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Es su intento de demostrar superioridad ante la chica de cabellos azules el pelirrojo iba solo en busca del hombre que lo había traicionado.
Por otro lado, aquel hombre con varios escoltas en una habitación esperaba lo inevitable, en un momento decidido quiso ir a otra habitación solo, para su sorpresa abrió la puerta y vio al pelirrojo y su rencor queriéndolo matar.
-¿kiyama?, pero si ya no existes- decía impresionado el mafioso italiano.
-entonces esto no te dolerá- decía el pelirrojo golpeando la cara del mafioso que solo cerró la puerta para darse cuenta de que todos sus escoltas estaban en el suelo menos uno que parecía el responsable.
El mafioso estaba acorralado, aquel soldado quiso dispararle, pero para su mala suerte la bala fue desviada y roso en la cabeza del pelirrojo el cual callo inconsciente detrás de la puerta mientras el mafioso astuto escaba por un pasillo alterno. El soldado sin ver que ocurría tras la puerta corrió tras el pelirrojo.
El disparo alerto a los compañeros del pelirrojo quienes se sorprendieron al oír aquel disparo.
-¿Qué creen que paso?- preguntaba el chico de cabellos celestes.
-no tengo idea, ¿deberíamos investigar no ulvida? - decía el joven de cabellos carmesís.
-han pasado solo 13 minutos, no voy a mover un musculo- decía la chica de cabellos azules sin preocuparse.
-¿Qué tal le hayan hecho algo ulvida?, piénsalo bien- insistía el chico de cabellos celestes.
-hiroto en maldito asesino maestro, no creo que algo pueda complicarle una operación de inteligencia- respondía la chica peli azul frente a la preocupación de sus compañeros.
El chico de cabellos celestes no podía quedarse tranquilo con la respuesta de la ex pareja del temerario pelirrojo así que decidió tomar decisiones.
-ulvida… permiso para replicar- decía el chico de cabellos celeste siguiendo el protocolo.
-6-1 (negativo) nadie se mueve hasta cumplir los 32 minutos- decía en tono altivo la chica de cabellos azules ante la insistencia de su compañero.
-no lo acepto ulvida- decía el chico rompiendo las reglas de su "comandante".
-Gazelle… esta no es una conducta presentable- decía la chica peli azul sin efecto en su compañero quien empezó a moverse.
-basura…- fue cuando se decidió el hombre y desconecto su radio.
-Gazelle… Gazelle… ¡mierda!, muévete Van, debemos seguirlo… es un maldito imprudente- decía la chica y fue entonces cuando el chico de cabellos carmesí y ella fueron tras el rebelde quien se había ido sin permiso.
Mientras tanto dentro la de un laberinto como lo era aquel museo el soldado seguía en busca del mafioso que estaba amado.
Mientras tanto en el camino del chico de cabellos celestes se interponía su comandante viéndolo con rencor por ser tan desobediente.
-estas bromeando, ¿Qué haces soldado? - decía la chica de cabellos azules empujando a un asustado chico de cabellos celestes.
-no puedo dejar solo a Hiroto, el no haría eso con nosotros- replicaba ahora sin una sola pizca de miedo el chico de cabellos celestes.
La chica de cabellos azules entendió la cuestión, era obvio que tuviese ese instinto protector con su compañero, sin embargo, le dejo claro quién era la figura de mando.
-escuchar, no importa que quieras ayudarle, no puedes ir a la deriva tu solo, este laberinto es peligroso- decía la chica de cabellos celestes.
-debes tener cuidado, podríamos pasarlo mal si nos separamos- decía el chico de cabellos carmesí.
-entonces, ¿Qué esperas que haga? - argumentaba el chico de cabellos celestes queriendo ir aun en la búsqueda de su compañero.
-pues es obvio que no puedo déjate solo tarado, iremos todos, no se separen y busquen puntos de ataques, ¿sí? - decía la chica de cabellos azules.
Fue entonces cuando el chico de cabellos celestes sonrió al escuchar las palabras de apoyo de su comandante que hacía de líder guiándolos en busca del pelirrojo.
-sabes, creo que Hiroto hizo una buena elección- decía el chico de cabellos celestes llevando su arma en su hombro.
-¿en qué?- preguntaba la ex pareja del mencionado pelirrojo.
-una mujer que lo apoye en todo momento- decía dirigiéndose a su lugar de combate
-cállate… vista al frente vamos a divertirnos- decía la chica de cabellos azules sonrojándose para dirigir a su equipo de nuevo frente a su operativo inicial.
Abriéndose campo por la parte superficial del museo no había un guardia mas.
-al parecer no ahí nadie aquí arriba- decía el chico de cabellos carmesí bajando del techo.
-esto es absurdo, el radar detecta movimiento, sin embargo, no veo un alma rondar por aquí, esto no tiene sentido- decía frustrada la chica de cabellos azules.
-esto es raro, aun así, debemos darnos prisa, falta poco para que este museo salga a aguas internacionales, ya saben que allí no hay reglas- decía el chico de cabellos celestes recordando que aquel museo era prácticamente una isla flotante.
-no hay reglas desde que subimos a esta locura- afirmaba la chica peli azul
-¿Qué podemos hacer?, ¿Dónde más buscamos?- decía el chico de cabellos carmesí.
-intenta debajo de la tierra- decía en broma el chico de cabellos celestes cuando de repente un signo de admiración se hizo presente en la cabeza de la chica peli azul.
La ex pareja del pelirrojo disparo su arma hacia el suelo y luego salto sobre el lugar a donde había apuntado su arma pasando de largo atravesando el suelo. se alegró de saber que había un lugar más donde buscar.
-¿quieren una tarjeta de invitación?, salten de prisa, Montana ah de estar aquí- decía la chica y sus compañeros le siguieron hacia lo que eran los adentros del laberinto.
Allí adentro una persecución se llevaba a cabo, el soldado que quería matar a montana seguía tras de el en una infernal carrera la cual se detuvo en un momento inesperado, el soldado había perdido el rastro del mafioso y para contentarse se encontró con la chica y sus compañeros que de inmediato procedieron a dispararles.
-agg- decía el soldado que al parecer tenía una voz muy aguda.
-no te muevas, no queremos más muertos- manifestaba la chica de cabellos azules
-no cambian verdad…- decía el soldado mientras se retiraba el casco el cual mostraba que era la hermana del pelirrojo
-¡Hitmomiko!- decía sorprendido el chico de cabellos carmesí atendiendo rápido a la hermana del pelirrojo la cual fue herida producto el desconocimiento de sus compañeros.
-siempre haciendo todo al revés- decía sonriendo el chico de cabellos celestes, por otro lado, el chico de cabellos carmesí estaba bastante nostálgico al ver su amada nuevamente.
-¿en que estabas pensando?, ¡estás loca!- decía el joven besando a su amada dejando boquiabiertos a sus compañeros.
-es una larga historia- decía la hermana del pelirrojo viendo a sus compañeros.
-puedes hacerte pasar por quien sea, puedes desertar cuando lo desees, pero jamás perdonare que… te vayas sin decir adiós- decía el joven algo triste por eso a lo que su amada respondió.
-no me iré… jamás- respondía la chica de cabellos oscuros besando al joven para luego levantarse y socializar su información con sus compañeros.
-deben tener cuidado aquí, esto es un maldito laberinto, no sé por dónde ir, ya le perdí la pista a Montana- decía la chica hermana del pelirrojo.
-bueno, no creo que vaya muy lejos, ya estamos lejos de la costa, cortamos cabes de combustible, y anclamos todos los botes enemigos a la isla- decía la chica qatarí quien no había mencionado una palabra en toda la operación y que estaba aún en el techo vigilante.
-ya me había olvidado de Deka- decía el chico de cabellos celestes recordando que su "compromiso" también estaba en esta misión.
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Continuara.
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