CAPITULO 15
Peligros y profecías
Se abrieron camino por los pasillos tan velozmente como los pies se los permitían, algo que para el rey de Camelot no era problemático. Encabezando la ofensiva, atacaba con golpes relámpago y patadas para abrir brecha al resto del grupo de exploración.
Pero no resultaba suficiente, ya que casi de inmediato, el enemigo se incorporaba, obligando a la armada que los escoltaba quedarse atrás para permitir el avance de los líderes:
-Si esto continua, perderemos a todos antes de salir- dijo Gawaiin.
-Lo sé, el único modo de salvarlos es rompiendo la red Diabólica- hablo Bors.
-¿Estamos cerca Reina Eleina?- pregunto el erizo.
-Solo de la fracción que cubre el castillo, pero no servirá destruirla por partes, debemos llegar al núcleo.
-Bien, continuemos.
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En las catacumbas, August y Ginebra, acompañados del resto de hombres y sobrevivientes, caminaba cautelosamente; atentos a cualquier aparición inesperada de los soldados del inframundo:
-Esto prueba mis temores- Mordred, que se contaba entre los nobles con vida exclamo- El supuesto rey de toda Bretaña no puede enfrentar la crisis del país.
–No es momento de debates mi Lord- dijo el rey.
-Además, con o sin invasión esta consiente de su posición. Cometer tal acto de desacato frente a la realeza pone en duda su prestigio- secundo la princesa.
El Duque, al escuchar tan acertados argumentos, no tuvo más elección que desistir.
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Al llegar finalmente a la explanada, las fuerzas se habían reducido a 50 soldados y el grupo principal y por desgracia, lo que les esperaba en el exterior…era incluso más pavoroso que lo anterior.
Tal como se temia, el resto de la gran Armada del reino, junto al grueso reforzado por los efectivos de la nobleza asistente a la gala luchaban con valor, defendiendo sus posiciones.
Pero toda Sinsleck, antes llena de color por la fiesta, era un camposanto con incontables victimas en sus calles. Fuego, gritos de clamor… dolor que se escuchaba incluso desde los rincones lejanos como ecos fúnebres traídos por el viento.
Eleina, su reina, lloro amargamente, pero solo unos momentos para después avanzar frente al grupo:
-Reina Eleina…-Sonic intento detenerla, pero fue detenido por Bors tomando su brazo.
-Majestad, no se acerque por favor- respondió.
El resto de los soldados y la Mesa redonda solo se apartaron del camino dejando el paso libre. Cuando estuvo completamente adelante dijo fuerte estas palabras:
"Por la sangre de aquellos caídos en esta tierra
Por el honor de los guerreros de mi casa
Por la paz y salvación de los inocentes
Yo, hija de Bragas…llamo a la venganza de mis ancestros
Por el nombre y voluntad de los Dioses"
Un aura purpura cubrió su cuerpo.
¡DEFENSA MILENARIA!
Al conjurar esta defensa máxima, millones de estalacnitas, emergen del suelo. Formando una especie de enredadera larga y pronunciada, separando al ejército del inframundo sin herir a la guardia en combate.
-La influencia de la Red diabólica limita el poder de mi defensa, solo podre mantenerla si continuo al frente pero una vez me retire, desaparecerá.
-Entiendo mi señora. Los hombres que permanezcan en condiciones, únanse a nosotros y cubran todos los flancos- ordeno Gawaiin.
Escuchando al general de Camelot, tomaron sus puestos.
-¿Ella también…?- murmuro el erizo.
-No, la reina no usa magia. El poder nace de su propia llama de vida, se le conoce como una Silenia: sacerdotisa de los Dioses.
Las Silenias, fueron grandes personajes en los tiempos antiguos. Era poco común las mujeres que nacían con el don de la intercesión, lo que permitía que obraran maravillas en representación de las divinidades, se les conocía como la versión medieval de un hacedor de milagros…sin embargo la señora de Sinsleck era el único caso registrado en la época.
Volviendo a la escena, Eleina comenzó a desplazarse a toda velocidad y tal como lo había anticipado, las defensas de piedra se hundieron nuevamente y con ello el contrataque se reiniciaba con mayor fuerza. Las huestes de Krundos los perseguían sin tregua, aun así lograron dejar las escalinatas y abrirse camino por las calles infestadas.
Cada sitio ejecutaba el mismo proceder; en cada pequeña escala, aislando a los civiles y combatientes, emitían rápidas instrucciones, reforzaban las líneas de defensa y custodiaban a los sobrevivientes. En una de esas paradas cercana a la plaza, el erizo distinguió alguien familiar, en un callejón, un joven zorro con capa desgastada, guantes y mandil se defendía con un martillo mediano en contra de una de las bestias del inframundo, pero solo conseguía apartarlo un poco ya que su fuerza no rivalizaba con la criatura, no teniendo más opción que esquivar efectivamente posible a su agresor:
-Disculpen, los alcanzo después- hablo Sonic y tomo rumbo al callejón.
-Majestad, ¿A dónde va?- pregunto el lobo.
-No podemos detenernos, ya se reunirá con nosotros- respondió el equidna.
El grupo continuo, encabezados por la reina y la Mesa Redonda.
En el punto del conflicto…
-No durare a este paso- el joven jadeando y completamente exhausto se lamentó.
-"La sangre de los corruptos mortales caerá para regocijo de nuestro amo"- rezo aquel soldado levantando su enorme espada listo para asestar el golpe final.
-¡HOLA!- el grito sonó detrás del atacante y al voltear, en una ráfaga de segundo su cabeza cayó al suelo y seguidamente, el resto de su cuerpo.
-Pe-pepe pero- el muchacho balbuceaba atónito.
-Je je, la sorpresa no es mi estilo pero supongo que fue su culpa, como decía…Hola Smithy ¿Me recuerdas?
-Su Majestad- repuesto de la impresión, el herrero se inclinó en señal de respeto.
-Basta con eso ¿sí?, lo he soportado todo el día- respondió el erizo a la vez que tomaba el hombro del chico.
-Disculpe, no esperaba ver a miembros de la nobleza por aquí. Justamente me disponía a tomar rumbo a palacio para saber de los invitados a la gala.
-Está bajo control por ahora, ven conmigo chico, no contamos con muchos refuerzos y se necesita tanta ayuda como podamos encontrar.
-Si en algo soy útil, mi vida le pertenece Señor.
-No iría tan lejos- Sonic, en ademan divertido alboroto un poco el pelaje del zorrito-, solo ayúdanos, ¿Te parece?
-Bien- dijo firme y un poco apenado.
Haciendo equipo, el rey ahora acompañado del herrero buscaban dar alcance al resto.
Cuando lo lograron, el grupo se había detenido en el perímetro de la catedral. Donde el imponente edificio se encontraba rodeado de una gran cantidad de bestias, superiores en número al grupo de exploración.
-Veo que encontró lo que buscaba- dijo Gawaiin mientras se reunían- ha pasado tiempo, Herrero.
-Así es Sir Gawaiin.
-Supongo que el asunto de la gala te trajo aquí…
-Sí, aunque no es la única razón de mi visita a Sinsleck.
-Seguimos con el acto social después- un miembro de la guardia interrumpió- Rey de Camelot, nuestra señora desea hablarle.
-Majestad- Eleina prosiguió- el centro se encuentra sobre el campanario.
Señalando el lugar, el erizo miro hacia arriba. Justo en ese punto, una enorme esfera sostenida por una polilla de igual tamaño brillaba de un rojo intenso e hilos parecidos a telarañas se desplazaban por todo el territorio del reino:
-Ya veo…
-Sin embargo, las fuerzas del enemigo nos superan, será prácticamente imposible llegar a la entrada.
-No con la distracción adecuada- respondió señalándose.
-Pero Sir Sonic…
-Esos sujetos me quieren muerto, así que aprovechemos.
-Lo acompaño- secundo Bors.
-También yo- hablo Smithy.
-No esta vez, los necesito con el grupo para los asuntos mágicos. Yo me encargo de esto.
Sin esperar un alegato, el erizo se quitó la capa roja que aun entonces mantenía en su cuello y la arrojo hacia enfrente, causando que las fuerzas del perímetro exterior, armadas con lanzas reaccionaran al acto y perforaron la tela confundiéndola con un enemigo, cosa que el rey aprovecho para con un impulso Sónico y espada al frente, asestar una estocada veloz derribando algunos centinelas, alertando al resto de tropas.
Cuando la distracción surtió efecto, fue turno del grupo principal infiltrarse en el área y correr hacia la entrada. Mientras la misión continuaba, Bors tuvo un presentimiento extraño; si bien la influencia de magia oscura generaba perturbación de sus sentidos, algo más se manifestaba…sentía…ira, confusión, desesperanza…cosas que no eran efecto colateral de la barrera…algo que nacía de una sola fuente: Un ser vivo.
El grito de rabia proveniente del grupo de soldados del inframundo lo saco de esas cavilaciones. Cuando observo, muchos se encontraban en el piso, un impacto más arrojo a otros fuera y panorama atroz precedió a la acción, una de aquellas lanzas atravesando a 3 enormes bestias sostenida por…Sonic.
-Algo no está bien- el lobo expreso. Mirando con más detenimiento, distinguió a Calibur en el suelo sin moverse en absoluto. Hasta entonces, la espada sagrada había luchado codo a codo a lado del monarca pero…parecía que renunciaba a su tarea por voluntad propia.
-¡¿Qué esperas?, Necesitamos tu apoyo!- Gawaiin intento llamar su atención.
-¡Vayan ustedes, me quedare!
-¡Bors!
-¡Ahora Percival, el rey corre peligro!
La felina accedió.
-Vamos Gawaiin, si lo dice es porque tiene razón- una vez dicho esto, los miembros de la Mesa Redonda retomaron la marcha.
Desenfundando a "SHIVAR", su espada, el lobo se acercó con cautela. En el trayecto, observaba los cadáveres de las antiguas fuerzas opositoras, que hasta hacia unos minutos les causaban problemas; habían sido eliminadas sin signos de una gran batalla, tal hazaña era imposible para un solo guerrero aun portando un arma sagrada, la fuerza empleada era fuera de lógica.
-¿Majestad?, ¿Sir Sonic, puede oírme?
-Si pasaba…te dije que lo pagarías.
-¿Qué?- cuando estuvo más cerca, el semblante del erizo era completamente diferente y lo extraño, aquel brazalete aparecía nuevamente, pero en lugar de su típico blanco luminoso…era negro, un negro tan profundo e igualmente brillante.
-Maldito lobo, no me escuchaste y ahora la tienen, se la llevaron…la alejaron.
-¿Señor?
Una pequeña carcajada fue después una risa maniaca y fuera de control.
-Debería estar feliz. Amy no volverá a causarme más problemas por aquí pero…me siento extraño…pesado…duele- acerco una mano a su pecho para enfatizar el dolor latente de su propio corazón.
-…Y todo por tu culpa, no debía estar aquí, su lugar era a salvo en nuestro hogar…esperando.
Comenzó a dar pasos hacia el caballero sin elevar el rostro, tomo del suelo un hacha ensangrentada, empuñándola con decisión.
-Tal vez no lo resuelva…pero seguramente calmara un poco está molesta sensación… ¡MUERE!- el erizo, corriendo a toda velocidad lanzo un golpe poderoso con el arma que el lobo pudo bloquear.
Durante el forcejeo, observo los ojos del monarca…aquel verde esmeralda había sido reemplazado por un azul anormal y difuso. El rey, rápidamente salió del intercambio para continuar su feroz embestida buscando cortar la cabeza del caballero; Bors mantenía posición dedicándose únicamente a bloquear pero en cierto momento, el erizo logra abrir su guardia y arrebatarle la espada, atacándolo nuevamente con su propia arma.
La situación se torna crítica, ahora con 2 armas, manejadas con gran maestría, no hubo un solo momento de descanso. Quedándose sin opciones, no hubo más remedio que usar la magia:
-¡SOLIDUS INYEDIC!- lanzando de nueva cuenta el hechizo paralizador, comprobó como este no surtía efecto debido a que el erizo fue cubierto por un aura negra.
-Error…- Sonic continuo con el ataque, saltando, mientras caía hacia su víctima lanzo un golpe de hacha para después una veloz estocada con espada, Bors pudo eludir por milímetros ambos movimientos, pero no la patada hacia enfrente consecutiva que lo hizo retroceder y caer, usando su velocidad, llego a su espalda en cuestión de segundos, lanzando un golpe vertical con ambas armas.
-¡ASTAR EVARANT!- el caballero apenas consiguió levantar su propia barrera mágica, pero el poderoso golpe hizo pedazos esa protección lanzándolo nuevamente hacia atrás.
Continuando el combate, usando de nueva cuenta la velocidad se encontraba a punto de golpear a su oponente finalmente, pero de la nada, Calibur se interpuso en el ataque y con un blandeo fuerte, el erizo fue el que retrocedió esta vez:
-¿Gran Calibur?- la espada, floto suavemente hacia el lobo y se colocó en su mano.
-Caballero, nuestro rey ha caído bajo la influencia de sus propias emociones descontroladas, alimentadas por la energía oscura de la red.
-Ya veo, eso lo explica…
-Es nuestro deber contenerlo hasta que el grupo destruya la barrera y será liberado, de otra forma esos nocivos sentimientos seguirán creciendo hasta destruirlo.
-Entiendo, debemos apaciguar sus deseos de violencia- tomando posición, fue turno del lobo de atacar con el respaldo de la espada sagrada.
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En la catedral, el grupo luchaba con la resistencia apostada en el interior, tropas menores a las del exterior, que fueron controladas con facilidad por la guardia y la Mesa redonda. La reina, acompañada por Percival y el herrero Smithy se adelantaban por las escaleras rumbo al campanario para completar la misión.
Cuando llegaron a la torre, Eleina, sacando una pequeña daga y cortando un mechón de su cabello dijo:
-Debo realizar un contra-hechizo de barrera, y necesitare tu ayuda Percival.
-Lo que desee mi reina.
-Toma esta daga y haz un corte en tu dedo- Obedeciendo, la felina efectuó la petición de la reina.
Eleina, acercando la mano del caballero hacia su mechón, pronuncio estas palabras:
-"Con esta ofrenda de cuerpo noble y sangre guerrera, pido a nuestros dioses acaben con la influencia maligna que amenaza la existencia de sus siervos"
De repente, aquel objeto brillo un momento y se cubrió con un halo verde.
-Ahora todo lo que hay que hacer, es acercar esto a la esfera de energía para destruirla.
-Estamos fuera del alcance mi señora.
-No hay problema- el herrero dijo, sacando de repente una ballesta- puedo acercarme lo suficiente para lanzar una flecha.
En ese instante, una bestia apareció en la escalinata, dispuesto a atacar a los invasores.
-¡Vete Herrero, Percival y yo lo contendremos!- la reina y Percival tomaron posición de defensa.
-Pero…
-¡Hazlo Smithy, estamos en tus manos!- el caballero arrojo el paquete y se adelantó espada desenvainada para iniciar la ofensiva.
Con resignación, el joven zorro dejo la zona rumbo a la esquina del campanario para realizar su tarea.
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En el exterior, la lucha entre Sonic y Bors continúa. Con la espada sagrada apoyando al lobo los frenéticos ataques del erizo eran mantenidos de manera efectiva, pero no por ello resultaba más fácil; era evidente que el rey escondía una fuerza y resistencia muy superior al promedio, habilidades que no daba a conocer abiertamente debido a su carácter compasivo y gentil. Sin embargo, con el estímulo adecuado, negativo sobre todo su espíritu era despertado de manera intempetuosa…sinceramente no era conveniente hacerlo enojar.
-Sin duda hay un guerrero dentro de este joven- El lobo reconoció exhausto.
-Realmente es un arma de 2 filos, Bors, ¿Conoces hechizos de congelación?- pregunto Calibur.
-Si.
-Intenta canalizarlos hacia mi hoja, espero que sea suficiente.
-Bien- el lobo, concentrándose dijo estas palabras:
-¡FELLIZARD CONSTIUM!- sus manos comenzaron a brillar con mucha luz, la cual fue cubriendo la espada lentamente, hasta que su hoja se transformó en cristal con algunos pequeños picos sobresaliendo de la misma.
El erizo reaccionando se acercó nuevamente a atacar, pero el lobo sin inmutarse apunto la empuñadura hacia su oponente, los pequeños picos fueron expulsados hacia el atacante pero fueron esquivados, poco después volvieron a surgir de la hoja.
Los oponentes se arrojaron hacia enfrente, Bors lanzo nuevamente su ataque de espinas de hielo pero el erizo usando el hacha como escudo, bloqueo y al estar cerca desplego la hoja de su espada desde esa posición para asestar un golpe sorpresivo, pero el lobo no cayó en la trampa, usando rápidamente a Calibur para bloquear.
-Es una caja de sorpresas Majestad- el caballero dijo con una sonrisa torcida.
-Tenía muchas ganas de enfrentarte cara a cara Bors- confeso Sonic correspondiendo a la misma-, pero no te confundas, vas a respetarme aunque sea desde el infierno.
-¿El infierno?, ¿Y tú qué sabes de eso erizo torpe?, en lo que a mí respecta, no has perdido nada que te haga entender lo que una palabra así significa… cierra tu sucia boca de una vez- el caballero, nuevamente perdiendo la educación ejecuto un fuerte blandeo para romper su posición.
-No eres más que un niñito haciendo una enorme rabieta, ¿Supones que Amy gustaría de verte así? , eres indigno de tal devoción, si no puedes comprender la razón de su sacrificio y lo que esta acción mancha sus deseos y buenas intenciones.
-¡Cállate!, ¡No quiero escuchar más palabras confusas de ti o de esa maldita espada…estoy harto de ustedes, de toda esta basura, solo quiero volver y que Amy regrese conmigo!- la desesperación e ira en su rostro era un poema, las palabras de Calibur se volvían realidad…sus dudas lo consumían sin remedio.
"Sonic"
-¿Qué?- de nuevo esa voz se hacía presente en su cabeza.
"No lo hagas, no pelees más"
-Amy… ¡¿Dónde estás?!- grito fuera de sí.
-Qué alivio…- exclamo Calibur.
-¿A qué se refiere?
-Lady Amy, detendrá esto finalmente.
"Por favor Sonic, ¿Por qué haces esto?"
-¿Por qué no me dejaste?, ¿Por qué siempre debes exponerte así por mí? … Estaré bien, no necesito que los demás me protejan.
"No es verdad, siempre nos necesitaras…esto no se trata de lo que siento sino de lo que significas para todos: deseo librar esta lucha contigo, porque es lo correcto… porque todos merecemos paz…merecemos vivir, ellos solo traerán muerte y si estas a su lado, tendrán esperanza… tu vivirás"
-Amy…- pronuncio triste.
"Me lastimas…no eres tú, quiero a mi Sonic de vuelta…yo no valgo una muerte"
Emitida esa frase, el rostro de Amy se hizo visible para él, a pesar de encontrarse en un sitio muy lejano. Su expresión triste y dolida le hizo sobrevenir culpa, después de prometerse a sí mismo que no volvería a causar más daño…nuevamente sus acciones precipitadas habían forzado a su amiga a experimentar pesar.
-Realmente lo ama, ojala fuera capaz de apreciarlo- la espada dijo solemne.
-Lo sé- secundo el lobo.
Los gritos frenéticos en el aire los hicieron elevar la vista, el Herrero, usando sus 2 colas para volar intentaba llegar al centro de la barrera pero millares de insectos cubrían su vista. El caballero sin perder el tiempo uso los picos de hielo, disparo hacia el enjambre, dispersándolo y abriendo el camino del chico.
-¡Gracias Sir Bors!- grito el zorrito a lo cual el lobo hizo un saludo con la mano, después, apuntando, arrojo la flecha certera hacia la enorme esfera. Cuando se introdujo, la misma exploto junto a la polilla que la sostenía, con ello, los hilos que cubrían el territorio desaparecieron y los soldados del inframundo, al no contar con el poder de su general en el área, desaparecieron como sombras…la invasión había terminado.
Sonic, cayo inconsciente.
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Durante el resto de las horas, Sinsleck hacia el recuento de los daños y enterraba a sus muertos. La invasión de los entes de Krundos había causado considerables bajas dentro del ejército. August junto a su familia, se encargaban personalmente de las tareas y los nobles invitados a la fallida gala dejaban el lugar consternados y a la vez agradecidos, ya que preservarón sus vidas gracias a lo que la Mesa Redonda y su Rey habían hecho, estaban en deuda, por lo tanto, ofrecerían su apoyo incondicional sin cuestionar.
Mordred, junto a su corte abandonaba el reino con una nueva derrota en sus planes para apoderarse de Bretaña, sin embargo no parecía afectado por este hecho, muy por el contrario.
En la catedral, la Mesa Redonda se encontraba en las puertas esperando noticias de su monarca. Cuando todos se reunieron en el exterior, supieron de boca del lobo lo que había ocurrido al erizo, poco después, el Oráculo, al ser capaz de transportarse finalmente a Sinsleck sin la barrera para interponerse, solicito que los caballeros introdujeran al rey en el edificio y junto a Calibur, prohibieron la entrada hasta nueva orden.
Sonic despertaba lentamente, con un gran dolor de cabeza y cansancio que hacía mucho no experimentaba:
-Te advertí las consecuencias de no definir tus emociones tonto- Calibur se puso frente al rey.
-No por favor…no estoy de humor- respondió triste.
-Majestad- el Oráculo intervino- Calibur habla con verdad, pudo morir sin remedio.
-No creo que fuera para tanto…solo fue una pesadilla, una horrible pesadilla.
-Fue más que eso. El enlace empático es una conexión de mente y espíritu, estas conectado con tu amiga de manera indefinida, en pocas palabras su vida y la tuya son una.
-Cuando algo afecte esa unión, el poder oscuro por ejemplo, se necesita autocontrol perfecto ya que de no ser así, ese peligro se transfiere automáticamente al otro…si su conexión no es fuerte, la carga de energía emocional y espiritual es enorme, consumiendo al más débil o más fuerte dependiendo de las circunstancias, lo que al final resulta en la muerte de ambos- concluyo el oráculo.
Entonces, recordó lo que había pasado cuando Krundos los ataco…si era verdad, todo encajaba.
-Amy…ella, me salvo, de nuevo.
-Sir Sonic…debe ser prudente, la culpa no lleva a nada y contenerla menos. Esa conexión se vuelve maldición si no mantiene el equilibrio.
El erizo después de pensarlo un momento, soltó un largo suspiro y dijo:
-¿Qué haremos?
-Vayamos con los otros, deben escuchar lo que el Oráculo ha visto.
Salieron por el gran portón, donde sus camaradas los esperaban.
-¿Se encuentra bien Majestad?- hablo el equidna.
-Si- Sonic observo a todos con mirada culposa y dijo al lobo.
-Lo siento…yo.
-Descuide, me alegra verlo mejor mi Señor.
-¿Y que querías decirnos Oráculo?
-Una visión llego a mí desde el pasado, sabemos que el secuestro de esa jovencita desatara fuerzas que quizá no podremos controlar. Se acabaron las mentiras, es turno que escuchen lo que será el destino inalterable.
El oráculo, emitió estas palabras con profunda voz:
"En el día sagrado, el titán, el señor de la furia y la aniquilación. El demonio del fuego SURT, despertara para con sus llamas purificar los cielos y la tierra pagana, allanado el camino por sus generales, representación de los pecados más banales de los mortales: Lujuria, Ambición, Mentira, Indiferencia, Ira.
El señor de los cielos ODIN enviara a su campeón y su carta de victoria: Una de sus amadas hijas, el espíritu de la guerra y el conflicto...señora de los caídos, la que guía a los héroes y a los dignos por la senda de la victoria.
Oh gran ama de la espada y el castigo, tu traerás la divina cólera, tu andar por la tierra maldita solo llevara lagrimas a los inocentes: solo un espíritu valiente te seguirá y te dará su vida como ofrenda, el mayor obsequio de la mortalidad, la lanza de redención partirá el campo de batalla y con ello...2 nuevas vidas surgirán.
Que la profecía de los siglos se cumpla"
-"La profecía del pago"- exclamaron los caballeros.
-¿Qué es eso?
-Es la profecía que anuncia el advenimiento de la Diosa de la guerra: Valkiria- dijo Percival.
-Significa que es inevitable, si Valkiria viene, el Raknarok es una realidad- Secundo Gawaiin.
-Y también, indica que no podremos rescatar a Lady Amy- pronunció Bors.
-¡Eso nunca!- el rey de Camelot expreso- no me interesan las leyendas, yo no creo más que en mis acciones y la salvare a cualquier costo…con o sin su apoyo.
De repente, el brazalete, símbolo del enlace apareció nuevamente en su mano, tintineando.
-El Enlace se activó, le indica hacia donde fue llevada Lady Amy- hablo la espada.
-¿De verdad?
-No se confunda Majestad, a pesar de la profecía, es nuestro deber como caballeros proteger al inocente y servir a nuestro soberano, es un voto sagrado- Gawaiin, junto a la Mesa redonda lo observaron decididos.
-Si queremos alcanzarlos, será mejor partir de inmediato. Le he pedido a Smithy que regrese a Camelot y notifique a nuestro ejército estar preparado- Percival continúo.
-Gracias…a todos- El erizo agradeció-, Amy… allá voy.
Desde la oscuridad, un soldado herido del ejército de Krundos, que había conseguido absorber suficiente energía de la Red diabólica para mantener su forma física, escucho los planes de los líderes de Camelot, con paso firme dejo la zona, para reportar a su general las nuevas.
El camino hacia el Apocalipsis se ha revelado.
