Ser feliz

Lo único que ella quería era regresar a la casa de la puerta roja, volver a dormir junto al limonero que crecía a un lado de aquella habitación que un día fue suya. Lo que daría volver a estar allí y no verse inmiscuida en aquella lucha intestina que a su hermano le gustaba llamar el juego de tronos.

Mas ella no quería ser vendida a Khal Drogo aun si eso significaba recuperar el trono de hierro, aquella silla de la cual solo había escuchado historias.

Fue por eso quizás que aquella mañana, aunque le advirtieron que el agua estaba hirviendo ella se sumergió en esa tina quizás si quemaba su cuerpo el Khal no la querría. Pero aquella tarde ni una mancha la cubría y como el sol que desaparecía en el cielo, sus sueños de volver aquel lugar que tempo atrás llamo hogar también lo hacían.