Disclaimer: Inuyasha y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. No recibo beneficios con esta historia.

Capítulo 13:

Los negros y gigantescos nubarrones cruzaron el bosque con lentitud, como si quisiesen infiltrarse en la espesura de las arboledas. Desprendieron su violenta lluvia en rápida sucesión, y desaparecieron, dejando un eco de furia mínimo en el cielo. Kagome no pareció percatarse en ningún momento de aquella batalla librada en los cielos, se mantenía sumida en un sueño de plomo. Su compañero, en cambio, había despertado al sentir la primera gota de lluvia resbalando por su rostro. A los pocos minutos, cuando hubo cesado el temporal, se vistió y se incorporó en el suelo firme.
Estaba perturbado, las tierras de su antiguo maestro estaban muy cercanas, llegar con un ataque desde afuera sería muy escandaloso. Tendría que entretejer un plan en el camino.

Se desperezó, se rascó la cabeza y se acercó hacia ella hasta quedar a pocos milímetros de distancia. Su respiración era acompasada, tranquila, tenía algún que otro cabello de la nuca rizado y humedecido a causa del aguacero. Depositó un beso en la comisura de sus labios y se quedó jugueteando con su cabellera hasta que despertó.
La pelinegra despegó los ojos con desgano y entró en la cuenta, volvió a cerrarlos y se cubrió el rostro con las manos. Bankotsu revoleó los ojos y fue despegando de a uno los dedos de la muchacha de sus facciones.

- Despierta ya, tenemos que seguir.- la regañó obligándola a mirarlo a los ojos.

- Buenos días para ti también.- Le respondió levantando sus cosas con rapidez.

Diez minutos después partieron rumbo a su destino. Lo hierbajos interferían en el camino, las hojas crujían por cada pisada que daban y las hojas de los arboles despojaban los restos de la breve lluvia, haciendo que las gotas caigan sobre sus cabezas.

- Vaya molesto está el clima. Este tipo de cosas dan que extrañar tu hogar.- Kagome no obtuvo respuesta alguna.

Algo llamó su atención, a la altura de sus ojos se alzaba un árbol de ramas irregulares que danzaba al compás de una melodiosa música inexistente. Tenía flores en diferentes tonos rosados y una fragancia deliciosa. La imagen delante de su rostro le trajo recuerdos de su infancia.

- Sakura. Yo quería llamarme Sakura!- Le reprochaba la pequeña a su madre. Los cerezos se erguían sobre sus cabezas apaciguados.

- Pero que dices? Mamá siempre ha visto aquel resplandor en ti. Por eso te llamó Kagome.- Una sonrisa afloraba el rostro de su madre, el aire veraniego de aquellas incontables tardes de paseo junto a ella le daban un vuelco en el corazón.

El recuerdo se desvanecía ante palabras.

- El camino está demasiado sinuoso. Abre bien los ojos y procura seguirme para no extraviarte.- Espetó el muchacho hablándole por encima del hombro. Ella asintió con un gesto afirmativo y tomó una bocanada de aire.

Se volvió hacia su compañero, parecida sumergido en sus cavilaciones, ido de la realidad a pesar de seguir adelante. Rodeada de un ambiente extraño y sumida en la incertidumbre, la muchacha continuó su ruta. Por primera vez luego de tantos días se sintió lejos de su hogar, envuelta en un lugar desconocido. Alzó la cabeza e imaginó como se encontrarían Souta, su madre y su abuelo. Pensó en Inuyasha, en sus amigos. Cuál sería la manera correcta de dirigirse hacia ellos? No se sentía capaz de mirarlo a los ojos, apenas recordaba las últimas palabras que le había dicho. Luego habría tiempo para discutir, eso fue lo que pensó la última vez. Pero lo único que había logrado el tiempo era distanciarlos. Si ella no hubiera cometido aquel error probablemente todo seguiría de lo más bien. Y que hubiese ocurrido si Bankotsu no se adentrara en sus vidas? Si él no se hubiese interpuesto entre su relación probablemente su final hubiese sido otro completamente distinto. Sacudió la cabeza, era muy temprano para hablar de finales.

Volvió su vista hacia adelante y buscó al mercenario, el no estaba allí. A decir verdad todo parecía distinto a su alrededor. La tonalidad de los árboles era diferente y varios arbustos florecidos y espinados que jamás había visto aparecían delante de sus ojos. Como si alguna fuerza extraña la hubiera transportado hacia otro bosque. Incluso la senda perdió su forma. Llamó a Bankotsu reiteradamente, incluso llegó a creer que se trataba de alguna broma que le estaba jugando. Pero a medida que el tiempo fue transcurriendo comenzó a preocuparse.
Se quedó inmóvil tratando de mantener la calma y recorrió el paisaje con la vista. No había quedado ni un solo rastro del claro bañado por los rayos del sol. Pero no podía quedarse quieta y permanecer allí por más desconocido que sea el terreno, de lo contrario se vería en grandes problemas cuando cayera el sol. Sin decir más penetró en aquel océano de negra vegetación.


Bankotsu alzó la vista por todas partes, volvió a llamar a su nombre y caminó en círculos durante un buen rato sin obtener resultado. Ella se había esfumado.

- Maldita sea! Le dije que se quedara cerca de mí. En donde tenía la cabeza?- Vociferó al viento inculpándola. Pero él no podía decir mucho al respecto, su cabeza también estaba en cualquier otro lugar. A pesar de continuar por el sendero jamás se volvió a ver si ella lo seguía, ni siquiera se molestó en responderle. Se sintió desesperado, ella podía estar en cualquier parte. La había dejado sola en medio del bosque.

Se concentró solo en avanzar, incluso dejó de fijarse en lo que lo rodeaba. Era inútil, siempre se topaba con la misma escena. Arboles que se superponían unos con otros, helechos, maleza, telarañas, hiedra colgante. Solo y desprotegido se dispuso a avanzar a tientas en el camino, abandonándose al vacío.

- Creo que es momento de que te la entregue. Ella será tu fiel acompañante, no lo dudes.- El hombre alzó el brazo y le enseñó la alabarda de tamaño colosal de la que tanto le había hablado. Él la sostuvo con ambas manos, apenas tenía fuerza para levantarla.

- Está muy pesada.- Se quejó con la voz entrecortada.

- Con algo de práctica te acostumbrarás. Solo asegúrate de darle un buen uso.-

El muchacho le retiró la funda violácea y observó como el filo resplandecía con los rayos del sol.

- Increíble, con que esta es la hermosa Banryuu.- dijo admirado. – Dale las gracias al herrero de mi parte.-

Aquellos recuerdos aparecían de improviso en su memoria y lo atosigaban una y otra vez. Aquellos, los que se supone que eran los momentos más importantes en su vida, comenzaron a deshilvanarse y perder sentido. A decir verdad, se encontraba en instancias en las que era incapaz de discernir entre lo importante y lo minúsculo en su vida. Pero algo se veía perfectamente claro en el laberinto de sus emociones y vivencias, el rostro con la sonrisa que alejaba todos los miedos. Kagome aparecía allí más clara y nítida que cualquier otro hecho. Su recóndito y borroneado pasado no tenía comparación con ella. No importaba que tan sombrío sea, junto a ella no precisaba de nadie o nada más. Se había convertido en la verdadera guía del camino, y sin su presencia se sentía extraviado entre las aguas del pasado.


La espesura del bosque la envolvía por completo, en aquel lugar prevalecía una sensación extraña. El sol se escondía entre las lejanías del horizonte dando paso a la oscuridad de la noche. El rostro de Bankotsu permanecía estancado en su mente, probablemente su cabeza se encontrase en otra parte. En alguna lejanía, en los lugares más recónditos de su pasado. Estaba claro que sus intenciones por ayudarlo eran las mejores, y que hubiese dado todo por hacerlo, pero cada persona poseía un pasado. Eso era algo de lo que Bankotsu no podía librarse. Aquel furtivo pasado que siempre estaba pisándole los talones y que parecía alejarlo de todo mundo real los distanciaba. Seguramente, escarbar en el sería algo que les permitiría hallar la salida. Pero claro, no todos deseaban desenterrar su pasado. No todos poseían aquella claridad de poder hacerlo.

Kagome respiró hondo y dejó que sus pulmones se llenasen de aire fresco. El graznar entrecortado de los pájaros cesaba de a poco. Las tinieblas envolvían el bosque, tiñendo todos los tonos verdosos de los árboles de un color oscuro. Un único color resaltó entre los matorrales y llamó su atención. El árbol con las flores de cerezo se encontraba delante de sus ojos, inmóvil. Con su tonalidad rosácea y sus ramas irregulares. Abrió los ojos incomprendida, de lejos podía oírse a su compañero gritar su nombre.

Al verlo corrió con todas sus fuerzas y se abalanzó sobre él. Lo abrazó estrepitosamente como si el tiempo le hubiera jugado una mala pasada y hubiesen estado distanciados por años. Kagome dejó ver su rostro lleno de lágrimas y le dedicó una pequeña sonrisa.

- Por qué lloras? Kagome, vamos ya estoy aquí.-

- Yo... nunca te dejaré solo, nunca pienses que estás solo. Puede que no comprenda el dolor que sientes y además tengas que desenterrar recuerdos dolorosos, pero no te dejaré. Solo dame la mitad de la carga que llevas contigo, solo…- Bankotsu sonrió con el corazón desbordado, la estrechó en sus brazos y permaneció así durante unos minutos.

- Ya está bien así. No hay escapatoria del pasado, lo único que me queda es aguardar a que llegue.- Terció tranquilo. – Los hechos llegarán solos. Hasta entonces quédate tranquila.-

Ella cerró los ojos y embarró el rostro en la camisa de su compañero. Su corazón, que había estado latiendo a un ritmo considerable, ahora palpitaba acompasado, con tranquilidad. Sin embargo, las palabras de Bankotsu se le quedaron grabadas -Hasta entonces quédate tranquila- Hasta entonces. Y que haría luego?


Hola de nuevo! La verdad es que me tardé un poco más, disculpen. Este fue un capítulo bastante reflexivo, entonces, en qué estará pensando Bankotsu? Mm la tormenta va a llegar sola, cada vez falta menos!

XXxxxFallen. Feliz cumple atrasado! te dejo como regalito este cap y espero lo hayas disfrutado! Muchas felicidades y gracias por leer y disfrutar igual que yo :)

SAILORELIZ Gracias por los saludos, espero te haya gustado el cap!

axter No te preocupes, mejor tarde que nunca no? jajaja. Gracias por los reviews de siempre!

Kagomewillbeloved AJ, te voy a quemar viva! no mentira jajaja. Omg me encantó tu tumblr, el único tema es que no pude abrir ese link que me dejaste de la edición, me encantaría verlo! Si tenés ganas pegame el link en el askmeanything de mi tumblr [ ] Me emocioné con ganas de verlaaaa. Gracias por tu buena onda!

Kumikoson4 A mi también me pasa eso con muchos fics y me termino enganchando. Muchas gracias por el review, Espero disfrutes de esta historia!