Ambos caminaban con sus respectivos abrigos negros, a juego con sus cabellos azabaches. Uno de ellos miraba de forma pasiva la calle por donde caminaban: estaba llena de gente, de todas las edades. Cabe mencionar que había miles de familias cargando montones de regalos.

- Tsk, ¿tan importante es la navidad? -se quedó mirando a un niño que le intentaba robar un caramelo a la que parecía su hermana-

- Claro que si. Es para pasarla en familia, dar regalos y hacer todos juntos una gran cena. Es algo muy especial...

- Claro... "Especial" -puso bastante sarcasmo en la última palabra-

Mikasa lo miró de reojo. Seguía con la mirada perdida, tal y como salió de casa. Suspiro algo resignada.

- Hoy vendrá Jean a cenar, ¿no es maravilloso? -se sonrojó levemente-

- ¿De verdad estas enamorada de él? parece más un capricho... -fijó su mirada en su hermana-

- ¡¿Un capricho?! No todo el mundo es como tú Levi, que intentas ligar con todo lo que se mueve y más...

- ¿Quien, yo? Lo último que quiero es comprometerme con una mujer...

- ¿Y la de esta mañana del lago? con ella parece que te llevas bien.

Se tropezó con una de las baldosas del suelo. ¿Cómo podía tropezarse con algo liso?

- Por favor Mikasa, no me hables de esa mujer... -su cara se apagaba por momentos-

- Vamos, se que te gusta... Cada vez que la menciono te pones nervioso. -le guiñó un ojo-

- Me pongo nervioso de recordar el bochorno que me hizo pasar... -un pequeño escalofrío recorrió su espina dorsal-

- Neeeh, ya que te encaprichas tanto con ella realizare una búsqueda para encontrarla, ¿y si la invitamos a cenar?

- Mikasa... -si las miradas matasen, Mikasa ya estaría muerta-

- ¡Jajaja! ¡Que cara! ¡Oh! Ya hemos llegado, ¿ves? no íbamos a tardar tanto...

- Compra lo que sea que vayas a comprar y larguemonos.

- Si, si. -dijo entrando antes que su hermano por las puertas automáticas del centro comercial-


- Corre, no te lo digo más veces.

- Ahhhh, Moblit... ¿Por qué tantas prisas? el centro comercial no se va a escapar corriendo... - iba arrastrando sus pies con la cabeza baja-

- Hanji, si no fuera por TI, ahora mismo estaríamos en casa la mar de felices y tranquilos.

- Yo estoy feliz de todos modos.

- ¡Pues yo no!

- Que si, que si... -alza la vista y ve el luminoso del centro comercial a lo lejos- Mira, ya casi estamos.

- ¡Vamos! -la coge de la mano, obligandola a correr junto a él-

- ¡Qué son las doce de la mañana! ¡No va ha haber nadie que te quite nada! -dijo ya cuando estaban entrando por las puertas-

Moblit se quedo mirando el interior del centro comercial. Miles de personas.

- Madre mía... Ya veras Hanji, como no queden cosas para comprar te mato...

- ¡Vamos a la sección de informática! Quiero un nuevo ordenador... -se dirigía hacia la zona norte-

- Quieta. -la interrumpió, cogiéndola del brazo y desviando su rumbo- Vamos a comprar los regalos que has olvidado comprar, no hemos venido a que te compres cosas.

- ¡Pero yo solo quiero mirar! Que hay tiempo...

- Vamos a la sección de ropa, seguro que a mamá le encantaría un abrigo nuevo. -en su cara se dibujó una sonrisa mientras caminaba arrastrando a Hanji-

- ¿No seria mejor otra cosa? Como un perro por ejemplo, a mamá le gustan los animales.

- ¡¿Donde vamos a comprar aquí un perro?!

- Que negativo eres... -hizo pucheros mientras lo miraba de reojo-

Se pararon en medio de la sección de ropa, alguna más colorida que la otra.

- Bien. Tú busca por ese lado, así encontraremos algo más rápido. Recuerda que a mamá le gusta la ropa elegante...

- Siii, tranquilooo... -dijo mientras caminaba dándole la espalda, sin apenas escucharle-

Moblit se alejó al mismo tiempo que ella, un poco preocupado.

Hanji sin embargo, caminaba la mar de tranquila mirando por sus alrededores. Solo había ropa y más ropa marrón y negra hasta que llegó a una zona donde los colores empezaron a aparecer. La ropa colorida era la pasión de Hanji, aunque casi siempre vestía con colores fríos.

En la primera sección, había unos estantes llenos de pantalones azules, verdes, marrones... ¿De cuantos colores pueden llegar a ser unos pantalones? Se paró en seco al ver unos pantalones de un rojo apagado.

- ¡Woo! Estos combinan perfectamente con mi blusa blanca -emocionada, cogió los pantalones de su talla-


- ¿De verda crees que eso le gustara a nuestra madre? -de brazos cruzados, miraba impasible a su hermana mientras cogía un abrigo de piel negro-

- Que si, a mamá le encantan las cosas elegantes. -posó el abrigo en su brazo y continuó caminando-

- Ah, pensaba que le gustaban otras cosas. -la siguio sin muchos animos-

- Ah... -suspiró- ¿Por qué no te vas a dar una vuelta tú solito y así me dejas buscar los regalos a mi?

- Gracias Mikasa, pensaba que nunca lo dirías... -se alejó de ella en la dirección opuesta-

- ¡Eh! ¡Pensaba que te quedarías conmigo! -se quedó sola mucho antes de lo que esperaba- Ah... Nunca cambiaras maldito Levi...

Caminaba sin muchos ánimos. ¿Por qué tenía que estar él allí? Ni que fuera un pecado no comprar un regalo... Con forme caminaba, miraba una y otra vez los estantes y perchas donde colgaban miles de prendas de ropa, hasta llegar a la ropa de caballeros.

En esa sección, había más complementos y trajes de lujo que en las otras, sera porque era la sección de lujo. Al fijarse mejor, no solo había ropa de caballeros, sino que apenas a unos metros de donde él estaba, se encontraba la ropa de mujer.

-¿Hm? -miró de reojo unas pequeñas cajas marrones-

En aquellas cajas había una amplia variedad de pañuelos. Si había algo que le gustaba, era la ropa elegante. No quería parecer una persona normal y corriente y además no soportaba estar sin asearse. Uno de aquellos trocitos de tela le llamó la atención. Posiblemente era el más simple de todos, pero así era él, simple.

Entre sus manos cogió un pañuelo de seda blanco. Era bastante suave al tacto, ¿cuanto costaba?

- Tsk, ni que fuera de oro... -gruñó entre dientes al ver su elevado precio, pero aun lo tenía entre sus manos-

En ese preciso momento, se escuchaba un gran estruendo justo detrás suya. Al girarse, no pensaba que de la nada una persona se abalanzara sobre él, tirándolo al suelo. Un gran golpe en la espalda... Al abrir los ojos y poder enfocar la imagen, vio a una mujer encima suya, castaña y más alta que él.

- ¡Eh tú! Podrías ser un poco más cui- -se paró en seco- Oh, no... -abrió sus ojos como platos, al ver que aquella mujer era la misma de esa mañana-

- P-perdoneme, señor... -se rascaba la nuca incorporándose como podía- ¡Wo, pero si eres el hombrecillo de esta mañana! -sonrió ampliamente-

- ¡Tú! ¿No te basta con tirarme al suelo y encima me insultas? -la miraba con rabia- ¡Levanta!

- ¡Yo no te estoy insultando, ENANO! -recalcó esa última palabra con más entusiasmo después de levantarse-

- ¿Qué me has dicho? -se levantó de golpe dispuesto a enfrentarse a Hanji, hasta que una voz lo detubo-

- ¡Levi! ¿Qué haces? ¿Por qué gritas tanto? -lo agarró por el brazo y se acercó hasta llegar a su oido- ¿Pero qué diantres haces inconsciente? ¡Estamos en un centro comercial! -le susurró-

- ¡Esa maldita cuatro ojos me acaba de llamar enano! -apartó a Mikasa a un lado y señaló a Hanji-

- ¿Ja? ¡Así que esta es la mujer del lago! -hizo una pequeña reverencia- mucho gusto... -dijo seria-

- ¡Basta de formalidades, esta aberración no las merece! -enderezó a Mikasa de inmediato-

- ¡Eh! Yo no te he echo nada a propósito, ¿por qué me tratas tan mal? -se encogió de hombros mientras le sonreía de forma picara-

- ¿Y encima me lo preguntas? -la rábia cada vez se notaba más en su cara-

- Pe...¡¿Pero que estas haciendo Hanji?! -empezó a correr hacía ella-

- ¿Moblit? -se giro sonriendo, con los brazos extendidos dispuesta a abrazarlo-

- ¡Tu calla! -la agarró del pescuezo e hizo que se arrodillara contra su voluntad- Lo siento mucho, de verdad perdonad a mi hermana... -dijo también arrodillado-

- Moblit yo no lo-

- ¡Que te calles he dicho! -le pegó una colleja-

- No hace falta que os disculpeis, mi hermano -lo miro de forma amenazante- debería ser quien se disculpase, no son formas de hablar a una señorita...

- ¿Señorita? -se calló al ver que Mikasa lo miraba mal-

- Lo...Lo siento mucho, me resbale y caí, perdón por caerme encima tuya de forma accidental cuando no estabas haciendo nada... -Moblit la calló de un golpe-

- Ahora tú hermanito... -se cruzó de brazos-

- Siento que seas tan torpe.

- ¡Levi!

- L-Lo siento. -desvió la mirada-

- Bueeeeeno, ya esta. -juntó sus manos dando una palmada- ¿Y cómo fue el encontrárselo debajo de un árbol? -se fijó en Hanji, quien ya se estaba levantando-

- ¿Lo conocias ya de antes? -Moblit la miró interrogante-

- Si, lo encontré debajo de un árbol cuando estaba pateando arboles. -se sujetaba su mentón mientras pensaba en el momento-

- ¿Y tú que hacías pateando arboles? -dijo algo indignado-

- Me divierte.

- Bueno, bueno, nosotros tenemos que irnos. -sacó un blog de notas de su bolso y un boli, empezando a apuntar su número de telefono- Toma, aquí esta mi número para que me llames de vez en cuando, que me has caído bien. -sonrió ampliamente-

- ¡Muchas gracias! -lo cogió ilusionada-

- Vamonos Mikasa, no quiero estar aquí más tiempo... -la cogió del brazo y la empezó a arrastrar-

Hanji se quedó mirando la escena, despidiéndose de Mikasa con la mano. Bueno, al parecer se había hecho amiga de la hermana de un hombrecillo que la odiaba... Todo a partit de ahora sería más divertido para ella.


-No me comprendo xDDDDD Este fic es el que más largos tiene los capítulos... Y creedme que es el que más me cuesta de escribir! DDDDx ((ya dige al principio que iba a ser un one-shot, pero mi mente lo transformó en el acto xD)) Bueno, sinceramente no se cuando volvere a subir un capitulo de este fic, ya que también estoy preparando un nuevo fic de Kamisama Hjimemashita y de Kill la kill, pero tranquilos que tendreis levihan hasta en la sopa x33-