Para "disfrutar" al máximo del capitulo, os recomiendo que busquéis en youtube la canción Even in Death, de Adrian Von Ziegler ahora, y la tengáis pausada hasta que Hanji la tararee. Es solo una recomendación nwn.
En la calle hacía frío. Bastante... Además, no había mucha gente. Todas las personas, por pocas que fueran, tenían una familia, y por el día de nochebuena debían estar unidas.
- Brrrrrr joder, hace mucho frío... -se abrazaba a si misma, intentando reducir el frío de su cuerpo. Era más que evidente que su vestido era demasiado fino para soportar el frio- ¿Donde diantres estará el enano?
La castaña observo delante suya. Las farolas alumbraban la calle, haciendo un pequeño camino bajo sus pies. Le parecía hermoso de ver, sobre todo con toda la nieve al rededor.
De sus labios salia escarcha una y otra vez. Llevaba más de una hora buscando al azabache, y empezaban a dolerle los pies. Caminar con los pies helados no era muy agradable, y menos con el pequeño tacón que llevaban.
Miró su reloj: Las once y media. Empezaba a desesperarse y a patear los pequeños montones de nieve. Entonces, cuando empezó a patear, recordó donde lo conoció. Es más, ella había quedado con él allí para darle el pañuelo, a lo mejor si que había ido... Por probar un último sitio, no iba a perder nada.
El lago estaba completamente a oscuras, salvo por las farolas de aceite de los alrededores del parque. Inspeccionó gran parte del lago. No vio a nadie...
- Baaaah, que más da... -se sentó en el tronco de un gran árbol- Necesito descansar un poco... -se acercó las piernas a su pecho para poder frotarse los pies y darse algo de calor.
Miró al lago congelado y recordó a los niños que estaban ahora en sus casas. Le parecía una bonita escena el imaginarse a los niños patinando ahora en aquel frió lago. Al menos no estaba sola. Todos esos niños felices acompañaban su mente.
Entonces, empezó a tararear una melodía. La melodía era un poco triste, pero para ella era una hermosa pieza. Incluso llegaba a dormirse tarareando esa canción. Se acomodó en sus rodillas, para relajarse aun más al ver el lago y las ramas de los arboles meciéndose con el viento. Le daba hasta pena que nadie más pudiera ver aquello.
- ¡Achus! -el estornudo interrumpió la melodía que tarareaba. Se refregó la nariz- Vaya, me he resfriado... -dijo triste.
- Es una melodía preciosa... -afirmó una voz conocida para ella desde el otro lado del tronco.
- ¡Woah! -se asustó al escucharle- ¿Desde cuando hace que estas ahí? -le pregunto al azabache cabreada.
- Desde que te sentaste para descansar...
Ninguno de los dos se movió de sus respectivos sitios. Ambos estaban en la misma posición. Parecía que Levi llevaba allí un buen rato más que Hanji. También se podía distinguir la blanca escarcha. Y al igual que Hanji, también estaba a punto de quedarse dormido por la melodía.
- ¿Por qué estas aquí? -preguntó la castaña ante el silencio incomodo que se formó.
- No soporto a mi familia... En concreto a mi padre. -su tono de voz cambió dastricamente, aunque sus palabras tenían un toque de dulzura.
- Juju... -sonrió melancolica- No podría decir lo mismo de mi padre, o de mi madre... Les quiero mucho.
- Y seguro que ellos a ti. Pero para mi es distinto, mi padre nunca me quiso... Incluso me ingresó en un internado.
Las palabras del azabache le hicieron entristecerse. Un niño pequeño que no es querido por sus padres, y ahora que es mayor, le recuerdan que nunca fue querido. Parecía el argumento de una película de drama. Pero, por desgracia, era la vida real.
- No puedo decir que sé como te sientes, no me gusta mentir... Lo siento. -se aferró más a si misma.
- No tienes tú la culpa. Prefiero que seas sincera conmigo... -dejó caer su cabeza hacía atrás, dejando escapar un poco más de escarcha.
- Pero... -hizo una pausa- Sé que por lo que has pasado no es nada bueno, y menos para un niño... -el azabache se sorprendió ante las palabras de la castaña, intentando mirar a través del borde del árbol su silueta- Así que, solo puedo decirte, que te fijes más en las personas que te quieren y no en las que no te merecen.
Sonrió triunfal después de su discurso. No sabía por qué, pero deducía que el azabache se encontraba mucho mejor después de ello. Iba a mirar la hora de su reloj, pero el gran reloj de la ciudad anunciaba que eran las doce de la noche: Navidad.
- Bueno... -se levantó de golpe, equilibrándose con ambas manos para quedarse derecha.
Dio la vuelta al árbol para encontrarse al azabache acomodado en el tronco. La mirada del azabache se intensificó después de ver a Hanji con aquel aspecto. Solo podía admirar parte del vestido, ya que la parte de arriba estaba completamente tapada por el abrigo, y el singular recogido de la castaña, pero se quedó embobado.
Hanji se rebuscó entre sus bolsillos y sacó la caja mencionada anteriormente.
- Toma. -se la tendió con ambas manos- Feliz cumpleaños, enanin.
Sonrojado por el gesto, cogió la caja rozando las manos de la castaña. No se explicaba por qué estaba tan nervioso. Al abrirla, descubrió en su interior el pañuelo blanco que había estado admirando en el centro comercial.
- Pero... -trago saliba- Esto es...
- Supongo que lo estabas mirando cuando me tropecé contigo en el centro comercial. Quedatelo, es un regalo.
- Pero... ¡Esto es muy caro! -intento devolverle la caja con el pañuelo a Hanji, quien le cogió ambas manos y se las posó contra el pecho.
- No te preocupes, es un regalo de parte de mi hermano y mio. Te he causado muchas molestias... Aceptalo por favor. -miró al suelo avergonzada.
Tras el gesto de la castaña, Levi no dijo ni una palabra. Volvió a fijarse en el pañuelo, y quitándose su corbata negra, se puso el pañuelo lo más arreglado posible que sabía.
- Jujuju, pareces un noble. -intentaba burlarse de él entre dientes. El frió pasaba factura.
Hanji se sorprendió al ver que el azabache se levantó de golpe. Le pareció gracioso que le llegase apenas por el hombro.
- Hanji. -le tendió la mano a la castaña, quien la observó sorprendida- ¿Me concedes este baile? -sonrió de lado.
A simple vista parecería que se estaba burlando de la castaña, pero al ella coger su mano, la otra restante fue a parar a la cintura de Hanji. Como por reflejo, Hanji se sujeto a su hombro. Era la primera vez que lo tocaba y no se quejaba de ello. Empezaron a moverse en círculos, al ritmo de un vals imaginario para ellos. Si antes la escena de los niños patinando en el lago era hermosa, más lo era aun ver a ambos bailar con el lago a sus espaldas.
Por unos momentos, los dos se olvidaron de todo. Sobretodo el azabache, ya no estaba enfadado consigo mismo... Por si fuera poco, la nieve comenzó a caer del cielo en bellisimos copos que acompañaban a la pareja en su baile.
- ¿Donde has aprendido a bailar? -preguntó el azabache al observar que la castaña no le había pisado ni una sola vez.
- No soy tan torpe como tú te piensas... -hizo pucheros.
- Ni tan loca como pensaba... Estas cuerda después de todo.
- Claro que si. Soy la mar de lista, ¿verdad? ¡Achus! -sacó pecho orgullosa de si misma, aunque el estornudo le arruinó la pose.
- Tsk...
- ¿Uh? ¿Qué pasa? ¿He dicho algo malo? -la castaña comenzó a ponerse nerviosa.
Levi agarró ambas manos de la castaña y se las llevó a escasos centímetros de su boca. Expulsaba una y otra vez vapor para calentarselas.
- Estas congelada... -observó las delicadas manos de Hanji por unos segundos- Sera mejor que nos vayamos a ca-
Hanji lo interrumpió debido a que una de sus manos se posó en el rostro del azabache. Lentamente, se acercó a su rostro quien la miraba algo confuso, pero debido a su expresión permanente, apenas se le notaba. Tras unos segundos de observarse mutuamente, fue Hanji quien unió sus labios en un tierno beso.
Tanto sus labios como los de ella estaban helados pero, no era una sensación desagradable como el frío que sentía en sus pies. El beso solo duró unos segundos. La castaña quiso alejarse, pero Levi agarró su cintura justo a tiempo, al igual que su rostro para profundizar un segundo beso que Hanji no rechazó. Al menos sus lenguas estaban lo suficientemente cálidas como para proporcionarles a ambos un poco de calor.
- ¿Por qué lo has hecho...? -preguntó la castaña con los ojos entre abiertos. Levi estaba de la misma forma.
- Eso debo preguntártelo yo a ti... -acariciaba el rostro de Hanji con dulzura, acercándole más a él.
- Tu hermana fue quien me lo pidió... Me dijo, que sería un buen regalo de cumpleaños... -cogió fuerte la mano del azabache.
- ¿Y solo lo has hecho porque te lo pidió mi hermana? -su tono de voz se calentó un poco.
- Jajajaja. Claro que no, enanin... -se aferró al cuello del azabache- Creo... Que me estoy enamorando de ti. Solo eso... -besó la punta de su nariz.
- Que curioso... -gruñó antes de comerse por completo los labios de la castaña una tercera vez. Apenas unos segundos que a Hanji le parecieron escasos- Creo que a mi me pasa lo mismo...
- ¡Jajaja! Si le cuento esto a alguien no se lo cree.
- ¿Qué tiene de malo? -alzó una ceja molesto.
- Nada. Solo que te conocí ayer y ya estamos liados... -el azabache le cogió del cuello de su abrigo, furioso.
- ¿Liados? No estamos liados... Eres mia Hanji, no lo olvides. -la soltó de repente y cogió su mano- Vamonos a casa, si seguimos así nos congelaremos... -le dio la espalda a Hanji para que no notara su sonrojo.
- Vale, vale... Me ha tocado a un enano posesivo... -susurró para si misma.
- ¿Qué has dicho? -preguntó cabreado.
- ¡Nada, nada! Rápido, que me congelo...
Mikasa, he encontrado a tu hermano! :)
Tranquila, esta bien, se que es muy tarde, pero tu hermano se empeñó en ir a algún sitio cerrado para entrar en calor. No sabes el frío que hace fuera D:
Mañana por la mañana lo tendrás de vuelta, esta noche le toca aguantarme a mi :3 Oh, ¿podrías avisar a mi hermano? No creo que vuelva a casa hoy...
La próxima vez que nos veamos, espero que hagamos enfadar a tu hermano las dos juntas. Me encanta la cara que pone cuando se enfada :O
Ah! Tengo una noticia que darte, seguro que te alegras... Creo... Creo que hoy, he empezado a ser tu cuñada. :)
Te dejo, que tu hermano esta empezando a ponerse pesado. Como tarde un poco más, creo que estampará el movió contra la pared... ¡Feliz navidad Mikasa! :D
-Con amor, Hanji.
-Hiiii~ Bienvenidos al último capitulo de En la nieve nwn *hace una reverencia* Me ha encantado escribir este fic, sobre todo porque era una historia en el mundo real que me pareció muy interesante. Como ya sabréis, iba a ser un One-shot, pero al final lo alargue lo suficiente para hacerlo un fic más de mi colección. ¡Al fin hay otro fic que acompaña a Entre berrinches y enfados! XDD Sobre todo, muchas gracias por leer este fic hasta el final, significa mucho para mi que leais mis historias nwn Espero que dejeis vuestros comentarios, nos leemos de nuevo!-
