Capítulo 2

Al finalizar la película se fueron a comer a un restaurante y después a visitar a la bahía donde las estrellas y la luna brillaban de tal forma que no necesitaban encender una luz para ver por donde pisaban. Era un lugar romántico por donde quiera que lo vieran y muchas parejas se reunían allí para pedir matrimonio o simplemente para tener citas a la luz de la luna.

-Este día fue maravilloso. En verdad agradezco que estés conmigo

-Yo lo debo de agradecer. Me tienes paciencia a pesar del poco tiempo que tengo para estar contigo debido al laboratorio

Yugi se paró en seco enfrente de ella fijando sus ojos amatistas en los ojos azules de la chica castaña

-Tea, estos 4 años que llevamos han sido los mejores años de mi vida

-Lo sé. Dentro de unos días serán 5 maravillosos años

-Y por ese motivo es que quiero que hagamos algo muy especial

-¿Qué cosa?

-Sé que trabajaras pero ¿nos podemos reunir cerca de la medianoche para amanecer el día de nuestro aniversario?

Tea lo miró sorprendida, sospechó que Yugi tenía planeado algo pero no estaba segura de qué era

-¿A la media noche? ¿Quieres que recibamos el día de nuestro aniversario juntos?

-Exacto. Será nuestro quinto aniversario así que deseo que nos reunamos durante los primeros minutos de ese día.

Las sospechas de Tea aumentaron pero no dijo nada, era mejor calla y dejar que todo fluyera.

-De acuerdo ¿en dónde nos reuniremos?

-¿Te parece bien que sea aquí mismo?

-Está bien, este es un buen lugar.

Yugi asintió con la cabeza. Los ojos amatistas y los ojos azules cruzaron miradas, la luz de la luna permitió que ambos pudieran ver el brillo de sus ojos, las pequeñas olas que se levantaban en el mar llenaban el ambiente de una atmosfera romántica, era el único sonido que se escuchaba en ese silencio nocturno. Ambos se acercaron el uno al otro y unieron sus labios en un profundo beso, Yugi pasó sus brazos alrededor de la cintura de Tea y ella paso los suyos por el cuello de Yugi.

-Te amo-dijo Yugi

-Igual yo, te amo mucho

Se besaron nuevamente, la luna brillaba en todo su esplendor contemplando a la feliz pareja.

Al día siguiente, Tea salió de su casa directo a su trabajo, llegó a la corporación Kaiba, se registró y subió a su oficina

-Buenos días-saludó Tea a todos

-Buenos días, Tea-respondieron todos

Llegó a su escritorio y comenzó a sacar sus cosas cuando una mujer rubia se asomó desde el escritorio de al lado

-Tea ¿qué tal estuvo la cita?

-Mai, que rápido quieres saber las cosas.-Tea sonrió con picardía, se divertía mucho con su amiga Mai

-Es que quiero saber-la sonrisa de Mai era grande y rebosaba de felicidad-¿Ya te pidió matrimonio?

-Mai, ya habíamos hablado de eso. Yugi y yo nos pensamos casarnos ahora, somos muy jóvenes

-Para el amor no hay edad y sí eres joven será mejor

-Quiero vivir mi vida primero antes de pensar en esas cosas

Mai hizo un puchero y luego sonrió. A veces su forma de actuar era un poco infantil pero en realidad era una mujer bastante madura. Era unos años más grande que Tea pero conocía de la vida y de los hombres debido a sus viajes y que era mujer de mucha cultura.

Todos conversaban divertidamente hasta que el jefe Kaiba entró y todos le hicieron una reverencia en señal de saludo, él no contestó como siempre y entró en su oficina. Tea miró hacia él encogida de hombros

-Es muy frío como siempre

-Ya deberías estar acostumbrada. No es alguien que haga amigos fácilmente

-Yugi me dijo que no le gusta que trabaje aquí por él

-Y tiene razón. Trabajas como su secretaria personal y no te da mejor trato que con nosotros

-Y también soy su ayudante en el laboratorio

-Al menos tienes buena suerte. Dicen que ha despedido a otras chicas antes que a ti

-Por lo menos me ha dado oportunidad y eso lo agradezco

Kaiba se asomó por la puerta de su oficina

-¡Gardner!

Su voz resonó en todo el lugar y Tea levantó la mirada

-¿Si, señor?

-Ven conmigo al laboratorio

-Sí, señor

Tea se levantó de su asiento y fue directo con Kaiba, salieron del lugar y subieron por el elevador directo al laboratorio que se encontraba en el sótano del edificio

-Señor, ¿continuaremos con la búsqueda de la cura para el cáncer de páncreas?

-Los demás lo harán. Lo que me interesa es que me ayudes con el tema de la clonación

-¿De nuevo ese tema?

-No descansaré hasta encontrar una forma de crear seres humanos

-Está jugando a ser Dios

-La tecnología avanza y no dejaré que alguien se lleve esa idea que tengo de crear vida humana

-Con todo el respeto que se merece, todo lo relacionado a crear vida artificial es solo eso. Vida artificial

-No me interesa si es artificial o natural. Te necesito porque sé que eres eficaz e inteligente

-Espero algún día recapacite

Llegaron a su destino, entraron y comenzaron el trabajo. Tea no estaba convencida de crear clones o cosas similares pero debía obedecer a Kaiba, y le tenía la suficiente confianza para expresarle que no estaba de acuerdo con su plan para crear vida artificial.

En otra parte, Yugi salió de su trabajo y se dirigió a la joyería a comprar el anillo que tenía pensado darle a Tea. Para su buena suerte lo encontré a un precio accesible y lo compró

-Ahora solo esperaré a la noche para entregarlo a Tea

Yugi se alejó caminando con la sortija en su bolsillo retomando el camino a casa, faltaba mucho para las doce de la medianoche así que tenía tiempo de ensayar las palabras adecuadas para expresar sus sentimientos.

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Tea salió de la empresa y fue camino a su casa, revisó su reloj de pulsera y vio que eran las 11:00 en punto, debía apresurarse para ir a la cita con Yugi pero primero pasaría por su casa para arreglarse.

Una vez en su hogar, se maquillo, se vistió cómodamente quitándose su ropa de trabajo, se abrigó y salió hacia la bahía.

Yugi terminaba de hacer sus ensayos pidiendo matrimonio cuando su madre entró a su habitación

-Yugi, ya casi son las doce

-Gracias, madre.

Tomó el anillo y salió, faltaba media hora que dieran las doce así que debía apresurarse. Caminó por varias calles hasta que se detuvo y miró nuevamente el reloj, 15 para las 12. Sacó el anillo en su caja negra y lo miró, estaba seguro que a Tea le gustaría, lo que le inquietaba era si Tea lo aceptaría.

Cuando el semáforo indico que podía pasar bajó la banqueta para cruzar la calle pero en esos momentos una luz iluminó y un claxon sonó fuertemente.

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Tea llegó a la bahía como quedaron, faltaban 15 minutos para las doce, abrazaba su cuerpo ya que el frío había aumentado y comenzaba a congelarse. Sus labios dibujaban una gran sonrisa a pesar del frente frío. Vería a su novio otra vez y no estaba el por qué la había citado para ese día. Normalmente Yugi solo le llamaba o se reunían en algún lugar a comer, pero nunca habían recibido el día de su aniversario a las doce en punto. Esperó, pacientemente.

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Una persona se subió a su auto a toda prisa y arrancó, estaba asustado, tenía mucho miedo de que lo descubrieran, lo mejor era huir. En medio de la calle había un charco de sangre que se iba extendiendo cada vez más. Un chico de cabello tricolor estaba tirado boca abajo en el suelo, no se movía, sus ojos amatistas estaban abiertos. Cerca de su mano estaba una caja que se abrió con el golpe donde se podía vislumbrar un anillo de compromiso que se encontraba manchado de sangre.

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Tea miró su reloj otra vez. Las doce en punto. Era la hora en que Yugi debía aparecer. Él no era impuntual, así que supuso que se le había hecho tarde. Decidió no desesperarse y seguir esperando a su amado, después de todo ¿qué son unos minutos tarde?

Continuara...