.

Fic Ganador de la Encuesta en "Los Castigaré en el Nombre de los Pokémon de Agua"

.

Primera Publicación: 7 de Abril de 2016

Resubida: 28 de Enero de 2018

.


Enredos del Destino

III

.—…—…—…—…—.

Tras regresar de la central de Energía de ciudad Celeste, Clemont guió a Ash por las calles de ciudad Celeste, llevaba varios meses viviendo en la ciudad y se la conocía perfectamente gracias a las salidas con Misty, entraron al restaurante y le indicaron al camarero de su reservación.

Cuando fueron acomodados en la mesa, Clemont tomó la palabra.

—Ya quiero que la conozcas, es un tanto complicada de carácter pero cuando llegas a conocerla es encantadora.

—Oh, esa personalidad me recuerda a una amiga de antaño —Ash sonrió al recordar su encuentro con Misty el día anterior— Antes de ir a Kalos, tenía una amiga que era así, me la encontré ayer.

—¿En serio?

—Sí, estaba muy cambiada —comentó Ash mirando hacia la ventana—, aunque como que me vio y salió corriendo, no sé si interpretarlo como que se asustó o no quiere verme ni en pintura —al terminar la frase con una risa, Clemont lo miró— Fui un mal amigo, después de ir a Kalos toda mi vida tomó un rumbo que me impidió seguir la pista de muchos de mis amigos, ya después con lo de Serena y Thiago, menos tiempo para estar recuperando amistades tuve.

—Bueno —Clemont se acomodó el cuello de su camisa—, al menos, algunos amigos quedamos aquí.

—¡Lo sé! —Ash le sonrió— No sé qué hubiera sido de Thiago y de mí, si tu papá, Bonnie y tú, no nos hubieran ayudado… —suspiró— Sobre todo después de todos los problemas que tuve con Grace y mi mamá…

Clemont suspiró al recordar la batalla entre Grace y Delia por la custodia de Thiago que ganó Ash tras demostrar que él podía ser un buen padre para el bebé. Él había sido un pilar fundamental para que Ash pudiera quedarse con su hijo, lo había hecho no solo para ayudarlo como amigo, sino también para limpiarse un poco la culpa que sentía por ver a Ash envuelto con un niño sin madre a los veinte años de edad.

Ambos hombres se quedaron en silencio, hasta que el rubio vio cómo su querida pelirroja entraba al lugar.

—¡Aquí! —la llamó con una sonrisa, la misma que desapareció al ver las reacciones de Misty y Ash al verse— ¿Se conocen? —salió de sus labios, pero la respuesta la pudo ver en los ojos de sus amigos, había una extraña conexión entre ellos.

—Se podría decir que sí —respondió Misty sentándose al lado de Clemont, frente a Ash—, entonces, ¿fuiste compañero de viaje de Ash Ketchum?

—Si —afirmó Clemont sumamente confundido, sobre todo por la forma tan tajante de hablar de Misty, él había aprendido que ese era el método de defensa de la pelirroja. Algo había entre ellos.

—Oh ya veo —comenzó a hacer cálculos con los dedos—, si contamos a tu hermana, entonces —le extendió la mano a Clemont ante la sonrisa y negación de Ash—, eres como el noveno, decimo acompañante de Ash en sus viajes, me presento —Clemont confundido le tomó la mano—: Soy Misty, la primera acompañante de viaje de Ash.

—¿Qué? —exclamó haciendo que los lentes se deslizaran por su nariz.

—Así es Clemont —Ash se cruzó de brazos sin borrar la sonrisa de sus labios, los apoyó sobre la mesa y extendió su cuerpo hacia delante, señalando a la chica frente a él con el mentón— Misty fue mi primera compañera, con ella inicie mi viaje Pokémon hace muchos años atrás… —se lanzó hacia atrás— Fue mi mejor amiga.

—Amiga que por cierto dejaste botada —le recordó frunciendo el labio como un Growlithe.

—Si supieras todo lo que he pasado en estos años, en vez de estar enojada, llorarías conmigo —aquella frase confundió a la pelirroja que dejó su ataque de lado para disfrutar de la cena con Clemont y Ash. Los primeros minutos fueron algo tensos, pero Clemont quedo más que sorprendido por como hablaba Ash de Misty, como si todo lo que él había tardado en descubrir en un año, Ash lo supiera en solo unos minutos. De nuevo, sintió un extraño sentimiento, ese sentimiento que tanto odiaba y había experimentado cuando Serena vivía, no quería volver a vivir lo mismo, pero parecía que ese era el Karma que tenía que pagar por algo que había hecho en su vida.

—¡Ya puede dejar de hablar de mí, Ketchum! —Misty le hablaba entre dientes, pero Ash parecía disfrutar de aquel reencuentro.

—De acuerdo —sin quitar la sonrisa que lo acompañó toda la velada, aceptó el pedido de Misty—, no hablaré más de nosotros, ¿por qué no me cuentan de ustedes? —les pidió señalándolos con ambas manos— ¿Qué tal la llevan juntos?

Misty y Clemont se miraron y prácticamente al mismo tiempo dijeron.

—No estamos juntos todavía.

—¡Ay que tiernos! —Ash aplaudió al verlos hablar al mismo tiempo— Yo les daría consejos de cómo llevar una buena relación de pareja, si hubiera tenido una relación buena y sana en mi vida. Sin mencionar que quedé viudo antes de casarme —Ash hablaba entre risas, pero ambos sabían que no sentía el mínimo de gracia.

—Ash… —Misty extendió su mano hacia Ash—, ¿estás bien?

—Sí —evitó el contacto con la líder de gimnasio y se puso de pie—, creo que mejor los dejaré solos, iré a casa —se levantó y tras una pequeña reverencia, se retiró un tanto torpe del lugar.

—¿Qué le pasó? —le preguntó Misty a Clemont, preocupada por la pronta salida.

—Ash estuvo a punto de casarse hace diez años, pero su novia murió el día antes de la ceremonia…

Misty lo observó sumamente sorprendida, para luego ver hacia donde Ash se había retirado.

—Vaya…

—En fin —Clemont suspiró—, ¿pedimos postre?

—Sí, claro —le respondió tratando de calmar la sensación de salir tras Ash que sentía, y siguieron con su cena.

.—…—…—…—…—.

Ash llegó a la puerta de su departamento, la abrió y se apoyó contra ella una vez dentro del mismo, no entendía porque razón, ese día había estado tan sensible con el tema de Serena. Era un tema pesado, un tema que dolía cada vez que volvía a su mente. Era también la carga con la que había tenido que lidiar desde que tenía veinte años.

Suspiró y se armó de ánimos para ir a ver cómo le había ido a Thiago en el gimnasio Pokémon, había visto a Misty y no sé le había ocurrido preguntarle por su hijo. Se acercó a la habitación de éste pero lo encontró durmiendo con Fennekin y Pikachu. Sonrió y se apoyó en el marco de la puerta. Había tenido que ser fuerte por él, por él había tenido que dejar todos sus sueños y metas, pero había valido la pena. Amaba tanto a ese niño que en ese momento no se imaginaba la vida sin él.

—…—…—

Ash estaba en una región alejada, entrenando arduamente para enfrentarse a la liga de Campeones después de años de sacrificios y esfuerzo, estaba él solo con sus Pokémon, sin nadie más que lo distrajera o preocupara de más.

Había llegado al centro Pokémon de un pequeño pueblo cuando se encontró ahí con Serena, se sorprendió, incluso llegó a preguntarse cómo había llegado ahí, pero estaba tan contento de volver a ver una cara conocida que no le importó en ese momento.

Tampoco le importó que ella actuara mucho más cariñosa que de costumbre, que lo tomara del brazo o que incluso lo abrazara, no le vio nada malo, hasta que un día, Serena simplemente lo invitó a una fiesta en la región, una donde todos sus sueños y metas se vieron truncadas.

Comidas, música, el seco gusto del alcohol fue aturdiéndolo a tal extremo que cuando se despertó esa mañana, envuelto en las mismas sábanas que su amiga, se sintió morir.

Serena, no se comportó mal, ni exigió nada. Simplemente, le deseo suerte y se fue como había llegado al lugar.

Él volvió a entrenar, a prepararse para el gran desafío pero Serena volvió al mes, roja de vergüenza y un papel con unos exámenes: Estaba embarazada.

¿Embarazada? —preguntó observando los papeles un tanto nervioso— ¿Segura?

¿Segura? —le dijo indignada— ¡Claro que lo estoy!

Serena, yo… —no sabía que decir, no sabía cómo sentirse. Solo tenía diecinueve años y una meta a punto de alcanzar. Solo la miró en silencio, la quería, sí; le gustaba también, no podía decir que no… Pero, ¿la amaba? Eso era algo que aún no era claro en él.

Sabes que esto para mí no es fantástico —interpretar el papel de víctima era algo que le salió muy bien—. Soy Reina de la región Kalos! ¿Sabes cómo se verá eso en el lugar?

¿Y qué quieres de mí? —le preguntó— ¿Quieres que deje todo y vaya contigo a Kalos?

No quisiera dado tu condición de aspirante a la liga de Campeones, pero las cosas se dieron así Ash… y no es como que tú siendo padre tengas limitaciones —le indicó— Yo soy la que tiene que limitarse, tú una vez que nazca nuestro hijo podrás seguir con todo lo que planeaste.

Y él le había creído, él había creído que una vez que el bebé naciera, iba a poder volver a enfocarse en su sueño, y una vez que lo consiguiera, dedicarse a ella y al niño tranquilamente.

Que equivocado estaba.

—…—…—

Ash salió del marco de la puerta, se acercó hacia la cama de Thiago, le acomodó las frazadas, le dio un beso en la frente y sonrió.

—No sé qué sería de mi vida sin ti, hijo…

.—…—…—…—…—.

Nuevo día iniciaba en ciudad Celeste, Ash estaba desayunando con Thiago mientras éste le contaba cómo le había ido en el gimnasio Celeste.

—Así que Misty accedió a prepararte como principiante —Ash casi se había atorado con su café cuando escuchó eso de la boca de su hijo.

—¡Si! —le aseguró emocionado— Misty es fabulosa, ayer mismo me enseñó muchas cosas que yo no sabía, y si me quedo más tiempo con ella, estoy seguro que todo será más fácil para mí.

—¿Te cuento un secreto? —le dijo pidiéndole que se acercara un poco a él— Misty me asesoró también a mí cuando era un novato…

—¿De verdad? —Thiago se paró de su silla aún más emocionado que antes— Entonces tengo que decirle que soy tu hijo y…

—¡No! —lo detuvo de golpe.

—¿Por qué no?

—Si le dices a Misty que eres mi hijo, capaz que te hace la vida imposible y te entrena mal… Mejor que sea un secreto…

Thiago se miró con Pikachu y luego miró a su papá una vez más.

—¿No te llevas bien con ella?

—¿Yo? —Ash movió su rostro casi ofendido, pinchó una fresa y lo miró de reojo— Ella no se lleva bien conmigo que es distinto.

Thiago sonrió.

—Por cierto papá, ayer conocí también a la bisnieta del profesor Oak —le contó terminando su vaso de leche—, es la niña con la que me choqué en ciudad Plateada.

—¿La hija de Gary? —preguntó sorprendido.

—Debe ser, no sé —hizo un gesto con los hombros— Sé que Misty y Daisy la están cuidando.

—Vaya —Ash se acomodó en la silla para mirar a su hijo—, cuando regresamos a Kanto, el profesor Oak me había contado que Gary se había divorciado hace tres años de su esposa y que tenían una hija, supongo que la mujer no está ni ahí con su hija si Misty la está cuidando.

—Tal vez —Thiago terminó de desayunar y se puso de pie—, gracias por la comida, papá.

—¿Ya te vas? —preguntó poniéndose de pie el también.

—Sí, Misty me dijo que llegara temprano —se acercó a su padre le dio un abrazo y se fue tras tomar su mochila— ¡Nos vemos en la tarde!

—Adiós hijo —Ash sonrió— Nos vemos.

.—…—…—…—…—.

Las clases entre Misty y Thiago fueron mejorando considerablemente, Misty incluso se llevaba bien con Cindy mientras el hijo de Ash estaba en el gimnasio, más cuando se iba todo volvía a la normalidad, la pequeña ya estaba aburrida de la vida en el lugar, quería irse a su departamento y alejarse de Misty lo más pronto posible…

—¿Así que vives en el Paradise Cerulean? —le preguntó Cindy a Thiago mientras tenían un tiempo de descanso con sus Pokémon, ya que Misty estaba en batalla con un retador.

—Sip —afirmó cepillando la cola de Fennekin—, ¿Por?

—Mi papá tiene un departamento en el décimo piso de ese edificio —le comentó sentándose al lado de él.

—¿En el décimo piso? ¡Wow! —Thiago dejó de peinar a su Pokémon para mirarla— ¡Entonces eres mi vecina, nosotros tenemos el otro departamento del piso número diez!

Cindy sonrió para sus adentro, esto era demasiado perfecto para ella. Con la excusa de Thiago podría irse a dormir por las noches al departamento y volver con él al otro día sin necesitar de Misty más que para que le vaya a hacer las compras.

—¿Puedes acompañarme al edificio? —le preguntó moviendo las pestañas como abanicos— ¿Eh?

—Pero, ¿no vives aquí?

—No —se cruzó de brazos enojada—, uno debe vivir donde sea feliz, aquí no soy feliz.

—Ya veo —Thiago volvió a acariciar la cola de su Pokémon—. Mi mamá murió cuando yo era un bebé, fue muy triste y no tengo recuerdos de ella… ¿Dónde está tu mamá?

—Mi mamá está por ahí —hizo un gesto con su mano— pero ella no me quiere —dijo bajando la mirada—, al parecer tuve un accidente cuando era pequeña y mi mamá salió lastimada de él… —suspiró— Ella no ha vuelto a ser buena conmigo desde ese entonces…

—Pero…

—Mis papás se divorciaron y yo tuve que irme con mi papá —lo miró con una sonrisa pero se veía que quería llorar—. No soy feliz si mi papá no está conmigo.

—Te entiendo —Thiago puso su mano derecha en el hombro de Cindy—, mi papá lo es todo para mí también… Así que te voy a ayudar —con el puño cerrado frente a él le sonrió— Si quieres ir al departamento de tu papá, yo te ayudo y le decimos a mi papá que nos ayude con el lugar. ¿Te parece?

—¡Thiago! —tomó con ambas manos el puño del chico— ¡Gracias!

—Ya chicos —Misty volvió hacia donde los chicos estaban y los quedó mirando raro por verlos tomados de la mano, ambos se soltaron bastante apenados— ¿Qué pasa?

—Misty —Cindy se puso de pie y la miró decidida—, quiero irme al departamento de mi papá y Thiago va a acompañarme.

—¿Eh?

—Es que Cindy es nuestra compañera de piso —le informó Thiago poniéndose de pie—. Si la deja, yo la acompaño hasta el edificio, luego viene conmigo al otro día.

—No sé —Misty dudosa apoyó el dedo índice en su mentón— Es algo peligroso que esté sola en un edificio.

—Pero mi papá estaría a una puerta de distancia por cualquier cosa —insistió Thiago tratando de convencerla— Mi papá es una persona muy responsable —aseguró golpeándose el pecho.

—Mmm…

—¡Misty por favor! —Cindy juntó ambas manos frente a ella— Ambas estaríamos más cómodas, además que ahí yo tengo todas mis cosas y no es como si nunca me hubiera quedado sola en un departamento… Con mi papá me he quedado sola muchas veces.

—¿Qué? —el espanto en el rostro de Misty era palpable, se tomó la frente tratando de no llamar a Gary en ese mismo momento, suspiró y concedió el deseo de la niña— Esta bien, pero vienes todos los días con Thiago —le dijo y luego miró a Thiago— Y tú vas a tener que cuidarla muy bien.

—¡Sí! —afirmaron los dos.

—Ok, ven Thiago, sigamos con el entrenamiento.

.—…—…—…—…—.

Cuando Misty terminó con el entrenamiento con Thiago ese día, éste ya sabía evitar un ataque y contraatacar rápidamente, haciéndolo aprovechar la velocidad de reacción de Froakie, y Cindy apareció con su maleta lista para irse.

—¿No quieren que los acompañe? —preguntó Misty a ambos, pero Cindy velozmente la interrumpió.

—No te preocupes, no nos perderemos —le sonrió— Adiós, buena noches.

—Nos vemos mañana Misty —le dijo Thiago dándole una reverencia antes de salir empujado por Cindy.

—Misty —Daisy no tardó en aparecer tras la líder—, voy a salir a perseguirlos.

—Está bien —afirmó cerrando los ojos—, asegúrate que lleguen bien a casa —giró sobre sus pasos y regresó hacia el campo de batalla donde se dejó caer en el agua y empezó a nadar sin parar.

—Siempre hace eso —se quejó Daisy antes de salir tras los niños.

.—…—…—…—…—.

Thiago llevó a Cindy hacia el edificio donde ambos vivirían ahora, más antes de que ella entrara a su departamento, la invitó al suyo para que conociera a su papá.

Ash estaba haciendo la cena cuando ambos jóvenes entraron al departamento sorprendiendo al moreno.

—¿Hola? —dijo ante la niña alzando su ceja oscura.

—Buenas tardes —saludó la niña con una reverencia—, soy Cindy Oak.

—¡Así que tú eres la hija de Gary! —Ash colocó las manos en su cintura dejando a la niña perpleja— Que bueno que saliste bonita y no sacaste la fealdad de tu papá.

—¿Conoce a mi papá?

—Mi papá conoce a todo el mundo —protestó Thiago haciéndole un gesto con la mano para que pasara hacia el living.

—Gary Oak fue mi rival en mis tiempos de novato, yo también soy de pueblo Paleta.

—Vaya —Cindy se sentó en el sillón observando la cantidad de fotos de Thiago con Ash que había en todos lados.

—Cindy es nuestra vecina papá —le indicó mientras se acercaba al refrigerador por unas bebidas—, va a vivir al frente sola.

—¿Sola?

—Es la historia de mi vida —comentó la niña moviendo los hombros— Mi papá está trabajando en Sinnoh con el profesor Rowan y mi bis abuelo no está en condiciones de cuidarme.

—¿Y tu mamá? —preguntó, al momento que Thiago comenzó a mover las manos para que le prestara atención y luego le hiciera un gesto de silencio— Oh, bueno no tienes que responder.

—Prefiero no responder, si no es muy grosero de mi parte.

—Tranquila —Ash hizo un gesto con su mano— ¿Cenas con nosotros?

—Mi papá es un excelente cocinero —tras el comentario de Thiago, Cindy afirmó.

—Claro, me quedo.

—Genial, es el mejor momento para enseñarle a la hija de mi rival, que tan buen cocinero soy —los gestos exagerados de Ash, sacaron un par de risas en la niña al contrario de Thiago que solo negaba con la cabeza.

—No le hagas caso, lo amo mucho pero está algo loco —le susurró cuando se sentó a su lado dándole una lata de bebida.

—Tu papa es chistoso —le dijo sonriendo— Me agrada.

.—…—…—…—…—.

Los siguientes días pasaron sin mucho acontecimientos, Thiago seguía yendo al gimnasio a entrenar y se reía para sus adentros cuando Misty hacía comparaciones de él con Ash sin saber el lazo que los unía y Cindy, lo acompañaba y luego se iba con él. Ash empezó a trabajar con Clemont y en sus tiempos libres, compartía con Thiago y con Cindy, quien prácticamente estaba con ellos la mayor parte del tiempo, y solo cruzaba a dormir al departamento de Gary.

Ash llevaba ya dos semanas en ciudad Celeste, cuando Clemont lo citó en una cafetería de la ciudad, llegó como siempre lo más campante, pero el rostro de su amigo no era de los mejores.

—¿Pasó algo? —Clemont levantó la mano para que una camarera trajera un café para Ash.

—Ash, Misty me contó que te ha visto un par de veces en la ciudad y que te has acercado a conversarle —ante aquello Ash alzó ambas cejas, sin querer entender lo que Clemont le decía.

—Vivimos en la misma ciudad, se podría decir que solo intento recuperar a una amiga —dijo como si no fuera nada importante, por lo que Clemont espero que la chica se fuera tras servir el café y se movió un poco hacia delante.

—Ash, voy a hacerte esta pregunta porque no quiero que nos veamos involucrados en un triángulo otra vez —le indicó confundiendo al moreno mucho más.

—¿Triángulo?

—¿Te gusta Misty?

—¿Gustarme? ¿Gustarme en qué sentido? —preguntó aún más confundido que antes.

—Quiero decirle a Misty que sea mi novia —soltó de repente haciendo que Ash se atorara con el café—, estoy planeando un almuerzo romántico para mañana y quería estar seguro.

—Ah, pero claro que no, Misty es solo una amiga, solo eso —dijo sacudiendo la mano en negación.

—¿Estás seguro?

—¡Por supuesto! —siguió negando con la mano mientras tomaba la taza de café una vez más— Ella solo es una amiga de la infancia, nada más, tranquilo.

—Es bueno saberlo —Clemont sonrió acomodando sus gafas—. Espero me des tu bendición para que me diga que sí.

—Por supuesto…

.—…—…—…—…—.

Al día siguiente, Ash se despertó de su siesta un tanto fastidiado, después de hablar con Clemont no había podido dormir bien y ahora le dolía la cabeza, fue a la sala por un vaso con agua y una aspirina encontrándose con los niños en el departamento, se acercó a ellos curioso de su presencia en el lugar.

—¿No hay entrenamiento hoy?

—No, Misty al parecer iba a estar ocupada —respondió Thiago mientras sacaba una carta del mazo con el que jugaba con Cindy.

—Ah, supongo que será por el almuerzo con Clemont —comentó ganándose la atención de Cindy inmediatamente.

—¿Misty iba a salir con Clemont?

—Si —afirmó Ash—, Clemont iba a proponerle que fueran novios.

—¿Qué? —rápidamente se puse de pie botando las cartas— ¿Novios?

—Sí, ¿por qué?

—¡Yo no quiero que Misty tenga novio! —se quejó con un berrinche que sorprendió a ambos muchachos— ¡Ella tiene que estar con mi papá! —protestó y salió tan rápido del departamento que ninguno alcanzó a reaccionar.

—¿Iré tras Cindy? —preguntó Thiago a Ash quien observaba dudoso la puerta.

—No sé porque tengo una mala sensación con esto —le comentó señalándose el pecho.

Thiago se quedó viendo la puerta sin saber qué hacer, se debatía si ir o no ir, mas decidió dejarla sola. Quizás había ido solo al gimnasio Pokémon, el cual no estaba muy lejos del lugar.

.—…—…—…—…—.

Misty llegó al gimnasio luego del almuerzo con Clemont cargando un enorme ramo de rosas rojas que el rubio le había regalado, éste estaba un tanto nervioso y Misty tenía claro eso, aunque temía la pregunta que le fuera a realizar.

—Misty, bueno yo —empezó a tartamudear moviendo las manos con nervios, la pelirroja lo miró con una sonrisa ladeada, se veía muy tierno cuando hacia eso—, quería saber si tú quisieras ser mi… —se acomodó los lentes una vez más antes de mirarla y soltar la pregunta de una vez por todas— ¡¿Misty quieres ser mi novia?!

—¡Nunca! —la voz proveniente de Cindy sorprendió a ambos, quienes la buscaron con la mirada inmediatamente.

—Cindy… —susurró Misty tratando de acercarse a ella, pero ésta retrocedió.

—De todas las cosas feas que me han pasado, creo que ésta debe ser la peor —le gritó, Misty observó a Clemont y le pidió que se retirara, éste obedeció sin rechistar, dejando a Misty con Cindy solas.

—Hablemos por favor…

—¿Ahora quieres hablar? ¿Estás segura?

—Sí, mira… es que…

—No, no quiero hablar, estoy demasiado triste por lo que acabo de ver—tomó la pokébola de Charmander y lo llamó, éste no tardó en aparecer frente a ella.

—¡Cindy! —le advirtió Misty.

—¡Cortina de Humo! —el Pokémon atacó a Misty con una espesa cortina negra de humo, y tras regresarlo salió corriendo sin mirar a donde.

—¡Rayos! —protestó Misty, tosiendo por el humo— ¡No otra vez Cindy! —se abrió paso entre el humo soltando el ramo de flores y salió a buscarla por las calles de la ciudad sin éxito.

Decidió ir al departamento por si la encontraba ahí, pero el espacioso departamento de Gary estaba vacío, iba a subir una vez más al ascensor para seguir buscando cuando recordó que Thiago vivía en el departamento de enfrente.

Se devolvió sobre sus pasos y tocó el timbre del departamento 10-2 insistentemente.

—¡Ya voy, ya voy! —gruñó el propietario.

—¡Hola! Disculpe no vio a… —dijo Misty desesperada pero quedó impactada cuando vio al dueño del lugar—¿Ash? —en eso vio a Thiago tras el mencionado— ¿Thiago?

—Thiago es mi hijo —le dijo con una sonrisa.

—¿Qué? —pero la sorpresa le duro poco— Como sea, ¿han visto a Cindy, Thiago?

—No, pero recién hable con ella, me dijo algo como que estaba cansada de su mamá —le comentó Thiago.

—¡Demonios! —maldijo casi perdiendo el equilibrio si no fuera por Ash que la tomó a tiempo.

—¿Qué pasa? —preguntó Ash preocupado.

—Yo voy a ir a buscarla —le comentó Thiago tomando sus pokébolas—, me dijo dónde estaba.

—Qué bueno —suspiró y Ash la ayudó a entrar para que se sentara en el sillón.

—¡Pero esa señora debe ser una bruja! —exclamó Ash tras ayudar a Misty para que se sentara—. Esa niña sufre mucho por culpa de su madre, ¿tú la conoces Misty?

—Si —afirmó bajando la cabeza y movió los brazos con resignación antes de mirar a Ash y a Thiago—, esa bruja… soy yo.