Capítulo 3
Era las 12 con 15 minutos, Tea comenzaba a preocuparse. Yugi nunca llegaba tarde y ya pasaban de las doce. No era normal eso. Continúo esperando. 30 minutos, 40 minutos. Algo había pasado. Sacó su celular y marcó el teléfono de Yugi pero no respondió nadie, marcó a la casa de la familia de Yugi pero tampoco hubo respuesta. Eso era aún más extraño. Significaba que la casa de Yugi estaba vacía, lo cual no era común ya que siempre estaban el abuelo y la madre de Yugi en casa. Marcó de nuevo, nada. Su reloj marcaba las 12 y 45. Definitivamente había pasado algo.
Se alejó de la bahía camino a casa de Yugi pero mientras caminaba a la casa de su novio alguien le marcó al celular
-¿Señora Moto? ¿Qué sucede? Estoy marcando a su casa y no contestan ¿ha pasado algo?
-Hija…
Tea se detuvo, la voz de la mujer sonaba con llanto
-¿Pasó algo?
-Tea…Yugi…Yugi esta…
El corazón de Tea se detuvo, un nudo en su pecho se formó de golpe
-¿Le sucedió algo a Yugi?
La voz de Tea comenzaba a quebrarse de solo pensar en que algo malo le había pasado a Yugi
-Yugi…Yugi…
-Por favor dígame ¿qué ha pasado?
-Yugi esta…
Los sollozos de la señora se escucharon y el cuerpo de Tea comenzó a temblar. Escuchó como el auricular era pasado de mano en mano
-Tea ¿eres tú?-reconoció la voz del abuelo de Yugi
-Sí, señor, soy yo ¿qué sucedió?
-Tea, lo lamento mucho-el abuelo lloraba-Pero Yugi…Yugi…Yugi murió
El mundo giró a su alrededor, la mano de Tea soltó el teléfono y este cayó al suelo. Sus piernas comenzaron a temblar y Tea perdió el equilibro, su cuerpo cayó pesadamente al suelo y sintió que no podía respirar. Las lágrimas nublaron sus ojos y no pudo ver nada más, de pronto todo se oscureció.
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Abrió poco a poco los ojos y pudo deslumbrar a su amiga Mai junto a ella, estaban en un hospital
-Tea, ya despertaste.
La voz alegre de Mai hizo que Tea reaccionara correctamente
-¿Dónde estoy? ¿Qué hago aquí?
-Te desmayaste pero alguien llamo al hospital y te trajeron. Tus padres vienen en camino.
-¿Yugi? ¿Dónde está Yugi?
El rostro de Mai cambió y reflejó tristeza, bajó la mirada
-Dime, ¿qué hay de Yugi?
No obtuvo respuesta
-Mai, dime por favor. ¿Qué ha pasado con Yugi?
-Lo siento Tea. Yugi está muerto
Nuevamente esa sensación de pesadez invadió a Tea.
-No me hagas ese tipo de bromas. No es gracioso
-No es broma, Tea. Yugi fue atropellado y murió en el instante
Tea no podía creer lo que escuchaba
-El impacto fue demasiado fuerte y su corazón dejó de funcionar. Ahora mismo están preparando el velatorio y haciendo los arreglos para la cremación.
-Es mentira
-¿Qué?
-Es mentira
-Tea, es la verdad
-¡ES MENTIRAAAAAAAAAAA!
Tea se levantó de la cama a toda prisa
-¡Quiero verlo! ¿Dónde se encuentra?
Comenzó a quitarse todos los cables que tenía, Mai trató de detenerla pero no lo conseguía y gritó pidiendo ayuda. Varios doctores entraron y sedaron a Tea que comenzó a sentirse muy débil poco a poco hasta que se quedó nuevamente dormida.
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Kaiba llegó a su oficina y notó en seguida que Tea y Mai no estaban.
-Qué extraño. Nunca faltan y menos sin avisar
Kaiba llamó a seguridad
-¿Se han presentado las señoritas Tea Gardner y Mai Valentine?
-No, señor Kaiba. Ninguna de ella ha llegado
Kaiba colgó, estaba muy intrigado por la tardanza y que no había aviso de nada. Otra secretaria entró a la oficina de Seto Kaiba
-Señor, acabo de recibir una llamada de la señorita Mai
-¿Qué sucede?
Se notaba que Kaiba esperaba alguna noticia
-La señorita Mai dice que ella y su amiga Tea no podrán asistir a trabajar y que por favor las disculpe
-No dijo el motivo
-Me dijo en voz baja que el novio de Tea acaba de fallecer y que estaban en el velatorio
Los ojos de Kaiba se abrieron como platos por la sorpresa.
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El velatorio duró varias horas, Tea estaba vestida de negro mientras todos los asistentes esperaban a que las cenizas fueran entregadas a la familia del difunto. Los ojos de Tea estaban fijos en la nada, tanto Mai como el abuelo y la madre de Yugi no sabían cómo hacer para que Tea reaccionara y quitara esa mirada perdida
-Creo que ella es la más afectada por esto.-dijo la señora.
-No ha hablado en todo el tiempo que hemos estado aquí-dijo el abuelo
-Creo que iré con ella
Mai se acercó a ella y se sentó a su lado, la mirada de Tea seguía perdida y no se movió aun cuando se percató de que amiga estaba a su lado
-Tea, por favor. Habla conmigo
-Mai…
-¿Sí?
-¿Por qué entre tanta gente que hay en el mundo tenía que ser Yugi?
Mai la miró confundida
-¿Por qué sí hay muchas personas tuvo que morir Yugi?
-Bueno…eso…
-No es justo. Yugi tenía todo una vida por delante y no es posible que se haya ido. Era muy joven
-Tea, todos nos iremos algún día. Solo que se nos adelantó muy pronto
-Demasiado pronto
El tono de voz de Tea era muy seco, como si algo duro y pesado oprimiera su corazón y su alma.
-Tea, amiga mía. Trata de sentirse un poco mejor
-No puedo sentirme mejor con esto
Mai sólo pudo mirar a Tea que continuaba mirando la nada. El abuelo se paró de su asiento y fue hacia donde se suponía, le entregarían las cenizas de su nieto. Una vez las recogió las contemplo por largos minutos, meditando sobre qué hacer con ella, miró a Tea que seguía inmóvil en su asiento.
-Tea
Ella miró al anciano, su primer movimiento desde que llegó al lugar
-Creo que es mejor que tú conserves esto
Todos abrieron los ojos con sorpresa
-Pero señor…
-Yugi te amaba mucho. Su deseo era estar toda la vida contigo así que considero que lo mejor es que tú decidas que hacer con sus cenizas
La señora Moto y Mai miraron a Tea esperando que ella decidiera no quedarse con ellas pero tras varios minutos de silencio Tea accedió
-De acuerdo
Tomó la caja que contenía las cenizas de Yugi y estuvo unos minutos con los ojos puestos en ella. De pronto, sus ojos se llenaron de lágrimas y seco su rostro con su brazo
-Muchas gracias, esto significa mucho para mí
El abuelo no contestó, nadie sabía qué palabras usar para describir la tristeza que los albergaba. La pérdida de Yugi era un golpe fuerte para toda la familia y amigos del chico. No quedaba de otra más que superarlo.
Continuara...
