Capitulo 70

Las horas pasaban en aquella sala de estar donde un pelirrojo no podía conciliar el sueño a falta del calor de un cuerpo o una manta. Sin embargo, el experimentado militar no tenía ni la más mínima autoridad para replicar puesto que estaba allí gracias a la que era su ex pareja, simplemente suspiro e intento olvidarse del frio.

Unas horas más parte casi a la media noche la chica de cabellos azules con algo de sentimiento por aquel tarado que estaba durmiendo en su sofá decidió compartirle algunas mantas para que no pasara frio, este acto lleno aun mas de gratitud al joven pelirrojo.

-no vayas a morirte de frio, necesito que me ayudes- decía la dama de cabellos azules lanzándole una manta y una almohada a su ex pareja para darle la espalda y volver a su habitación

-gracias… ulvida- decía el pelirrojo y un mundo de recuerdos subió por la pierna de la chica de cabellos azules quien simplemente no dijo nada y regreso a su dormitorio.

Al día siguiente desde muy temprano el pelirrojo estaba despierto para ayudar a la dama con lo que ella le pudiese llegar a solicitar. No pasaron más de las 10am cuando ya estaba todo listo para tomar un nuevo avión.

-quédate con la niña, voy a verificar algo allí afuera- decía el terror azul dándole a su hija en los brazos a su ex pareja. entonces el pelirrojo y su hija se quedaron solos.

El muchacho solo observaba aquellos pequeños y delicados ojos de aquella infanta de repente esta empezó a llorar puesto que los brazos de papa no eran muy cómodos. En un intento por hacer que la pequeña dejara de llorar el pelirrojo empezó a hacer gestos con su rostro esperando que esta dejase el llanto y riera, fue entonces cuando la madre escucho el llanto y como si de una leona se tratara salto adentro del avión y golpeo al pelirrojo para posteriormente quitarle a la pequeña de sus brazos.

-¡TARADO!, la asustas- decía algo molesta la chica de cabellos azules.

-lo siento, no soy bueno con los niños- decía el pelirrojo en su defensa.

-bueno tendrás que aprender a hacerlo porque eres… - entonces el terror azul piso el freno de mano, no estaba con el hiroto que la salvo en Inglaterra, no podía decirle lo que en realidad era.

-¿Por qué soy qué?- preguntaba curioso el pelirrojo.

-porque eres un tonto, debes ser más gentil, es un bebe, no un juguete- respondía la chica de cabellos azules y en medio de una pequeña discusión el avión salió hacia Finlandia.

Durante el vuelo el pelirrojo estuvo muy callado, sabía que no podía ser imprudente y menos con esta chica. Ya después de unas horas de vuelo, el terror azul empezó a recostar su cabeza en el hombro de su ex pareja, al ver esto el pelirrojo lentamente tomo a la bebe en sus brazos sin incomodar a su madre o mucho menos sin su permiso.

-déjame ayudarte- decía el pelirrojo sostenido a la bebe para que su madre pudiese dormir, entre murmullos la peli azul advirtió al joven sobre la chiquilla una vez más.

-cuídala bien… tonto- replicaba la chica de cabellos azules muerta de cansancio.

-está bien- respondía el pelirrojo viendo como la infanta empezaba a abrir sus ojos.

En ese momento el pánico invadió al pelirrojo, fue entonces cuando decidió cantarle en voz baja a la pequeña para que esta recobrara el sueño.

En su acto de calmar a la nena logro dormir aún más a la chica que tenía a su lado tanto así que esta dama paso de recostarse en su hombro a abrasarlo para dormir más cómoda.

Pasadas las horas de vuelo la pareja toco tierra, llegaron tarde a casa y dormir fue lo único que hicieron en toda la noche, la madre con su bebe y el pelirrojo en el sofá como se estaba haciendo costumbre.

Al día siguiente muy temprano la chica se empeñó en que el pelirrojo aseara toda la casa y este así lo hizo sin protestar, sabía que todo era en agradecimiento por haberlo acogido sin embargo cuando el joven pensó que no se podía poner peor, la chica le dio la prueba de fuego.

-hiroto ven acá…- decía con algo de malicia en sus palabras mientras la niña en sus brazos no paraba de llorar.

-¿Qué sucede? - preguntaba un inocente pelirrojo viendo llorar a la pequeña.

Cuando el ex amante del terror azul hizo esa pregunta la chica solo extendió sus brazos ofreciendo a la pequeña para que este le cambiara el pañal.

-al parecer necesita un cambio de pañal- se explicaba la chica peli azul.

-emmm… no esperaras que yo…- el pelirrojo no se lo creía de verdad debía hacerlo.

-oh si, pero apresúrate la pequeña no le gusta esperar- respondía la chica de cabellos azules viendo al pelirrojo impaciente.

-lo que sucede es que…- murmuraba el pelirrojo queriendo dar una excusa diferente.

-¿Qué sucede?- preguntaba la chica viendo a la pequeña aún más impaciente.

-no sé cómo hacerlo…- al fin lo dijo, y la dama de cabellos azules se molestó un poco por esa excusa.

-no puede ser… coloca a la niña en la cama… militar avanzado de la ONU especialista en operaciones especiales que inútil- decía esto último entre sus dientes para que el pelirrojo no lo escuchara.

El joven solo hizo caso a lo que le pedía la chica, y fue como darle clases a un niño.

-bien, ahora quítale el pañal- demandaba el terror azul.

-¿cómo?- preguntaba el joven como si de un examen de la escuela se tratase.

-imagina que es un arma de fuego, desármala… quítale sus cartuchos- daba el ejemplo la chica de cabellos azules y fue entonces cuando el pelirrojo comprendió y quito ambos soportes del pañal.

-aja, listo, ahora, ¿coloco el pañal limpio? - decía inocente el pelirrojo queriendo tomar la iniciativa del asunto.

-no, primero debes limpiarlo vaquero, adelante, hazlo…- decía la chica dándole un paño húmedo para que el pelirrojo comenzara.

Entre incomodidades el pelirrojo al fin termino, la chica no podía hacer más que reír al ver como el padre de su hija le era complicado cambiar un pañal.

-debes aprender a cuidar de ella, ¿entiendes? - decía la chica de cabellos azules.

-sería más fácil entenderte si me dijeras su nombre- decía el pelirrojo, entonces el terror azul dudo por un momento, su pequeña no tenía un nombre puesto que su madre esperaba estar de acuerdo una vez que estuviera con su padre.

-pues… su nombre… es "Annie"- respondía con mentiras la chica puesto que no quería contarle al pelirrojo sobre su pasada relación además de que no había pensado realmente en un nombre.

Al final del día la chica de cabellos azules llamo a la hermana del pelirrojo, quería una reunión familiar.

-deberían venir, ya estoy domesticando a hiroto haremos una cena, además hay que celebrar que pronto será tu matrimonio- decía festiva la chica de cabellos azules.

-eso espero, pues Van no deja de ser un tonto para mí, sin embargo, se tomó esto de la relación muy enserio- respondía la hermana del pelirrojo.

-pues genial, hablare con Deka y Gazelle, así estaremos todos, la idea es que hiroto se relacione con ustedes para ver si recuerda algo aquel idiota- sonreía con dificultad la chica de cabellos azules.

-si llegara a recordar algo… ¿Cómo crees que toma el hecho de que ya es padre? - preguntaba la hermana del pelirrojo, y entonces su cuñada contesto como siempre.

-bueno, espero le agrade sino lo voy a obligar a que le agrade- decía la chica de cabellos azules.

-de igual manera existen mejores argumentos como una prueba de ADN ¿no? - decía con una sonrisa nerviosa la chica de cabellos oscuros.

-si, como sea, ok, te hablo luego debo poner a dormir a estos dos niños que tengo en casa- terminaba la conversación entre estas dos chicas.

Poco a poco el pelirrojo iba retomando una vida normal pero de memoria mejor ni hablemos…

..

Continuara…