Acto I:
Capítulo III: La verdad
En el camino a casa Ruby fue a la heladería a comprar un helado de frambuesa, uno de sus sabores favoritos, y volvió más temprano de lo que ella esperaba volver. Dia estaba esperándola un tanto preocupada, no solo por lo que había pasado antes sino que también le preocupa que su hermana salga con gente que no consideraba "cercana" a ella misma, aunque ese solo sería el caso de Kanan.
-Hola onee-chan- Ruby entró a la casa y fue a la sala de estar donde su hermana estaba volviendo de mirar por la ventana, específicamente de esperar a que Ruby volviera a casa.
-Hola Ruby, cómo te fue?- Dia sintió una sobrecarga de alivio cuando vio llegar a Ruby y viendo que todo había ido bien, según ella, procedió a tener una conversación normal y se preguntó qué había echo, aparte de tomar helado.
-Hum...- Ruby estuvo por decirle sobre la charla con King pero prefirió dejarlo así pues Dia estaba preocupada todavía y ella y King no empezaron llevándose muy bien
-Bien, no hicimos mucho, solo le mostré un par de lugares cerca de la escuela. tengo un poco de sueño así que voy a ir a dormir un poco temprano.- Le dio a su hermana una sonrisa y subió las escaleras hacia su habitación, se cambió el uniforme escolar por su pijama rosa y se metió en la cama dispuesta a descansar.
Dia no entendió bien por qué su hermana se acostaría tan temprano, pues todavía faltaban cerca de 3 horas antes de su hora de dormir habitual, pero no le importó mucho, en cambio se fue a duchar pues, debido al estrés de la preocupación de esperar a su hermana por la tarde, estaba sudando un poco y estaba incómoda. Caminó derecho por el pasillo frente a la sala de estar hasta el final hasta su habitación, tomo de un cajón ropa interior, luego abrió su ropero y sacó un camisón de mangas largas. Luego salió de su cuarto y fue hacia el baño, que estaba arriba, cerca del cuarto de Ruby. Tomó una ducha de agua caliente por un buen rato, lavó su largo y negro cabello lacio con mucho cuidado y cuando terminó solo se quedó en la bañera relajándose. Pasados unos veinte minutos se levantó y secó su húmedo cuerpo, tomó el secador y un peine y se acercó al espejo del baño dispuesta a arreglarse el cabello antes de preparar algo para comer y despertar a Ruby. Frente al espejo se vio a ella y antes de secarse el pelo contempló su imagen, su blanca piel, sus ojos verdes brillantes, como un par de esmeraldas, su delicada nariz y sus finos labios rojizos. Siempre que se contemplaba al espejo se perdía en sus pensamientos, cosas cotidianas como lo sería el trabajo del consejo estudiantil o quizás qué querría comer de noche. Al salir del baño ya arreglada ahora tenía que hacer algo de cenar, no tenía muchas ganas de hacer algo muy complicado porque ya le estaba ganando el sueño, así que decidió sacar las papas congeladas del refrigerador y preparó papas fritas, las favoritas de Ruby y terminado esto fue a despertarla para que pudieran cenar juntas. Ruby y Dia disfrutaron de una cena ellas dos solas en las que charlaron sobre lo que a las dos más les gustaba en el mundo: las idols. Para ellas dos las idols son un rayo de luz que simboliza la esperanza sobre todo, son chicas que se esfuerzan por los sentimientos de los demás y que quieren llevar felicidad a todo el mundo a través de sus bailes y sus canciones. Era por supuesto algo que ambas querían ser, Ruby quería llevarles a todos seguridad y felicidad a lo largo del mundo y se puso a pensar en lo que King le había dicho, que podría entrenarla y que podrían detener el mal. Luego de cenar Dia se fue a la cama y se durmió casi al instante, pero Ruby no pudo dejar de pensar en que quería saber más y quería claro ayudar a los demás. La chica pelirroja se asomó por la puerta del cuarto de su hermana y al confirmar que estaba dormida se abrigó y fue a la dirección que King le había dado por si consideraba que estaba segura de querer saber más. Salió de su casa en silencio y fue a la casa de King. Las calles estaban desiertas a esas horas, era bastante tarde pero, si iba de día, seguramente su hermana no se lo permitiría bajo ningún contexto, así que no creyó que fuera una mala idea ir tan tarde. Al llegar, Ruby vio gran mansión, ella consideraba su casa ya bastante grande pero esta era monstruosa. Tenía al menos tres pisos pero cada uno parecía ser inmenso y cada uno debía tener al menos unas 7 habitaciones, había una fuente grande en la entrada con una estatua cuya figura era similar a la de Auriel y en la entrada habían rejas enormes y negras con adornos dorados en ellas.
-Antes era un apartamento, los ángeles quisieron darme algo un poco más lujoso- Dijo una voz entre risas detrás de Ruby, era King, la cual apareció de la nada, como si la estuviera esperando desde hace un rato ya.- Pero no creo que estés aquí para que te hable de lo genial que es mi casa ahora, verdad?-
-Estaba hablando con mi hermana sobre algunas cosas y pensé en lo que me dijiste y sí, quiero saber más.- Ruby estaba muy seria ahora aunque se notaba que temblaba un poco, ella no es de la clase de personas extrovertidas, sino que es más bien reservadas y hablar tan seriamente a alguien era algo que le resultaba difícil.
-No hay necesidad de tanta seriedad, pequeña- King quiso calmarla, le quería demostrar a Ruby que no es una mala persona y que puede ser de confianza.- Escucha, luego de decirte lo que te tengo que decir voy a dejarte las opciones de participar y dejar que te entrene o no participar, pero quiero que sepas que hay pocas personas con tus capacidades.-
Dicho esto, ambas chicas entraron a la mansión pero había alguien entre ellas que estaba acercándose, una figura familiar, aunque King no recordaba haber invitado a nadie más.
Kanan se despertó en su habitación, como es usual. Se levantó de la cama un poco cansada y fue al baño a cepillarse los dientes, luego tomó el uniforme escolar de su ropero y se baño para luego comer un desayuno compuesto de tostadas y café e ir camino a la casa Kurosawa a buscar a Dia y a Ruby a la escuela. Otro día usual. Llegó a la casa de sus amigas y las tres fueron a la estación del autobús para concurrir a la academia, como siempre. Tomaron el autobús y llegaron temprano a la academia, luego de que comenzaran las clases Dia y ella fueron a su salón mientras que Ruby fue al suyo al otro lado del pasillo. Las clases eran aburridísimas para Kanan pues, lo que a ella de verdad la apasionaba era la natación, el deporte, la actividad física, no le entusiasmaba para nada estar sentada en un pupitre, leyendo sobre la historia de su nación o resolviendo problemas matemáticos complicados. Cuando al fin salió al recreo quiso ir a ver a Ruby, para hablarle sobre lo que había aprendido en su clase de historia, cosa que a ella no le interesaba pero sabía que a Ruby todo lo relacionado a cualquier cosa histórica le resultaba fascinante, sin embargo, al doblar en una esquina, Kanan vio a Ruby hablar con una chica alta y rubia que no llevaba el uniforme escolar, cosa que le parecía sospechosa pues Ruby no es de las que se relacionan fácilmente con otros. Cuando acabaron de hablar Kanan se acercó a Ruby mientras que la chica se iba por el mismo lado por el que Kanan estaba llegando, cruzaron miradas y al hacerlo Kanan supo que algo no andaba bien con esta chica.
-Hola Ruby- Kanan le dio un saludo cálido a su amiga, aunque claro la duda cruzó por su cabeza.- Oye, me sorprendió verte con esa chica, es amiga de Dia o algo?- Sabía que Dia no se juntaría con alguien tan informal (aparte de ella) pero intentó formular la pregunta menos extraña para recabar información sobre el encuentro con la misteriosa chica.
-Hola Kanan, que gusto verte- Ruby se alegró de verla ya que nada le parecía mejor que estar con su hermana o con su mejor amiga.- No, no es amiga de Dia, es una chica que se perdió y me preguntó dónde estaba, me pidió que le mostrara un poco el pueblo luego de clases.
-Ya veo, estas avanzando en lo de hacer amigos, me alegra mucho- Le dió una cálida sonrisa a la pequeña chica luego de esas palabras.
Había algo que a Kanan no le gustaba sobre esta nueva chica y sabiendo que Ruby iba a acompañarla luego tenía una oportunidad de seguirlas, por lo que lo aprovechó. Cuando salieron de las clases Kanan vio a Dia y a esta chica discutir en la puerta y luego vio a Ruby irse con ella. Al hacerlo evadió la visión de Dia y siguió a las chicas por la zona de los alrededores de la academia y parte del pueblo hasta el puerto donde las vio separarse y a Ruby ir a la heladería sola y de ahí a su casa. "Quisás me lo pensé demasiado, sí le dio un recorrido" Pensó Kanan, creyó que se preocupó demasiado por la chica en vano pues no había pasado nada, aunque no escuchó de lo que hablaron en el puerto porque estaba un poco lejos, sin embargo decidió irse a su casa, la cual estaba bastante cerca. Pasó el resto de la tarde terminando su tarea para la escuela y al terminarla se sentó en su sala a ver televisión. Realmente la tele no era algo que le interesara pero no tenía nada mejor que hacer y esperaba una llamada del hospital para saber la condición de su padre. Luego de un buen rato el teléfono sonó y eran del hospital para informarle que su padre estaba mejorando y que podría volver a casa en poco tiempo, eso fue algo que alegró mucho a Kanan y aliviada cortó la llamada. Sin embargo todo el alivio se terminó cuando vio por la ventana de su casa a Ruby caminando, lo cual era muy inusual pues era extremadamente tarde como para un paseo, así que tomó su abrigo y decidió seguirla para ver a donde se dirigía a tales horas de la noche y, no solo eso, sino que tampoco se encontraba con Dia por lo que pensó que quizás algo había ocurrido entre ellas. Al final, cuando alcanzó a Ruby la vio hablando con la misma chica rubia de la que desconfiaba y viendo que estaban por entrar en su gran mansión decidió hacerse visible y participar en lo que sea que estaba ocurriendo, no iba a dejar a su mejor amiga con una desconocida.
-Vaya, que sorpresa- Exclamó King al ver a Kanan aparecer desde las sombras, al verla supo que estaba siguiendo a Ruby y posiblemente también cuando salieron juntas.
-Kanan, que estas haciendo por aquí a esta hora?- Al verla, la pequeña Ruby pensó que quizás le diría a Dia que estaba con King, pero para su sorpresa fue lo contrario.
-Como sea, también esperaba poder hablar contigo, estando las dos lo hacen más fácil supongo- Una despreocupada King las invitó a pasar a su enorme casa, las condujo hacia la sala de estar y les dijo que la esperaran unos minutos mientras traía algo para beber.
La sala de estar era una habitación grande, con grandes ventanas que daban al patio, sillones apuntando hacia un televisor enorme y frente a ellos una mesa para el té, cuando King volvió no pudo contener una pequeña risa pues le daba gracia las caras de sorpresa de Ruby y Kanan viendo al rededor de la habitación, ninguna había estado antes en un lugar así, ni siquiera Ruby que provenía de una familia adinerada y su casa era moderadamente grande, esto era mucho. Las chicas tomaron asiento en los sillones y King se sentó en un mueble frente a ellas dejando una bandeja con té, tres tazas y un jarrón con azúcar.
-Bien, por dónde empiezo a hablar?- Si bien ella misma había invitado a Ruby para contarle todo lo que sabía, era demasiado y no tenía idea de por donde empezar, si por los poderes de las chicas, o los no muertos a punto de despertar, o Diablo, entre muchas más cosas y no sabía como iniciar la charla.
-Podrías comenzar por lo que me habías dicho el otro día, lo de la magia... esa cosa- Ruby se sentía muy curiosa sobre lo que la chica tenía que decirle sobre ella y no pudo contenerse.
-Sí bueno, eso también es un poco largo- Le dio una sonrisa a Ruby al decirle esto y se preparó para hablar.- Verás, hace mucho tiempo, más del que te puedas imaginar, una raza "primigenia", por así decirlo, de humanos llamada nefalem existía, eran los hijos de los ángeles y demonios que escaparon del conflicto eterno -hizo una breve pausa- luego te explico eso, en fin, estos nefalem tenían poderes y habilidades que sobrepasaban a los humanos normales, luego de una gran guerra los nefalem casi dejan de existir- Prosiguió a tomar un gran escudo blanco con una cruz negra detrás de ella y al golpear hacia adelante con él salió un rayo de luz- soy una de las pocas que quedan, y tengo la impresión de que ustedes también lo son, Ruby- Llamó la atención de la chica- noté un gran poder proveniente de tí y tu hermana, también de ti Kanan.
-De qué clase de poder hablas?- Kanan se sentía rara hablando de poderes mágicos y viéndolos, pero no quería levantarse e irse sin saber todo lo que pudiera.
-Bueno, no sé exactamente como explicarlo pero, supongamos que estos poderes mágicos son recursos principales que necesitamos para activar habilidades o hacer cosas, vamos a suponer también que tienen colores, si tuviera que describirlo, el tuyo Kanan sería de un color azul oscuro, es un poder que puede crear y controlar vida, el tuyo Ruby es más celeste grisáceo, todo lo contrario a Kanan, tu poder está más relacionado con la muerte y el control sobre ella y el de tu hermana Dia es algo así como una mezcla de colores brillantes que domina sobre los elementos, ya saben, fuego, hielo, cosas así.- Por más que King hacía el esfuerzo posible para simplificarlo Kanan no parecía entenderlo del todo, Ruby sin embargo no parecía tan mareada por el tema como su amiga.
-Y cómo sería el tuyo King?- La pregunta que Ruby formuló denotaba curiosidad por lo que King podía hacer, ya que ahora sabía más o menos que era lo que ella misma podía lograr quería saber lo que esta chica nueva podría hacer y cómo podría entrenarla.
-Si tuviera que describirlo con un color supongo que sería el blanco, mis habilidades son más que nada sobre el manejo de la luz creo.
-Ahora que terminamos de hablar sobre ustedes, supongo que debemos hablar sobre lo que pasa y lo que va a ocurrir.- King adoptó una expresión serie en su cara y comenzó a hablar.- Como te dije antes Ruby algo grave va a pasar, no sé exactamente qué pero siento algo que puede indicarme lo que va a pasar, es una presencia oscura, el despertar de algo malo, la última vez que algo así pasó fue hace muchísimo tiempo y los humanos estábamos moderadamente preparados para combatirlo pero ahora es diferente.
-Qué es lo que se avecina según tu King?- La curiosidad de Kanan estaba comenzando a despertar.
-Bueno, muchas cosas, cuando el conflicto eterno entró en pausa, en los infiernos hubieron revueltas, muchos querían ser líderes como los males supremos, seguramente alguno de los que lograron llegar a posiciones altas en la jerarquía o quizás todos ellos, además de eso el conflicto eterno esta volviendo a iniciarse y con todo esto temo que -las palabras de King se cortaron por un momento, el nombre del ser que nombraría fue uno de sus adversarios más formidables, sin mencionar que por culpa de este demonio casi todo en la existencia pudo haber caído en las sombras.-... temo que Diablo vuelva.
-Con ese nombre puedo hacerme ideas...- Dijo Kanan ante la reacción de King al nombre de su némesis.
-Sí, es bastante malo, los augurios de su regreso, además de los demonios volviendo al conflicto eterno, son muertos resucitando con tendencias caníbales y demonios comenzando a caminar por la tierra, también algunas bestias pero algunas no son agresivas- hizo una pausa antes de continuar.- como sea es malo, alguien tiene que ocuparse de todo y no puedo hacerlo sola, los ángeles tienen que pelear otra guerra y bueno, aparecieron ustedes cinco en el momento justo.
-Cinco?- Preguntó Ruby, hasta donde ella sabía solo ellas tres, Kanan, Dia y ella tenían habilidades especiales, pero resulta que dos más también podían ayudar a King, pero no encontraba razón por la que solo se había acercado a ellas y no a las otras dos, sin embargo King fue rápida al responder.
-Itherael quiere hablarles él mismo, no sé, hay que ver que es lo que va a hacer.- Ni siquiera ella parecía muy convencida.
-Y quienes son?- La duda comenzó a picar en el cerebro de Kanan, sentía que quería saber quienes eran aunque realmente ni siquiera ella misma sabía si iba a formar parte en todo esto, ni tampoco si iba a decirle a Dia todo o si iba a esperar y dejar que las cosas siguieran su rumbo.
-Una es Chika Takami y la otra, si no me falla la memoria, se llama You Watanabe, Itherael tiene cierto interés en ellas dos y quiere ir él a hablarles.- La respuesta de King no sorprendió mucho a las chicas, ellas conocían a Chika y You pero no tenían una amistad formada, solo se veían de vez en cuando por los pasillos y listo.
La conversación que tenían no se dirigió mucho a las otras dos que completaban a las 5 "elegidas". Luego de que King presentara a Chika y a You como las otras dos que iban a ser posibles compañeras, continuó hablando sobre Diablo, más que nada sobre el encuentro entre King y él en los cielos superiores y la derrota del segundo a manos de ella. Sin embargo, aunque les dijo que derrotó a Diablo antes, les advirtió que no estaba en la misma forma que antes y que, si llegaba a volver, iba a necesitar toda la ayuda posible.
