Capítulo 20
Tras terminar de cenar, se dispusieron a dormir pero Tea no estaba tranquila con lo respecto a su jefe.
-Perdón que te interrogue pero ¿de qué hablaste con Kaiba?
-Sólo habló de ti. Que le alegra que me tengas como pareja.
Tea se extrañó, Kaiba no era esa clase de persona. De los que se alegraran ante la felicidad de otros, era un hombre muy egoísta desde que lo conocía.
-¿Algo más?
-No.
Yami se colocaba su pijama pero su mente estaba todos los sentimientos que pudo notar en el CEO. No le gustaba, no le agradaba ese hombre, no le causaba gusto ni placer que su mujer trabajara con él, pero sería un hombre cobarde si le pedía a su chica que lo dejara. Sentía la necesidad de pedirle a Tea que abandonara ese trabajo, pero algo lo detenía totalmente.
-Tea…
-¿Te tratan bien en ese trabajo?
-Es el mejor trabajo que he tenido.
El tricolor calló.
-¿Por qué lo preguntas? ¿Viste algo o te hicieron algo?
-No, querida. Es solo que me gustaría apoyarte en algo que sea productivo para ti.
-¿Cómo qué?
-Esta salida al exterior fue una gran experiencia para mí, así que quisiera poder trabajar en algo y ayudarte.
Tea sintió un vuelco, el lado tierno de Yugi despertaba en Yami.
-Yami, estoy bien justo como ahora.
-Tú lo estás, pero yo necesito hacer otras cosas. Quiero ser un verdadero hombre para ti.
Yami la miró desde el borde de la cama en donde estaba sentado, ella lo contempló con cariño.
-Ya eres un verdadero hombre para mí.
-Te equivocas, Tea.
La mirada de Yami se volvió firme y segura a lo que Tea se sintió ligeramente incómoda por esos ojos que no dejaban de mirarla. Con firmeza Yami se levantó y caminó hacia ella hasta que estuvo a unos cuantos centímetros de ella. Con su mano, acarició dulcemente el rostro de su amada sin dejar de mirarla a sus orbes azules.
-Quiero ser un verdadero esposo para ti, que trabaje, que te cuide, que te apoye en todos los ámbitos, no sólo en el hogar.
-¿Verdadero que…?
Tea creyó que estaba escuchando mal.
-Así es, Tea. Quiero que esto sea real, yo voy en serio contigo.
-Ya vamos en serio los dos.
-No como yo espero.-tomó entre sus dos manos la cara de ella-Mi verdadero plan es que seas mi esposa. No quiero que sigamos viviendo como amantes escondidos de los demás. Quiero que tengamos una vida, juntos. Una familia, que tengamos hijos, que seamos normales como todos.
Tea se mordió los labios: hijos. Ella lo sabía de antemano, desde antes de crearlo; los homúnculos no pueden reproducirse. Para ella no era un tema de importancia, nunca le interesó ser madre y menos ahora, sólo le importaba Yugi. No podía revelarle nada a Yami sobre su pasado y su esterilidad desde el momento en que fue creado y no era un ser vivo naciente de un vientre materno.
-Yami…
El joven la miró más fijamente.
-No sé si sea buena todo esto. No me siento preparada para algo como el matrimonio.
-Pero hemos estado viviendo juntos como si fuéramos esposos. Es momento de que formalicemos nuestra relación.
Estaba madurando muy rápido, ahora el matrimonio era su objetivo.
-Yami, yo no quiero un compromiso tan grande como ese. Por eso no me case nunca con nadie, quiero seguir disfrutando de mi tiempo como soltera, estoy en la cúspide de mis sueños más grandes que son trabajar en KC. Si me caso ahora tendré que cambiar toda mi vida, no pienso hacer eso.
Entonces, una atmosfera fría se apoderó del ambiente, la mirada amatista de Yami se volvió seca y sin vida igual que su rostro, dejó de acariciar a la chica y se alejó de ella caminando molesto.
-Así que eso es todo.
-¿Qué dices?-Tea lo miró confundida.
-Sólo me tienes como tu juguete, pero no quieres nada real conmigo.
-¿Juguete? ¿De dónde inventas algo así?
-Sí, sólo soy tu juguete limpiador de casa con el que te puedes acostar cuantas veces quieras.
Los ojos de Tea se abrieron enojados y asombrados, su cuerpo tembló de ira.
-¿Cómo te atreves a decir una cosa así sobre mí?
-Porque eso me das a entender. No quieres que salga, no quieres que me case contigo. Sólo me tienes para complacer tu deseo carnal y porque necesitas que alguien limpie tu casa.
La ira creció en su interior, caminó a él con paso enfurecido y una cachetada se estampó en el rostro de Yami.
-¡Deja de decir esas idioteces!
-Tú comenzaste todo.
-No, fuiste tú.
-No puedo creer que tengas el descaro de tratarme como su fuera un animal cuando hemos vivido juntos desde que mis padres murieron, me presentas a tus amigos como tu novio, haces el amor conmigo y ahora me dices que no te gustaría casarte conmigo sólo porque quieres cumplir ideales laborales.
-¿Crees que es por ti que no quiero casarme? Eso no tiene nada que ver, simplemente no me interesa ahora.
-¿Cuándo te interesará? ¿Cuando estés vieja y anciana?
Intentó darle otro golpe pero Yami le detuvo el brazo con fuerza.
-No pienso permitir que sigas tratándome de esa forma. Te agradezco lo que has hecho por mí, pero no toleraré que me traten como animal.
Soltó el brazo de la chica y sin esperar más, salió del cuarto con sus cosas de dormir mostrando de esa forma que no pensaba dormir con ella esa noche. Tea tembló de ira cuando la puerta se cerró detrás del chico, respiraba enloquecidamente tratando de controlarse y a sus nervios.
Yami llegó a su cuarto, se encerró con llave y cayó de rodillas en el suelo, derrumbado y abatido. En verdad amaba a Tea, pero no soportaba esos tratos por su parte.
.
.
En la esquina de la sala de su casa, temblando, estremeciéndose, con temor y miedo por ser descubierto, Alister no podías controlar todo lo que cuerpo estaba sintiendo en esos momentos de total desesperación tras haber salido de la fiesta a toda velocidad sin despedirse de sus amigos.
-Alister, dime ¿qué es lo que te tienes tan asustado? ¿Qué viste en la fiesta?
Valon había intentado durante dos horas hacer que su amigo hablara y le dijera qué sucedía, pero Alister parecía como si estuviera traumado y no lograra articular palabra.
-Alister…
Nada.
-Alister…
El pelirrojo continuaba temblando y haciendo sonidos con su boca que indicaban un terror en su alma que no podía apagarse.
-Alister, no planeo quedarse contigo toda la noche. Dime qué es lo que tienes.
El aludido siguió sin responder, con las mismas reacciones. Valon se encogió de hombros.
-Bueno, me retiro. Tengo que volver a casa. Espero que mañana te sientas mejor.
Valon se levantó de la silla desde donde observaba a su amigo, dispuesto a retirarse cuando de pronto se sorprendió con lo que escuchó.
-No es posible que sea él.
Valon se detuvo en seco y volteó a ver a su amigo que hablaba aun en su trance mental.
-No es él, estoy seguro. No puedo ser.
-¿De qué hablas, Alister?
-Ese chico no pudo haber salido vivo.
Valon se asustó con las palabras de su amigo.
-Ese chico…ese chico.
La mente de Alister estaba en un trance sin final. Por su mente pasaban imágenes que deseaba enterrar y dejar en el pasado, pero ahora salían a flote de nuevo.
-No es él. No puede.
Veía imágenes de esa noche.
-Él murió. Estoy seguro.
El rechinido de un auto al frenar precipitadamente sonó en sus tímpanos.
-Él estaba muerto cuando lo dejé.
Vio cómo un cuerpo pequeño era golpeado por su coche en alta velocidad.
-No puede ser ese chico. Ese tricolor.
Valon abrió los ojos descomunalmente. Supo qué era lo que pasaba. Corrió precipitosamente hacia Alister y lo tomó por los hombros sacudiéndolo sin control.
-Alister, dime que no es lo que creo que es.
El chico no respondió, seguía en trance.
-¡ALISTER!
El grito de Valon hizo reaccionar a Alister aunque no completamente.
-Ese tricolor murió. Estaba muerto. Yo lo vi.
Los recuerdos de Alister cobraron vida.
Su coche golpeando a un chico de cabellos tricolores que salió disparado.
-Lo revisé. Murió, estaba muerto.
Bajó de su auto y pudo contemplar la escena.
-Tiene que ser un error. No pudo haber sobrevivido.
Tirado en el suelo en medio de un charco de sangre estaba un tricolor.
-¡Alister! Dime qué no es verdad lo que creo.
Valon sacudía el cuerpo de su amigo de forma agresiva.
-Lo vi. Estaba muerto. Ya no respiraba.
Se acercó al chico en medio del charco de sangre. Con una mano temblorosa, tocó el rostro del joven esperando sentir el pulso en la piel. Nada.
-Me aseguré de que estuviera muerto. Lo sentí.
Asustado, con el terror reflejado en su cara, huyó del lugar en su auto.
-No puede ser el mismo chico de cabellos tricolores. No puede.
Valon miró pasmado a su amigo. Sus brazos cayeron pesadamente soltando el agarre en los hombros de Alister que seguía en trance. Valon cayó rendido al suelo con la mirada perdida en el vacío.
-Así que era ese chico.
Las palabras se trabaron en la garganta de Valon, Alister comenzó a calmarse poco a poco pero no recuperaba completamente la cordura.
-Me sorprende como es el destino.
El temblor en el cuerpo de Alister disminuyó, pero ahora era Valon el que parecía estar en trance.
-Mai, la única mujer que he amado de verdad es amiga de la chica cuyo novio tú atropellaste hace 5 años.
Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Alister que abrazó sus piernas encogiéndose a sí mismo en el rincón.
Un temor mayor atravesó la mente perturbada de Valon y, con agresividad descontrolada, agarró de la ropa a su amigo.
-¡No debe saberlo nadie! Si Mai descubre esto me dejará. ¡Nadie debe enterarse de esto ¿Entiendes? ¡NADIE!
Alister temió más por la reacción de Valon que porque se supiera la verdad. Con un movimiento de cabeza afirmativo, aceptó.
Continuara...
Cote Dark Dangerous Love: La salud mental de Tea está muy deteriorada en esta historia XDD. Tal vez su carácter fuerte sea parte de eso. Kaiba ya se involucró con Tea y con Yami sin darse cuenta.
