Disclaimer: los personajes le pertenecen al mangaka Kazuki Takahashi. Sólo los uso para escribir mis ideas.
Capítulo 26
Tras una caminata, que para ella resultó ser eterna, llegó al parque central y lo recorrió con la cabeza baja y los ojos llorosos. Le dio vueltas varias veces hasta que se cansó y se sentó en una banca dando rienda suelta a su llanto contenido durante el recorrido. Estaba devastada, se sentía tonta e inútil, era una humana despreciable. Lo peor de todo era que se había engañado a sí misma todo este tiempo. ¿Cómo fue posible que no viera la realidad? Si crecía tan rápido era obvio que moriría más pronto, si tenía las células de Yugi era obvio que sentiría lo mismo que Yugi. ¿Cómo era posible que fuera tan tonta, tan estúpida? No merecía ser amada por nadie, merecía sufrir lo que estaba sufriendo, merecía vivir lo que estaba viviendo. Todos tenían razón, eso no era amor, estaba obsesionada con Yugi. El amor que alguna vez sintió por Yugi lo había convertido en algo tóxico que la estaba consumiendo. No dejó ir al fantasma de su querido, sino que lo aprisionó en su corazón sin soltarlo cuando él ya se había ido para siempre de su lado.
Estaba enferma, estaba loca, loca por un amor que se había esfumado con la llegada de la muerte. Yugi nunca hubiera querido que ella llorara descomunalmente por su muerte. Claro, el amor busca la felicidad del otro, así que Yugi desearía que ella fuera feliz con otra persona. Ahora veía claramente, 5 años de su vida viviendo en dolor fueron un desperdicio, una verdadera pérdida de tiempo, la vida y el tiempo son valiosos porque no se pueden recuperar una vez perdidos. En vez de valorar más la vida gracias a la muerte de Yugi, sólo vio lo negativo, sólo se enfocó en lo malo, en que ya no vería a su chico nunca más.
Cinco años era mucho tiempo, demasiado. No podía creer que hasta ahora entendiera lo valioso e importante que es la vida en sí misma.
De pronto pensó en Yami y lloró más. Le quedaba poco tiempo de vida, no sabía cuánto, todo dependía de su desarrollo, pero en pocos días Yami también partiría al lugar donde Yugi estaba. Cruzaría el umbral entre la vida y la muerte y sería el fin del mundo para él. Un dolor punzante se apoderó de ella, se sentía culpable de todo lo malo que pasaba, ella tenía la culpa de todo.
Sin darse cuenta, pasaron dos horas en las que estuvo sentada en la banca pensando y reflexionando cada área de su vida.
Tomó su celular dispuesta a ver la bandeja de mensajes y grande fue su sorpresa al descubrir que tenía 10 llamadas perdidas y 15 mensajes. Los revisó; Mai Valentine. Seguramente como no fue a trabajar está preocupada por ella, pero entre los mensajes y llamadas hubo uno que le llamó la atención: Seto Kaiba.
Al leer el nombre de su jefe un escalofrío recorrió su columna vertebral haciéndola estremecerse. Su jefe nunca le llamaba a menos que fuera para trabajo.
Leyó el mensaje en el buzón: "Cuando tengas oportunidad, ven a verme, por favor."
Kaiba no era un hombre de modales para usar la palabra "por favor", eso era más llamativo ahora para ella. Él sabía sobre el homúnculo, lo que significa que estaba enterado de que ella usó su laboratorio para crear a Yami.
Tomó su decisión, antes de llamar a su amiga, tendría que hablar con él. Marcó a su teléfono.
-¿Bueno?
-Seto.
Silencio del otro lado del auricular.
-Tea…¿estás bien?
Se escuchaba intrigado y preocupado.
-Saliendo del trabajo ¿puedo ir a la compañía a hablar contigo?
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La casa se encontraba en un completo silencio, no se escuchaba nada, ni siquiera el sonido de los grillos que cantaban continuamente en las habitaciones. Yami estaba sumergido en ese silencio absoluto, pensando, reflexionando cavilando sus sentimientos. Estaba seguro de que nada en él era real, todo era propiedad de Yugi Moto, el chico con el que compartía células. Aún le parecía increíble que el amor que sentía por esa chica era sólo una ilusión de la mente. Porque estaba enamorado, no le importaba lo que ella hubo hecho, la amaba con locura y sabía que quedaba poco tiempo para estar juntos. Debía aprovechar cada segundo valioso con su Tea antes de la partida final, igualmente debía dejar en claro que había una persona capaz de darle a Tea lo que ella tanto anhelaba.
Estuvo pensando durante horas, procesando cada cosa de lo que haría en los pocos días que quedaban de su existencia, no podía usar la palabra "vida" para referirse a él mismo. "Existencia", esa era la forma correcta de su describir su presencia en la Tierra.
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La atmosfera de la oficina era fría, la noche cubría la ciudad pero eso no era lo que causaba el frío que se sentía en el ambiente. El corazón de Tea palpitaba a mil por hora, estaba nerviosa, atemorizada, impaciente, se removía en su sitio continuamente. El CEO de KC se encontraba en una situación similar aunque él lograba disimular más sus temores frente a la chica. No podía permitir que ella descubriera con tanta facilidad lo conmocionado que estaba, una mezcla de emociones guardas en su pecho amenazaban salir y gritar lo que en verdad sentía por Tea, por la chica que estaba de pie frente a él.
-¿Para qué querías verme?-preguntó Seto Kaiba tras un largo silencio.
-Seto, primero que nada quiero saber si es cierto lo que me dijeron.
-¿Qué cosa?
-Que Shadi habló contigo.
Kaiba no supo qué responder, no podía mentir. Asintió.
-¿Qué te dijo Shadi?
-Me dijo que él te habló sobre algo llamado "alquimia" y que creaste un homúnculo utilizando los restos de tu novio.
-Entonces sabes que usé tu laboratorio indebidamente.
-Estoy enterado.
Los severos ojos de Kaiba estaban fijos en la castaña.
-Lo siento mucho.-agachó la cabeza con una reverencia.
-Lo que me llama la atención es que siempre me criticaste por la clonación diciendo que jugaba a ser Dios y tú hiciste exactamente eso que detestabas de mí.
-Lamento haber causado tantas molestias.-su voz sonaba apagada, triste y avergonzada de ella misma.
-Eso ya está en el pasado.
Tea lo miró incrédula y anonadada. ¿Desde cuándo Kaiba era tan compresivo con ella?
-Lo que me importa ahora es saber ¿qué piensas hacer con el homúnculo que creaste?
Los orbes azules de ambos castaños se encontraron, se sostuvieron la mirada por segundos mientras los ojos de ambos brillaban.
-Pienso apoyarlo, no importa si es mucho o poco el tiempo que le quede de vida.
-Estoy de acuerdo. Después de todo, tienes que ser responsable de lo que hiciste.
Tea bajó la mirada fijándola en el suelo, se movió nuevamente en su lugar.
-Por ese motivo, es que tomé una decisión y no pienso cambiar de opinión.
Kaiba no dijo nada, esperando que hablara. La castaña levantó la mirada con lágrimas surcando por sus mejillas.
-Vine a presentar mi renuncia.
Continuara...
TeanaSerenity: Creo que aquí expresé mucho para con Yami y Tea XDDD. Pero ya veremos cómo se soluciona esto.
KaryKC: Yo también me siento mejor actualizando pronto que tardándome mucho. Espero seguir ese ritmo con el resto de mis historias.
