Capítulo 4

5 años después

Kaiba entró en su oficina y se sentó frente a su escritorio, comenzó a realizar llamadas para verificar si todos sus empleados estaban presentes.

Realizó dos llamadas y después de eso observó el teléfono detenidamente. Había un número que no estaba seguro de sí debía llamar pero tenía curiosidad sobre si había llegado ya la persona que esperaba. Así que, después de mucho pensarlo, marcó.

-Corporación Kaiba, buenos días ¿en qué puedo ayudarle?

-Necesito un informe de sí ya se presentó a trabajar la señorita Tea Gardner

-Ah ¡Señor Kaiba! Sí, la señorita Tea se presentó hace como una hora a trabajar

-¿Sabes en donde se encuentra ahora?

-Está en el laboratorio

-¿Otra vez está allá?-la voz de Kaiba subió de volumen la voz exaltado

En el laboratorio del sótano, Tea estaba haciendo trabajos sobre investigaciones, experimentos, medicina y otros asuntos. Su cabello había crecido un poco, su mirada era fría y sus ojos ya no tenían el brillo que 5 años atrás tuvo.

Kaiba entró y la vio haciendo más trabajo que los demás empleados.

-Tea

Ella giró y lo miró fijamente.

-Señor Kaiba-se levantó e hizo una reverencia-Que bueno que se presenta. Hemos realizado un gran descubrimiento. Finalmente hemos encontrado una cura para el cáncer de páncreas.

-Tea, ¿sigues aquí? Llevas ya muchos meses que prácticamente no sales de este lugar

-Señor, le había mencionado que estoy muy interesada en trabajar con usted y ayudarlo a mejorar la compañía

-Tea, tú no lo haces por apoyarme

Tea abrió los ojos asombrada de la interrogante de Kaiba, porque era la verdad.

-Aún continúas sufriendo por ese chico ¿verdad?

La chica no respondió

-Llevas 5 años obsesionada con el dolor que tienes por haber perdido a Yugi

-Con todo respeto, señor, eso no es de su incumbencia

-Claro que lo es. Eres la empleada que más tiempo llevas trabajando aquí y sé que desde que murió tu novio solo vives encerrada en este laboratorio

La seriedad en el rostro de la mujer se asevero

-Señor Kaiba, ese asunto no le concierne. Yo hago lo mejor que puedo por mi trabajo y espero que se sienta orgulloso de lo que hago

Kaiba la miro fijamente. No podía hacer que ella se diera cuenta de sus errores.

-De acuerdo. Haz lo que quieras

Kaiba se fue del laboratorio dejando sola a la chica. Tea solo lo miró alejarse y subir al elevador. En cuanto estuvo sola respiró hondo y unas lágrimas resbalaron por su cara. Se cubrió su rostro con las manos y se sentó en la silla a descansar llorando. Todo lo que Kaiba decía era verdad, pero no lo podía admitir públicamente. Los 5 años que habían pasado no lograron hacer que superara la muerte de su amado novio. Todo lo contrario, cada día le pesaba más la ausencia de Yugi, lo extrañaba. Anhelaba sentir sus abrazos, sus besos, sus caricias, la calidez de su voz. Las citas que habían tenido aún estaban en la memoria de ella. No soportaba el vivir sin él. Deseaba que regresara, quería verlo, sentirlo, abrazarlo, sumergirse en sus brazos y unir sus labios con los de Yugi en un profundo beso, pero todo eso se había terminado y ya no podía hacer nada. Lo único que quedaba de él eran sus cenizas y sus recuerdos.

Horas después, Tea salió de la compañía de Kaiba y se fue directo a su casa. Camina sin ver a su alrededor y entonces su celular sonó

-¿Bueno?

-¿Tea?

-Hola Mai-sonrió

-Tea ¿nos podemos ver? Hay algo de lo que quiero hablar contigo

-Claro ¿Cuándo?

-¿Puede ser ahora?

-¿Ahora? De acuerdo ¿Dónde?

-¿Te parece el restaurante donde trabajaste como mesera hace años?

-Está bien, sería bueno recordar los viejos tiempos

Colgó y fue rápidamente al lugar indicado pero pronto unos recuerdos pasaron por su mente. Fue en ese restaurante donde Yugi y ella tuvieron una cercanía. Él siempre iba a comer allí y como ella era mesera le tocaba servirle la comida. Al recordar todo eso se detuvo y nuevamente las lágrimas se derramaron de sus ojos inundando su cara.

.

.

-Me da mucho gusto verte.

-Sí, llevamos meses sin vernos. Antes nos veíamos más seguido pero ahora sólo nos llamamos por teléfono

-¿Cómo te encuentras? ¿Sigues en el laboratorio de Seto Kaiba?

-Obvio, es el mejor trabajo que he tenido y me pagan muy bien

-Perdón mi intromisión, pero ¿ya tienes novio?

-No, tú sabes que no quiero saber nada de esos asuntos de parejas

-Tea, eres joven, todavía tienes oportunidad de conseguir un hombre contigo

-Anteriormente te mencioné que no pienso casarme ni tener novio. Así que, por favor, no sigas con ese asunto

-De acuerdo. Solo lo haré por ti que no tocaré más el tema

-Gracias

-Y ¿cómo se encuentra el jefe Kaiba?

-Muy bien, él y su hermano son agradables. Me ascendieron el puesto hace tiempo

-Qué alegría

-¿Y tú? ¿Cómo vas con tu novio?

-De maravilla. Valon y yo hemos decidido casarnos

-¿En serio? Qué bien

La sonrisa de Tea era sincera. Ella nunca tendría envidia o celos de su amiga Mai, todo lo contrario, no le deseaba a nadie el mal que le había pasado a ella de perder al amor de su vida y mucho menos de una forma tan horrible y triste como ella lo había perdido

-Llevamos 3 años juntos así que creo que ya es el momento de comenzar a formar una familia

La confianza de las chicas era demasiada así que podían contarse sus vidas sin molestia ni envidias entre ellas.

-Me da mucho gusto que por fin te establezcas con alguien.

Mai le devolvió la sonrisa. Extrañaba a la Tea de antes, la que sonreía todo el tiempo, la que siempre era positiva y feliz con toda la gente y ahora parecía que esa chica había desaparecido para siempre. Tenía la esperanza de que era chica hermosa volviera algún día, que encontrara un sentido a su joven vida y que hallara un nuevo amor que le hiciera recobrar la alegría de vivir.

Una hora después ambas mujeres salieron del restaurante y se despidieron con la mano

-Nos vemos pronto, Tea

-Muchas gracias por la reunión

-En cuanto haya fecha para la boda te mandaré invitación

-Claro, con gusto asistiré

Cada una se fue por su lado, pero los pensamientos de Tea seguían enfocados en Yugi, me causaba alegría que Mai ya hubiera encontrado el amor con Valon. Tea conocía a ese chico pero sólo lo había visto unas pocas veces. Le parecía buen chico y sobre todo enamorado de Mai, eso era lo importante.

Al llegar a su casa se duchó y se puso su pijama pero antes de acostarse a dormir se puso a leer el libro sobre alquimia que estaba leyendo desde hacía tiempo atrás

"Tengo que lograrlo. No importa lo que tenga que hacer para conseguirlo, lo lograré"

Terminó su lectura y se tumbó en su cama sin dejar de dar vueltas a la cabeza ese asunto que le tenía intrigada desde hacía dos años, la alquimia y la tecnología de clonación.

Continuara...