Capítulo 21
Los rayos del sol se filtraron por la ventana llegando hasta los ojos de Tea que despertó al sentir como la luz lastimaba sus orbes azules. Se estiró y se levantó de la cama suspirando pensativamente. No quería estar peleada con Yami pero en verdad no deseaba involucrarse en compromisos maritales. ¿Acaso era malo no querer casarse? La sociedad acepta que la gente no se case ahora, entonces ¿Por qué su novio no acepta eso? Tal vez era porque en realidad no era un humano sino un homúnculo-clon.
Cansada de pensar, se vistió con su ropa para trabajar y bajó la escalera. Yami estaba en la cocina desayunando y leyendo un periódico, mostraba una tranquilidad y seriedad como si no le diera importancia a la chica con la que vivía.
-Buenos días-dijo Tea.
-Buenos días.-respondió Yami sin apartar los ojos del periódico.
La indiferencia con que la trataba y su tono de voz seco le indicó a la chica que estaba todavía enojado.
-Voy a desayunar antes de irme.
-Como quieras.
Tea lo fulminó con la mirada, pero decidió no contestar el comentario y abrió el refrigerador.
-¿No hay huevos?
-Me acabé los últimos que tenías.
Yami contestaba sin mirarla, sus ojos estaban puestos en el papel informativo que llevaba en sus manos. Tea se dedicó a suspirar y sacó cosas del refrigerio al azar para prepararse sus alimentos.
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No se sentía bien emocionalmente, sin embargo no podía justificarse para no asistir al trabajo, además tampoco quería estar con Yami el día de hoy hasta que se disminuyera el coraje que sentía el chico. Al entrar a las oficinas principales, toda una multitud de empleados se abalanzaron contra ella haciendo preguntas sobre el chico que llevó a la fiesta. Los chismes vuelan, literalmente. Tea hizo lo posible por responder sin revelar el tema del laboratorio, dijo lo mismo de siempre: un familiar de un amigo de su padre que murió y lo dejó viviendo con ella, se terminaron enamorando y ahora vivían juntos.
La oficina recuperó su ambiente cotidiano en cuanto el CEO entró, miró severamente a Tea y la señaló.
-Preséntese en mi oficina, Tea Gardner.
Si los empleados hubieran sabido lo que sucedía entre ellos probablemente el rumor hubiera aumentado, pero era algo normal que Kaiba siempre llamara a la castaña a presentarse en su despacho principal. Las ventajas de ser una secretaria personal.
Una vez dentro de la oficina, se desató un caos y una tensión entre ambos castaños de ojos azules.
-¿Me puedes explicar de dónde conociste a ese novio?
-Señor, me parece que no tengo porque hablar de mi vida privada con el jefe. Por eso es "vida privada".
-Tú siempre has dicho que no quieres saber nada de novios y ahora me apareces con un chico. ¿Crees que no es extraño ante todos nosotros ese cambio tan drástico en ti?
-Aun así, señor, no considero apropiado ese comportamiento infantil por su parte.
La mano de Kaiba golpeó de forma violenta y sonora la mesa, haciendo que Tea se estremeciera y algunos empleados giraron la cabeza en torno a ellos.
-¡Deja de hablarme de esa manera cuando estamos solos!
Tea abrió los ojos y la boca llena de sorpresa.
-Me cansa que me llames por mi apellido, que me digas "señor", como si yo fuera un extraño para ti. Se suponía que estábamos saliendo para convivir más y ser un poco más cercanos, pero parece que tú me sigues considerando solamente tu jefe.
Tea bajó la mirada. No podía creer lo que escuchaba, era como si Kaiba deseara ser más unido a ella por alguna razón que no conocía ni comprendía en esos instantes.
-Lo siento mucho, Seto.-dijo levantando su cabeza.
El hombre calló, recargando su cabeza entre sus manos entrelazadas. La incompetencia se estaba apoderando de su ser al no poder expresar con palabras lo que sentía.
-Retírate, por favor.
No esperó dos veces a que se lo dijeran, Tea salió del despacho pero su mente no apartó nunca a Seto Kaiba que se dedicó a contemplarla a través del cristal que separaba el despacho de Kaiba de las oficinas de los secretarios.
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Tumbado en el sofá, sin hacer nada, Yami dejaba pasar el día en total aburrimiento. Estaba harto de toda esa vida de misterio donde no podía disfrutar de algo tan milagroso como es la vida. No entendía qué pensaba Tea con respecto a él, estaba seguro del amor que ella sentía por él pero esa forma de actuar era rara. Era como si Tea escondiera algo relacionado con él, tal vez era sobre su pasado y la muerte de sus padres.
Un pensamiento cruzó por su mente cansada de lo mismo: en alguna parte de la casa debía de estar lo que Tea no quería que se descubriera sobre él.
Se levantó del sofá como un resorte y se dispuso a buscar en todo el hogar algo que le indicara de donde venía y cuál era el misterio de su existencia.
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Por más que intentaba, no lograba concentrarse en sus deberes laborales, la sola idea de ver a Tea con Yami le causaba frustración y los celos lo consumían. Se contenía lo más posible, pero la paciencia tiene un límite y él estaba por romper ese límite. No tenía el valor de hablar con Tea sobre "ese" asunto que lo perturbaba y lo destruía internamente. Un asunto que en el CEO de KC resultaba raro, extraño y poco común.
El sonido del teléfono lo sacó de sus casillas, se vio obligado a descolgar.
-Diga.
-Señor Kaiba, me da mucho gusto que me haya respondido. Necesito hablar con usted sobre algo que estoy seguro le interesara mucho.
-Disculpe, ¿podría decirme quién es?
-Claro, pero antes le pido que se tome la molestia de reunirse conmigo a solas.
-No tengo tiempo para bromas de mal gusto.
Kaiba estaba por colgar cuando oyó la voz del hombre del otro lado de la línea.
-¿No te interesa averiguar sobre el novio de Tea?
Su mano se detuvo en el aire muy cerca de colgar, se quedó por varios segundos estático hasta que volvió a poner en su oreja el auricular.
-¿Quién es usted?
-Primero tiene que acceder a mi invitación para que le dé todos los detalles de lo que desea saber sobre Tea.
Kaiba miró a Tea desde el otro lado, si le preguntaba a ella nunca sabría las respuestas. No entendía qué pasaba, lo del laboratorio lo tenía alterado ya que, porque más que buscó, no encontró nada que le pudiera decir lo que Tea había hecho ¿De dónde salía ese chico?
Pensó por varios minutos antes de responder.
-Te escucho.
-Bien. Mi nombre es Shadi.
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Llevaba dos horas buscando por cada rincón de la vivienda, abriendo cajones, roperos, revisando cada detalle al mínimo. Aunque siempre hacía la limpieza hogareña existían ciertos rincones que casi no exploraba debido a que la mayor parte del tiempo se entretenía con la lectura y el cine.
Fue al lugar donde Tea sacó el traje que llevó a la fiesta, ahí ella escondía cosas de su interés, también exploró el cuarto donde dormían juntos esperando encontrar algo en los cajones que nunca abría.
Horas y horas de búsqueda hasta que…pasó…
Al quitar papeles y bolsas arrinconadas y encimadas, halló una gran caja de cartón que nunca antes había visto.
-¿Qué será esto?
Se arrodilló en el suelo y abrió la caja. Estaba llena de fotos, objetos pequeños y libros de los que desconocía su contenido, los abrió. Libros de alquimia y clonación, ciencia muy avanzada que pocos comprendían, muchos hablaban sobre los elementos del cuerpo y cómo la mezcla de dichos elementos eran adecuados para la vida.
Sacó todos los libros y les fue quitando el polvo acumulado; era poco, lo que daba a entender que Tea los usaba seguido o recientemente los usó antes de guardarlos.
Por fin, miró las fotos.
Tea estaba en cada foto, lucía hermosa, un poco más joven y se veía muy feliz, disfrutando de la vida. Y en cada recuerdo guardado en esas fotos, había un chico que siempre estaba al lado de ella. Un chico de cabellos tricolores, con un rostro dulce, ojos grandes y amatistas que tomaba la mano de Tea, la abrazaba, sonreía con ella y, en ciertas fotos, la besaba en los labios. Yami quedó anonadado.
Continuara...
Oficialmente llegamos al clímax de la historia.
Cote Dark Dangerous Love: ¿Qué más complicaciones habrá, ñaca ñaca? Es que eso lastima a cualquiera; incluso a una mujer. Volviste a leerme el pensamiento con lo de Alister, jajajaja. Todo esta enredado con los personajes.
SamCR87: Me alegra que leyeras esta historia. Yo también considero muy interesante la clonación, igual que la alquimia. Ya estamos en el clímax, ya verás todo lo que sucederá con Tea y los demás, muajajaja.
