Capítulo 20
Ruby llegó al patio y se reunió con Aurora, Mulan y Belle que estaba sentadas en un banco
«¿Dónde estabas?» preguntó Aurora
«Gold me llamó»
«¿Gold? ¿Por qué?» preguntó Belle algo angustiada
La joven miró alrededor para ver que nadie escuchaba
«Me ha pedido que fastidie a Regina» dijo ella con una sonrisa sádica en los labios
«¿Otra vez? ¿No podríamos dejarla tranquila? ¡Esto ya se está convirtiendo en algo pesado!»
«Oh, Belle, nadie te ha pedido tu opinión, así que cierra la boca» se ofuscó Ruby
Molesta, la bella morena se cruzó de brazos y se calló, enfadada por la violenta reacción de su amiga
«Bien, ¿estáis conmigo?»
«Sí, Mulan y yo te seguimos» dijo Aurora, «pero ¿cómo vas a hacer para pillar a Regina sola? Siempre está pegada a la otra rubia»
Ruby se puso a reflexionar sobre ello
«Tienes razón, tenemos que separarlas. Alguien tiene que desviar la atención de Emma»
«No cuentes conmigo» intervino Belle «no participaré en vuestros tejemanejes»
«De todas maneras, ellas desconfiarían, saben que formas parte de mi banda. Ok, no participes, ¡pero no se te ocurra estropearlo todo!»
La joven no respondió y giró la cabeza hacia el patio. Miró un momento a Emma y a Regina que hablaban y reían con Ariel sin ser conscientes de lo que se tramaba a sus espaldas.
«¿Por qué no se lo pides a Ashley?» dijo Mulan
«Buena idea. ¿Dónde está?»
Ruby recorrió el patio con la mirada buscando a la chica en cuestión. Cuando la encontró, sentada en una esquina, sonrió
«Ya vuelvo. Vigilad que Emma y Regina no miran en mi dirección»
«Ok»
Con paso decidido, se dirigió hacia Ashley. Cuando llegó, se sentó a su lado. La rubia le dirigió una mirada inquisitiva
«¿Qué haces aquí?»
«Vengo a saber de ti» dijo Ruby sonriendo
«No te burles de mí, ¿qué quieres?»
«¡Qué perspicaz eres! Efectivamente, te necesito»
«¿Y qué te hace pensar que te voy a ayudar?»
Ruby sonrió, se esperaba que la joven estuviera reticente
«Si aceptas a hacer lo que te pido, podrás unirte a nosotras y te protegeré de las otras presas, incluido Regina»
La mirada de Ashley se iluminó, hacía tiempo que soñaba con formar parte de uno de los grupos de presas, pero nunca nadie la había querido. Solo Ariel, a veces, se acercaba a ella, siempre y cuando no estuviera con Emma.
«De acuerdo, ¿qué debo hacer?»
«Deberás captar la atención de Emma para poder separarla de Regina, pero para eso habrá que esperar el momento propicio, así que vas a observarlas. Tienes que retener a la rubia bastante tiempo, si no, no cuentes con mi proposición, ¿está claro?»
«Ok, pero ¿de qué quieres que le hable?»
«No sé, invéntate algo, eres inteligente para ser rubia, estoy segura»
«Haré lo que pueda»
«Bien, te dejo antes de que nos vean juntas»
Se levantó y se dirigió hacia sus amigas, que la esperaban con impaciencia.
«Hecho, ella nos va a ayudar, pero tenemos que aceptarla en nuestro grupo»
«Está bien» dijo Aurora «ella es bonita»
Mulan le dio un codazo
«¡Oh, está bien, bromeaba!»
«Más te vale» respondió la asiática
«Dejad de pelearos y escuchad lo que le tengo preparado a nuestra querida Regina»
Las dos mujeres asintieron. Cuando más escuchaba Belle a Ruby definir su plan, más sentía las náuseas. A veces se preguntaba por qué había elegido el bando equivocado…
«No, pero ¿no hablas en serio?» se echó a reír Emma
«Sí, te prometo que es verdad» dijo Ariel «quiso ligar conmigo abiertamente, te digo»
La rubia ya no podía parar de reír
«No, pero ¡Leroy, el hombre de mantenimiento! Es tan pequeño, parece un enano»
«A lo mejor es bueno en la cama» dijo Regina
Emma se quedó callada e hizo una mueca mientras que Ariel miraba a la morena como si se hubiera vuelto loca
«Relajaos, bromeaba»
Las dos mujeres lanzaron un suspiro de alivio
«El problema contigo es que nunca se sabe si hablas en serio o no»
Regina levantó una ceja
«El problema con ustedes es que no tenéis sentido del humor»
«Pero, por supuesto» dijo la rubia
«En todo caso, y volviendo a mi historia, en seguida lo puse en su lugar, en eso podéis creerme»
«¡Bien entonces! Ya me imaginaba un libro de cuentos: la pelirroja y el barbudo»
La morena se echó a reír mientras que Ariel dio una palmada a su amiga en el hombro
«Deja de burlarte de mí»
«Perdón, pero es muy divertido»
«Ya vuelvo, voy al baño» dijo Regina
«Voy contigo. Hasta ahora Ariel»
Las dos jóvenes se dirigieron hacia la entrada del edificio cuando la rubia fue llamada por Ashley
«¿Puedo hablar contigo, por favor?»
«Heu…Sí»
Se giró hacia su compañera que le sonrió
«No te preocupes, no tardo mucho» dijo la morena
Emma atrajo a su compañera y la besó antes de dejarla marchar
«Bien, te escucho, ¿qué pasa?»
«Primero, prométeme que no se lo contarás a nadie»
«Sí, prometido» dijo la rubia aunque tenía la intención de contárselo todo a su prometida
«Creo que siento algo por Ariel»
La rubia abrió los ojos de par en par
«¿En serio?»
«Sí, pero no sé cómo decírselo, ya sabes y además tengo miedo de meter la pata. Me preguntaba si podrías ayudarme ya que eres su amiga»
«Heu…sí, ¿quieres que le hable?»
Ashley parecía turbada ante la pregunta de Emma, se aclaró la garganta, intentando ganar tiempo. En ese momento apareció Belle
«¡Emma, es una trampa! ¡Ellas quieren atrapar a Regina!»
La sangre de la joven se heló, se precipitó hacia los baños, rezando para que no fuera demasiado tarde…
En ese mismo momento, Regina salió de los baños y se dio de cara con Ruby, Mulan y Aurora. Recibió de golpe un puñetazo de la asiática, que la hizo caer al suelo, ligeramente sonada.
«Levantadla» dijo Ruby con voz fría
Sus esbirros así lo hicieron y mantuvieron a Regina firmemente
«¿Qué quieres ahora?» dijo la morena molesta habiendo recobrado ya toda su prestancia ante el gesto amenazador de su ex compañera
«Solo quiero vengarme, ¡nada más!»
Regina se echó a reír, lo que asombró a Ruby
«¡Qué gallita eres cuando tienes a tus perras cubriéndote las espaldas!»
La joven la abofeteó
«Cállate ya, vamos a jugar a un pequeño juego»
Ruby sacó un pañuelo de su bolsillo y amordazó a la morena, que intentó zafarse, pero en vano.
«Así podrás gritar y llorar, nadie te escuchará»
Regina se heló mientras que la joven mostraba una gran sonrisa
«¿Qué habías dicho la otra vez? ¡Ah sí! Que nunca más volvería a tocarte, ¿era eso?»
Al ver perfectamente a dónde quería llegar Ruby, la morena comenzó de nuevo a debatirse. Puso tanto empeñó y desespero que Aurora casi la soltó.
«¡Aurora, por Dios, sujétala bien o te arranco la cabeza!»
La joven hizo más fuerte su agarre y se ayudó con las piernas para impedir que Regina se moviera. Ruby se acercó peligrosamente y paso sus manos por debajo de la camisa de su ex, escachando sus pechos con violencia
«¡Oh, cómo he echado de menos esto!»
Regina gruñó de rabia y fusiló a la joven con la mirada, intentando por todos los medios posibles sacarse las manos de Ruby de encima, pero Mulan y Aurora la agarraban tan fuerte que le dolían los brazos.
«Me gusta cuando estás a mi merced»
Ruby se acercó más a la morena y le murmuró al oído
«Dime Regina, ¿has sido ya violada por una mujer?»
Los ojos de la morena se abrieron de horror. Estaba ahí sin defensa, sin nadie que la escuchara o que viniera en su ayuda. Ruby no dudaría en hacerle daño, de eso estaba convencida. Intentó una vez más soltarse de las dos mujeres, pero sin éxito.
«Pasemos a cosas más serias. Espero por tu bien que te excites, si no, te va a doler»
Regina tenía ganas de llorar, pero se contuvo para no satisfacer más a su enemiga. Ruby deslizó lentamente su mano derecha por el pantalón de la morena, con una sonrisa en los labios. No pudo evitar gemir de placer ante el contacto con el sexo de Regina. La joven cerró los ojos, intentando poner su mente más allá del agarre de su ex, que la asqueaba sobremanera. De repente, Ruby fue empujada contra la pared. Levantó la cabeza y se cruzó con la mirada furibunda de Emma
«Puede que esté embarazada, pero no discapacitada, y en el momento en que se toca a Mi mujer, me convierto en una verdadera leona»
Se precipitó contra Ruby, y agarrándola por el pelo estrelló su cabeza contra un espejo que ante tal violencia se hizo añicos. Ruby se derrumbó en el suelo, totalmente inconsciente. Ante la caida de su jefe, Aurora y Mulan soltaron a Regina antes de salir corriendo. La morena cayó al suelo y se hundió en lágrimas. Emma corrió hacia ella y le quitó el pañuelo que tenía en la boca.
«Regina, mi amor, estoy aquí, todo va bien»
La rubia abrazó a su compañera y la acunó dulcemente para calmarla
«¿Te ha hecho daño?»
«Ella…me ha…ella…»
Emma clavó su mirada en la de su compañera y comprendió lo que quería decir al ver la vergüenza en sus ojos. La rabia que sentía por Ruby se acentuó, pero cuando vio a la joven inconsciente, yaciendo en su sangre, se sintió orgullosa de no haberse andado con chiquitas. Esa prostituta salida había tenido lo que se merecía…
