AT no me pertence.


Soy tu problema.

Marceline es tan insoportable, no entiendo porqué siempre que nos encontramos tenemos que pelear o discutir entre nosotras.

No sé porqué parece como si tuviera algún rencor contra mí cuando es bastante obvio que yo debería de estar molesta con ella por dejarme sin decir una palabra.

Y yo sé que han pasado algunos cientos de años, pero aún no me puedo olvidar de lo horrible que fue para mí que ella se fuera.


Después de la última pelea que tuvimos, ella me dijo que se iría y que jamás volvería, yo no la detuve porque no era la primera vez que ella se ponía de esa manera tan infantil a amenazarme.

Yo no iba a ceder a sus juegos y rogarle como si fuera una tonta, así que la dejé marchar segura de que en unos días o máximo unas semanas ella volvería y arreglaríamos todo como siempre.

Los días después de eso me puse a trabajar en un nuevo proyecto, cuando no estaba con Marceline me dedicaba a investigar y hacer nuevos experimentos para mejorar el Candy Kingdom, eso era más que un pasatiempo para mí, era mi vida y aún lo es.

Como siempre que me metía tanto en mi laboratorio, podían pasar días hasta que recobrara de nuevo la noción del tiempo, esta vez no fue le excepción. Prácticamente lo único que hacia era ir a reuniones con otros reinos, luego volver a mi laboratorio y tal vez dormir un poco.

No era de sorprenderse que ni siquiera notara que Marceline no fue a disculparse como solía hacerlo.

Hasta cierto día que me decidí a dormir y note que mi cama se sentía extrañamente fría, tal vez el insomnio me hizo un poco más receptiva esa noche pero incluso la habitación se sentía tan solitaria, no tarde mucho en encontrar la cauda de ese sentimiento tan vacío que me albergaba.

Me puse a reflexionar cuanto tiempo había pasado desde que Marceline y yo habíamos discutido. Tuve que llamar a mentita porque al parecer era más consiente del tiempo que yo a estas alturas.

"¿Me llamó princesa?"- mentita llegó somnoliento a mi habitación inmediatamente después de que lo llamara.

"Sí, quisiera saber más o menos cuánto tiempo ha pasado desde que inicié mi ultimo proyecto"

"Al rededor de 5 semanas princesa"

"¿5 semanas? No es posible que pasara tanto tiempo"

Todos esos días se habían ido como agua para mí.

"¿Y cuándo fue la última vez que viste a Marceline aquí? "

"Creo que un poco más de 5 semanas también"

"¿Y ella no ha aparecido aquí desde esa última vez?"

"Me temo que no princesa, la Reina Vampiro no ha pisado el castillo dese su último….percance"

¿Realmente Marceline no ha vuelto en más de 5 semanas?

Despedí a mentita y me quedé sólo en mi habitación. Era imposible pensar en que Marceline había cumplido su promesa de no volver al castillo.

Yo sabía que Marcy me quería mucho, no había ninguna razón legítima para que ella siguiera molesta conmigo por tanto tiempo.

Y en mi afán de no poder creer que en serio me había abandonado, llegué a pensar que seguramente le había pasado algo.

Volé hasta la cueva de Marcy sólo para encontrarla vacía, inmediatamente las sospechas que tenía sobre que ella fue atacada se desvanecieron. El lugar no mostraba ningún signo de violencia o algo parecido.

Lucia como si Marcy sólo se hubiera esfumado.

Después de eso, pensé que sólo sería temporal, así que esperé hasta que volviera y poder arreglar las cosas después.

Los meses siguientes me volví un poco más obsesiva sobre el control de mi reino y todo en general, comenzaba a pensar de que una buena forma para mantener en orden a todos sería espiarlos.

Realmente ese tipo de cosas para nada serían bien vistas, obviamente es considerada invasión a la privacidad, pero parecía mejor para todos que yo tuviera un ojo en ellos de vez en cuando.

Desarrollé cámaras para mantenerlas en casi todo Ooo y también chips de rastreo para la dulce gente.

A la par mis deberes con el reino iban creciendo también y gracias a los reinos emergentes tenía reuniones diplomáticas casi a diario.

Pero eso no impedía que pensara en Marcy de vez en cuando, de hecho la primera cámara de vigilancia que instalé fue en su cueva.

A veces prendía el monitor sólo con la esperanza de que ella aparecería.

Y una vez sí lo hizo.

Inmediatamente fui hasta su cueva para poder hablar con ella y arreglar las cosas.

Sea lo que sea trabajaría en ello para revivir nuestra relación, de verdad la extrañaba mucho y la quería fe vuelta en mi vida.

Cuando llegué a su cueva escuché la suave risa de Marcy.

Sentí como un calor surgía en mi pecho con eso, realmente había extrañado escucharla.

Después de mirar un poco más cerca me di cuenta que no estaba sola, sino con un chico de piel grisácea y cabellos blancos.

Y por lo que pude presenciar parecía que estaban muy animados hablando, algo en esa escena me pareció horrible ¿seria a caso que Marceline ahora estuviera con ese chico?

"Oh Ash, eres tan divertido"

Sino estaba lo suficiente segura, verla sonriéndole y abrazándolo con mucho cariño me lo confirmó.

Pude ver a una Marceline que hace mucho no se aparecía delante de mí, incluso antes de que rompiera conmigo y se fuera. Una Marceline entusiasmada y mu feliz.

Fue cuando pensé si era justo que yo la buscara y hablara con ella, Marcy merecía algo mejor, alguien que si estuviera dispuesto a pasar las 24 horas del día con ella, que no tuviera demasiada responsabilidades y sólo existiera para quererla y cuidarla incondicionalmente, alguien que la acompañara y la hiciera feliz.

Y obviamente yo no era esa persona, yo tenía un reino que cuidar y por ahora me era imposible mantener una relación estable, no podía hacer sufrir a Marcy de nuevo.

Tal vez mi destino era sólo velar por mi reino y hacer todo lo posible por mi gente. Esa era mi responsabilidad.

"La responsabilidad demanda sacrificios" me dije mientras salía de la cueva resignada a no luchar por el amor de Marcy.

Aún mantuve vigilancia constante en su cueva, después Marcy se mudó con su nuevo novio a una casa del árbol no muy lejos del Candy Kingdom.

Lo sentimientos que tenía por ella obstaculizaron mi trabajo con el reino, me era difícil concentrarme y no podía dejar de pensar en ella.

El Candy Kingdom había caído en su primera crisis y todo fue por mi culpa. De un momento a otro todo se volvió tan complicado para mí y lo peor de todo es que no tenía a nadie con quien compartir esta frustración que sentía.

Extrañaba tener esa cercanía y conexión que tenia con Marceline, si bien éramos diferentes pero con ella sentía una paz inmensa que hacía que me olvidara por lo menos un segundo de mis responsabilidades.

Marcy se había metido tan adentro de mí que no podía soportar la idea de que ya no existiera en mi vida, meses después de que la dejara libre aún tenia ansias de sentirla, de escucharla y de hablar con ella.

Pensé que si no podía tenerla como novia tal vez podría ser su amiga.

Pasaron muchos meses hasta que me armé de valor para hablarle y poder recoger los pedazos de aquella relación que teníamos.

Cuando fui a la casa del árbol la encontré vacía, no había rastros de Ash, ni de ella. Aunque inmediatamente pensé que podría haberse ido de gira de nuevo, algo dentro de mí me decía que no pasarían sino cientos de años hasta su regreso.

Eso no impidió que a veces fuera a echarle un ojo a la casa del árbol o a su vieja cueva con la esperanza de encontrarla ahí de nuevo.

Me dolía tanto extrañarla que comencé a usar la playera que me regaló como pijama, el olor que aún emanaba de ella hacía que fuera más fácil ir a dormir cuando las noches se volvían solitarias o cuando estaba estresada por el trabajo.

Era como si Marcy estuviera siempre conmigo, como si pudiera desahogarme de todas mis preocupaciones con ella puesta.

Para salvar a mi reino de la destrucción y la crisis tuve que dejar mis sentimientos de lado y enfocarme de lleno en servir a mi pueblo, sólo me permitía ser débil y sentimental en las noches y con mi amada pijama puesta.

Se convirtió en mi objeto más preciado.


Un día, después de levantarme de una noche pesada, me disponía a guardar la camiseta ya que había dormido con ella, cuando el portero apareció y la tomó, comencé a seguirlo pero desapareció en una de sus puertas, por suerte me encontré con Finn y Jake quienes me prometieron que lo atraparían y recuperarían lo que me robó.

Claro que yo también haría lo posible por recuperarla por mi cuenta.

Lo estuvimos siguiendo, pero para mi desgracia terminamos en la cueva de Marceline, y ella se nos unió a la persecución de alcanzarlo. Al final el portero terminó escondiéndose detrás de una enorme puerta que se sólo se abriría con la canción de una banda genuina o algo así.

Marceline no tardó en ser hostil y recriminarme por no haberme deshecho del portero hace tiempo, ahora por su fuera poco además de estar preocupada por mi camisa y que ella no se diera cuenta de lo que me habían robado, tenía que aguantar las típicas groserías de la vampiro.

Marceline decidió comenzar a tocar una canción para que la puerta se abriera, debo decir que quedé muy impresionada, no sólo por las habilidades musicales que seguían en ella, sino por la letra de la canción.

Al principio comenzó un tanto desagradable, pero después tomó forma de un reclamo dirigido hacia mí y también hablaba sobre los sentimientos de Marcy en ese momento.

Ella pensaba que era una carga para mí, un problema que yo comencé a evitar porque no la creía lo suficiente buena para estar conmigo.

Bueno su canción estaba completamente alejada de la realidad, yo no la creía un inconveniente o un problema, por lo menos no del todo. Si bien, decidí renunciar a ella pero no por las razones que pensaba.

Su canción era evidentemente tan buena quelas puertas estaban apunto de abrirse, pero de un momento a otro se desconcentró y tuvo que terminar la canción.

Obviamente me culpó a mí por eso.

Finn sugirió que tal vez deberíamos llevarnos bien para que funcionara lo de la canción y todo eso, de hecho yo también pensaba en algo como eso, pero sería algo difícil con la tensión que obviamente había entre Marceline y yo.

Bueno seguro yo podía hacer algo para terminar esto más rápido, el que ella y yo nos lleváramos bien, tomaría más tiempo.

Ya quería ver la cara de Marceline cuando viera que también yo podía hacer buena música.

Al final mi plan no tuvo el éxito que esperé y las burlas y los reclamos de esa chica no se hicieron esperar.

Ella volvía a hacer referencia del hecho de que yo quería que fuera perfecta.

En serio quería hacerle ver que eso era un error, quería decirle que yo la quería y la aceptaba tal y como era y que esas no fueron las razones por las que dejé de buscarla.

Pero la sin vergüenza me escupió y eso me hizo enfurecer a mí también.

Antes de que nos fuéramos Finn comenzó a cantar una canción sobre sus sentimientos ( que después tendría que hablar de eso con él) y que sólo quería recuperar lo que perdió y cantar con nosotros.

Esa canción, aunque no era tan buena como la de Marcy sirvió para que las puertas se abrieran.

Al final de todo, resultó que el portero quería que nos diéramos cuenta del tesoro de la amistad, por eso robó nuestras cosas, aunque eso era nada más que una tontería.

No quería que Marceline se diera cuenta de la playera, pero Jake casi se la da por error.

Ella se veía sorprendida de que aún la conservara conmigo, tal vez pensó que después de nuestra pelea me deshice de todas las cosas que me recordaban a ella.

Tuve que confesar con vergüenza que la usaba todo el tiempo de pijama, eso serviría para que entendiera de una vez que a pesar de todo, yo no la odiaba como ella pensaba.

También descubrimos que Marcy no perdió nada y sólo estuvo con nosotros porque quería. Eso se me hizo un poco extraño porque también pensé que no soportaba estar conmigo y por eso se comportaba de esa forma tan hostil a mi alrededor.

Debo de admitir que el cantar con ella me trajo muy bueno recuerdos de nosotras dos, recordé que no solo nuestra relación se basaba en gritos y errores, siempre tuvimos muchos momentos agradables como el de hoy.

Esos recuerdos agradables se habían opacado estos meses por las luchas interminables entre Marceline y yo desde su regreso.

No dudo en que aún habrá más disputas, pero creo que podría comenzar a ser un poco más civilizada con ella, tal vez eso también la motivaría a ser más amable conmigo.

Esta noche había agregado un recuerdo más al qué aferrarme en mis amargos días de soledad, otro recuerdo junto a Marcy.


Muchas gracias a todos los que se han molestado en dejar sus reviews y una disculpa por el retraso.