Capítulo 19
Sus pisadas resonaban con fuerza estridente en el piso de mármol al dirigirse hacia su hombre y el CEO que, debido al interés en su plática, no repararon en la castaña que se hizo presente ante ellos.
-Yami, creo que será mejor que nos vayamos.
Al escuchar su voz haciendo esfuerzos inútiles por controlar la ira, Kaiba sintió un ligero vértigo en su cuerpo al momento en que giró a ella. Su corazón estaba comprimido al ver los ojos azules de la chica sacando chispas de fuego.
Yami contempló a ambos pasando su mirada a uno y luego al otro. Su experiencia en el tema era nula, pero logró percatarse de que Kaiba flaqueaba y se ablandaba un poco al tener de frente a la castaña. ¿Por qué? ¿Qué causaba esa reacción en el empresario millonario?
-Tienen poco de haber llegado.-dijo Kaiba ligeramente estremecido.
-Lo sé, sin embargo lo importante era asistir para dar una buena imagen a la empresa. Ya vine, así que no tengo porqué continuar aquí.
El rostro de Kaiba lucía agitado y nervioso, se mordía los labios como si intentara decir algo pero sus cuerdas vocales parecían estar estaban trabadas. Yami frunció el ceño fijando su mirada en Seto, no le agradaba mucho ese hombre.
-Al menos cenen antes de irse.
Kaiba mostraba una actitud complaciente con Tea, su ira se disipó en unos cuantos segundos.
-Lo sentimos mucho, señor. Es hora de irnos.
Kaiba estaba perturbado, sus ojos se abrieron de par en par mientras pensaba en cómo hablar con la chica. Sin embargo, Tea tomó del brazo a su novio y lo jaló a la salida, Kaiba estuvo por unos instantes petrificado sin reaccionar, con la mirada perdida en el vacío hasta que por fin salió del trance mental en el que se encontraba.
-¡Tea!
Algo raro, una fuerza interna que hasta el momento era desconocida para él, lo impulsó a correr tras la chica castaña y su novio tricolor sin interesarle que los invitados le lanzaran miradas confusas y extrañadas. Mokuba giró la cabeza, distrayéndose de la conversación que mantenía con otros empresarios, al ver a su hermano pasar corriendo entre la multitud.
-¿¡Seto!?
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Al salir del edificio, Tea pidió un taxi de la misma empresa KC, sin soltar el brazo de Yami que, debido a la fuerza con que lo apretaba, comenzaba a ponerse rojo y a quedar marcado. Yami miró como su brazo se estaba poniendo rojo mientras esperaban al taxi que Tea llamó desde la esquina y que venía en camino; no se atrevió a decirle que lo estaba lastimando, prefirió dejarla así, podía sentir el miedo y la incertidumbre de la joven.
El taxi llegó, Yami entró por indicación de Tea y justo cuando la joven puso un pie dentro de vehículo escuchó una voz llamándola.
-¡Tea!
Tanto la aludida como el homúnculo miraron hacia donde se oyó la voz. Era Seto Kaiba que llegó corriendo desde el interior del patio.
-Tea, si vinieron a la fiesta deberían de quedarse más tiempo. No puedo permitir que mis empleados se vayan con esa facilidad.
-Siento que hable de esta forma, pero todos nos podemos ir cuando queramos. Eso no lo controla usted.
El tono firme de Tea atrajo más al CEO que no esperaba una respuesta negativa por parte de su secretaria personal.
-Todos los que trabajan aquí deben estar presentes.-ordenó Seto.
-Algunos ya se fueron ¿Por qué quiere que yo en especial me quede?
Kaiba movió su cabeza hacia atrás, su mano tembló formando un puño igual a unos momentos antes. Yami advirtió ese detalle otra vez sin que su mujer lo viera.
-Porque eres mi secretaria y ayudante del laboratorio principal-respondió Kaiba tras varios segundos de silencio total.
-En estos momentos soy Tea Gardner, no su secretaria.
Kaiba se sorprendió, la personalidad de Tea cambió por estar junto a ese chico tan parecido fielmente al novio anterior de ella. Sin darle más importancia al asunto, Tea se subió al taxi, indicó la dirección y el auto arrancó con ambos adentro.
El CEO tenía el rostro contorsionado y la mirada confundida. ¿Desde cuándo Tea le hablaba de esa forma? ¿Qué le estaba pasando?
-Señor Kaiba.
Giró al lugar del que provenía la voz masculina. Era un taxista que durante muchos años le servía.
-Me alegra encontrarlo. Necesito comunicarle algo.-dijo el hombre acercándose a él.
-Ahora no tengo tiempo de escuchar nada.
Se podía sentir una furia latente en el empresario que, sin esperar nada, se dio la vuelta yendo directo a la fiesta que continuaba celebrándose.
-Señor, es sobre la señorita Tea.
Detuvo el paso en seco.
-¿Qué cosa?-volteó a ver al hombre, hablando en un tono alto y enojado.
-Hay algo extraño con ella y ese chico que trajo al festejo. Hace poco tiempo ella salió del edificio de KC con ese hombre en brazos diciendo que era su novio.
-¿Salió con él de la empresa?-Kaiba abrió los ojos de par en par.
-Sí, dijo que estaba borracho y cuando le dije que no era bueno llevarlo a su casa por ser un desconocido me dijo que era su novio.
-¿En serio? Pero si ella no tenía pareja, además ¿Por qué salieron de mi compañía?
-También me dijo de forma muy tajante que no le dijera a nadie, en especial a usted.
-¿A mí? Tea nunca me oculta nada.
La sorpresa no cabía en la mente de Kaiba que no alcanzaba a comprender qué era lo que estaba pasando.
-Pues la señorita dijo que no quería que nadie supiera, pero estoy seguro que su acompañante de hoy era el mismo chico de esa ocasión.
-¿Cuándo pasó todo esto?
-No recuerdo muy bien el día, pero ella se quedó a altas horas de la noche en la oficina. Normalmente ella no hace eso, pero en ese día estaba completamente sola.
Kaiba caviló en qué momento había sido. Sus orbes azules se abrieron mucho más al hacer memoria; sólo hubo un día en que Tea se quedó sola trabajando, algunos empleados lo hacían, pero Tea nunca pedía permiso para quedarse a altas horas de la noche a trabajar. Ese único día fue cuando pidió prestado el laboratorio para hacer experimentos.
Con el asombro reflejado en el rostro, sin entender claramente, volteó a ver el camino por el que el taxi en el que Yami y Tea subieron había desaparecido y una angustia, intriga, confusión y temor se apoderaron completamente del CEO. Una mezcla de emociones lo llenaba internamente al saber la cruel verdad: Tea ocultaba algo.
Continuara...
Cote Dark Dangerous Love: Jejejejejeie, manejé muy bien la tensión, jejejejeje. Tea esta muy mal psicológica y emocionalmente. Veremos cuando llega el famoso clímax, el punto máximo de la historia.
Katsura-Sunouchi: ¡Es un placer que estes leyendo mi historia! Dejaré que poco a poco se revelen los misterios. Disfruta la historia, uno de mis humildes trabajos.
