Capitulo 62

En aquella fría tarde noche los soldados italianos dirigidos por montana estaban en posición y expectantes frente a cualquier movimiento. Tenían un plan el cual incluía dejar sin electricidad a aquella casa apenas llegaran todos sus invitados.

-bien caballeros, estén listos, ya veremos que sucede- decía uno de los cómplices de Montana entre bostezos.

Por otro lado en la casa del pelirrojo habían un serio ambiente de tensión en aquel acompañante de la chica de cabello purpura ya que si bien sabía que vendrían a buscarlo no había preparado ningún tipo de arma para la ocasión, por el momento no podía hacer más que abrasar a su chica y esperar lo mejor.

Por otro lado la chica de cabellos azules estaba ya encamino en busca de su revancha, a pesar de tener los ojos de todos los soldados en su rostro su expresión de odio y rencor no cambiaba.

-solados estén listos, ¿Cuánto falta?- decía la chicha de cabellos azules.

-medio kilómetro-

-iremos a pie, paren- decía la chica y todos aquellos soldados y amigos de la chica atendieron y salieron a caminar.

-será una noche agitada- decía el chico de cabellos carmesí intentando dispersar aquel ambiente hostil que generaba la chica de cabellos azules.

-unidad 1 rodeen la casa, unidad 2 hagan lo mismo en un radio más amplio, estén atentos por si alguien viene por algo, y ustedes entran conmigo tenemos 190 segundos- decía la chica de cabellos azules.

De esa manera avanzo el grupo liderado por la chica, mientras tanto el grupo de montana todavía no se había percatado de su presencia, por otro lado el pelirrojo aprovechando que su acompañante se había quedado dormida empezó a preparar algunas de sus armas para su mala fortuna la chica de cabellos purpuras lo sorprendió infraganti.

-así que "lo llamaras mañana"- decía decepcionada la chica viendo al pelirrojo con armas en su mano.

-no quiero faltarte al respeto mujer, pero sabes bien como es mi trabajo- decía el pelirrojo llenando de municiones una de sus armas.

-créeme lo sé- decía la chica tomando una de aquellas armas

-¿Qué haces?- decía el pelirrojo confuso.

-debo estar "a la altura" si quiero estar contigo- decía la chica cargando su arma con mucha seguridad.

-me parece excelente- decía el pelirrojo sonriente.

-solo prométeme una cosa-

-¿Qué cosa?-

-que tú y yo escaparemos juntos después de esto- decía la chica con preocupación en sus ojos.

-¿ah sí?, ¿a dónde?- decía el pelirrojo divertidamente por el comentario de su acompañante y mucama.

-Rusia, Chile, Canadá, donde sea que… no hallan más balas-

-así será, déjame todo a mí- decía el pelirrojo cuando de pronto a su teléfono le entro un mensaje de texto.

"estas despedido" decía aquel mensaje de remitente anónimo, el pelirrojo pensó lo peor y al escuchar el sonido de la puerta caer decidió en vez de enfrentar a quien estuviese allí que huir.

-tenemos que irnos- decía el pelirrojo con temor en sus palabras tomando a su mucama del brazo.

-¿A dónde vamos?- preguntaba confundida la peli purpura.

-no hay tiempo de decirte, sal por la puerta del jardín, nos vemos en el garaje, sal rápido y no intentes enfrentar a nadie- decía el pelirrojo y con un beso rápido ambos se despidieron.

-enemigo a las 9- gritaba el chico de cabellos celestes dando aviso así a la chica de cabellos azules.

-¿Dónde?- decía la chica peli azul sin querer perder un segundo

-salió por la puerta hacia el sótano, la chica fue por el jardín- decía el chico de cabellos celestes y en ese momento la chica fue en busca de acción.

-Deka ve por esa chica, gazelle y van, vigilen la salida no creo que haya más gente dentro de la casa, estén listos por si algún infeliz entra- decía la chica de cabellos azules por su intercomunicador mientras iba en la busca del pelirrojo quien corría hacia el sótano.

Con las ordenes acatadas todos tomaron posición, la chica de cabellos blancos seguía tras la mucama del pelirrojo pero esta era muy ágil por lo que a la soldado le constaría trabajo atraparla. Finalmente justo antes de que la chica de cabellos purpuras tocara la puerta su cazadora se abalanzo sobre ella intentando someterla pero ella no se quedaba atrás lanzando feroces golpes a diestra y siniestra lo que hizo que la chica qatarí no pudiese tomar su arma.

En un movimiento rápido la chica de cabellos purpuras se liberó de su captura y del otro lado de la puerta puso su fuerza para que esta no fuese abierta por la chica qatarí quien intentaba abrirla empujándola, ya cansada de empujar la chica tomo su arma de fuego e intento abrir aquella puerta a disparos, no pudo hacerlo ya que su arma no tenía su cartucho, al oír el sonido del gatillo sin disparos las mucama se burló de su rival haciendo referencia a que ella era la ladrona de municiones.

-¿se te perdió algo?- decía la chica sonriente mientras sostenía la puerta.

Por otro lado la ex pareja estaba por tener un reencuentro bastante emocionante, el pelirrojo corría hacia el garaje por el sótano pero al ver que la puerta estaba cerrada y que era la chica la única que estaba siguiéndolo decidió encañonarla con su arma de fuego. La chica se mostró sorprendida pero sonrió al ver que el pelirrojo le estaba apuntando.

-¿Qué es tan gracioso?- decía el pelirrojo sin bajar su arma mientras aquel lugar oscuro cumplía con el papel perfecto de escenario para una batalla legendaria. La chica de cabellos azules también apunto su arma pero había algo más allá de eso.

-no pensé que ese "lo dejaremos para más tarde" fuera tan tarde- decía la chica de cabellos azules recordando cuando ellos pelearon en Inglaterra.

-no sé de qué me estás hablando- decía el pelirrojo confundido puesto que no recordaba nada. En ese momento la chica de cabellos azules sonriendo dejo caer el cartucho de su arma de fuego, las balas se esparcieron por todo el sótano dejando su arma inservible.

-tu y yo, un mano a mano, sin armas, sin gente, sin apuestas. Tú y yo de una vez por todas hace como 2 años- decía la chica y de ese modo el pelirrojo guardo su arma y se dispuso a pelear mano a mano.

-¿a que te refieres con "hace dos años"?- preguntaba el pelirrojo viendo a la chica con su arma descargada.

-jeje, significa "recuerdos"- decía la chica viendo al suelo para luego agresivamente lanzarle su arma a su ex pareja para que asi comenzara la pelea.

Aprovechando el tiempo que le dio aquel golpe con su pistola la chica se abalanzó sobre el pelirrojo golpeándolo con uno de sus puños, el pelirrojo rápido se recuperó y pisando el pie de la chica la distrajo para empujarla y derribarla al suelo, la chica se levantó y con mucha rabia intentaba centrar todos sus golpes en la cabeza del pelirrojo.

-de una u otra manera voy a hacer que te acuerdes ¡IDIOTA!- gritaba desesperada la chica golpeando la cabeza del pelirrojo contra la pared, contra el suelo y contra varios objetos que habían allí en aquel sótano, pelirrojo por más que intentaba no podía hacer más que intentar alejar a la chica de su cuerpo porque aun así sin memoria sabía que no podía golpear a una dama.

-aggg, oouuch, no sé de qué me hablas, no sé quién eres, estás loca- decía el pelirrojo pasando sus manos por su adolorida cabeza.

-entonces es verdad, no sabes quién soy, jeje, aun así, no pienso renunciar, no, de ninguna manera lo voy- decía volviendo a arremeter contra el pelirrojo. Con objetos y con patadas la chica intentaba hacer que el subconsciente de su ex pareja reaccionara, lastimosamente no lo logro.

-déjame en paz, yo no peleo con mujeres- decía el pelirrojo desde el suelo sin energía.

-tu… eres un idiota, no vuelvas a acercarte a mí- decía la chica con un par de lágrimas es sus ojos cosa que no se notó por la oscuridad de la habitación.

-ni siquiera sé quién eres, deberías dejar de cazarme- decía el pelirrojo.

-no te preocupes, eso voy a hacer- decía la chica dándole la espalda, la batalla había terminado, el pelirrojo en sus 5 sentidos no era capaz de esquivar o de oponerse ante las habilidades de su lastimada ex pareja, eso respondía a la pregunta de quién era el más fuerte de los dos.

De un momento a otro el intercomunicador sonó y dio alerta de un mensaje "son los hombres de montana" se oía por todo el sótano por el gran silencio que había.

-¿Qué?, pues… fuego de respuesta, no se queden atrás- respondía la chica de cabellos azules.

-son muchos, nosotros solos no podemos- respondía el chico de cabellos carmesí.

-¿Dónde están mis tropas?- preguntaba atemorizada la chica.

-cuando digo "muchos", son muchos en realidad más de lo que nuestras tropas pueden-

"porque tantas tropas" pensaba el pelirrojo, cuando de repente se dio cuenta de que la chica estaba distraída y decidió dispara una bala y entrar al garaje.

-espera hiroto, aggg, entren a la casa, ya tenemos un boleto de salida- decía la chica de cabellos azules.

Ya en el garaje el pelirrojo subió a su vehículo y lo encendió, no paso mucho tiempo cuando su mucama se hizo presente, de esa manera planeaban escapar tenían en mente que aquellos soldados venían en su ayuda.

-hay más soldados afuera- decía la mucama abrochándose su cinturón.

-lo sé, pero son de los nuestros- eso pensaba el pelirrojo hasta que salió por la puerta y un muro de disparos lo recibió.

La chica de cabellos azules estaba con sus amigos en el garaje esperando su oportunidad para salir, pero al ver que le estaban disparando al auto del pelirrojo se sorprendió al igual que los que iban adentro de aquel vehículo.

-enciendan esa camioneta, saldremos de aquí- decía la chica de cabellos azules viendo aquel infierno de balas.

-no podemos quedarnos aquí, sal y dispárale a cualquiera que se mueva- decía el pelirrojo a su mucama, y ambos salieron a hacerle frente a quienes querían matarlos, por otro lado desde la camioneta la chica de cabellos azules veía aquella escena atónita.

-no puedo creerlo, ese infeliz de montana es un bastardo traidor- decía la chica de cabellos azules bajando del vehículo al ver que uno de los atacantes tenía una lanzamisiles.

-espera ulvida- decían sus compañeros siguiéndola para defender al pelirrojo.

El hombre del lanzamisiles dio el primer aviso y con un disparo dejo en el suelo al pelirrojo y también dejo gravemente herida a la mucama, y ese era el panorama para el pelirrojo es el suelo, sin un arma para defenderse y de repente vio con sus propios ojos como dos granadas activas caían frente a su mucama mientras se retorcía de dolor, impotente solo veía como esos artefactos explotaban dejando sin vida a la chica de cabellos purpuras, ya cuando las granadas explotaron los soldados se acercaron para darle el golpe final al pelirrojo, pero de repente los disparos provenientes del garaje derribaron a esos soldados.

El grupo de la chica de cabellos azules había arremetido contra todos esos soldados y una vez nivelado el número de rivales, el chica ofreció su mano para levantar al pelirrojo que solo dudo un par de segundos antes de ser ayudado por la chica para subir a aquel camión y salir de allí. Después de un camino incomodo todos se reunieron en el taller para discutir la situación del pelirrojo y lo que había ocurrido hace poco.

-¿todos están bien?- preguntaba la chica de cabellos azules.-

-sí, todos estamos aquí, excepto la chica de cabellos purpuras- al oír eso el pelirrojo se sentó en el suelo decaído por su perdida.

-ya veo, después de todo será una noche larga- suspiraba la chica peli azul.

-¿y qué haremos con él?- decía la chica qatarí viendo al pelirrojo.

-por el momento, no haremos nada, entrégame tu arma- decía la chica a su ex pareja quien no levantaba la mirada del suelo.

El pelirrojo no respondió y de uno de sus bolsillos entro su arma de fuego aun sin levantar la mirada.

-jummm, que obediente, gracias, ahora tu contacta al tarado que está a cargo ahora tenemos una nueva misión- decía la chica de cabellos azules sentándose al parecer estaba cansada.

Continuara.