¡HOLA! :D esta vez traigo la continuación un poco rápido, pero me sentí inspirada jeje y debo aprovechar siempre que me siento inspirada de escribir bastante x3 tanto así que no he dado tiempo de más reviews 0w0 ¡Pero siempre agradezco sus comentarios, y que sigan leyendo este fic el cual intento dar lo mejor posible porque les agrade!
~~Respuestas de reviews~~
Seshru: ¡Gracias por tu coment! x3 me encanta los café maid xD! No pude evitar agregar uno a este fic :) ¡Espero te guste este cap!
Ailyn Sakamaki: ¡Que bueno que te gusta el dibujo! *w* pronto se sabrá más cosas sobre Ruki y los demás Mukami ~ espero te guste este cap n_n
Sin más que decir, ¡Disfruten el capítulo!
Capítulo 8
Una inesperada noticia
Acabándome de despertar me estiré y di un largo suspiro.
-Ah~ cuanto frío – Dije abrazándome a mí misma – Éste frío me dan ganas de seguir durmiendo – Dije mientras intentaba levantarme de la cama, muy lentamente – Y eso que aún no termina otoño… no me imagino el invierno.
Escuché que tocaban la puerta interrumpiendo mis pensamientos.
-¿S-sí?
-Bueno días, es Reiji ¿puedo pasar? – Vi mis piyamas y me sonrojé un poco apenada.
-¡E-en un momento! – Rápidamente empecé a vestirme - ¡Y-ya! – él entró y puso un gesto de desagrado.
-Y yo que pensaba que te había disciplinado por completo, solo mira éste desastre – Observé como, de lo rápido que me había vestido había tirado la piyama que tenía puesta en el piso.
-L-lo siento – Dije recogiendo todo.
-No tienes remedio – Dijo en un suspiro – Te solicito porque tengo una noticia muy importante que decirles a todos, te espero en la sala de estar – Fue lo último que dijo antes de irse de la habitación.
-Sala de estar-
Mientras bajaba escuché un gran golpe, el cual presentía había sido Subaru. Llegué a la sala de estar y como presentí, Subaru estaba al lado de la pared a la cual había golpeado y roto.
-¡Sólo dilo de una puta vez! – Dijo Subaru con intenciones de golpear nuevamente la pared.
-¡Subaru-kun vas a terminar rompiéndola por completo! – Le dije rápidamente.
-Kitsu-chan tiene razón ¿y si terminas derrumbando toda la mansión con tus golpes Subaru-kun? – Le dijo divertido Laito.
-En ese caso solo la humana quedaría aquí, podemos irnos rápidamente– Dijo Shu quien yacía acostado en uno de los sofá.
-¿¡De qué hablas!? Eres lo suficientemente flojo como para no moverte mientras la casa se derrumba – Le dijo Ayato burlonamente.
-Por primera vez, estoy de acuerdo con Ayato – Dijo Reiji sonriendo un poco ante la burla del pelirrojo, Shu por el contrario se mantuvo en silencio.
-¡Kitsu-chan~ Siéntate a mi lado! – Dijo Laito indicándome con su mano el lugar vacío de su lado.
-¿Ah? ¡Ella no se sentará a tu lado, estará al lado de Ore-sama! – Dijo Ayato enojado.
-Chi-chicos… - Intenté calmarlos, pero ya Ayato estaba discutiendo con su hermano y Laito solo se divertía con él.
-Teddy, ¿no crees que es una pérdida de tiempo pelear porque la humana se siente al lado de alguno de ellos?
-Creo que tomaré en cuenta el destruir esta mansión… - Habló Subaru.
-Silencio todos – La voz autoritaria de Reiji los calmó y guardaron silencio – Tú, solo toma un asiento me da igual cual sea.
-¡Será a mi lado! – Dijo Ayato nuevamente.
-Pero Kitsu-chan me quiere más a mí, ¿no? – Guiñó el ojo.
-No quiero más discusiones, siéntate en el medio de ambos – Suspiré resignada, obedecí las órdenes de Reiji y me senté en el medio de Ayato y Laito.
-Con solo decir que te sentarías solo al lado de tu ore-sama era suficiente – Me susurró Ayato un poco enojado.
-Fufu~ Kitsu-chan es para todos Ayato, no seas egoísta – Susurró Laito juguetón como siempre.
-Muy bien, los he llamado hoy para darles una noticia – Empezó a hablar Reiji antes de que Ayato comenzara otra discusión sin sentido – Hoy, aquél hombre nos ha llamado.
-¿Aquél… hombre? – Parpadeé varias veces curiosa.
-Nuestro padre – Aclaró Reiji.
-¡T-Touga-san! – Dije sorprendida, la persona que me había encontrado, ayudado y llevado a este lugar donde era el suministro de sangre de todos estos hermanos - ¿d-dónde se encuentra? Desde que he llegado a ésta casa no he sabido más de él.
-Quien sabe, pero la noticia que nos dio a mí y a Shu tiene que ver contigo también.
Normal POV
-¿C-conmigo?
-Así es, todos nosotros a excepción de ti no estaremos aquí en todo el invierno, por lo tanto tú te residirás en otro lugar.
-¿Otro lugar? ¿A dónde irán? – Dijo Haruka un poco sorprendida.
-¿Ah? ¿Por qué el viejo nos dice esas cosas tan repentinas? – Se quejó Ayato.
-Tch, que molestia es ese hombre – Dijo Subaru.
-¿Un viaje sin Kitsu-chan? Eso será muy triste~ - Dijo Laito un poco sorprendido también – Kitsu-chan, más te vale hacerme una "linda despedida" ~ fufu – él río como siempre cuando quiere cosas pervertidas, Haruka se alejó un poco terminando más cerca de Ayato.
-¿¡Qué estás pensando maldito pervertido!? – Ayato la tomó de los hombros – ¡Ella es mía! Y sabes que sus primeras veces también.
-¿Ah? ¿Ayato-kun aún no le ha robado su primera vez? Pero que lento eres fufu~ - Ayato se sonrojó un poco por su atrevimiento y lo miró aún más enojado.
-¡Ése no es tu problema!
-¿Podrían guardar silencio? – Nuevamente la voz autoritaria de Reiji los calmó – Aún no llega la "peor" parte, si se puede decir.
-¿Hay una peor parte? – Preguntó Ayato mirando al segundo hermano sin dejar de soltar los hombres de la chica.
-El lugar donde se quedará es en la mansión Mukami – Dijo con suma seriedad Reiji.
Shu seguía con sus ojos cerrados, Kanato no había cambiado su expresión tétrica, solo abrazó más a su oso Teddy, Subaru con una cara muy enojada, Laito colocó una cara sorprendida pero no tanto como la de Ayato.
-¿¡Qué!? ¿¡Es una broma verdad!? – Ayato se levantó el sofá inmediatamente.
-¿Có-cómo? ¿P-por qué los Mukami? – Dijo Haruka nerviosa también levantándose del sofá.
-Son órdenes de nuestro padre, no podemos desobedecerle – Dijo Reiji muy serio.
-¡Maldito…! – Ayato tenía una mirada muy enojada, que podía matar a cualquiera si le desafiaban.
-Ayato…. – Haruka susurró su nombre e intentó tomarle del hombro, pero él rápidamente desapareció, ella miró hacia el piso triste.
Haruka POV
¿Será por lo que pasó con esa tal Komori… Yui? No podía entenderlo del todo, pero si algo era cierto en este momento es que… Ayato me preocupaba y no podía dejar las cosas así.
-Oh~ Al parecer Kitsu-chan es alguien importante para Ayato – Escuché a Laito decir.
-¿Q-qué quieres decir? – Pregunté volteando a verlo.
-Kitsu-chan aun no puede entenderlo, pero pronto lo harás fufu~ - él me sonrió – Dejando eso a un lado, Kitsu-chan vivirá con nuevos chicos fufu~ que mal no estar allí la pasaríamos bien juntos todos los días – Me sonrojé ante sus palabras, pensar en Ayato me había distraído de la noticia de hoy.
¿Vivir con los Mukami? De verdad también creía que tenía que ser una broma, pero Reiji lo dijo muy serio y no es una persona que diría las cosas en broma.
-HORAS DESPUÉS-
Después de la noticia que había dado Reiji a todos, intenté hablar con Ayato, pero al tocar la puerta en su habitación no respondía y ésta estaba cerrada con llave así que no he podido hablar con él en todo el día.
-¿¡Dónde está!? – Escuché la voz de Kanato muy enojada provocando que me detuviera y fuera a verlo, cuando llegué a su habitación todo estaba realmente desordenado al parecer buscaba algo con mucho desespero.
-¿Ka-Kanato-kun, qué buscas?
-¡A Teddy, no lo encuentro por ningún lado! – Dijo este tirando otros juguetes que tenía – Estaba tomando una siesta y cuando desperté él… no estaba – Dijo entre lágrimas y me acerqué a él.
-Todo está bien, podemos buscar juntos – Le sugerí intentando calmarlo.
-¿Buscar… juntos? – Dijo con una voz suave.
-S-sí – Intenté sonreír.
-¿¡Acaso no fuiste tú quien lo tomó!? – Me sorprendí un poco por como alzó la voz nuevamente y me miró desafiante.
-¿Por qué dices eso? Yo no lo haría…
-¡Mentirosa, tú tomaste a Teddy! – Él me tiró al piso y colocó su mano con fuerza en mi cuello – ¡Tú tomaste a Teddy y volviste para que pensara que no fue así, devuélvemelo! – Me ordenó.
-Ka-Kanato-kun… n-o puedo re-respirar – Intenté hablar con claridad, él me soltó y pude por fin respirar bien.
-Regrésamelo – Él empezó a llorar nuevamente, siempre me sorprendía como podía cambiar su humor tan rápido.
-Kanato, te dije que no te mentiría más ¿verdad? – Él me miró aun con lágrimas en los ojos – Es por eso que no te miento, yo no tomé a Teddy, jamás lo haría – Le dije sonriendo y vi como él empezó a secar sus lágrimas.
-¿De verdad? – Me miró esperanzado.
-¡Sí! – Le seguí sonriendo – Ven, busquemos juntos – Le tomé la mano y lo levante junto conmigo.
Después de una larga búsqueda, vimos que Teddy estaba debajo de su cama, le dije que tal vez mientras dormía pudo haberse caído, Kanato me dijo que no era se movía mucho al dormir que seguro fue alguno de sus hermanos.
-P-pero al menos lo encontramos.
-Gracias, Haruka-san – Me dijo tranquilo él mientras abrazaba a su oso – Teddy y yo te extrañaremos a ti y a tu comida cuando nos vayamos de viaje ¿verdad, Teddy?
-¡Y-yo también los extrañaré! – Dije un poco nerviosa – Tendrás la comida de Reiji la cual también es deliciosa – Le dije sonriendo.
Luego de ayudar a Kanato a limpiar su habitación también, seguí intentando hablar con Ayato lo cual era imposible, fui a buscar a Reiji pensando que tal vez él tendría la llave de su habitación.
-¿Oh? ¿Quieres las llaves de la habitación de Ayato? – Dijo Reiji mientras colocaba su taza de té sobre su respectivo plato – Ciertamente, tengo las copias de cada una de las llaves de esta mansión – Sonreí con solo saberlo – Pero no te las daré – Mi sonrisa fue disminuyéndose.
-¿P-por qué? – Le pregunté.
-Si se encerró en su habitación es porque no quiere hablar ni contigo, ni con nadie. Sólo te quedaría esperar a que él quiera salir.
-¡Pero…!
-¿Tan importante es él para ti? – Me preguntó cortante dejándome un poco sorprendida su pregunta.
-¿I-importante? – Repetí – N-no sé qué se sienta eso… pero… quiero saber de él – Lo miré fijamente a los ojos, él mostró una mueca de desagrado ante mi respuesta.
-Como muy bien dije, no se puede hacer nada solo esperar – Me resigné a seguir insistiendo y di media vuelta para irme – Y una cosa más – Me detuve para oírlo – Espero que te comportes como te he enseñado minuciosamente en la mansión Mukami, no quiero oír quejas de ti, ¿entiendes?
-Sí, entiendo… - Dije yéndome con algo de tristeza por no poder aun entrar en la habitación de Ayato.
Decidí dirigirme a mi habitación resignada y esperando a que Ayato decidiera salir, al entrar cerré mi puerta y di un suspiro.
-Oh~ Kitsu-chan se ve muy agotada – Me sorprendí al escuchar la voz de Laito, levanté mi mirada y lo vi acostado o posando… sobre la cama.
-¿¡Laito-kun, qué haces aquí!? – Le dije sorprendida.
-Ah~ ¿crees que te dejaré escapar de mí sin al menos una linda despedida? – En cuestión de segundos apareció al frente mío y me tomó el mentón.
-Aún no llega el día del viaje – Intenté apartarlo pero el insistía y me tomó en sus brazos.
-Kitsu-chan me encanta cuando te resistes – Me dijo en el oído – Puedes darme una despedida todos los días hasta que llegue el día de irme – Me dijo con una voz sofocante.
-N-no, por favor aléjate…
-No~ - él me empujó más y terminé sobre la cama con él encima – Ayato-kun ha sido muy lento, no me importaba si él fuera el primero, pero yo quiero probar cada centímetro de tu cuerpo ya – Empezó a decir mientras acariciaba mis piernas subiendo cada vez más.
-¡No! – Lo empujé lejos con toda la fuerza que pude y me levanté.
-Fufu~ Kitsu-chan, no me molestaría si quisieras matarme – Dijo él sonriendo.
-¿M-matarte? Odio lo que me haces… pero no te mataría – Dije bajando la mirada.
-La máxima expresión de amor para un vampiro es la muerte – Lo miré sin saber que responderle - ¿A quién matarías Kitsu-chan? ¿A mí o a Ayato-kun?
-¿P-por qué preguntas eso? ¿Y por qué Ayato…?
-Es que has demostrado tenerle mucha importancia fufu~
-¿I-importancia? ¿Por qué dicen tanto eso? - Nuestra conversación fue interrumpida por un fuerte golpe.
-¿Ah~? De nuevo Subaru-kun con sus ataques de ira, creo que si quiere destruir la mansión después de todo – Dijo Laito divertido.
-¡K-kyaa yo no quiero eso, iré con él! – Salí de la habitación corriendo dejando a Laito solo.
Llegué a la habitación de Subaru y vi como destruyo toda su habitación.
-¿¡Q-qué ha pasado aquí!? ¿¡Subaru-kun!?
-Nada, solo déjame solo – Respondió él quien estaba sentado sobre su ataúd.
-¿Y dejar que destruyas la mansión? ¡No te dejaré solo! – Le dije desafiante, él me miró fijamente.
-Tch, haz lo que quieras, de todos modos ya desaté la ira que necesitaba desatar – Dijo desviando su mirada al piso, yo sonreí y me acerqué a él.
-¿Estás molesto por la noticia del "viaje"?
-Tch ¿¡y cómo podrías tú saber sobre eso!? ¡No es de tu incumbencia! – Me dijo él notando un poco de sonrojo en sus mejillas.
-T-tal vez no sea mi incumbencia… pero… - No pude continuar porque sentí los brazos de Subaru sobre mí, me abrazó con fuerza, como si no quisiera que me fuera de allí - ¿Su-Subaru-kun…?
-Solo… quédate así un momento… - Me dijo él con un débil tono de voz, no entendía porque se comportaba de esa manera pero, no me desagradaba.
-Está bien – Correspondí su abrazo y él hizo un leve movimiento, quizá de sorpresa.
Después de un tiempo, salí de la habitación de Subaru, él se había tranquilizado por completo, me ofrecí a ayudarlo a limpiar su habitación la cual estaba realmente destruida, pero no me dejó.
-Hey – Me detuve y me giré observando a Shu quien me había llamado.
-¿Qué sucede Shu-san?
-Tengo algo para ti – Dijo colocando su mano atrás de su cabeza y con su típica voz floja.
-¿Algo para mí? ¿Q-qué cosa? – Él automáticamente buscó en su bolsillo y sacó una caja.
-Tómala y ábrela – Obedecí y la tomé, al abrirla empezó a sonar una melodía familiar.
-E-esto es… - Dije sorprendida.
-La canción que ambos tocamos.
-¡Oh, gracias! Shu-san… es un lindo detalle, me… ¡me encanta! – Por un momento sentí mucha felicidad, ésta canción sentía que formaba parte de mí desde hace mucho tiempo, llevé la caja musical más cerca de mi pecho mientras seguía escuchando la melodía.
-Bueno… esto me ha tomado mucho esfuerzo… iré a dormir – En cuestión de segundos desapareció, yo seguía sonriendo por el detalle que me había dado.
Pasó mucho tiempo y Ayato aún no daba señales de querer salir de su habitación, decidí irme a dormir y esperar a que al siguiente día él quisiera hablar.
-APROXIMADAMENTE UNA HORA DESPUÉS-
Abrí mis ojos lentamente y sentí un poco pequeño el espacio, además de que estaba muy oscuro, ésta no era mi cama.
-¿Dónde estoy…?
-Con qué ya despertaste
-¿A-Ayato-kun? ¿Dónde estás?
-Justo aquí – Sentí sus brazos alrededor de mi cintura y me sorprendí.
-No puedo verte en esta oscuridad… ¿dónde estamos?
-En una dama de hierro, el lugar donde duermo.
-Es un poco incómodo – Me moví un poco pero solo logré quedar más pegada al cuerpo de Ayato – L-lo siento – Intenté separarme pero él no me dejó - ¿Ayato?
-Yo… escuché tu voz varias veces llamarme, pero no quería hablar con nadie en ése momento – Dijo con una débil voz.
-Yo… lo siento por insistir es solo que… quería saber de ti.
-¿Por qué? ¿Te preocupabas por ore-sama? – Dijo divertido.
-S-si…
-Jaja, eso no es necesario – él me tomó del mentón provocándome un leve sonrojo – Puedo ver lo roja que estás – Dijo divertido.
-¡N-no es justo, tú si puedes verme en la oscuridad! – Me quejé.
-Cállate – Él se acercó a mí y me besó, sorprendida quedé congelada por unos segundos, él se separó de mí segundos después – Eres solo mía – No sabía que responder ante sus palabras, Ayato empezaba a actuar realmente extraño – No quiero dejarte con los Mukami pero no puedo hacer nada, si mis hermanos son una molestia, los Mukami lo son aún más…
Aun no sabía que decirle o responderle, no esperaba que cosas como esas salieran de él.
-Ha-Haruka… - Me sorprendí un poco, ya que, las veces en las que él decía mi nombre eran contadas – Sólo… Al menos no te acerques a Ruki – Él se aferró más a mí.
-¿Por qué…? – Le dije mientras apretaba con mis manos su camisa.
-Sólo haz lo que te digo – Me enojaba un poco no poder ver su mirada en este momento, tal vez me había traído a este lugar por ésa misma razón.
-Ayato… - Sin saber porque, lagrimas empezaron a salir de mis ojos.
-¿¡Q-qué te pasa!? ¿¡Haruka!? – Él tomó de nuevo mi mentón e intentó secar mis lágrimas, yo lo abracé y me aferré a su pecho.
-Es cierto que me preocupabas, pero… no sé por qué… ¿es que acaso eres importante para mí? Quiero saber más de ti, al menos un poco – Dije mientras más lágrimas salían de mí – Lo siento, he ensuciado tu ropa – Intenté alejarme pero él no me dejó, me abrazó nuevamente sorprendiéndome - ¿A-Ayato-kun?
-Quédate así – Dijo él en susurro, yo asentí con mi cabeza y cerré los ojos, mis lágrimas dejaron de salir – No sé qué se sienta pero, creo que tú también eres importante para mí – Abrí mis ojos de la impresión, ¿realmente esto era lo que se sentía tener a una persona importante y que para esa persona también seas importante?
No lo sé, pero en este momento por lo menos sentía que entre Ayato y yo había crecido una mejor relación que antes, tal vez le agradaba a Ayato, aunque sea un poco.
¡Fin del capítulo! Que lindos los amigos *w* okno xD, creo que este capítulo me salió mucho Ayato x Haruka aunque es por el tipo de situación, Ayato es quien más odia a los Mukami u_u y pronto se sabrá la razón x3 por si alguien tiene dudas: Haruka siente que Ayato la aprecia como "amiga" por así decirse, ya que ella no "comprende" otro tipo de sentimiento Dx por el momento... No quiero dar mucha información del caso TwT lo siento, pero pronto se sabrá a medida vaya avanzando la historia~
Por otro lado ¿Haruka vivir con los Mukami? ¿Qué pasará? Tengo planeado muchas cosas problemáticas jeje~
Espero les haya gustado este capítulo, nos leemos en el próximo! :)
