Hacía más de un mes que su pequeño hijo Brandon había caído de aquella torreta y no hubo día desde entonces en que ella no ocupara sus días y noches enclaustrada en su habitación al costado de su lecho, cuidando de el sin siquiera dignarse en descansar un momento. Rogándole a los dioses que no se lo llevaran de su lado y culpándose consigo misma por ser tan egoísta.

Al fin y al cabo, incluso entonces recordaba cómo había rogado y peleado con Ned para que no se lo lleve consigo, si tan solo no hubiera renegado tanto de la suerte del pequeño, escudero a las órdenes de Barristan Selmy sin duda una capa blanca le aguardaría en un futuro si tan solo no hubiera sido tan insensata y egoísta anteponiendo su amor de madre a los sueños de su niño.

Pero no había vuelta atrás su hijo estaba tullido quizás no despertaría en un futuro o tal vez, nunca no eso no sucedería debía tener fe después de todo era su bran su pequeño lobo ágil y lleno de vida acaso era eso suficiente y si no lo era ella tenia la esperanza que fuera al menos en menor medida un dragón, por su abuela Lyarra la dama de fuego prometida al señor del hielo, después de todo no es fácil matar a un dragón.

cuando era joven había escuchado canciones e historias sobre la vida de su suegra y había deseado ser como ella luego tras su muerte había aprendido a callar al igual que todos los que valoraban sus vidas, luego de la batalla del tridente y la toma del poder de Robert Baratheon había aceptado junto con Ned su reclusión auto impuesta en el norte y silenciar el nombre Targaryen si deseaban vivir en paz durante dieciocho años lo habían echo sin consecuencias, ahora su esposo estaba otra vez en aquel nido de ratas que era Desembarco del rey y su hijo se debatía entre la vida y la muerte; mientras que es maldito bastardo de Snow ocupaba su lugar.

Estaba presa de sus cavilaciones cuando la puerta se abrió y su primogénito entro y caminando lentamente hacia los pies de la cama dijo:

-Madre, tenemos visitas.

Al escucharlo lo miro sorprendida como quien sale de un trance y tras percatase de su presencia y la de un hombre que no rebasaría los treinta años dijo aguantando las lágrimas:

-Bienvenido Benjen, lamentó no haberte podido recibir de maneras mas apropiadas, pero con todo lo que paso, Bran a consumido todo mi tiempo.

Entonces el hombre avanzo y colocándole una mano en el hombro dijo para reconfortarla

-No debes preocuparte Cat, lo lamento por el era un niño lleno de vida ya verás como saldrá adelante es un Stark de Invernalia después de todo.

-Lo se eso espero.

Entonces él dijo tratando de levantarle un poco los ánimos:

- ¿Porque no nos acompañas a cenar esta noche? tu hijo me dicho que no has comido adecamente en las últimas semanas, ¿No querrás parecer un esqueleto cuando Ned regrese?

-No ciertamente. -respondió ella esbozando una tímida sonrisa

Así fue como su hijo proclamo:

-No se diga mas esta noche cenas con nosotros.

Una vez que los hombres se hubieron retirado ella se acerco a un espejo y la imagen que recibió la dejo atónita parecía diez años mas vieja que la ultima vez que se había visto en uno, sus mejillas habían perdido color y las bolsas de sus ojos se habían agrandado el doble de ser posible, tal parece que su cuñado tenía parte de razón y no le cabía duda de que su hijo le había pedido que intercediera en su nombre para convéncela, lo había sospechado por las miradas de pesar y preocupación que se dieron al llegar a su encuentro, realmente no podia culparlos, se veía horrible

Así que haciendo tripas corazón marcho al salón para la cena no sin antes de depositar un beso en la cabeza de su hijo prometiéndole regresar pronto y dejar al maestre Ludwin a su cuidado

Durante la cena comieron sopa de calabaza y empanadas de paloma, una comida sencilla pero vigorizante que sin duda le abrió el petito que no sabía que tenía. Estaban terminando la sopa cuando Benjen pregunto:

-Así que es cierto que, ¿Nuestro Jon es ahora el escudero de Ser Barristan El Bravo ?,

Entonces su hijo respondió:

-Si fue cosa del rey, debiste ver su cara ni Jon mismo lo creía, padre quiso oponerse, pero no puedes oponerte a los deseos de el rey. ¿No es así madre?

Ante esto ella dijo amargamente:

-No lamentablemente me temo.

Tras eso su cuñado dijo:

-Un gran honor para el muchacho, mi hermano debe estar orgulloso ¿No lo crees Catelyn?

Entonces fue que dijo sin humor ganándose una mirada ceñuda por parte del guardia del muro:

-Demasiado honor para mi gusto, en cuanto a Ned...-y hubiera seguido hablando de no ser por que sus ojos notaron la entrada del maestre quien prorrumpió en ese mismo momento en el salón y tomando un respiro a la vez que con una mano apretaba su cadena contra su pecho dijo:

Es Bran mis señores.

En ese instante espero lo peor y maldiciéndose a si misma por ser tan descuidada dijo con el corazón en la mano y un hilo de voz:

-Decidme, que le sucedió a mi niño hablad por los dioses.

A lo que el hombre respondió con alegría:

-El ha despertado.

Tras eso sintió como el peso de la respiración que no sabia que estaba conteniendo se esfumaba de sus pulmones y corriendo abandono el salón rumbo a la habitación de su hijo, mientras por detrás escuchaba los gritos de jubilo de tío y sobrino quienes la seguían y las alabanzas a los dioses viejos y nuevos se agolpaban en su corazón lleno de gozo.

Al llegar la visión de Bran sentado en la cama y con los ojos abiertos le calentó el corazón y llorando lágrimas de alegría corrió a abrazarlo llenándolo de besos y caricias y limpiándole sus propias lagrimas dijo:

-Shh, ya paso todo mi amor estoy aquí, no temas.

Así fue como Brandon dijo extrañado:

-Estoy bien mama, tío Benjen, Robb, ¿Dónde está papá?

Entonces su hermano le respondió:

-En la capital con el rey Robert, el es ahora la Mano del Rey.

Tras escuchar eso el niño proclamo:

-Debo ir con él, debo ir a Desembarco del Rey, hay algo muy importante que debo decirle.

Al oír aquello ella estaba segura de que se había perdido el juicio acababa de despertar de su disputa con el Extraño y ya quería salir de la cama, ella entendía que fuera activo lo cual era positivo ya que la caída no había destruido su espíritu y lo agradecía desde el fondo de su ser, pero debía comprender que un viaje tan largo no era lugar para él, no ahora al menos.

Por lo que alarmada proclamo:

-Que cosas estas diciendo mi niño acabas de despertar, todavía necesitas reposo para tus heridas Bran además que puede ser mas importante que tu recuperación, descansa un poco mi cielo ya veras como pronto correrás por las almenas otra vez.

Al escuchar eso el niño dijo exasperado arrugando las sabanas con sus manos:

- ¿Es que no lo entienden?, esto es muy importante ¡Yo debo decirle la verdad!

En ese momento su madre lo abrazo y le dijo mientras él se retorcía y bufaba conta su pecho:

-Ya cálmate Bran ya habrá tiempo cuando tu padre regrese a dejar a tus hermanas por una temporada

Por lo que observando la escena su cuñado dijo a la vez que tomaba la mano de su pequeño sobrino y se agachaba a su altura quedando a su diestra:

-Ya déjalo mujer, que nos cuente lo que es tan importante, anda muchacho habla con confianza pequeño lobo, ¿Qué verdad es esa que tanto te aqueja?

Tras lo cual el chico respondió:

-La verdad que debo decirle, es la verdad sobre mi caída.