Perdón por la demora... espero que le guste el nuevo cap
-¿Como me conoces?-le repetí la pregunta.
-¿Realmente no me recuerdas? Bueno era de suponerse, eras muy pequeño… yo fui tu compañero de cuarto en el orfanato y tú me llamabas hermanito. Cuando tu llegas a ese lugar tenias solo 4 años, a los 8 te adoptaron y al parecer olvidaste todo tu pasado entes de eso, pero yo no te he olvidado… que mal hermano soy, no te pude proteger como antes; he dejado que ese maldito te violara y no dije ninguna palabra.
Cuando Deidara termino de hablar lo recordé, las imágenes en mi cabeza fluían abundantemente, relámpagos de recuerdos se agolpaban, pero el que más me conmovió fue uno en el que él se encontraba herido y golpeado por unos abusones, aun así seguía peleando, caía pero se levantaba de inmediato, impidiendo que ellos me golpearan a mi también. No lo pude evitar y comencé a llorar como lo hacía en esos momentos mi Hermano.
-Puedo preguntarte algo… ¿Cómo terminaste aquí?- tartamudee por el llanto.
No respondió, desato mis cadenas y me dio un fuerte abrazo, me vestí y como pude salí de hay
-Eso fue lo que paso… Sai por favor no me dejes solo eres a la única persona que tengo en estos momentos- Gaara se aferro del moreno, llorando desconsoladamente.
-¿Cómo podría hacerlo? eres mi mejor amigo, tú fuiste el fuerte cuando nuestros padres murieron, ahora me toca a mí- busco el rostro del pelirrojo, que se escondía en su pecho y le seco las lagrimas con las yemas de sus dedos- todo estará bien… siempre estaré aquí- lo abrazo nuevamente de una manera tranquilizadora, casi paternal.
- Vamos a casa a descansar, quiero dormir un rato-
Al llegar al departamento que compartían Gaara fue directo a su cuarto, solo quería aclarar sus ideas, estar solo y pensar el porqué le pasaba lo peor.
El no consideraba que su vida había sido fácil, a sus cortos 16 años realmente había sufrido bastante.
Su familia biológica lo abandono en un orfanato en donde siempre era molestado por los demás, hay conoció a Deidara su querido hermano a quien había olvidado. Después de eso aproximadamente a los 8 años, fue adoptado por otra familia, la cual tenía un hijo de su misma edad: Sai. El moreno desde un inicio fue amistoso con él, por eso se volvieron tan unidos, aun así nunca le dijo hermano pues a los 12 se dio cuenta que no lo quería como tal… A los 14 sus padres adoptivos murieron en un accidente automovilístico y como nadie se quiso hacer cargo de ellos se emanciparon, Sai era quien aportaba el dinero; abandono los estudios y comenzó a trabajar de vendedor en una galería de artes.
Y ahora por si fuera poco fue violado por un desconocido quien además de traspaso el SIDA.
Gaara entre tanto pensamiento de su vida se había quedado profundamente dormido, tuvo una pesadilla en la cual sentía como Itachi lo hacía suyo una y otra vez; despertó con un grito. Salió apresuradamente de la habitación buscando a Sai por todo el departamento, pero no lo encontró en ningún lado.
-de seguro que ya está en su trabajo-pensó.
En ese momento de escucho el timbre de la puerta, el pelirrojo respiro profundo y trato de tranquilizarse aunque sea un poco, se dispuso a abrir la puerta, pero al hacerlo un joven rubio con marcas en la cara y los ojos llorosos se encontraba allí.
-¿En qué te puedo ayudar?- pregunto un poco extrañado, nunca había visto a aquel joven.
-Me podría dar un vaso de agua por favor- contesto.
-Claro, pasa-Gaara no era una persona egoísta, siempre estaba compartiendo las cosas y esta vez no fue la excepción, pero noto algo raro en aquel chico.- ¿Cómo te llamas?- pregunto entregando el vaso de al muchacho.
-Soy Naruto- se quedo viendo el vaso de agua, dudoso de beber su contenido- y ¿usted?.
-Me llamo Gaara y no es necesario que me trates de usted, después de todo tienes más o menos mi misma edad. Mucho gusto- estiro la mano para saludarle de una manera correcta pero accidentalmente paso a botar el vaso, derramando su contenido en la polera del otro.- Lo siento mucho, realmente soy muy torpe, te prestare una de mis poleras… ven a mi cuarto.
-No es necesario yo estoy bien, es más me tengo que ir-
-Insisto- y tomando la mano del ojiazul, el pelirojo lo condujo a su habitación, ya en ella, Gaara se dirigió a su armario- Sácate la polera mojada- dijo mientras buscaba entre su ropa una prenda que le quedara bien a su acompañante - Espero que te guste el negro es lo único que… - no acabo de decir la frase, se estaba dando vuelta para darle la camiseta al rubio pero este estaba mirando al piso , llorando y con una mano se cubría la cara - Se que no es de mi incumbencia, pero ¿ te encuentras bien ?.
-No… pasa nada- intento sonreír- como te dije me tengo que ir… lo siento- se disponía a irse, pero el ojiesmeralda le agarro de la muñeca impidiéndolo.
-Perdón pero no puedo dejar que te vayas cuando estas de esa manera - el rubio hiso una mueca de dolor, el otro al notarlo levanto cuidadosamente la manga de su polera, no esperaba aquella imagen: tenia la muñeca con una notoria marca de atadura, estampada en su bronceada piel- Por favor dime lo que te paso, tal ves te pueda ayudar.
Merece algún reviews ? gracias por leer :)
