Capítulo III

Miércoles 3 de Octubre del 2018.

09:03 a.m.

-¡Jefa!- Menta entró sosteniendo una carpeta entre los brazos.-Tenemos el retrato robot del chico que vio el Señor Petricov.- Abrió la carpeta y le enseñó el retrato.

Ambas se sorprendieron al reconocer el rostro dibujado.

-Según la base de datos, el hombre que Simon Petricov vio la noche del secuestro es Marshall Lee, antiguo ex novio de la víctima.-Siguió hablando. Marceline había recuperado la compostura y se mostraba seria, escuchando atentamente- Además he hablado con un amigo que tengo en el FBI y ha encontrado esto, tres hermanos que fueron asesinados de una forma similar que Gumball C. Candy- Le tendió 3 carpetas de Caso Sin Resolver.-Seguro que os ayudara. Adiós. -Se fue. Tenía que investigar otros casos.

Bubblegum se levantó repentinamente sorprendiendo a Marceline. Esta le preguntó que le ocurría.

-Vamos a hablar con Marshall Lee y preguntarle que hacía esa noche con mi hermano y el porqué no lo dijo en su momento. Fue la última persona que vio a mi hermano con vida aparte del asesino y...¡Maldita sea!- Abrió un cajón de su escritorio y sacó su placa y una Heckler & Koch USP y la guardó en la funda de dentro de su chaqueta- Vamos Marceline. Su casa está como a una hora de aquí, tenemos que interrogarle así que vayámonos ya.

-¿¡Qué!? No...-Bubblegum levantó una ceja ya dispuesta a irse.- Quiero decir... Mejor que vayas tu sola, parece que le conoces y si habláis solos los dos...más confianza. ¿No crees? Además yo me quedaré aquí y revisaré los casos que nos ha dado Menta. Seguro nos ayuda- Aclaró apresurada. Aunque la verdad...no quería acercarse a ese tal Marshall Lee.

-Bueno vale-Se acercó a la mayor y le dio un beso en la comisura de los labios y se acercó a la puerta.- Si encuentras alguna pista, ya sabes, lla~ma~me- Se fue.

Marceline sonrió embobada y al oír la puerta cerrarse volvió a la realidad Vamos Marce tienes que concentrarte y pensar tu próximo movimiento...lo último que quiero es que el asesino le ponga las manos encima a Bubble.

Ese mismo día.

Casa de Marshall Lee 10:47 a.m.

Subió los 3 escalones y se acercó a la puerta. Tocó el timbre y esperó paciente. Sabía de sobra que Marshall lo había oído, pero tenía la mala manía de esperar 5 minutos antes de abrir la puerta.

Conocía a Marshall desde que ella tenía 10 años y su hermano y él no habían empezado a salir y solo eran amigos con derecho. Actualmente, él rondaría los 27 años, la misma edad que tendría Gumball si siguiese con vida. Cuando se conocieron había sentido una leve atracción por ''El Vampiro Lee''; apodo puesto por Gumball pues, según este, Marshall solía morderle el cuello y por sus grandes colmillos, ligeramente más grandes que los normales

El sonido del pestillo la despertó. Abrieron la puerta pudo ver bien a Marshall que, con los años, y al contrario que una persona normal, se había hecho más atractivo.

-¡Princesa Bubblegum!- Se alegró de verla y casi la deja sin aire por la fuerza de su abrazo- ¡Cuanto tiempo! ¿Cómo has estado pequeña?-Se separó aún alegre.

-Sí, mucho. La verdad es que he estado bastante ocupada con el trabajo- Respondió algo seria extrañando al chico- Lo siento Marshall pero no vengo a hacerte una visita por los viejos tiempos.-Sacó su placa y se la enseño al azabache de ojos rojos.-¿Puedo pasar?-El hombre asintió.

-Por supuesto que sí Señorita Candy- Bromeó. No ha cambiado, sigue tomándose-lo todo en broma...Idiota.

Marshall la guió hasta el salón de la casa y se sentaron en los sofás, una delante del otro. Le ofreció té o café a la mujer pero esta rechazó la oferta. Tenía que concentrase en el caso y hacer bien su trabajo, después de todo, había ocultado información a la policía sobre donde estuvo la noche de la desaparición de su hermano. Aunque...con alguien tan atractivo y sexy cómo Marshall...¡Bubblegum! Estas en un interrogatorio tienes que concentrarte en esto ¡boba.!

-¿Bueno y por que has venido 'Princesa'? ¿Quién a muerto hoy?- Marshall sonrió como si nada, con tono obvio.

-Vengo a interrogarte por la muerte de la víctima encontrada hace apróx. 10 años llamada Gumball C. Candy- No le gustaba hablar tan formal y seria pero sabía que de otro modo ''El Vampiro'' se daría cuenta de cual era su estado actual e intentaría aprovecharse para despistarla.

-¿...Gumball...?- Marshall miró el suelo impactado- ¿Por qué?...después de tantos años...había creído pasar página y ahora...¿Que ha ocurrido?-Preguntó preocupado- Ayudaré en lo que me sea posible. Adelante pregúntame.

-¿Donde estabas el día de la desaparición de Gumball?-Su tono era frio.

-Pues estaba en una cita con Fionna.-Afirmó decidido. Mentira. ¿Has recordado lo que hiciste hace 10 años con tanta facilidad?Estúpido...

-Mentiroso- Bubblegum arrastró las sílabas con odio sorprendiendo al hombre- Un testigo afirma haberte visto antes de la desaparición de mi hermano hablando con él aquella noche. Dime la verdad Marshall...¿Donde estabas el día de la desaparición de Gumball?-Repitió en el mismo tono frio que antes.

Lee abrió los ojos y miró al suelo incómodo. No sabía que decir ante aquello. Se rascó un brazo aún sin levantar la mirada del suelo.

-Yo...No tuve cita alguna con Fionna.

-Eso ya lo sé Marshall, ahora explícame porqué estabas con mi hermano.- La mujer se levantó y se sentó al lado del hombre, cruzando sus brazos y piernas con mirada seria. Lee tardó un minuto o dos en contestar, sin levantar la mirada del suelo. Su actitud antes segura y conquistadora había cambiado a una avergonzada y asustada.

-Seguí a Gumball para hablar con él, quería que...-hizo memoria-...volviese conmigo- Levantó la mirada decidido y miró directamente a los ojos violetas de Chicle y sonrió melancólico- Tienes unos ojos preciosos, como los de Bubba- Sintió un escalofrío al pronunciar aquel mote que le había puesto a su ex novio. Agachó la cabeza- Yo no lo hice. Yo no secuestré a Bubba, Princesa.

-Mírame a los ojos y júrame que tu no secuestraste a mi hermano- Ella creía en su inocencia pero temía equivocarse. Marshall era un chico mentiroso, que de joven se metía en muchos líos con las leyes y la justicia; y no quería meter la pataNo creo que sea el asesino pero no quiero fastidiarlo todo.

-Lo juro.- La estaba mirando a los ojos. No miente. No esconde sus manos y las mueve sin exagerar además de que sus ojos se mueven ligeramente.

-Te creo- sentenció- Pero dime una cosa- Marshall la miro curioso- El señor Simon dijo que contigo había una chica ¿Que puedes decirme a eso?

Marshall la miró confuso y estrechó los ojos intentando recordar a aquella chica.

-¿Una chica?...Emm si...Bubba me dijo su nombre...Creo que era...¿Cómo era?-Se estrujó la cabeza intentando que el nombre de la chica viniera a su mente, aunque a ser sincero dudaba recordarlo pues se había preocupado más de hablar con Gumball que de acordarse de aquel nombre.

-Bueno, aparte de su nombre ¿qué más sabes de ella?- Bubblegum se levantó y camino por el salón inspeccionándolo todo pero sin apartar demasiado la vista del hombre.

-No gran cosa-Contestó mirando a la chica- Emm ¿Te apetece algo de beber? ¿Té? ¿Café?- Se levantó y se fue a la cocina seguido de cerca por la mujer.

-Té verde.

A Bubblegum había algo que no encajaba: ¿Por qué no le dijo a la policía nada en aquel momento? Si había sido secuestrado y asesinado, lo lógico es que hubiese ido a la poli para decirle que había visto a una chica con Gumball el día de su desaparición ¿por qué no lo dijo?. Decidida y sospechando le preguntó a Lee, quien estaba calentando el agua y sacando los vasos junto a las bolsitas de té.

-¿Qué fue lo que pensaste cuando ese tal Simon te dijo que me vio ahí junto con Gumball cuando desapareció junto a una chica misteriosa? Apuesto que pensabas que tuve algo que ver con su desaparición y seguro que con su asesinato. Y eso que me conoces- La olltetera empezó a emitir un molesto ruido por lo que la sacó del fuego y puso el agua hirviendo en las tazas- ¿Te imaginas que se lo dijera a ellos? Pensarían que yo le secuestré...¡o que aún peor! que le maté.- Le sirvió la taza a Bubble que la cogió aún pensativa.-en aquel entonces las pruebas de ADN no eran fiables y seguro me hubieran acusado de matar a mi Bubba.

-¿Tu Bubba?-Le pareció extraño que se refiriese así a su difunto hermano.

-Perdón es la manía-Bebió un poco de té y suspiro- Todavía no he superado lo de tu hermano ¿sabes?Quiero que atrapes al imbécil que le hizo aquello.

-Me podrías ayudar si me dijeras algo más sobre la chica que estaba con mi hermano-Terminó de beber su té y miró fijamente- Simón dijo que tenía el pelo corto de color negro o castaño oscuro.

-Recuerdo que su nombre empezaba por Mar-no-sé-qué, Gumball y ella parecían muy cercanos.

-¿Recuerdas su rostro?- Iba a ser difícil encontrar a esa Mar-no-sé-qué con tan pocas pistas, Marshall recordará su rostro sería más fácil localizarla.

-No, lo siento-Hubiera sido un milagro si recordara algo más que ocurrió hace tanto.

-Bueno, me voy. Tengo trabajo que hacer- Se levantó y se aproximó a la entrada seguida de Marshall- Si recuerdas algo más no dudes en llamarme- Le tendió una tarjeta de la Brigada criminal con su número por detrás. El chico la aceptó.-Adios Marshall. La proxima vez que nos veamos será para hablar de otra cosa.

-¡Espera! Hay algo que...-La miró a los ojos- Recuerdo que fui a hablar con tu hermano porque me dijo algo muy extraño. Lo recuerdo perfectamente, quizás no tenga mucho que ver pero a lo mejor ayuda.

-Suéltalo.

-Gumball me dijo que se había echado novia.-¿Novia? ¿Mi hermano dijo eso?

-Imposible. A mi hermano no le gustaban las mujeres. ¿Seguro que te dijo eso?-Él era gay, nunca saldría con ninguna mujer...¿Puede ser que aquella Mar-no-sé-qué fuese su novia y que lo secuestrara? Tengo que investigarlo.

-Lo sé, por eso fui a hablar con él sobre lo que me dijo. Fue muy extraño porque parecía que ella le obligase a enfrentarlo conmigo.

-Entendido. Investigaré a esa chica-Si es que la encuentro,claro

Se despidieron y fue inmediatamente a el Cuartel de la brigada Criminal decidida. Iba a descubrir la identidad de la chica y averiguaría por que obligó a su hermano y Marshall a enfrentarse y el hecho de que su hermano saliese con ella cuando se supone que era homosexual.