CAPITULO 13
Dudas en la línea de fuego
"Sonic"
No había reacción en absoluto.
"Sonic"
Aun sin reacción.
"Por favor…te esperare"
Sus ojos se abrieron de golpe por la impresión de esa última frase.
-A-amy- el erizo hablo con gran debilidad y tratándo de habituarse a la luz. No tardo mucho para que los gritos de los inocentes y los ecos del combate le devolvieran los sentidos.
-Vamos Sir Sonic- la espada sagrada se levantó del suelo frio- reaccione, su gente lo necesita.
Con dificultad logro desprenderse del muro, cayendo de pie y observando como la masacre continuaba sin control sobre sus cabezas. La imagen salida de la más retorcida película de terror lo hizo experimentar una inmensa ira, sin embargo, mantuvo la compostura y consiente que ser imprudente no era la respuesta, Sinsleck entera estaba en peligro y era necesaria la unidad si querían sobrevivir:
-Calibur, ¿Ves a la mesa redonda?
-No Majestad.
-Pues entonces es hora de encontrarlos- con un movimiento veloz de su muñeca retomo el mango de la espada- prepárate, estos monstruos sabrán lo que es una verdadera batalla.
-Esa voz me agrada, estoy listo mi señor.
En el extremo norte del salón, Percival y los otros acompañados de la guardia real de Bragas se repartían entre proteger y salvar a cuanto fuera posible. Pero era tal la superioridad numérica que convertía tales propósitos en una empresa demasiado complicada.
La familia real, observaba impotente como sus cortesanos y siervos, sus queridos súbditos eran arrastrados hacia la muerte de manera artera. Una de las cosas más preciadas por los monarcas era el bienestar de su gente…tener que mantenerse guardados como cobardes era un golpe a su orgullo, furiosos, sentían su sangre hervir, clara muestra de su herencia guerrera.
-Padre, debo luchar- Ginebra expreso firme- nuestros soldados apenas y pueden resistir.
-Lo sé, pero no lo harás sola- dijo el rey.
-Exacto hija mía- secundo la reina.
-Pero…
-Oye, aun somos los mejores- el oso coloco su mano en el hombro- Ni siquiera Lancelot con todas sus habilidades pudo derrotarnos.
-No es eso…solo cuídense por favor- la princesa dijo preocupada.
-Tú también, mi querida hija – August beso con cariño la frente de Ginebra para después, los 3 saltar fuera del cerco de guardias en dirección a los enemigos.
-¡Altezas, no lo hagan!
-¡¿Qué pasa?!- pregunto Bors.
-¡Sus majestades…piensan luchar!
-Oh no…- Percival, que también estaba cerca exclamo- ¡Gawaiin, lidera al resto de nuestra compañía, Bors busca a Sir Sonic, yo iré tras la familia real!
-¡Bien!
-¡Váyanse, yo me encargo!- grito el equidna a la vez que derribaba a otro soldado maldito.
Tomando posiciones, los caballeros siguieron la dirección a sus respectivos objetivos.
En una zona algo apartada de la batalla principal, el erizo azul combatía con ferocidad. Pocas veces usaba el enfoque cuerpo a cuerpo, pero viendo que la velocidad no era suficiente para confundir a los soldados del inframundo era turno de replantear la estrategia.
Pero, comprobó de la manera difícil lo que Krundos señalo. Aquellas bestias no solo poseían una fuerza descomunal y resistencia, sino inteligencia y habilidades, destrezas sin duda superiores.
-Rayos, no cae- menciono cansado.
-Paciencia Majestad- Calibur hablo- cada enemigo posee un punto débil.
-Ojala pudiera ver el de este- respondió con burla.
La bestia se disponía a embestirlo, Sonic ya se encontraba en posición esperando el impacto, cuando de la nada, otro más apareció por el costado y levantando al atacante con suma facilidad, lo arrojo hacia el muro. El erizo azul se sorprendió al ver que su rescatador no era otro que August.
-¿Se encuentra bien Majestad?
-Si, pero, ¿Cómo lo hizo?
-Eso lo responderé en su momento, ahora hay una batalla que ganar.
Un rugido los alerto de la venida de más criaturas pero miles de ráfagas aparecieron por detrás, esferas de luz que como balas de cañón traspasaron el corazón de los monstruos cayendo muertos instantáneamente.
-August, no se distraigan- Eleina avanzo serena- debemos acabar aquí para encargarnos de la ciudad.
-Lo tengo presente Querida, ¿Dónde está Ginebra?
-¡Aquí padre!- Se oyó el grito de la lince quien valiéndose de Basilisk sujetaba a otra por el cuello y lo montaba como si fuera un animal salvaje. Pasando de largo por Sonic y los reyes, guio a monstruo hacia una columna, estrellándolo, pero antes; uso la espalda de la bestia para impulsarse hacia atrás fuera de su alcance y cayendo con gracia al suelo, su vestido estaba recortado a lo largo, seguramente hecho por ella para moverse mejor.
-Me da gusto verlo a salvo- dijo con una gran e inesperada educación al erizo, a pesar del problema.
-¿Qué fue todo eso?
-Como se lo explique, lo hablaremos en otra ocasión, Eleina, ¿Qué ves?
-Hay interferencia, detecto infinidad de influencias malignas por toda Sinsleck…magia negra sin duda- respondió la reina.
-¡Sir Sonic!- el grito del lobo los hizo voltear- Oh, no esperaba verles…Percival fue tras su busca.
-Mi prima siempre se precipita, debería darnos más crédito.
-Sir Bors, supongo que también habrá sentido la alta actividad de magia oscura.
-Exacto, solo algo de tal poder como para afectar todo un territorio: Red Diabólica.
-Lo supuse.
-¿Qué es eso?- pregunto Sonic.
-Yo puedo decírselo- Calibur tomo la palabra- la Red diabólica es un hechizo de barrera que disemina la energía oscura a cualquier parte que se desee. Por lo general los soldados del inframundo no pueden aparecer en este mundo gracias a la luz, sin embargo se les puede proveer de protecciones para mantener su forma física; en este caso la guardia de Krundos no puede mantenerse en el plano mortal lejos de su amo, la red diabólica mantiene la influencia maligna del general en un punto específico y con ello sus soldados pueden moverse libremente…véalo como el agua en una botella.
-Debemos localizar la fuente de la magia y destruirla, una vez que la red desaparezca las bestias también- culmino el oso.
-Entonces hay un plan- el erizo retomo la palabra- Bors, ¿Con cuántos hombres contamos?
-Alrededor de 100, el resto suponemos se encuentra a las afueras del castillo combatiendo.
-¿Saben dónde está el punto débil de esa red?
-Puedo guiarlos si lo desea- Eleina hablo.
-August, ¿Hay rutas de escape?
-Las catacumbas, se extienden hacia los límites de la muralla.
-Perfecto: Usted y Ginebra tomen la mitad de nuestros refuerzos y saquen a los sobrevivientes, La mesa Redonda y la reina nos encargaremos del resto.
-¿Esta seguro?
-Sí, me desharé de esas cosas…aun a costa de mi vida.
-Entendido, Ginebra vamos.
-Madre, ten cuidado.
-Estaré bien, ayuda a tu padre- respondió seria.
Retomando el rumbo hacia la parte central y esquivando al enemigo, llegaron rápidamente y a la primera que localizaron fue a Percival. Explicando brevemente el plan, cuando llegaron al punto clave de la resistencia, utilizo su piroquinecia para crear una barricada temporal, dándole tiempo al resto para reagruparse:
-¡Esta parte de la guardia, venga con nosotros!- August ordeno.
-Por favor sígannos, los sacaremos de aquí- la princesa hablo a los civiles.
-¡El resto, vendrá con la Mesa Redonda!- secundo el rey de Camelot-¡Adelante!
La muralla de fuego desapareció, Percival tomo su puesto con el grupo de exploración, dividiéndose y corriendo a sus respectivas misiones.
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En la montaña Idgar, antiguo santuario del consejo de la magia, una exiliada miraba al cielo con gran preocupación. Merlina, desde al conversación con Percival en el lago Never, se encontraba vacilante hacia la postura que debía tomar ante la situación que se gestaba.
Si todo aquello que su abuelo contara sobre Morgan resultaba cierto, no solo Camelot, sino el mundo entero seria devastado. El Raknarok era una cuestión inevitable, sin embargo desatar la ira del cielo y el infierno excedía por completo todo límite, ¿Por qué su tía deseaba traer la aniquilación total?
¿Poder?, ¿Dominio?, imposible. Nadie era capaz de controlar las fuerzas más poderosas de la existencia, los 2 lados de la moneda…tan distintos y a la vez iguales, las guardianas del equilibrio en cualquier plano.
Pero, son corrientes opuestas, cuando se encuentran cara a cara, la lucha es un hecho y no parara hasta que la otra se extinga; traer tal colisión al mundo medio, el plano mortal era prácticamente una demencia.
Las leyendas contaban que, una vez el bien y el mal se extinguieran mutuamente, el universo renacería en una nueva era. En teoría, es lo que el despertar del demonio de fuego traería a este plano, es lógico pensar que el mundo celestial no aceptaría ser desterrado de la supremacía en el mundo mortal; se trataba de un conflicto de poder y sobrevivencia…los mortales solo eran títeres o piezas en un juego sin ganador.
Cuando entiendes esa terrible realidad, el bien y mal como hechos pierden sentido. Inclinarse a un bando solo mantendría el ciclo que había sumido a todos en tinieblas, soledad y dudas, ¿Porque pelear?, ¿Por qué solo no aceptar el fin?
Era difícil atender a las palabras dichas por cierto personaje:
"Merlina, todo llega a su fin…es triste, pero, debemos vivir intensamente hasta el último momento, eso es lo que creo"
La vida, un hecho maravilloso, su abuelo solía hablarle de la misma forma…
"El fluir del agua es constante, sin embargo puede detenerse al colocar barreras que bloqueen su paso"
"¿Entonces?, ¿Por qué es importante defenderla?, siempre habrá obstáculos que se interpongan o busquen destruirla"
"Porque es una fuerza pura, al final recupera su cauce y sigue su camino"
Si apelaba a esa lógica, su participación en la lucha no haría diferencia. Si era verdad, todo retomaría el orden correcto.
Una perturbación de gran intensidad fue detectada por la chica, pero no era de cualquier tipo. Se trataba de una fuerza enérgica descomunal que solo podía provenir de una fuente, seres dimensionales superiores; convocando una esfera de luz desde su posición, pudo observar a quien pertenecía tal poder.
La guardia del general de la Lujuria, caminaba por el sendero cercano a la montaña con un cargamento de Bienes y esclavos, a los cuales Merlina identifico: Gente del pueblo cercano de Alarus, humildes labradores de la tierra que veneraban la cumbre de Idgar desde tiempos ancestrales y fieles seguidores de las enseñanzas de Valkiria, la cual contaban las crónicas, en la guerra mítica acogiera al poblado bajo su protección.
No le sorprendía tal descaro de las fuerzas del inframundo, sin duda desafiando la autoridad celestial. A pesar del peligro, los habitantes se mostraban serenos y calmados; seguros de que sus oraciones seria escuchadas y sin ningún arrepentimiento expresado en sus rostros.
Esto desconcertó aún más a la confusa Merlina, era seguro que siendo prisioneros de los ejércitos más temibles del infierno, les esperaba la muerte y condena de sus almas a manos de ellos, serían usados como sacrificio a Surt, para con su sangre allanar el camino del Apocalipsis, era contado en las leyendas, cuentos de horror y miseria.
¿Qué hacer?, ¿Permitir semejante crimen?, ¿O actuar?
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Pronto dejarían los límites de la vereda, para adentrase a los bosques, los soldados caminaban con su carga serios y sin problemas, hasta que el líder levanto su enorme mano ordenando el alto.
Segundos después, una corriente de viento apareció formando un remolino y al desvanecerse, mostro a la maga:
-Suelten a esa gente, lo ordeno en nombre de Merlín y de los dioses.
-La antigua hechicera de la corte de Camelot- hablo la bestia- nuestro amo Krundos nos informó de tu presencia en este sitio pero…ni Merlin o los dioses tienen poder sobre nosotros.
-Esta es una tierra sagrada, declarada santuario de la magia y de las antiguas enseñanzas divinas.
-Habla quien le dio la espalda a todo eso y se ocultó como cobarde, no seas hipócrita maga… ¿Qué significa esto realmente?
-Tsk, es cierto- el semblante de Merlina se ensombreció- pero tienen algo que me interesa, así que lo mejor es que se rindan o los acabare y lo tomare.
-Ya lo veremos- dicho esto, algunos se dirigieron hacia la chica con sus hachas levantadas para atacarla, pero de inmediato se envolvió en su corriente mágica para protegerse.
Pero, la guardia no cayó en ese truco, uno de los mismos, armado con un tridente lanzo una estocada a un punto específico, al hacerlo la ráfaga de aire se dispersó mostrando a la maga…pero ella se encontraba de pie sobre la hoja, con gran equilibrio y serenidad.
-Es evidente porque son las huestes más poderosas del inframundo y no caerán con trucos sencillos- al terminar, elevo su mano y dijo:
-¡SINCRONUM SORTA!- este encantamiento, rodeo a su atacante en una aura jade y contrayendo sus huesos hasta romperlos, acabándolo de un solo golpe.
-¡Ataquen!- con la orden dada, se aproximaron sin cuartel sobre Merlina, la cual sin bajar la mirada creo con sus manos un báculo de luz y bloqueando la ofensiva de sus enemigos. Ciertamente, los estudiosos de las artes místicas usaban las mismas como una manera rápida de controlar las amenazas, pero no quería decir que desconocieran las técnicas de combate.
Enfrentando a 5 enemigos simultáneamente, Merlina esquivaba y contratacaba con gran coordinación, haciendo girar su arma improvisada, bloqueando cada golpe y lanzando ofensivas a la vez manteniendo distancia entre sus oponentes. Pero, siendo solo una no soportaría mucho, así que cansada, levanto la mano sobre su cabeza y lanzo otro encantamiento.
-¡NECRONOMICUS!- al ser invocado, una lluvia de lanzas de luz como preludio de muerte se incrustaron en la guardia sin excepción, algunos intentaron bloquearlas con sus armas pero, estas fueron desintegradas apenas tocándolas. Los cadáveres empalados de las bestias formaban un panorama aterrador, una muestra del porque la casa de Merlín era la más poderosa dinastía mágica de Bretaña.
La maga, tomando la espada de uno de los caídos, se acercó a las carretas donde los prisioneros eran transportados y con la misma, rompió las cadenas y candados, liberándolos:
-Agradecemos su ayuda Lady Merlina- el anciano del poblado se dirigió con respeto.
-No lo hagan, no debía interferir en su destino…sin embargo detecto una carga importante que era llevada en esta caravana.
-Ya veo…debe referirse al caballero que se encuentra ahí- señalo a una de las carretas.
-Exacto- tomando la dirección indicada, un bulto particular del tamaño de un individuo cubierto con una manta y atado con sogas se asomaba. Sin perder tiempo, la maga corto la cuerda y retiro el manto, para observar lo que parecía ser la escultura de un ser antropomórfico con púas largas levantadas ligeramente y con armadura.
-Así que aquí estas…Lancelot- dijo la chica con gran rencor. Aun no olvidaba lo que la existencia del caballero representaba en el reino: El y Gawaiin, junto a Mordred traerían la caída de Camelot; una de las mayores razones de que Merlina dejara la Mesa Redonda y aceptara el exilio era que en el fondo…odiaba al erizo con todo su ser, al saberlo el mayor causante de la destrucción de la amada tierra de sus ancestros, no soportaba su presencia y prefirió alejarse antes de que, por ira cometiera más locuras en nombre de la supuesta paz que esperaba.
Al verlo en ese estado, llego a una conclusión: "RICTUS", uno de los hechizos más terroríficos de la familia. Al ser ejecutado, encerraba la energía vital dentro de su propio cuerpo sumergiéndolo en una petrificación total y pasado el tiempo, la muerte; haciendo cálculos, llego a la cuenta de que le restaban al menos 24 horas más:
-¿Saben de dónde lo trajeron?- la maga pregunto al anciano.
-No, cuando los soldados invadieron Alarus, él ya era parte de la carga.
-Entiendo…conocen que tienen que hacer con los cadáveres, me llevare al caballero.
-Nuevamente, gracias señora.
-Cuídense- respondió con un suspiro y se trasporto de nueva cuenta a Idgar junto a la estatua.
¿Qué pretendía del guerrero perdido?
