Disclaimer: Todos los personajes son originales de Akira Toriyamma.
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Atracción
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IV
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«Las manos»
« Ella lo abraza, él la acaricia y juntos se consuelan, tratan de encontrar un paraíso al lado del otro»
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Marron fijó su mirada en Gohan, que sin haberla visto seguía su camino absorto en sus pensamientos. Se quedó en medio de la calle, esperando tener un reacción antes de que el semáforo se ponga en verde.
Y de repente la primera reacción que la afrontó fue seguirlo. Quizás solo decirle "Hola Gohan" pero aunque sea podria tratar de encaminar algo para hablar de sus problemas. Camino rápido aún apretando sus libros a su pecho, en aquel momento llegar tarde a la Universidad poco le importó, no creía que cinco minutos de retrazo sea para tanto. Rápidamente, esquivando a algunas personas logró estar detrás de él, a una corta distancia pero no se atrevió a llamarlo solo contemplarlo avanzar más.
Y el reloj de muñeca de ella sonó informándole que ya estaba muy retrazada. Ella abriendo los ojos como dos platos, dio un brinco de nerviosismo, creyó que no le importaría pero de verdad aquello era imposible porque nunca podría descuidarse de tal manera.
—¡Dios! —exclamó algo asustada, a unos centímetros de Gohan.
Y salió corriendo, corrió con todas sus fuerzas alejándose del hombre que había querido seguir, que cuando esta había exclamado, volteó a mirar para ver de quien se trataba y la vio. Gohan vio a Marron correr con apuro, lejos de él.
—Marron—susurró viendo como la jovencita se alejaba —Nunca pensé que me la encontraría en estas circunstancias—sonrió.
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Trunks se daba vueltas en la silla giratoria observando a Goten quien bebía una cerveza delante de él, y no paraba de hablar de lo incómodo que estaba ahora con sus responsabilidades. Trunks lo oía y comentaba ocasionalmente, comparaban sus situaciones y sonreían con uno que otro recuerdo que los afrontaba.
—Bueno, esa es mi situación—Terminó Goten de hablar, extendiendo sus manos para echarse para atrás en su asiento. Poco después se prolongo un silencio en la oficina.
Se observaron tratando de hayar lo que seguía en la conversación, hasta que Trunks al fin se animó a hablar, había algo que quería preguntarle, pues el estado sentimental de su amigo también le importaba.
—¿Cómo vas con Marron?—preguntó mientras se cruzaba de brazos dándose una última vuelta en su asiento.
—Se podría decir que bien—sonrió el azabache soltando un suspiro—Ella es linda,comprensiva y optimista. Me siento bien a su lado y siento que llegaremos a ser novios.
—Se nota que la quieres.
—…Mucho—los ojos negros de él joven Son brillaron, ahí en el lugar los problemas que Goten le había contado a Trunks estaban lejos, muy lejos. Porque nombrar a Marron, era su felicidad.
—Vaya, nunca pensé que te vería de este modo.
—Ya me ves aquí—dijo mientras tomaba una galleta colocándose en la boca—¡Estan deliciosas!
Trunks soltó una carcajada, vaya Goten nunca cambiaría, ese niño viviría por siempre en él, y eso era lo que lo Trunks admiraba de él. Ambos rieron, mientras comían galletas, la situación de desahogo entre Goten y Trunks se tornó más o menos en un ambiente de alegría como cuando era niños.
—Me alegra mucho que te hayas animado a visitarme, últimamente he estado muy aburrido en esta oficina—le dijo a su amigo mientras hacia un documento un bola de papel, tirándola hacia la ventana.
—Yo pues he tenido mucho que hacer, pero este fin de semana la pase con Marron cuidando a Pan—miró hacia el techo de la oficina—Pero yo también quería venir a visitarte, extrañaba a mi amigo. Me gustaría que todo fuera como cuando éramos unos adolescentes, la pasábamos bien—sonrió.
Trunks lo observó con una sonrisa, mientras se cruzaba de brazos. Había pasado un tiempo desde que no se veían, sobre todo porque las responsabilidades en ambos eran más fuertes. Trunks en la oficina, como gerente de Capsule; Goten un estudiante a punto de graduarse. El tiempo juntos era muy poco, por eso era una gran sorpresa cuando alguno tenía tiempo para salir juntos.
—Oye Goten, recuerdas que él sábado nos vamos de fiesta—sonrió malicioso el azul.
—¿Eh? —preguntó confundido el chico de ojos negros.
—No me digas que no te acuerdas, tonto—Trunks frunció el ceño, fulminando a su amigo con la mirada.
—Ah, ya me acordé. Lo siento, es que es estoy un tanto despistado respecto a eso—sonrió nervioso mientras se rascaba la nuca.
—¡No deberías olvidarte de algo tan importante, Goten! Recuerda que será la mejor noche de tu vida—el pelilila se levantó de su asiento acercando su rostro al de su amigo exclamando emocionado sobre la fiesta.
—Pero solo quiero que sea una salida normal. Tú entiendes solo un par de tragos y bailar. No deseo mujeres, creo que ya no estoy para eso.
—¿Mira quién habla de que quiere un fiesta "sana"?—rio destilando sarcasmo —El gran señor Goten santo, que se acostaba con cualquier mujer que pasaba en frente de él, y tomaba hasta morir. Ja, Ja, Ja, No me hagas reír.
—Ya te dije que esa etapa ya paso—bufó el muchacho.
—¡Goten pero eso fue hace unos meses atrás! No me digas que de la noche a la mañana cambiaste.
—¡Lo hago por Marron, porque la amo!
—¡Yo te entiendo, pero ella aún no es tu novia! ¡Y no es pecado!
—¡Pero la quiero!
—Dime…—dijo mientras alzaba sus lentes y regresaba sus vistas algo ansioso—¿Hace cuanto no te acuestas con una mujer?
—¡Oye, eso a ti no te importa!
—Habla…—sonó serio.
—No ¡Son cosas privadas!
—Hazlo…
—Bueno—hizo una pausa— Como hace unos ochos meses…—bajó la mirada sonrojado como un niño, la pregunta era un tanto fuerte y responderla lo ponía en aprietos y era obvio.
—Vaya, ocho meses. Haz estado con Marron todo este tiempo y ella no te ha dado nada.
—¡Yo no voy a ir a presionarla para que se acueste conmigo idiota! —exclamó furioso levantandose de su asiento—El sueño de ella o de cualquier mujer dulce, es querer entregarse a alguien cuando ella ya se haya casado.
—¿Tu como sabes de eso? No me digas que han hablado de eso.
—¡No!—exclamó con el rostro enrojecido, la pregunta de Trunks lo hizo sacar de si mismo—¡ Fue porque leí su Diario de casualidad!—dijo algo apenado el Son, volteba la mirada hacia un lado con la mejillas tenidas de rojo—Pero ella es tan dulce que hasta en su mismo diario cuenta todo como un cuento de hadas—sonrió con los ojos brillantes, mirando al suelo y juntando sus manos para seguir rojo como un tomate.
Trunks lo observó, su amigo lo había enternecido. Realmente parecía que lo que sentía por la joven rubia, era mucho más que un capricho. Era amor, Trunks lo notó, sus palabras destilaban un amor tan increíble, capaz de hacerlo cambiar de opinión un tanto.
—Ya no se que decir mi amigo—fijó su mirada al techo de la oficina— Y bien iremos si o si de fiesta, y está bien no te presionare en esos aspectos—dijo alzando las manos en signo de promesa sonriendo dulcemente.
—Gracias Trunks, me alegra mucho que me comprendas.
—Goten eres mi amigo y yo sé que serás un gran novio. Ella es muy linda y te hará muy feliz—sonrió.
—Si no lo dudo—soltó una risita nerviosa.
—Por supuesto Goten, no lo dudes.
—Bueno cambiando de tema, muy aparte de ello, quiero contarte algo. Es algo que sentí—apretó su pecho con su mano.
—¿Qué?
—El día que me invitaste cuando hablamos por teléfono tuve un mal presentimiento fue como que el corazón se me estrujo. Cómo si algo fuera a salir mal—habló preocupado, cruzándose de brazos. Miró al azul que solo tenía confusión en su faz.
—¿Enserio?—dijo levantando una ceja algo divertido.
—Es que…
—Es que nada Goten, solo son tonterías. Vamos, ¿Qué podría pasar?—le habló tomándolo del cuello y revolviendo sus cabellos negros.
—Si es cierto…solo debió haber sido algo mío—sonrió apenado, para luego empujar bruscamente a Trunks en forma de juego para tratar de olvidar la tontería que creía que había dicho.
Y los dos rieron a carcajadas. Jugaron como dos niños a las peleas, tomaron un par de cervezas, conversaron sobre todo lo de su vida…
Sin saber lo que pasaría.
Pensando que saldría todo bien.
Cuando no lo sería.
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—Es bueno que no te presiones tanto con los estudios, Marron—la amiga de la rubia solo se puso las manos a las caderas observando como esta se desesperaba por encontrar su libro azul.
—No me harás cambiar de opinión, sabes que soy muy dedicada.
—Pero no te hará mal salir.
—Dije que no, cuando yo digo algo así lo es—le habló frunciendo el ceño—Ademas tengo otros planes…—agachó la mirada sonrojándose levemente.
—¿Cuáles?—dijo mientras la pelirroja acomodaba sus anteojos algo intrigada.
—Quiero decirle a Goten que si podemos ir al monte Paoz —sonrió.
—Tú y Goten—Chasqueó la lengua—Ese muchacho si que trae suspirando como loca.
Marron sacando sus libros de la mochila que al fin había encontrado, ordenó algunos cabellos detrás de su oreja, para luego sonreír apenada por el comentario de su amiga. Quizás era verdad, si estaba muy enamorada de Goten, mucho y quería pasar de nuevo el sábado con él, la animaría tanto que el saliera con ella. Que pudieran compartir sus alegrías.
Soltó un suspiro—…Goten, realmente él es perfecto para mí.
—¿Encerio?
—Si. Lo es.
—Yo creo que Trunks es más guapo que él, se ve mucho más hombre.
—Oye no digas eso, Goten es muy lindo y bueno—le dijo a su amiga sonriendo avergonzada.
—Es la verdad—y río solo para fastidiarla.
—Pero bueno, ya te dije que estaré ocupada Sábado y Domingo. Así que en conclusión no podré salir.
—Que lástima me habría gustado mucho que pudieras salir, conmigo y un par de amigas más…—se recostó sobre su mesa haciendo un puchero.
—Espero que lo entiendas—sonrió angelical—Pero recuerda que luego podré salir contigo, así que no te preocupes.
Se alejó de sus amiga con una grata sonrisa y se sentó rápidamente en su carpeta, separándose de la pelirroja, para al fin dar inicio a la clase. El salón se veía en silencio parecía que todos estaban muy tensos, eso de los exámenes de seguro los tenía así. Marron ya sin prestar mucha atención alrededor se concentró en sus apuntes, aquellos que había anotado la semana pasada para que la ayudase en los exámenes.
La libreta de color lila, anillada que tenía un decoración con colores pasteles y el nombre de ella escrito en la portada de la libreta con plumón rosa. Comenzó su lectura rápida, tratando de memorizar algunos datos. Respiraba hondo cada vez que se hayaba algo que se veía un tanto difícil, tenía miedo a fracasar pero debía ser positiva.
Miró una vez más su libreta y el rostro de Goten se dibujó en él, asiendo que ella lentamente se sonrojara, pareciendo una loca. Sabía que esta semana no lo vería, quizás el sábado en la noche como lo planeaba,el no verle era algo difícil de sobrellevar; de verdad lo extrañaba. Refregó sus vistas, y se dio un ligero golpecito con la mano en la cabeza para según ella reaccionar. Y volvió como lo había planeado.
«Gohan»
El nombre de el esposo de Videl la arribó, haciendo que la rubia abriera los ojos de impacto. Era raro que pensará en él tan seguido, era casi como pensar en Goten, era similar y eso era raro. Desde el día que le regaló la rosa, desencadenadamente había pensado en él por el hecho de tratar de saber que era lo que le pasaba.
Más ella sabía que era difícil, que quizás Gohan no se lo permitiría. Debía estar loca para creer que un hombre como Gohan llegaría a tener un confianza grande con Marron. No, ella no lo creía. Se sentía torpe, por haberlo creído, quizás era mejor olvidarse de todo ese lío. Lo había seguido; como una obsecionada, y sintió estar tan cerca pero a la vez no. Esa sensación en su cuerpo cuando estuvo a punto de llamarlo fue sorprendente, pero no lo entendería.
¿O si?
Sintió que debía ir al baño a lavarse el rostro, echarse agua para dejar de pensar de ese modo. No había llegado aun su profesor, eso era bueno y decidió salir. Se levantó de golpe dejando todo sobre su pequeño escritorio y se dirigió al baño.
Comenzó a caminar rápidamente. El tacón pequeño de sus botines sonaba en el pasillo vacío, se oía rítmicamente. Su cabello rubio que estaba sujetado con un lazo rosa revoloteaba delicadamente, y el vestido se movía dulcemente. Sus ojos celestes brillaban, era una mezcla de sensaciones, se podía ver, sus ojos era su fiel reflejo. Y ahí estaba ella la muchachita rubia que solía ser muy alegre caminar a prisa.
Llegó, abrió la puerta de los servicios y se puso frente al lavado. Abrió la llave y chorro de agua comenzó a caer haciendo que ella tomara un poco entre sus manos y se lavará delicadamente su rostro. Se miraba una y otra vez al espejo, se sentía «rara» Era un sensación que no podía distinguir, era simplemente confuso para ella.
Y sacudió sus manos, y se limpió el rostro con un paño de papel, ordenó sus cabellos dorados y esta vez se miró al espejo con una gran sonrisa.
—Vamos Marron—se habló así misma, animándose para no perderse en sus pensamientos.
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Sus cabellos cortos revoloteaban junto al viento, la brisa fresca la rodeó. Sus labios rosados de esa tonalidad natural, la jovencita bonita miraba al cielo, los ojos negros brillaban con el reflejo del sol. Sus Shorts negros, camisa holgada, su vestimenta casual que la hacía lucir simplemente hermosa a su corta edad.
La Son estaba sentada, recostada en árbol, paciente esperaba que su abuelo estuviera listo para entrenar. No se lo había dicho a nadie más que a su abuelito, estaba ahí escondida porque se había escapado del colegio para venir a entrenar. Era de aprovechar, para luego irse rápidamente a buscar a Bra para charlar un rato.
«Hola mi pequeña, hoy no podré ir hoy por ti a la escuela. Espero que tomes el autobús. Te quiero, papá»
El mensaje le había llegado, la había hecho fruncir el ceño y susurrar un simple «Bah» con desgano. Después de todo no había asistido así que más le daba. Pero aún así se preguntaba a donde podría haber ido su padre, si estaba de descanso.
—Papá…
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Habia ido a recoger libros, los nesecitaba y sabía cuál era el lugar perfecto. La biblioteca de la capital. A penas había salido de estudiar se había dirigido por los libros, sabía bien que la biblioteca cerraba a las 8:00 p. m y debía darse prisa en saberlos escoger y claro porque no llevarse un par de libros para su lectura semanal. Había estado escogiendo libros, se quedó durante un par de horas ahí, valía la pena, después de todo era para sus estudios.
La rubia era un gran apasionada por la lectura, casi todo el mundo la conocía en el lugar, a decir verdad era muy allegada a la ancianita que atendía en el lugar. La viejecita y amable que siempre estaba con aquella sonrisa animándola.
—Me llevaré estos libros Señora —puso los libros sobre el escritorio de la ancianita con una sonrisa dulce y brillante, para que ella pueda registrarlos.
—Oh, linda Marron. Veo que esta vez el número de libros subió—sonrió acomodando sus anteojos.
—Si, bueno debo estudiar mucho y hay tanto quehacer. Pero valdrá la pena—y la sonrisa en la rubia de orbes celestes se dibujó en su faz.
La ancianita asintió, y poco a poco comenzó a registrar los libros que la jovencita de vestido rosa se llevaba. Ella asunto de pie la esperaba, con esa cálida sonrisa brillante que siempre la acompañaba y que parecía que nunca se borraría de su rostro.
—Todo listo señorita.
—Oh, gracias ¡Al fin podré llegar a casa!—y ante la exclamación su estómago gruñó haciendo que la rubia se sonrojara avergonzada—Parece que debo comer algo antes de irme.
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Había salido de casa, quería despejar la mente. Caminar y volar un poco para sonreír, y parecía que había funcionado porque estaba más animado. Era raramente Feliz.
Estaba oscureciendo, pero poco le importaba después de todo no creía que haber estado fuera de casa casi todo el día afectara a su esposa. Camino rapidamente y procedió a ponerse su abrigo, pues el frío era tremendo y debía abrigarse para no agarrar un resfriado.
Frotó sus manos y volvió a caminar pudo ver como las luces de la cuidad se encendían y el cielo se tornaba oscuro, pero ahí, el cielo brillaba junto a la luna y las estrellas. Y esa sonrisa tímida se dibujó en él.
—Lindo...De seguro a Videl le gustaría tanto ver este hermoso cielo. Tanto como yo.
Y siguió su trayecto, con las manos en los bolsillos de su abrigo de color oscuro miraba con gran detenimiento cualquier detalle de la cuidad. Lo linda que era y reconfortaba la capital.
Chocó, frenó en seco y trató de tomar de la mano rápidamente a la persona que llevaba una montaña de libros para que no se cayera.
La tomó, justo en el momento exacto.
Los libros cayeron por el suelo, regados , pero «ella» estaba a salvo. Al final de cuentas la había rescatado de la caída.
Y con la mano aferrada a la muchacha, supo quién era y abrió los ojos rápidamente. Ella lo miraba consternada con la boca un tanto abierta de la sorpresa, lo examinó y sonrió tímidamente mirándolo a sus ojos negros.
Y los ojos celestes de ella lo hipnotizaron, el cabello rubio y lo bonito y dulce que era su rostro lo hicieron sentir un hincon en el pecho.
—Marron…
La rubia soltando la mano de Gohan y poniéndose firme, le sonrió apenada y luego rápidamente se agachó para recoger los libros que estaban esparcidos por el suelo. Gohan trató de ayudarla, recogió los libros y al final los ordenaron.
—Dejame ayudarte—Le dijo mostrándole una sonrisa a la rubia quitándole sus libros de su manos quitándole el peso, para llevarlos todos como un buen caballero.
—No quiero ser molestia Gohan—la rubia puso un mechón rubia detrás de su oreja—Puedo hacerlo sola.
—…No lo es. Me encanta la idea de poder ayudarte, una muchachita no puede llevar tanto peso—acomodó sus anteojos con una mano, mostrando calidez. Aquello a Marron le agradó y la hizo sentirse bien. Era increíble haberlo encontrado, era como si él destino hubiese querido que se vieran.
Lo había seguido en la mañana.
Pero no funcionó.
Y ahora que de verdad había olvidado el tema, lo había encontrado de un modo que jamás lo hubiera imaginado. Cómo siempre Gohan a pesar de todo le demostró lo amable que era, lo tranquilo y maduro, aquello que estaba en él.
¿Y si ahora quizás era su oportunidad?
¿Podria hablar con él?
¿Preguntarle?
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La ve ahí, a su lado le da un beso en los labios y la abraza entre su desnudez y las sábanas blancas.
La aprieta contra su pecho, ella lo abraza fuerte y se hunde en su cuerpo y llora. Ella llora desconsoladamente, siente que aquello no está bien, que es malo, que sufrirá.
Pero él la anima, él le dice al oído que todo estará bien. Que no se arrepienta de nada, porque ambos se sienten libres al fin, se han desahogado.
Han llorado, han reído juntos.
«No te arrepentirás de esto Marron»
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Marron no supo si hacerlo, si hablar con él así de repente, prefirió quedarse callada y caminar al lado del hijo del mejor amigo de su padre, no quería sonar entrometida por ahora y mucho menos que Gohan se espanté.
—Gohan, esto es demasiado…—bajó la mirada susurrando, pero aún así por el tono de voz, este la escuchó.
—Esto, lo hago porque quiero ayudarte. No te preocupes—sonrió, y esa sonrisa la conmovió, sintió una punzada en el corazón—Te llevaré a casa.
—No Gohan, de verdad no puedo aceptarlo. Además puedo llegar a casa sola, no importa los libros, puedo hacerlo.
—No digas eso Marron, es un gusto para mí ayudarte—le dijo, sonriéndole dulcemente. Haciendo que las lunas de sus lentes brillarán con las tenues luces de las calles.
—Esta bien gracias, Gohan—habló apenada bajando la mirada y enfocando su vista hacia sus zapatos.
—Sabes Marron, no puedo describir lo animado que estoy por haberte encontrado, es una linda casualidad—salió de su boca fluido, destilando una sensación que a ambos asombró.
Marron se quedó quieta por mera inercia, mientras Gohan avanzaba apenado por lo que había dicho, y ella puso su mano en el pecho, frunció el ceño al no saber porque sentía ese dolor tan horrible.
Quizás era el comienzo de algo muy malo. De algo que podría traer mucho problemas.
—¿Marron, te parece si caminamos?—la voz de él la hizo avanzar, preguntó aún sorprendido pero lo mejor era saltar la página.
Y Marron, solo caminó dejando atrás todo, tratando de sonreír y sentirse cómoda al lado de él. Pero no había que intentar, ella se sentía bien a su lado, había calidez, algo que nunca podría definir bien.
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—¿Quieres algo de cenar?—le preguntó haciendo que ella lo volteara a mirar sorprendida y algo avergonzada.
—Bueno…No haría mal—le habló esbozando una ligera sonrisa, después de todo tenía hambre y creía que no le haría mal algo.
—Esta bien Marron ¿Qué te parece vamos ahí antes de ir a tu casa?—señalo con la mirada el establecimiento que se veía muy cálido a distancia. Marron observó muy entusiasta el pequeño restaurante, con una gran sonrisa que hizo que Gohan le devolviera el mismo gesto. Cruzaron una pista, y llegaron al lugar que se veía muy cómodo y agradable.
Subieron las pequeñas escaleritas del lugar, se adentraron al lugar que tenía un ambiente de color rojizo, la música de fondo, una melodía suave con una letra bastante "llega corazones". Y esa canción era tan conocida para ambos, que no paraban de poder seguir la melodía con sus corazones.
—Mira Marron ¿Te parece esa mesa?—le preguntó, la sacó de sus pequeños pensamientos para que ella asintiera con la cabeza.
Marron caminó despacio y se sentó al frente de Gohan, mirándolo mientras esté acomodaba los libros en una tercera silla. Después de terminar, se acomodó en su asiento y tomó la carta que estaba en medio de la mesa. Marron la miró con intriga mientras esté hacia una lectura rápida a la carta del menú. Y sí, él se veía tan diferente, no brillaba como siempre lo había hecho, estaba diferente, opaco ¿Pero por qué? ¿Qué le pasó?
Y Marron, quería saber, ayudar y que el brille.
»Brilla como el Sol, Gohan.
—Gohan…—Marron deteniendo al saiyajin, tomó su mano, haciendo que él la mirara sonrojado que sintiera que el mismo corazón se le saliera del pecho.
La miró, y regresó la mirada a la mano fina y blanca que lo tocaba con tanta dulzura, y la mirada de ella tenía tanta curiosidad, era como si quisiera saber algo, algo que estaba dentro de él.
Y sus miradas se chocaron.
Marron rápidamente dándose cuenta de su error, retiró su mano rápidamente poniéndola sobre sus muslos. Apenada quiso inventar una escusa.
—Quería pedirte un té…
—Ah-Ah—tartamudeo con las mejillas teñidas de rojo—Si Marron, por supuesto, no te. Preocupes—nervioso y algo avergonzado por la situación bajó la mirada. Mientras la rubia solo fijaba sus orbes hacia el suelo.
Y solo en la mente de él, aquella que tenía tan dudas, preocupaciones se preguntaba tantas veces hasta con el corazón, porque de ese modo se había puesto nervioso:
¿Por qué me siento así?
¿Por qué?
»Siempre lo supe, siempre te quise más de lo que me imaginé. Nunca fue lo que creímos.
El desahogo.
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Nota del autor:
Hola lectores ¡Gracias por llegar hasta acá! Miles de Gracias, por darme su tiempo en esta locura.
Fue grandioso escribir este capítulo, sobretodo me alegra mucho los reviews del capítulo anterior. Me emocionaron mucho.
Y bueno quiero comenzar a detallar algunas cositas, haber para puedan comprender algunos aspectos que vendrán más adelante. Sobre lo que parece que es un mal presagio para Goten, claramente lo puede ser ¿O quién sabe? Pero aún ustedes no saben porque se viene ese mal presagio ¿Sera Trunks el culpable? ¿O simplemente Goten?
Muajaja estoy poniendo dudas XD
Bueno otro punto: Si leyeron ese pedacito donde esta Pan, se preguntarán porque lo incluí, y es muy claro: Pan será algo muy fundamental en el fic, será la clave de muchas cosas que se desarrollarán más adelante. Al igual que podría decirse Picoro, quiero que él también ayude a Gohan en algunos aspectos emocionales.
(Pero dudo que él le cuente sobre su amorío)
Videl, creo que hablaré de ella más adelante por ahora prefiero mantenerla en una caja de sorpresas, al igual a Trunks.
Sobre Marron: Ella emocionalmente ahora está bien, quizás suceda algo en su vida que la dejé mal «Quizas» Respecto a sus sentimientos actualmente, pues no siente nada por Gohan más que un simple cariño fraternal, o así podría llamarse. Y de Goten como se ve, está muy enamorada, pero siempre hay un punto de quiebre.
Bueno este capítulo salió muy fluido, y fue un relax para mí después de todo. Escribir este capítulo fue muy satisfactorio, sobre todo porque pienso que ya le estoy dando forma al fic, y que puedo manejar bien la trama. Quería hacer en este capítulo un encuentro más cercano entre Gohan y Marron, porque siento que cuando llegue cierta situación ellos tendrán una confianza mucho mejor. Y eso me gustó comenzar a desarrollar poco a poco lo que se vendrá luego.
Como siempre agradezco mucho que me hayan leído.
Les mando un saludito a:
Amigocha, linda gracias por tu review me alegra verte por acá y que me sigas y me encanta tus hipótesis me alegran mucho, sobretodo me alegra demasiado que la trama te esté gustando, me emocionas de sobremanera, tu review me sacó una sonrisa enorme. Mil gracias por leer una vez más! Besotes miles!
Al igual un saludo para mi amiga del Kokoro Atal 15. Quiero decirte que me ánimo y me hizo refeliz conversar contigo, fue súper lindo, sobre todo compartir nuestras ideas, y contarte sobre un fic que otro y eso me emociona demasiado, espero que te haya gustado este Capítulo, de verdad lo espero.
¡Gracias por tu Review! ¡Besos y Abrazos!
Sakura 86! Linda! Mil gracias por leerme por hacerme muy feliz, Gracias por pasar a leer mi locura. Me pone demasiado contenta ¡Besos y abrazos de Bri!
Chocolamint! Te juro que cuando me dijiste que el capítulo donde Gohan carga a Marron te hizo recordar a mi fic ¡Dios! Me dejó boba, es que de verdad que recuerdes mi fic es algo que llega a lo profundo de mi corazón ¡Ahhhh!Me emociona mucho que me leas, me pone recontenta y no puedo me haces morir ¡Gracias, miles de Gracias!
Y terminó por acá con lo saludos de la semana. Ante todo espero que les haya gustado este capítulo, que haya sido de su agrado y que no los haya aburrido.
Si tienen alguna duda no duden en preguntarme, responderé muy gustosa ya sea por MP o por Facebook. Pero conociéndome sé que iré a responder dudas por Facebook, porque se me hace más fácil que por MP XD.
Si desean escribirme y que les responda así de rapidito pueden mandarme un mensaje por mi Pagina de Facebook Bri Fanfiction y darle like XDDD (Se promociona para llegar a los 100 likes)
¡Ya saben les responderé súper feliz y gustosa¡
Espero que les haya gustado este Capítulo súper raro, que se hayan entretenido y los haya hecho muy feliz mi actualización.
Nos vemos pronto en mi próxima actualización.
¡MIL GRACIAS POR LEER!
¡Muchos Besos y Abrazos de Bri!
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06/ 05/ 17
