con una mirada fría…

-fue una decisión de inteligencia, no teníamos equipo ni hombres para perpetuar o detener un grupo más grande… me dispararon, dígame, ¿le parece poco?- interrumpía la chica de cabellos azules quien miraba con la misma frialdad al hombre de traje…

El hombre de traje entendió la cuestión, la chica de cabellos azules tenía una gran reputación como para que una situación como esta implicara su bienestar…

-ya veo, aun así no necesito excusas, necesito soluciones, ustedes son un grupo militar muy bien planteado necesito que me solucionen esto para no quedar como un idiota frente a mis directivos- decía el hombre bajando el tono de sus palabras…

-danos un pelotón decente, necesitamos armas, vehículos, médicos e ingenieros, nosotros atraeremos a Montana y allí lo tendrán en bandeja de plata- sentenciaba la chica de cabellos azules con propiedad…

-¿saben que se están jugando el presupuesto de más de 5 gobiernos que quieren a Montana en su chimenea?- decía el hombre de traje levantando una ceja en señal de asombro…

-ese es el trato, tómalo o déjalo- se integraba la chica qatarí a la conversación con una sonrisa socarrona…

-atrapen a Montana, tendrán lo que necesitan- decía el hombre de traje volviendo a camioneta para marcharse…

Más tarde en aquel taller se vieron grandes movimiento por tropas militares quienes llegaban para surtir las provisiones del taller y además reforzar la plantilla ofensiva de aquel grupo pequeño que pasaba a ser de la mano de sus mandos un gremio de alto impacto…

Ya casi cayendo la noche aquel grupo de 5 iniciales de aquel gremio de soldados estaba probándose su nueva indumentaria…

-sal de una vez- decía una impaciente chica qatarí quien desde atrás de una puerta empujaba a su compañera de cabellos oscuros para que esta junto con la chica de ojos color cielo desfilaran frente a sus compañeros sus nuevas vestimentas… una vez que logro hacerlo las tres chicas unas más que las demás orgullosa de su nueva ropa de combate mientras que otra estaba apenada y la otra simplemente estaba curiosa…

-increíble- decía el soldado Díaz a su actual comandante quien estaba articulando su nueva vestimenta la cual dejaba al descubierta buena parte de sus bien reservadas articulaciones.

-muy "funcional", se siente muy, cómodo- decía la chica de cabellos azules quien realmente se veía muy atractiva con este estilo de ropa, solo le faltaba una sonrisa y su belleza se realzaría en un nivel que dejaría con la boca abierta a cualquier hombre soltero… y casado.

-yo creo que deja mucho al descubierto- decía la chica de cabellos oscuros algo apenada con sus mejillas sonrojadas, puesto que también ella se veía muy bella con aquel traje.

-demasiado- decía el chico de cabellos carmesí quien algo molesto por alguna razón abandono el lugar que se había convertido en un salón de moda.

-¿y qué le pasa?- preguntaba la chica qatarí quien veía como se marchaba, claro que también cabe mencionar que la chica qatarí junto con sus cabellos blancos combinaba muy bien aquel traje.

-ni idea, hitomiko, ¿Por qué no hablas con él?- decía el chico de cabellos celestes con un nudo en su garganta y conteniendo la risa, por su lado la chica de cabellos oscuros accedió a ir sin sospechar nada.

-bien, será mejor ir a dormir, hasta mañana- decía la chica de ojos azules fría como siempre mientras iba hacia su habitación.

En aquel lugar todo regreso a la normalidad, entonces todos se fueron a descansar… bueno no todos… cerca al taller a la luz de las espermas estaba el chico de cabellos carmesí estaba tratando de buscar algo que distrajera su mente por lo menos un par de minutos para poder ir a dormir, de repente llego su compañera de cabellos oscuros algo preocupada.

-¿Van?, ¿Qué te pasa?, ¿estás bien?- decía inocente la chica de cabellos oscuros cuya luna se reflejaba en sus deslumbrantes ojos y hacia que la mirada del chico encontrara donde perderse por lo menos unos minutos…

-emmm, no, solo, Salí a tomar aire fresco- decía el chico sonriendo falsamente para no levantar sospechas en su compañera.

-mmm ya veo, uff hace un poco de frio, ¿no crees?- decía la hermosa chica de cabellos oscuros quien rosaba sus manos en sus brazos descubiertos y caucásicos los cuales temblaban del frio debido a que su traje cubría poca parte de su cintura y parte superior de su pecho.

El chico de cabellos carmesí la invito a sentarse junto a él y la chica sin rodeos acepto la generosa oferta y el chico al sentir el calor de su compañera decidió darle su chaqueta para que esta no sintiera frio…

-bonita noche ¿no?- decía la chica recostando su cabeza en el hombro de su compañero…

-claro… pero- decía el chico de cabellos carmesí titubeante…