LIFE AS WE KNOW IT
Hey! Espero les haya gustado el primer capítulo de esta historia. Prometo ser constante y no abandonarla como a las demás. Y por cierto, gracias por el apoyo y sus reviews… Son los que me ayudan a continuar.
PD: Los personajes son propiedad de J.K. Rowling.
CAPÍTULO 2
La pelirroja despertó de mal humor. Se había quedado hasta tarde viendo la televisión y ahora, la falta de sueño le cobraba la factura de su desvelo. Se levantó de mala gana para ir a trabajar. Sin embargo, mientras se arreglaba, recordó que sería su primer día llevando su auto al trabajo y eso la animó un poco.
Con un bostezo se dirigió a la cocina a preparar el ya adictivo y necesario café.
-Odio los Lunes, definitivamente, los odio… Si hubiera un genio que me concediera un solo deseo, definitivamente sería que eliminará los Lunes- se quejaba con ella misma mientras guardaba los papeles esparcidos por la mesa del "comedor" que usaba de oficina.
Cuando el café estuvo listo, lo colocó en su termo, se puso el abrigo, tomó los papeles, su bolsa y bajó hacia el estacionamiento.
Le llevó quince minutos llegar al trabajo y se sintió bastante feliz de no pelear por taxis a esas horas de la mañana. Tomó todas sus cosas y se dirigió al edificio en el que se encontraban las oficinas de "Vanity". Era el décimo y último piso el que alojaba a todo el grupo de trabajadores de esa revista. En todo ese grupo empresarial, Vanity era sin duda el espacio más concurrido y visitado. Los demás pisos alojaban oficinas de Editoriales de libros, bufetes de abogados, empresas de construcción, agencias de viajes y había un piso completo de nutrición y salud también.
La pelirroja llegó hasta su cubículo en donde dejó el reguero de papeles que llevaba y se sentó para tomar su café. Luna ocupaba el cubículo junto a ella, por lo que era claro que aún no había llegado. Pero eso no era novedad. Luna llegaba siempre tarde y a veces Ginny debía cubrirla con Lizette, su jefa.
A las nueve en punto, Luna entró corriendo a su cubículo, justo antes de que Lizette bajara de su oficina para hacer la ronda de la mañana. Era una mujer bastante elegante y pretenciosa, que le gustaba tener siempre todo bajo control.
-Llegas tarde, que novedad!- se burló Ginny
-No es tarde, son las nueve en punto- le dijo su amiga agitada de tanto correr.
-Si de por sí eres despistada, ahora enamorada… No me imagino que será de tu vida amiga mía.
-Lo sé! Me desconcentro con facilidad, pero trataré de que Blaise no sea un distractor muy grande en mi vida.
-Pequeña mentirosa. El sábado tuve que salir con Chuck y su amigo Louis porque mi mejor amiga saldría con su "caballero", ya desde ahí es un distractor en tu vida, muy grande, enorme!
-Jajaja no seas exagerada. Solo fue un fin, el que viene seré toda tuya.
-Perfecto, porque iremos a la escuela de los pequeños Alex y Zack a su partido de beisbol. Nos sentaremos en esas incómodas gradas a pleno sol a ver a un montón de chiquillos jugar. Comeremos un burrito y beberemos agua tibia.
-Suena excelente. Es una de las razones por las que me encanta salir contigo amiga.
-Por el agua tibia?
-Si, por eso. Habrá cerveza después?
-Lo juro. Debemos reponernos de ese terrible sol.
Lizette apareció quince minutos después para revisar los trabajos de cada una: Ginny se encargaba de la imagen, pues ella venía de una agencia de publicidad y "Vanity" la había contratado para mantener el estilo novedoso y vanguardista de la revista. Luna por su parte, se encargaba de darle formato a la revista: Acomodaba los artículos en las secciones correspondientes y daba los detalles finales a la edición para que la revista se mandara imprimir.
-Ni siquiera intentes disculparte porque no hay perdón para ti- le contestó enojado el rubio a su amigo mientras entraban a su oficina.
-No iba a disculparme, solo quería saber que habías hecho el fin de semana.
-Nada, no hice nada porque mi mejor amigo jugaba al enamorado, saliendo con una mujer y llevándola a lugares cursis y aburridos.
-Bájale a tu locura Draco. No soy tu única opción para salir. Debes dejarme ir a veces, darme mi espacio. Es así como las relaciones funcionan.- se burló el moreno.
-Cállate idiota. Tú que sabes de relaciones si solo te duran 24 horas por mucho- le contestó enojado.
-Esta vez no… voy por la segunda semana
-Qué horror. Me siento enfermo!
-Sé que te pone celoso que salga con alguien más, pero descuida, siempre serás mi amigo. El número uno en mi corazón.
-No estoy celoso de que salgas con chicas. Siempre lo haces…
-Entonces? Estás celoso de que salgo con alguien por más de un día?
-No. Me gustan las relaciones cortas… Una noche de club, una chica hermosa, su departamento o el mío, una buena noche de sexo sin compromiso y al siguiente día, se acabó. Es lo mejor.
-No siempre eres así… Qué hay de Kate? Aún te llama?
-Mujeres como Kate no cuentan. Esas son mujeres de otra clase. Mujeres con las que es necesario mantener contacto porque sus "papis" son socios nuestros o porque son conocidas de la familia… Pero no tienes una idea de lo atroz que es soportar sus mensajes.
-Es porque no conoces a mujeres como Luna. Si la conocieras, verías porque me cautiva.
-Me insinúas que me presentarás a tu "enamorada" para que te de baje y me cautive a mí?
-No! Digo que existen mujeres que valen la pena para algo más de una noche o para algo más que una buena inversión en el trabajo. Hay mujeres que…
-Me estás cansando Blaise. En serio suenas como idiota. Y cuando se te pase esta fiebre de "Romeo", me encargaré de recordarte lo tonto que suenas hablando así.
-Como quieras Draco… Me voy a trabajar. Debo hacer algunas llamadas, que deberías estar haciendo tú, pero… En fin. Te veo en un rato.
Blaise salió de la oficina dejando a Draco confundido. En realidad sentía que no conocía a su amigo. Nunca se había comportado así. Eran dos mujeriegos que amaban la vida nocturna, con una chica y luego otra… Y ahora esta tonta chica estaba haciendo que a Blaise la palabra "juerga" le pareciera poca cosa.
-Que más da. Yo solo puedo seguir divirtiéndome y consiguiendo chicas. Las que yo quiera…- se dijo a sí mismo mientras encendía la televisión. Blaise haría su trabajo, así que de momento estaba libre.
-Aquí están tus fresas- le dijo la pelirroja a Luna cuando llegaron a su departamento.
-Por Dios! Huelen delicioso. Tu mamá es un ángel.
-Lo sé. Tienes suficiente para toda la semana. Así que ahorraras esta semana en postres.
-Cierto! Pero tú no lo harás. Así que puedes seguir yendo todos los días a comprar rosquillas y ver a ese hombre sexy que tanto te encanta.
-Muy certero tu comentario! Y aunque tuviera fresas para un mes, seguiría yendo para verlo
-Porque nunca le has hablado?
-Porque me da pena. Además… se ve tan serio. Ni siquiera me mira. Solo entra, pide un café, se sienta a mirar alguna sección del periódico y luego se va…
-Un día deberías intentar hablarle. Prueba con el "Me permites tu periódico un momento? Quisiera ver si los Aztecs han avanzado en el marcador" y luego te presentas.
-Luna! En serio, como conseguiste atrapar a Blaise?
-Jajaja, porque?
-Porque decir eso es tan malo como… Pararme de cabeza en el lugar y salir así.
-Entonces… te pararás de cabeza?
-No! Lo seguiré observando todos los días hasta que me haga vieja… Luna ni siquiera tendría porque observar que va diario.
-Eso es lo mejor de todo. Él no sabe que lo observas diario, de modo que un día, puedes hablarle como si nada. Creerá que es la primera vez que vas y con suerte obtengas una cita.
-Jajaja… suena a que estas desesperada por que tu amiga, osea yo, obtenga una cita
-No es eso. Solo quiero que seas valiente y saludes al chico que te gusta. No hay nada de malo en eso… Y bueno, tengo otra razón
-Cuál?- preguntó curiosa Ginny
-Será ideal que consigas a un chico para llevar a beber agua tibia a los partidos de tus sobrinos y no tenga que ir yo
Ginny y su amiga estallaron en carcajadas, mientras llegaba la noche y a la pelirroja se le olvidaba lo mucho que detestaba los lunes.
Después de dar muchas vueltas en la cama, Ginny decidió salir de ella. Aún faltaba una hora antes de que fuera el momento de alistarse para el trabajo, pero no se sentía nada bien. Al mirarse en el espejo se dio cuenta que esa noche había usado una pijama de pantalón, por lo que solo se puso unos tenis, una sudadera y salió.
El aire de la mañana la ayudó un poco, por lo que su caminata hacia la cafetería de Ben le sentó bastante bien. En todo Londres, era su lugar favorito para tomar café y comer rosquillas.
Cuando entró lo hizo aún adormilada y sin dudarlo se dirigió a uno de los bancos que estaban en la barra de la cafetería.
-Vaya! Alguien se cayó de la cama esta vez!- exclamó del otro lado un jovial señor, Ben, el dueño de la tienda
-Ni me lo digas, jamás pensé verme por aquí a estas horas. Ni en ningún otro lado que no fuera mi cama, para ser realista.
-Que te pasó hoy entonces?- le dijo él con una paternal sonrisa
-No lo sé. Una mala noche. Solo eso.
-Nada que un buen café no arregle mi niña- dijo él sacando una enorme taza y sirviéndole café.
-Ben, tu sí que sabes!- la chica dio el primer sorbo y sonrió- Eres el amo del café Benny. En todo el mundo. El mejor. Y me siento como alguien famosa e importante sabes? Porque el "mejor hombre del café" me sirve café a mí. No lo prueba todo el mundo. No es como esas franquicias de café por las que millones se pelean, no. Es el café de Benny, que pocos tenemos el gusto de probar! Y yo, Ginevra Weasley, soy una de esas afortunadas!
-Para ser alguien que recién se levanta, tienes mucha energía para hablar- dijo una voz a un costado de Ginny.
La pelirroja volteó y se sorprendió de ver al "hombre sexy" que miraba por las tardes. Tal fue su sorpresa que casi se atraganta con la bebida.
De cerca era diferente. Se veía más joven. Un muchacho apuesto, podría decirse de su edad, de hermoso cabello negro azabache alborotado, con unos ojos… acaso eran verdes? Y una sonrisa que era capaz de cautivar en un segundo.
Ginny abrió mucho los ojos. Le estaba sonriendo a ella.
-Oh! No… no me acabo de levantar- Ginny lo miró. Tan pulcramente vestido con pantalón de vestir negro, camisa clara y un abrigo- Vengo de hacer un poco de ejercicio.
El chico sonrió de lado mientras sacaba su billetera y pagaba su cuenta.
-Y te resulta cómodo? Hacer ejercicio en pijama?
-Oh por Dios!- dijo ella. Se miró y se dio cuenta de que su abrigo abierto revelaba el pants que traía puesto con el estampado de un oso con gorro de dormir en la sudadera y algunas figuras más de luna y nubes en el pantalón.
-Si, de hecho si. Es muy cómodo. Te da la sensación de que eres diferente, cómoda. Abrir los ojos, levantarse y estirar, hacer ejercicio… Es reconfortante! No pierdo el tiempo cambiándome, ese tiempo lo uso en hacer dos sentadillas más.
El chico rió abiertamente y luego se dio la vuelta.
-Que tengas un buen día- dijo antes de salir de la tienda.
Ginny lo miró alejarse y luego a Ben, que la miraba divertido. Hizo un puchero antes de recostar la cabeza en la barra.
-Uuuyy me vio en pijama!- chilló- Y además diciendo tonterías
Ben estalló en carcajadas
Draco Malfoy esperaba a su amigo en la cafetería de la empresa. Pocas veces llegaba tan temprano a la oficina, pero su padre lo había citado para una junta. Odiaba que lo levantaran tan temprano y ya tenía un mal genio cuando esperó a Blaise por cinco minutos y este apareció sonriente.
-Llegas tarde
-Estoy dentro de los límites de tiempo de puntualidad
-Esa mujer te trastorna el cerebro
-No empieces Draco. Ya ordenaste algo?
-Café y fruta. No me apetece comer más. Anda empieza ya…
-Empezar a que?
-A darme los detalles del informe, obvio!
-Te mande un resumen ayer. No lo leíste?
-No, era el partido de…
-Draco! Hago todo el trabajo que me corresponde, también hago lo que te corresponde a ti y solo tenías que leer unas dos cuartillas!
-Con letra pequeña!- se defendió él
-Algún día manejarás la empresa y no tienes ni idea de lo que pasa en ella
-Para eso estás tú, mi amigo.
-Me doblarás el sueldo que tengo ahora?
-Si, por supuesto!
-De acuerdo. Es un trato
Blaise comenzó a contarle los asuntos más importantes de su área y el rubio lo escuchó solo por unos minutos, pero la entrada de una mujer alta, delgada y de cabello castaño claro lo distrajo. Blaise la miró al darse cuenta que los ojos grises de Draco ya no lo veían a él y luego sonrió.
-No lo puedo creer!
-Que?- dijo él un poco molesto- Es sexy
-Es el personal de tu empresa. Eso que discriminas por ser simples asalariados de bajo nivel.
-Y? No le voy a pedir que me mantenga. Dime Blaise, porque no veníamos antes a la cafetería de aquí?
-Porque no te gusta? Será?
-Vendremos más seguido.
La chica lo miró coqueta y le guiñó un ojo mientras se sentaba en una mesa con su charola de comida. Draco le regresó la sonrisa de forma seductora mientras que Blaise se ponía de pie y al pasar a un lado de Draco le daba un zape al rubio.
-Anda, vamos ya. Tu padre nos espera.
-En pijama Luna, en pijama!
La rubia amiga de Ginny reía con el relato de su amiga.
-Hubiera preferido pararme de cabeza a que me viera así. Él tan bien vestido, elegante y yooo…
-Jajaja en pijama! Ya lo entendí boba.
-No te rías así de mí.
-Lo siento querida. Pero ve el lado bueno. Ya te conoce. Te sonrió… Lo lograste chica!
-Tienes razón- dijo una más tranquila Ginny- al menos encontré algo de que hablar. Hoy por la tarde iré con Ben y podré hacer una de mis bromas sobre la forma en que vestía en la mañana.
-Claro! Ya estás vestida correctamente. Como la mujer guapa , independiente y talentosa que eres. Seguro que le sorprenderá verte así.
-Me encargaré de que borre esa bochornosa imagen de mí. Luna!- gritó emocionada
-Ginny!- le contestó ella
-Me habló! y me sonrió y me vio con sus hermosos ojos. Te mencioné que son verdes?
-Como unas cien veces
-Que sean ciento uno: Ojos verdes! Preciosos ojos verdes!
La tarde llegó de forma lenta para el rubio. Su padre lo había reprendido fuertemente por desconocer por completo el tema a tratar de la junta y eso había incrementado su nivel de mal humor.
Se paseaba por su oficina aventando y cachando su pequeño balón de futbol americano mientras pensaba como se desquitaría de la vergüenza que Lucius le había hecho pasar ante el comité. Había quedado en ridículo por completo rebajarse a decir que se esforzaría más y pondría la suficiente atención a todo.
-No me gusta que me traten como imbécil- gritó mientras aventaba el balón a la puerta.
Tomó su saco y salió de la oficina.
-Joven Malfoy, ya se va?- preguntó su secretaria
-Que te importa- respondió de mal humor mientras se dirigía al elevador.
Mientras bajaba, este se detuvo en un de los pisos que nunca visitaba y cuál fue su sorpresa al encontrarse a la joven de la mañana.
-Vaya, vaya, vaya… - dijo él sonriendo- Es mi día de suerte
Ella sonrió y se subió al elevador. Un empleado más estaba por hacer lo mismo, pero Draco se lo impidió.
-Lo siento. Está lleno- le dijo y cerró la puerta.
-Ya te vas?
-Si. Acabó mi jornada.
-Quieres ir conmigo a divertirte?
-No sabes ni mi nombre y yo tampoco el tuyo- dijo ella mirándolo aún sonriente
Draco le dirigió una de esas miradas intensas, con las que no necesitaba decir más para lograr que una mujer se rindiera ante él.
-No necesitamos saberlo- dijo antes de depositar en los labios de la chica un beso. El elevador llegó hasta el sótano y Draco tomó de la mano a la joven mientras caminaban hacia su flamante auto deportivo.
HELLO! BUENO AQUÍ EL CAPÍTULO DOS DE ESTA HISTORIA BASADA EN LA PELÍ DEL MISMO NOMBRE. ESTOS PRIMEROS CAPÍTULOS SON COSA DE MI IMAGINACIÓN, PORQUE LA PELICULA EMPIEZA A PARTIR DE LA CITA ENTRE DRACO Y GINNY, QUE VENDRÁ MÁS ADELANTE.
DISCULPEN LA TARDANZA PERO LES PROMETÍ QUE LA CONTINUARÍA Y ASÍ SERÁ. EL TERCER CAPÍTULO ESTA A LA MITAD Y ESPERO NO DEMORARME TANTO EN SUBIRLO.
YA SABEN QUE ME ENCANTA RECIBIR SUS REVIEWS… NOS LEEMOS PRONTO. UN SALUDO A TODOS LOS QUE ME LEEN
