Disclaimer: Todos los personajes son originales de Akira Toriyama.
Dedicado para mi querida Amigocha
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ATRACCIÓN
II
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« Ocasionalmente siempre siento cosas raras , Goten ..
Pero perdóname por todo lo que sentí porque al fin y al cabo...»
Ella miró su rostro y los orbes negros tan brillantes , miró cada una de sus facciones y se sintió más atraída al muchacho que sonreía a su lado. Que ganas en su corazón de confesarle lo que sentía y de repente estaba comenzando a quererlo demasiado «¿Qué me pasa ?» la rubia se susurraba , se preguntaba así misma, pero el deseo de nuevo la sofocaba , Goten por su parte sentía lo mismo había atracción entre ambos jóvenes pero ninguno se atrevía a decir sus sentimientos hacia el otro.
Aún no era el momento.
—¿Quieres cenar antes de irnos a casa de Pan ?— preguntó el joven de ojos negros , disimulando aquel sonrojo en su mejillas
— A... Bueno , no quiero molestar.
—No ,no es molestia. Yo invito pide lo que sea no importa . Además tenemos el dinero de las entradas . Pide lo que sea con confianza.
La rubia asintió ante su ofrecimiento.
—Bien . Iremos a" Coff "— el joven Son ofreció su mano a la joven. Ella muy sonriente aceptó.
Ambos iban de la mano , Marron aferrada a él de su fuerte brazo y Goten tomándola de su delicada mano . Ambos se sentían bien juntos y era de admitirlo , debían hacerlo porque ambos se gustaban y era aquellos que los hacia sentir que uno era parte del otro.
Y no podía negarlo la rubia , no podía negar que lo quería y Goten no podía negar por nada que la amaba con todo el corazón que era capaz de dar la vida por ella.
Y ella a su lado podía sentir volver a su nube rosada , a su infancia cuando Goten la miraba , cuando por casualidad rosaba con su piel, cuando él de juego la apretaba contra su pecho y sentía el delicioso aroma de su perfume impregnado en ella.
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—Bien Pan , Marron y tu tío Goten se quedarán aquí en casa a cuidarte—la voz de Videl era sería pero a la vez demostraba un lado maternal dulce.
Pan no prestaba atención solo jugaba con un lápiz en su boca, por su parte no le agradaba tener a alguien que la cuidara, estaba bien que aquella fuera Marron pero su tío era un estorbo.
—¡¿Me oyes Pan?!
Regaño la mujer de ojos azules a su hija.
—Si mamá...
Videl por esa noche visitaría a una vieja amiga de su escuela, a una muchacha que había sido su confidente en toda su infancia, pero por el paso del tiempo y las cosas de la vida se separaron y esa misma noche se reencontrarían para charlar después de mucho tiempo.
—Bien me alistaré y para cuando llegue Marron quiero que termines con todos tus deberes.
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Tomó su maletín y ciertos documentos que estaban en el escritorio , con rapidez los juntó y salió despegado de su oficina para ir a descansar a su tiempo.
Al fin los documentos habían sido enviados solo se necesitaba su aprobación y si eran admitidos por los "Jefes Principales" , él y la empresa junto con su familia se salvarían de algo que era su tormento.
»Yo solo quiero ver feliz a mi esposa y a mi hija .
Una semana esperaría y descansaría de tanto trabajo, estaría tranquilo esperando la respuesta .
Él era la esperanza.
Bajó las escaleras, se despidió de sus compañeros de trabajo y salió con una pequeña sonrisa que quizás se agrandaría o se apagaría solo era el tiempo quien lo depararía. Así era el tiempo ahora lo era todo.
Llego a la avenida principal y se dispuso a tomar un taxi para llegar a su casa calmadamente sin tener que volar cosa que no era adecuado en ese momento.
Antes de poder tomar un Taxi algo le llamó atención, era una cosa extraña donde la gente estaba amontonada mirando curiosamente.
—¡Vengan! ¡Vengan!—gritaba una mujer dulce— ¡Rosas de todos lo tipos! ¡Brillantes!
Gohan no pudo no sentirse atraído por las palabras de la mujer y la curiosidad lo afrontó. Se acercó lentamente y pudo apreciar rosas artificiales de todos los colores pero tenía algo único, brillaban; como si tuviera escarcha.
El hombre de ojos negros pudo acercarse a la ancianita dulce, está lo miró con una gran sonrisa.
—¿Desea una rosa?
Gohan la miró confundido.
—¿Eh? Bueno...
—¿Cuál de todas?
El saiyajin fijó la mirada en el estante de la mujer, y se quedó sorprendido, pues eran demasiadas rosas y eran tan hermosas que no podía escoger.
Trató de volver a mirar una que le llamase la atención, y pudo observar una rosa azul entre varias rosas blancas, azul como lo ojos de Videl.
Ella se le vino a la cabeza.
—Quiero la azul—señalo la pequeña rosa brillante.
—¡Oh, esa es de las rosas más lindas que tengo!
Gohan sonrío.
—Te daré una rosa celeste de regalo—la ancianita de gran sonrisa sacó una rosa celeste cristalino aquella parecía estar hecha de diamante. El hombre se quedó boquiabierto.
—Es muy bonita…
—Celeste como lo ojos de una muchacha amable y dulce que conocí hace unos días atrás. Me habría gustado obsequiársela, pero ella se fue muy rápido con un muchacho muy parecido a ti. Podría decir idénticos. Pero bueno— metió sus manos a los bolsillos de su mandil.
Gohan se quedó sorprendido y luego sin prestar atención a lo dicho sonrío. No entendía nada pero estaba bien si la ancianita había decidido regalarle esa rosa.
—Sé que encontrará a la linda muchacha. Gracias.
Gohan se retiró y pagó la rosa azul.
Pero lo dicho por la mujer lo dejó pensativo.
Aún así trató de dejar todas sus dudas atrás, tomó un taxi y emprendió su marcha de regreso a casa. Al fin, pero ahora solo se debía esperar.
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—Te ves gracioso—rio la rubia que contemplaba a un Goten que jugaba con las servilletas.
—¿Te gusta mi gorro hecho de papel?
—Si, te ves genial. Muy gracioso—soltó una risita dulce.
—Tu debes hacerlo—dijo colocando sobre ella el gorro de papel.
Marron al sentirlo cerca se sonrojó como una pequeña niña, Goten la ponía en aprietos cuando se acercaba mucho a ella, de verdad le gustaba mucho el muchacho de ojos negros y el simple hecho de que hubiera contacto entre los dos la hacía ponerse un tomate andante.
—Aun así te ves linda—sonrió tímidamente el joven Son.
—Gracias yo…yo…
La jovencita no terminó de hablar la voz de Goten la interrumpió.
—¡Marron ya es tarde!—exclamó —Ya es hora de irnos.
—Oh ,si …es cierto—bajó la mirada.
El muchacho de cabellos negros pagó la cuenta y luego rápidamente tomó a la rubia de la mano y la llevó hacia la salida del establecimiento. La rubia aún seguía tímida por alguna razón se sentía encapsulada en una burbuja «¿Qué me ha hecho Goten? ¿Por qué me pongo así?» Se preguntaba sin parar mientras el Goten le hablaba ella no paraba de pensar, se sentía tan confundida.
»Yo nunca había sentido esto por nadie.
—Sube—dijo Goten mientras le abría la puerta del taxi a la joven rubia—Debemos llegar a casa de Videl rápido o se enojara.
—Oye Goten…—Marron llamó la atención al muchacho mientras subía al auto.
—¿Qué pasa?—el muchacho se sentó a su lado con una gran sonrisa—¿Sucede algo?—cerró la puerta del taxi.
—Bueno…—se acomodó en el asiento del taxi, procuró estar tranquila y poder decirle lo correcto a Goten si trabarse como solía hacerlo—Me gustaría algún día ir contigo de picnic al monte Paoz. Aquel lugar donde hay un hermoso río y un hermoso árbol donde tú y yo cuando éramos niños jugábamos.
—¿Enserio Marron?
La rubia de ojos celestes, asintió con una hermosa y grata sonrisa.
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—¿Terminaste Pan?
—Si ya terminé…—habló enojada, haciendo notar exageradamente que estaba muy cansada. Videl la miró sonriente, de verdad a pesar de todo quería a su hija así y con su flojera.
Pronto la mujer de ojos azules tomó su bolso, y se dedicó muy impaciente a esperar a la jovencita. Hacía frio las ventanas y cortinas estaban cerradas, la mujer para aquella ocasión se había arreglado muy bien; con un abrigo rojo, una bufanda negra y su pequeño bolso perfecto para aquella época tan fría. Pan se mantenía tranquila aún en la mesa acomodando sus libros, con rotunda flojera, era de esas raras niñas que prefería pelear. Pero como no, si ella tenía sangre saiyajin.
—¡Videl!—el gritillo de Goten resonó por detrás de la puerta, esta rápidamente salió disparada para poder abrirla.
—Si hubieras tocado el timbre habría sido mejor Goten— sonrío Videl mientras abría la puerta.
Lo primero que vio fue a Marron sonreír, y al siempre entusiasta Goten a su lado. Los dos jóvenes parecían estar muy contentos y no creía que era por la idea de cuidar a la revoltosa de Pan. Amablemente les dijo que entraran Marron fue secuestrada por Pan que quería conversar con la joven rubia. Mientras la rubia platicaba con Pan, Videl decidió explicarle a Goten sobre algunas reglas de la casa y algunos datos sobre Pan, pero había algo en el joven de cabello azabache. Parecía que no prestaba atención.
—¡Hey!—Videl paso una mano por el rostro de Goten y este rápidamente sacudió su cabeza.
—Si, entendi todo.
—No parece—soltó una risita burlona. Y un silencio agradable se prolongó.
Videl volvió a explicarle a Goten sobre algunas reglas de la casa, obviamente Goten en esa ocasión si presto toda su atención. Después de un par de minutos, Videl se marchó se despidió de su cuñado y Marron muy sonriente. Al fin podría realizar su pequeño viaje.
Marron lo primero que observó fue a Goten apoyado en la mesa de cocina mirándola con picardía, alzando una ceja repetida veces. La rubia no evitó soltar una carcajada y Pan solo no entendía nada de las muecas que su joven tío hacia.
—¿Qué te picó Tío Goten?
Los tres soltaron una carcajada.
—Nada, es un tonto— dijo Marron mientras, miraba a Goten sonriente.
—Bueno, eso es lo que poco me interesa. Mejor hagamos algo divertido ¿Les parece?
—Vale, pero sin hacer desorden. Recuerden que esta casa debe quedar impecable—la rubia se cruzó de brazos. No permitiría que hagan un desorden, Goten y Pan eran un caos juntos, básicamente procuraría que no se arme una locura en la casa. Pero algo divertido no mataría a nadie.
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Abrió la puerta con dificultad, estaba medio cansado, al abrir lo primero que observó fue la sala en plena oscuridad, tan oscura como sus propias esperanzas de su trabajo. Camino lento, cerró la puerta tratando de que está no rechine y no levantara a nadie quién dormía. Encendió la luz, visualizó la sala en pleno orden, impecable, y las cortinas cerradas, de seguro Pan las había cerrado por el frío que predominaba en la capital.
Tiró su maletín en el sofá, se quitó el saco y lo puso en el perchero y tranquilamente se sentó en el sofá. Melancólico miró el suelo, apoyó sus codos en sus rodillas y despeinó un poco su cabello. La casa parecía muy tranquila, un buen momento para pensar. Debería inventar un buen plan por si algo llegué a fallar en la compañía podría solucionar los problemas de un modo distinto.
—Hola Gohan—una voz dulce interrumpió los pensamientos de Gohan. No respondió.
Regresó la mirada hacia atrás, pudo ver a una muchacha rubia mirarlo dulcemente entre las sombras. El cabello hasta los hombros y una linda bata larga de color blanco, parecía un angelito salido de un cuento.
—Hola…—logró pronunciar al mirarla. Este solo sonrió.
—Por tu mirada, siento que no me recuerdas— se acercó un poco, era al lado del sillón —Soy Marron, la hija de Krillin y dieciocho.
Gohan se sacó los anteojos, y refregó sus vistas regresando la mirada a la jovencita sonriente. Se notaba que el tiempo había pasado tan rápido, y él se había quedado congelado, era increíble ver a la hija de Krillin tan grande.
—¡Gou has crecido mucho!—sonrió apenado, colocándose sus lentes nuevamente.
—Tu también has cambiado mucho Gohan.
—De seguro dirás que me veo mas anciano—rio.
La muchacha de ojos celestes soltó una risita rascando su mejilla y negando lo dicho por Gohan.
—No al contrario creo que te vas ya como un hombre y el parecido con Goten es impresionante.
Gohan sonrío entusiasta.
—Hablando de Goten…Mi hermano está aquí ¿Verdad? — preguntó levantándose de golpe del sofá, dejando muda a la jovencita.
—Si, esta durmiendo, en la habitación de huéspedes.
Marron al pensar en Goten, se sonrojo ligeramente, hasta el mismo Gohan pudo distinguir el rostro de ella teñirse de aquel color. Tanto fue que Gohan sonrío al mirarla, se veía muy tierna.
—Entonces, ¿Esta bien?
—Si no te preocupes.
La muchacha se dirigió a la cocina, y encendió su luz para servirse un vaso de agua, se estaba muriendo de sed—¿Deseas agua, jugó o café?— preguntó mientras se servía agua. La celeste miró a Gohan esperando su respuesta pero nunca lo hizo pero este más que todo parecía muy pensativo, triste u algo así. Tenía curiosidad por él, era como una corazonada que le decía que algo andaba mal, pero tampoco quería ser entrometida.
—¿Te pasa algo Gohan, te veo pensativo, pareces triste?
El saiyajin volteó su mirada a ella, ni la misma Videl, le había dicho tal cosa. Videl era su esposa pero nunca me preguntó nada al respecto solo hablaba por lo que Gohan le contaba.
Y que esa niña le pregunté eso, fue mucho para él.
¿Tan notoria era su preocupación?, Tanto como para que la hija de Krillin se de cuenta de algo que era muy de él.
—No, nada.
Mintió.
—No parece que no te pase nada. Disculpa si soy entrometida, eres el hermano de mi mejor amigo y al igual me preocupa.
—No nada, no te preocupes por mí.
Marron fijó su mirada en el maletín que yacía tirado en el sofá, miró detenidamente y pudo observar dos rosas brillantes que sobresalían del bolsillo del maletín.
—Rosas…—susurró.
Gohan rápidamente siguió la mirada de la rubia , y se dio cuenta que lo que observaba tan fijamente eran las rosas que había comprado ¡Lo había olvidado! Pero al fin de cuentas Videl no estaba en casa para dárselas.
Gohan se levantó y sacó de su maletín las rosas, las miró observó la azul y recordó a Videl, la sintió cerca de él y luego desde la distancia vio brillar los ojos de Marron entre las tenues luces, el celeste de sus ojos y volvió a las rosas y contempló la rosa celeste. Sin dudarlo, sin pensarlo ni medio minuto quiso obsequiársela. Camino hacia la cocina y colocó la rosa azul cerca al microondas de su esposa. Y luego procedió a darle el regalo a la hija de Krillin.
—Tómala…—le extendió su mano, ofreciendo la brillante rosa.
Marron aún consternada la recibió y la apretó con delicadeza. Y no dudó en regalarle una sonrisa a Gohan y agradecerle.
—Me la dieron y te la regalo, porque es del mismo color de tus ojos.
—Gracias…
Ambos sonrieron a la vez.
—Me iré a dormir, estoy agotado. Buenas noches Marron, descansa.
Y el hombre se fue, dejando a la jovencita con una sonrisa de oreja a oreja. Con una sensación rara en su pecho.
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Marron abrió la puerta de la habitación de Goten, entró y lo primero que vio fue a su amigo todo acurrucado entre las sábanas como un tierno niño . Se enterneció al verlo, y se agachó para tratar de darle un beso en la mejilla, en un pequeño acto para desearle las buenas noche quitó la sábanas para poder mirarlo y cuando lo hizo se sonrojó tanto que sentía el rostro arderle.
¿Cómo no? Si el joven Son, dormía casi desnudo, con un bóxer negro, mostrando su pecho bien formado por los entrenamientos. La rubia quería morirse en aquel instante , verlo la dejó más atraída al muchacho, pero muy avergonzada.
Lo tapó de nuevo, cubriendo sus ojos con una de sus manos y con la otra arropándolo, cuando terminó le dio un beso en la mejilla y se fue de la habitación con una linda sonrisa.
»Me gustas mucho Goten…
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—¡Huevos revueltos con tocino!—exclamó la nieta de Gokú con sumo entusiasmo.
La mañana del día Domingo había afrontado, todos estaban alegres habían pasado el día anterior muy bien, hasta el mismo Gohan estaba un poco feliz algo en el pecho lo hacía sentir así.
Goten, Pan y Gohan en la mesa desayunaban lo que Marron preparaba, el delicioso aroma dejaba a todos bobos, era sumamente un aroma que hacía agua la boca, la jovencita de diecisiete años preparaba un sabroso desayuno que todos disfrutaban. Marron por su parte no paraba de sonreír desde la cocina, al igual los observaba por ratos, sobre todo a Goten que comía con tanto gusto que la hacía sentir feliz.
»Si cocino bien, seré una buena esposa para Goten.
Aún en su mente un montón de pensamientos que la sonrojaban y la hacían sonreír se avecinaban «Ser una buena esposa» así como le decía su madre la androide número dieciocho.
—¡Ya está Goten!—gritó desde la cocina mientras traía un plato de huevos revueltos con tostadas.
Se lo dio a Goten, este sonrío mirando los ojos de la rubia.
Gohan por su parte leía el periódico, y desayunaba a la vez, por cosas que no entendía bien algo de Marron le llamaba la atención. Pero preferiría no hacerse ideas. Desayunó con una expresión tranquila en su rostro, ya no había tristeza pero tampoco mucha alegría, solo había paz. Sereno, tranquilo conversó con su hermano e hija sobre cosas poco importantes pero que haría mantener el ambiente lleno de paz.
"La paz que tanto merezco"
—Gracias Marron—dijo la menor de los Son, entregando el plato totalmente limpió cosa que a Marron alegró.
—Me alegra mucho que te haya gustado pequeña—revolvió los cabellos de la jovencita hija de Gohan. Y volvió a sus deberes.
—Marron, me gustaría pelear contra ti, como los viejos tiempos.
Marron abrió los ojos como dos platos. Fijó su mirada en su pequeña amiga y negó con la cabeza.
—Yo, no puedo, ya estoy muy grande para estar entrenando por mero juego. Además ya sabes que tu eres más fuerte que yo—hizo una pausa mientras lavaba el plato—¿Por qué no peleas con Goten? De seguro el querrá.
Con su linda sonrisa ánimo a Pan.
La pequeña Saiyajin asintió, claro de verdad quería haber peleado con Marron pero parecía que esas cosas ya no le gustaban tanto como antes, ahora era la jovencita que se dedicaba a estudiar y volar. Pan tuvo que pedirle sin más a su tío Goten.
—Parece que Pan, tiene más sangre saiyajin que humana—agregó Gohan a la situación.
Marron lo miró desde el rabillo del ojo, tranquila y pasiva.
—Si, claro es tu hija y nieta de Gokú.
—Así es.
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—Oye Tío, antes de entrenar me dirías una cosa—se puso la manos a la cintura y fijó la mirada en el joven de cabellos negros.
—Dime rápido Pan—se puso en posición de ataque y luego miró desafiante a la menor.
—Bueno, ¿Te gusta Marron? — una sonrisa maliciosa se dibujó en Pan, procuró darle picardía al momento para que esté admitiera que la rubia le gustaba.
Goten de posición de pelea pasó a ponerse derecho y rascarse la nuca con nerviosismo, y ponerse medio rojo. Parecía que la pequeña se había dado cuenta de que ellos andaban muy juntos últimamente. Bajó la mirada, y se sonrojó ligeramente en la mejilla y soltó una risita tímida ¡En el clavo!
—Por tu cara de idiota, te gusta.
—Marron para mí…—una mirada se filtró en el cielo, la de él que rebalsaba de amor.
Regresó la mirada hacia la casa para observar a la rubia por la gran ventana de vidrio, lo primero que pudo ver fue a ella en la cocina conversando tan entusiasta con Gohan. Su sonrisa se borró.
Una brisa fría, sumamente estremecedora lo rodeó; el ambiente cálido se tornó frío. Y el no tenía la más mínima idea de porque se sentía así.
Una fuerte oleada de viento, hizo que los dos Son que permanecían en el jardín se sintieran incómodos , el viento era tan fuerte que los cabellos negros revoloteaban. El pasto, los árboles y el columpio de Pan se movió fuerte. Parecía una película de Terror, algo que les traía inseguridad.
Goten enseguida se llevó la mano al pecho, regresó su mirada a Pan, y la vio asustada. Parecía que algo se habías tornado sumamente horrible, algo que no era clima, si no un presagio.
Y regresó la mirada a Marron y está aún mantenía su sonrisa al lado de Gohan.
Nota del autor:
Tan, Tan ,Taaan.
Volví después de cuatro años, nah mentira. Pero sí, ya había pasado un buen tiempo desde que no actualizaba. Siento por ello, estaba un tanto insegura respecto al fic.
Pero diré:
¡Se pone interesante, Santo Kami que emoción siento!
Espero que les haya gustado este Capítulo dos, les prometo que actualizaré más seguido. Estoy en época vacacional por las í que actualizaré más seguido.
No se preocupen. :D
Al igual recalco que Gohan y Marrón aún no sienten nada por el otro NADA. Aún falta mucho para que haya aquella atracción entre los dos. Y respecto a lo de Goten solo es una corazonada.
Al igual me ha costado un poco escribir el capítulo, a veces siento que el IC de Goten y Marron se salen de mis manos.Si pueden me podrían dejar en su review que tal ven el IC de los personajes, si no es molestia.
Espero que les hay gustado este capítulo, que en especial se lo dedico a mi querida Amigocha que me sigue y quería este capítulo. Te mando muchos besitos y abrazos.
Al igual le mando un saludito a Sakura 86 que se pasó por mi fic, y le agradó. Gracias de todo corazón.
¡Gracias a todos los que me leen!
Mil besotes de Bri.
