¡Hola a todos! Espero estén bien~ Aquí por fin traigo el capítulo *w* la verdad siento que he tardado xD! tardé un poco más en escribir el capi esta vez! Aún así espero les guste :)

~~Respuestas de reviews~~

Flor Carmesi: Gracias me alegra que te parezca muy bueno este fic :D Jeje sí me gusta mucho dejarlo en suspenso x3, ¡Espero te guste este cap!

Sofialexandra15: Sí me gusta agregar como la "relación" entre los Sakamaki y ella cambia a medida vive con ellos (ya que han pasado varios meses) ¡Espero te guste este capítulo! *3*

Nicole-chan: Aquí está la actualización esperada :3, me alegro que te guste y espero te siga gustando! nwn

Seshru: Ya extrañaba tus comentarios x3, Me alegra saber que no te ha dejado de gustar mi fic D: espero te agrade este capi también nwn

Elinash1: ¡Gracias por comentar! Espero te guste este capítulo :3

¡Sin más que decir disfruten el capítulo!


Capítulo 10

Invierno de adaptación

Haruka POV

-Hey… tú… - Empecé a abrir mis ojos encontrándome con los de Azusa muy cerca.

-¡Kya! – Por la sorpresa me levanté enseguida y me golpeé frente a frente con Azusa - ¡L-lo siento!

-Que dolor… se siente bien – Dijo él mientras sobaba su cabeza donde le había pegado.

-N-no se supone deba sentirse bien – Le dije en voz baja.

-¿Por qué? Es la forma en la que me siento vivo… - Dijo él sonriendo – Oh sí, casi lo olvido… - Dijo él con su voz pausada – Ruki me ha mandado a levantarte, tenemos clases y aun no conoces toda la casa y debes comer.

-G-gracias, me daré una ducha y enseguida bajo con ustedes – Le respondí con una sonrisa.

-Te acompañaré al baño para que no te pierdas.

-Sí, espera un momento y llevo mi ropa – Azusa salió de la habitación y yo arregle la ropa que usaría, pude fijarme que mi celular, el cual me había regalado Laito unos días antes de irse estaba brillándole un luz y fui a revisarlo – Tengo un mensaje – Le di a ver mensaje y observé que Shu me había escrito – "Ya hemos llegado." – Sonreí ante su gesto y respondí – "Me alegro." – Deje el celular sobre la mesa y salí de la habitación.

Así, junto con Azusa me dirigí hacia el baño, antes de abrir la puerta fue abierta por alguien más, ése alguien más no era nadie más que Ruki, quien cargaba su ropa normal con una toalla en la cabeza secándosela.

-Ah… Ruki-san… Buenos días – Le dije bajando mi mirada nerviosa.

-Buenos días – Dijo amablemente, para luego salir caminando y dejar el baño libre di unos pasos para entrar hasta que la voz de Ruki me detuvo – Espero que disfrutes tu estancia aquí, ganado. Y también espero no des problemas – Dijo volteando a verme con una sonrisa.

-Sí…

Luego de darme una ducha y vestirme, fui hacia la cocina por algo de comer.

-¿Azusa-kun no te apetece algo? – Le pregunté a aquél tímido chico.

-No… estamos bien ¿verdad Justin? – Lo vi confundida al ver como él se fijaba mucho en su brazo.

-¿Justin? – Él me mostró su brazo viendo una cicatriz - ¿Le pones nombres a tus cicatrices? – Pregunté un poco horrorizada.

-Sí… Si me cortaras le pondría como tú – Dijo él con una sonrisa.

-No te cortaré – Le dije desviando mi mirada y continuando preparando la comida.

Luego de comer, Azusa se encargó de mostrarme toda la mansión para que así no me perdiera.

-Tengo algo más que quiero mostrarte – Me dijo él deteniéndose.

-¿Qué cosa?

-Aquí – Él abrió la puerta que estaba a su lado – Esta es mi habitación.

-Es muy bonita.

-Y esto es lo que quiero mostrarte jeje – Él me adentró en su habitación y me fijé de una gran colección de cuchillos que tenía.

-C-cuantos cuchillos – Fue lo único que pude decir.

-¿Cuál te gusta más? Así me cortaras con ése.

-¡No te voy a hacer daño! – Le dije inmediatamente – No podría…

-¿Por qué? ¿No me quieres hacer sentir bien?

-¿Cómo podría hacerte sentir bien eso…?

-¿Cómo…? Pues… es como cuando alguno de los Sakamaki te muerde y te chupa la sangre… ¿no te hace sentir bien ese dolor? – Dijo él sonriendo un poco sonrojado.

-¡N-no! – Negué enseguida – Por supuesto que no… - Desvié mi mirada.

-Jeje – Azusa sin previo aviso me tomó del brazo – Como puedes decir eso… seguro estás mintiendo.

-Azusa-kun… suéltame… me tomas muy fuerte – Intenté apartarlo, pero me tomó del otro brazo y me acorraló en la pared.

-Quiero que sientas éste increíble y placentero dolor – Acercó mi brazo hacia él y sacó sus afilados colmillos para destinarse a morderme, fuertemente penetró en mi brazo y empezó a succionar de mi sangre – Delicioso… me hace querer más y más…

-Azusa-kun… detente – Dije mientras cerraba mis ojos con fuerza, dejar la casa Sakamaki no era tanta diferencia si aun así, chupaban de mi sangre cuando se les antojara, solo tenía que adaptarme a sus diferentes personalidades y no olvidarme de dónde está cada habitación…

-¿Por qué huele tan delicioso? – Otra voz fue escuchada abrí mis ojos y vi a Yuma parado en la entrada de la puerta la cual no había sido cerrada - ¿¡Azusa!? ¿Estás disfrutando del sabor de la sangre de la chibi de primero? Eres un tramposo.

-Jeje – Él se separó de mí, liberándome – Su sangre es deliciosa – Dijo girando su cara hacia Yuma y lamiéndose los labios del resto de sangre que quedaba.

-Ok, creo que el "tuor" con Azusa termina – Dijo él adentrándose en la habitación – Vienes conmigo, seguro aún falta que conocer y reglas que debes cumplir – Él me cargó sobre su hombro y me llevó rápidamente.

-¡No, no! ¡Te digo que yo puedo sola! – Dije mientras él aún me cargaba y me llevaba afuera de la mansión, no prestándome atención.

Llegamos a una especie de campo donde había muchas cosechas y él me bajó.

-Muy bien, éste es mi jardín todo esto lo he cosechado yo.

-Impresionante, es hermoso – Le admiré.

-Lo sé, pero hay ciertas cosas que debes saber y que no harás sino quieres que te mate – Tragué saliva ante su comentario – No quiero que arruines mis cosechas ni te las comas sin mi consentimiento – Me dijo con voz autoritaria.

-C-como ordene – Le dije nerviosa – P-pero… pronto el invierno acechará más, caerá más nieve ¿no morirán?

-Sí… por eso odio esta época del año, debo hacer lo que sea porque no mueran antes de que más nieve caiga.

-Y yo no sé nada de jardinería, podría ayudarte…

-Jajaja, una Chibi cómo tú no puede con algo así, que sepas cocinar es solo suerte – Inflé mis cachetes ante su comentario.

-¡Deja de llamarme chibi! – Dije enojada – Y si me lo propongo puedo hacerlo – Le dije desafiante.

-¿Ah, sí? – Dijo él sonriéndome victorioso – Te doy 3 días aunque pienso que es mucho, te enseñaré hoy irás practicando por tu cuenta, si veo alguna planta muerta ¡te mato! – Tragué nuevamente saliva nerviosa.

-¡No tienes de que preocuparte, no morirá ninguna! – Le dije confiada.

-Bien, empecemos.

Sin más que decir Yuma me enseñó varias cosas que sabía, nos detuvimos al fijarnos que ya había llegado la hora de ir a la escuela.

-Bien, sabes lo necesario – Dijo él levantándose.

-Sí – Dije sonriendo, no era tan difícil después de todo.

Antes de hacer algo, él me tomó del brazo – Merezco una recompensa por enseñarte y una disculpa por lo del otro día – Dijo él sonriendo.

-¿el otro día?

-Sí, cuando Shu nos interrumpió – Dijo él molesto.

-¡N-no! – Luché contra él para liberarme pero era muy fuerte – Deja de resistirte chibi – Él me tiró al piso controlándome por completo, ya era un hecho lo que iba a pasar – Dónde sería un buen lugar… ¿Por qué pienso en eso? ¡Qué importa! – Él mordió mi cuello aún más fuerte que Azusa y empezó a succionar – Jo-joder, si es como Azusa decía… el olor no mentía… esta sangre es de calidad… - Siguió succionando y yo estaba a punto de desmayarme….

-Yuma – Con mi vista un poco borrosa observé a Ruki, Yuma al escucharlo se detuvo.

-¿Qué quieres? Estaba en la mejor parte – Dijo él lamiéndose los labios.

-Ella está a nuestro cuidado, no puedes sobrepasarte ¿no vez que está apunto de desmayarse? – Le dijo él con seriedad y autoridad.

-Joder, tan débil como tu tamaño – Él se levantó y bruscamente me ayudó a levantarme.

-Arréglense para ir a la escuela o llegaremos tarde – Ordenó el pelinegro quien ya estaba con el uniforme.

Por un momento agradecí el hecho de que Ruki hubiera detenido a Yuma, aunque solo lo haya hecho para no llegar tarde a la escuela.

-MEDIA HORA DESPUÉS, ESCUELA-

-Menos mal pude llegar a tiempo – Dije cansada mientras me sentaba en mi puesto.

-¿Te encuentras bien? – Me preguntó Hikari acercándose a mí.

-S-si… Es solo que…

-Un nuevo lugar donde duermes, personas nuevas con que convivir ¿no es fácil no? – Dijo Daryl divertido.

-Más bien, está cansada porque casi llega tarde – Aclaró Yoru.

-Un… poco de ambas – Respondí.

-Muy bien, todos sentados – Ordenó el sensei a lo que todos obedecieron enseguida – Como verán, pronto comenzarán los exámenes finales de este trimestre – Todos, incluyéndome dimos un sonido de desagrado y desánimo.

Mientras el sensei hablaba, dirigí mi mirada hacia el puesto vacío de Subaru, sentí cierta nostalgia… de verdad los echaba de menos, acostumbrarme nuevamente a otras personas es un poco difícil… y con Ruki… incomodándome después de las palabras de Ayato.

Pasó el tiempo y ya la clase había terminado, llegando la hora del descanso.

-Haruka, comamos juntas – Dijo Hikari colocando su obento sobre mi mesa.

-Claro – Le dije sonriendo, también sacando mi obento.

-Y dime, ¿cómo la pasas con los Mukami? – Dijo Hikari llevando un bocado de arroz a su boca.

-Pues… es un cambio muy drástico, creo… al menos sabía controlar mejor la situación con los Sakamaki – Dije para luego llevar un bocado de tortilla enrollada a mi boca.

-Comprendo, pero mira el lado bueno, ya no son 6 sino 4 vampiros acosadores – Dijo ella sonriendo, provocando que me sonrojara.

-¡N-no lo digas tan a la ligera! – Le dije nerviosa.

-Oh, vamos ¿Quién te gusta más? Seguramente Kou, después de todo es famoso – Dijo ella burlonamente.

-¿Kou es famoso?

-Sí, ¿no lo sabías?

-D-disculpa… Haruka-chan - Nuestra conversación fue interrumpida, por buena suerte por una de las chicas de ésta clase, junto con dos más.

-¿Sí?

-Ciertos rumores dicen que te mudaste con los Mukami mientras los Sakamaki no están ¿es eso cierto? – Abrí mis ojos por la sorpresa de que se habían enterado, aunque con ver que salía de la limusina con ellos era más que suficiente.

-Sí… es cierto – Dije en voz baja.

-¿¡Es cierto!? – Ella se acercó mucho a mí tomándome de las manos, las demás también se acercaron no podía ni ver a Hikari - ¡Haruka-chan que suerte tienes, vivir con Kou Mukami! – Dijo ella con brillo en su mirar.

-P-por favor, denme espacio.

-Oh, lo siento – Todas se alejaron y me sentí más cómoda – Dime, ¿ya tienes fotos de Kou en toalla o algo aún más sexy?

-¿¡Ah!? ¿Por qué tendría fotos como esas? – Dije sonrojada.

-Pues, vives con ellos… yo ya hubiera husmeado su habitación y tomarle fotos sexys sin que se enterara – Dijo ella muy sonrojada.

-Sí, Kou-kun es tan lindo – Dijo otra.

-¡Haruka-chan ¿por qué no nos traes fotos así!? – Dijo otra.

-Así es, no te lo agarres solo para ti ¡comparte!

-¡No haré algo como eso!

-¿Por qué? ¿Lo quieres solo para ti, no? – Dijo otra muy enojada.

-No, no soy fan de Kou ni nada parecido… Solo somos… compañeros.

-Ah, que decepción, pensábamos que conseguiríamos algo útil.

-Que interesadas son – Se atrevió a decir Hikari, logrando una mala mirada de parte de cada chica, pero enseguida sonrieron.

-¡Kou-kun! – Dijeron todas ellas en coro, desvié mi mirada y vi a Kou parado en la entrada del salón.

-Hola chicas, Neko-chan he venido por ti – Me dijo sonriendo.

-V-vale… - Me levanté y me fui con él.

Las chicas me vieron un poco enojadas, pero intenté no prestarles atención. Empecé a caminar con Kou por los pasillos.

-¿Por qué me llamabas? – Le pregunté curiosa.

-Ah, ya sabes Neko-chan quería pasar un rato a solas contigo y ahora que vives con nosotros no hay problema en eso, ¿no? – Me miró sonriéndome.

-Supongo que no…

-He escuchado que Azusa y Yuma probaron tu sangre.

-Sí… no me digas ¿qué tú también quieres?

-Oh no, Neko-chan ¿tanto quieres que chupe de tu sangre? – Rio – Eres toda una masoquista.

-¡No! No quiero – Le dije sonrojándome – Es solo que… siempre es eso – Desvié mi mirada.

-Vamos, yo quiero otra cosa – En tan solo un segundo me atrajo hacia él.

-¿Q-qué haces? – Le dije nerviosa. Si no quería mi sangre ¿qué era entonces?

-Verás… lo que yo quiero es… - Él empezó a acercarse a mi rostro, pudiendo sentir su respiración.

-D-detente – Desvié mi cara hacia otro lado, pero él lo tomó y lo puso de frente de nuevo, con su otro brazo me tomó de la cintura fuertemente y me llevó contra la pared de ése pasillo vacío.

-No seas desobediente Neko-chan y dame lo que quiero – Él prosiguió lo que iba a hacer y yo cerré mis ojos con fuerza.

-Kou – Ambos giramos nuestras miradas hacia quien había hablado.

-R-Ruki-san – Kou me soltó y miró a Ruki divertido.

-¿Qué pasa Ruki-kun? No hacía nada malo~ - Dijo él divertido.

-No es por nada, pero éste no es un lugar para que hagan sus vulgaridades – Dijo él cortante.

-Sí, si como digas~ - Dijo él empezando a caminar para irse – Después continuamos Neko-chan – Guiñó su ojo y se terminó de ir.

-Gracias, Ruki-san – Le dije con mi mirada hacia el piso.

-Que sea la última vez, que te salve de alguno de mis hermanos – Lo miré sorprendida ¿salvar? ¿Entonces si lo había hecho por eso? Él se fue y me dejo, yo me dirigí hacia el salón. Pensativa por lo que había dicho y eso me hizo preguntarme….

-¿Qué es lo que en verdad pasó con Ruki y Ayato? – Me pregunté a mí misma mientras caminaba.

Aun me faltaba mucho por conocer con los Mukami.

-HORAS DESPUÉS, MANSIÓN MUKAMI-

Normal POV

Haruka se encontraba dormida en su nueva habitación, pero se movía mucho mientras dormía, se quejaba como si tuviese una pesadilla.

-¿Cuál es tu nombre? ¿Aún no lo sabes?

-No lo sé…. – Respondió ella.

-Debes recordarlo… debes recordar todo y volver con nosotros

Ésa voz desconocida para los oídos de la chica resonaba por toda esa habitación blanca donde ella se encontraba.

-¡Pero no puedo recordarlo! – Ella empezó a derramar lágrimas y a sostener su cabeza mientras caía de rodillas.

-¡Debes ser fuerte como te he enseñado! – Otra voz masculina fue escuchada por ella, quien levantó su mirada hacia aquél hombre con el que una vez llegó a soñar, esta vez sí pudo ver su rostro, su cabello era negro como el de ella, con los ojos rojos como la sangre, era de una estatura alta y se veía en forma, sintió en él algo extraño, un aura oscura pero que no le aterraba, algo familiar para ella… pudo notar que tenía ciertas marcas en su cara, muy extrañas.

-¿Quién eres? – Fue lo único que pudo decir.

Sonrió mostrando sus colmillos, notablemente no eran de vampiro pero eran muy afilados – Aarón – Fue su respuesta.

Al escuchar su nombre, un fuerte dolor de cabeza sintió Haruka logrando que se desmayara. Al abrir los ojos se encontraba en otro lugar. Un gran jardín, de una mansión o más bien, castillo. Ella se levantó y empezó a caminar.

-¿Dónde estoy? – Se preguntó mientras seguía caminado, hasta ver a una niña practicando con la espada.

-¡Has mejorado bastante! – Le dijo una ya reconocida niña.

-Gracias, Anael todo es gracias a mi padre – Dijo ella con una sonrisa.

-Ni que lo digas,… - La palabra que iba a decir no pudo ser oída por Haruka, lo más probable un nombre – El Aarón-sama te ha enseñado muy bien, ¡te harás más fuerte! – La admiró.

-Jejeje – La pequeña niña se sonrojó.

-Aarón es…

Haruka se levantó muy agitada por aquél sueño.

-Padre…. – Ella se abrazó a sí misma y sin darse cuenta lágrimas empezaron a salir.


Por fin el rostro de uno de sus padres se ha revelado :'D en este momento no he estado muy inspirada para dibujar, pero cuando pueda publicaré un dibujo de su padre :) aunque tal vez tarde en eso xD

¡Espero les haya gustado el capítulo! Nos leemos en el siguiente byebye~