Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.

Capítulo 23

La sangre se congeló en sus venas, sintió un vértigo de tal manera que si no hubiera estado arrodillada en el suelo, se hubiera caído de golpe al piso. Sus manos temblaban y sudaban, su corazón palpitaba a mil por hora, un miedo intenso se apoderó de ella y sus ojos se abrieron mostrando pánico. Se fue para atrás, sus labios se unieron al temblor de sus manos mientras trataba de articular palabra alguna, pero sus cuerdas vocales estaban enredadas en su garganta.

-Ya…ya…ya…

-Veo tristemente que en verdad soy sólo un animal para ti.-dijo Yami fríamente-No, creo que la palabra correcta sería: "objeto".

Un espasmo más fuerte recorrió el cuerpo entero de Tea.

-¿Qué…qué…tra…tra…tas…?

Viendo la lentitud de la mujer para hablar, Yami cerró el libro y lo aventó al suelo donde ella lo pudo ver. Alquimia, eran sus libros de alquimia junto con libros sobre cómo lograr la clonación.

-No…no…no es…lo…

-¿Qué no es lo pienso? Leí todas tus notas.

El rostro de Tea se deformó por el espanto y las sacudidas de su cuerpo. Yami revolvió algunos papeles y se los puso junto a los libros: eran notas sobre la creación de homúnculos.

-Jamás pensé que fueras de las personas obsesivas que sólo piensan en ellas mismas.

-Yami…no es…no…no es lo que…

-¿Qué tanto me parezco a Yugi Moto? Por las fotos veo que mi físico es casi igual, pero ¿qué tal mi forma de ser?

La voz de Yami sonaba retadora y desafiante.

-¿En mi forma de besar? ¿En la forma en que te preparo el desayuno? ¿En cómo te hago el amor?

Las palabras seguían atoradas en su garganta.

-Ya…mi…yo…no…yo no…

-Ahora entiendo muchas cosas.

Tea lo miró al escuchar que su tono de voz ya no sonaba retador sino quebrado, las lágrimas resbalaban por sus mejillas, era la primera vez, en su corta existencia, que lloraba.

-Ahora comprendo…por qué sentía este vacío. Por qué nada me llena aunque tenga todo.

La mirada de Tea pasó de miedo a confusión.

-No tengo alma ni espíritu.

La castaña quedó perpleja.

-El vacío que tengo es espiritual. No nací como humano sino que fui creado para representar a tu novio muerto.

-Yami…no…tú.

Negó con la cabeza varias veces y extendió su brazo para tomar la mano de su chico, pero Yami quitó su mano evitando el tacto con ella.

-En verdad creí que me amabas porque te gustaba.

-Me gustas.-finalmente pudo hablar.-Me gustas mucho.

-Claro que no. Sólo me quieres por Yugi, por eso me creaste.

El rostro de Yami estaba cubierto de lágrimas, para Tea resultaba extraño ver llorar a un hombre en persona.

-No…yo te…

-¡No quiero escucharte!

El grito de Yami hizo que Tea retrocediera unos centímetros atrás.

-Eres despreciable. En verdad que lo eres. No sabes cuánto te odio.

Se levantó de golpe del suelo, Tea lo tomó de la mano antes de que se fuera.

-No, Yami, por favor no digas eso. No es verdad, nada de lo que dices es cierto.

El rostro de la castaña estaba bañado totalmente en lágrimas, expresaba miedo y sorpresa y espanto.

-Desaparece de mi vida. Si es que esto es vida.

Con un movimiento brusco, se soltó del agarre de la chica y comenzó a subir las escaleras.

-¡No! ¡Por favor, Yami! ¡No hagas esto!

Corrió hacia él, que ya estaba a unos cuantos escalones para llegar arriba, pero fue en ese momento que sus piernas tambalearon. Su vista se volvió nublosa y rodó por la escalera, Yami giró y la vio tumbada en el suelo inconsciente.

-¡TEA!

Corrió escaleras abajo y la sacudió esforzándose por despertarla, todo fue en vano.

-¡Tea! ¡Tea! ¡Despierta, Tea!

.

.

La puerta de doble hoja del pasillo se abrió de golpe dando paso a una camilla rodeada de médicos que trasladaba a una debilitada mujer de cabellos castaños a la sala de revisión.

-¡Tea! Despierta, por favor.

Yami corría al lado de la camilla mientras escuchaba a los médicos hablar sobre el estado de la chica. Parecía que se encontraba bajo presión y por eso se desmayó.

Al llegar al cuarto de revisión, una enfermera le dijo a Yami que debía quedarse fuera esperando. Él lo sabía, tenía conocimiento por los libros sobre los asuntos de la medicina; la presión, el estrés y la angustia por un momento de pánico provocaron eso, pero era preferible que los expertos la atendieran, así que, en contra de la voluntad de Tea, buscó ayuda en los teléfonos de emergencia y llamó al hospital más cercano para que la castaña fuera atendida adecuadamente.

Se sentó en las sillas de la sala de espera mirando el piso fijamente. Dubitativo, pensativo y reflexivo sobre los sucesos que se estaban desarrollando en su corta existencia. Ahora todo estaba claro, su vacío interno que no se podía llenar con nada, su crecimiento tan exageradamente rápido, había notado un poco ese desarrollo en su cuerpo pero no creyó que fuera algo fuera de lo común, después de todo nunca fue normal. El ver las fotos y la reacción ante su rechazo le hizo ver que Tea sufría demasiado, vivía literalmente en dolor, era muerte en vida. Sintió lástima por ella, una mujer joven, bonita, llena de vida estaba obsesionada por un hombre muerto hacía 5 años, tanto que hasta creó a un chico semejante a él esperando recuperar el amor perdido de ese joven. Era triste, no sólo su existencia simple y patética, sino todo lo que Tea llevaba cargando en su corazón, no vivía, no disfrutaba de la vida, no gozaba del amor por tener una ideología sobre un amor que fue separado por la muerte. Formó un puño con su mano derecha y con la izquierda lo cubrió, sintió incompetencia al no poder dar amor real a la chica que le dio "vida", no era real nada, sus sentimientos no eran reales, su amor por ella no era verdad, sino una recreación de lo que Yugi sintió por ella mientras fueron novios.

Tanta fue su concentración que no se percató de que una enfermera se detuvo frente a él.

-Señor, necesito pedir sus datos.

Yami levantó la cabeza y al ver a la mujer, se puso en pie para atender el asunto.

-Sí, ¿qué necesita?

-¿Usted que es de ella?

El tricolor no supo qué responder, no era nadie, no pertenecía al mundo de Tea, era un extraño que sólo apareció para complacerla en su necesidad de amor.

-Soy su esposo.-respondió tras largos segundos de silencio total.

-La señora se encuentra estable, sólo fue un desmayo debido al estrés.

Yami asintió con una diminuta sonrisa.

-Señor ¿tiene alguna idea de qué le provocó esa recaída?

-Hace poco perdimos al bebé que esperamos.

Empezó a suponer que estaba volviéndose experto en el engaño como su Tea.

-Ya veo. Estará en observación por unos días antes de darla de alta.

-De acuerdo.

La enfermera se marchó. Yami se quedó observando la puerta que lo separaba de Tea, entonces un pensamiento cruzó por su mente y supo lo que debía hacer en esos momentos.

.

.

Sentado en el sofá de la sala de su mansión, con sus manos sostenidas entre sus manos y recargando sus codos en sus rodillas, Seto Kaiba sentía que todas sus emociones subían y bajaban sin cesar. No podía controlar la angustia que sentía al evocar lo sucedido en la tarde.

Flashback

-¿Qué quieres decir con que morirá pronto?

-Los homúnculos se desarrollan muy rápido, así que su vida es mucho más corta.

-Si tiene 30 años, entonces le quedan unos 40 años de vida más o menos.

-Pero el desarrollo de este chico esta acelerado. Ha madurado mucho gracias a la relación con Tea así que su crecimiento se aceleró más que el de otros homúnculos.

-¿Tanto así? ¿Sólo por amar a Tea?

Otra vez su mano formó un puño.

-El amor que Yugi sentía por Tea se refleja en ese chico, sumando que Yami terminó sintiendo atracción por ella gracias a que vive en el mismo techo que ella.

-Ya veo.

Kaiba tuvo que ocultar los puños que delataban su frustración e ira.

-La desventaja de eso es que llegará un momento en que su cuerpo se deteriorará como todos y moriría.

-¿Envejecerá físicamente?

-Por fuera no lo verás, pero por dentro se convertirá en un anciano y su cuerpo no resistirá más.

-Si sabías todo esto ¿Por qué no le dijiste a Tea lo que pasaría?

-Le dije que las cosas no saldrían como ella esperaba, sin embargo lo único que le importaba es ver a su novio de nuevo.

Kaiba bajó la mirada con un dejo de tristeza. Ojala pudiera hacer que Tea se olvidara de Yugi. Shadi lo miró severamente como si supiera lo que pensaba.

-Kaiba, la única forma de que Tea deje descansar a Yugi en paz, es que encuentre a otra persona a la que amar.

Fin del flashback

Cubrió su rostro con sus manos, miraba el vacío, esperando en el silencio encontrar la respuesta que necesitaba urgentemente. No encontraba las palabras para expresar lo que sentía, su pecho estaba explotando, deshaciéndose, rompiéndose en pedazos y desmoronándose poco a poco.

El sonido del teléfono rompió el silencio sepulcral en la mansión Kaiba. Contestó sin muchos deseos al no haber empleados disponibles.

-¿Quién habla?

-Disculpe, ¿Es Seto Kaiba?

-Si no me dices quien eres te colgaré.

Su voz sonaba seca e irritada.

-Es sobre Tea Gardner.

Continuara...

Por hoy subí dos capítulos seguidos ¿qué tal va el desarrollo de la historia?

La doble actualización se debe al festejo de mis 40 historias.