Quiéreme
Aquella noche, al ver a ese joven haciendo añicos ese muñeco de paja Tyrion Lannister no pudo evitar verse a sí mismo a esa edad. Al fin y al cabo incontables habían sido las veces en que encabritado con el mundo porque su padre lo ignoraba olímpicamente, como en aquella oportunidad lo hacia Ned Stark con el chico Snow, había dado de puñetazos con todo lo que se encontraba a su paso rogando, suplicando que lo quisiera como a su hermano. La Roca era testigo de ello.
Sin embargo los años le dieron la respuesta a su interrogante. ¿Qué porque su padre no lo apreciaba igual?, muy simple como apreciaban a un bastardo, solo así podrían apreciarlo a él.
Después de todo un enano siempre seria un bastardo a los ojos de su padre.
