Y HE RESUCITADO? LAMENTO LA TARDANZA PERO FUE POR FUERZA MAYOR, MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS
CAPITULO 10
Que alguien le diera un tiro al bastardo que golpeaba la puerta. Severus apretó con más fuerza el pequeño cuerpo de Hermione contra el suyo e intentó ignorar el insistente golpe que irrumpía la tranquilidad de aquella mañana; pero esa persona era más idiota que Weasley sexto y aunque aquello le parecía imposible, Merlín le había dado el "honor" de poder compartir labores con susodicho ser humano.
Oficialmente Amelie Perfitt encabezaba su lista para recibir un crucio.
Decidió terminar con aquella maldita tortura e insonorizó la habitación. Que aquella mujerzuela se esperara, tenía todo el maldito día para decir lo que tenía que decir, pero él solo tenía una oportunidad en el día para ver a Hermione despertar. Y solo una oportunidad en el año para verla despertar en su cumpleaños.
Él podía describir a la perfección cada minúsculo detalle que el rostro de la castaña le entregaba al despejarse de los brazos de Morfeo. Hermione fruncía el ceño y torcía sus labios en un gesto bastante infantil (como la mueca que realiza un niño cuando no le gusta lo que está servido en su plato) además, sus manos se aferraban con fuerza a la polera de él, buscando las propias para abrir los ojos y regalarle una sonrisa adormilada. Si él fuera un hombre de palabras, la describiría como la sonrisa más hermosa del mundo, aquella que puede revivir a un muerto porque en aquel pequeño gesto estaba toda la energía vital que un hombre puede necesitar.
Hermione torció sus labios y dejó escapar un pequeño gruñido antes de tomar con fuerza la prenda de Severus. No quería despertar, aquello significaba tener que dejar los brazos de él y fingir que entre ellos no pasaba absolutamente nada. La vida era una mierda la mayoría de las veces, pero había que enfrentarla con la frente en alto. Acercó su rostro al pecho de Snape y frotó suavemente su nariz aspirando su aroma, a ella le fascinaba y se lo recordaba día tras día repitiendo aquella acción cada mañana
-Buenos días-dijo una voz grave contra su oído
La columna de Hermione recibió un shock eléctrico y todos sus vellos se erizaron. La voz de Severus siempre la derretía y escucharlo cada mañana la hacía extremadamente feliz, no había mejor despertador que él
-Buenos días para ti-respondió ella con una sonrisa surcando sus labios y abriendo lentamente sus parpados para revelar aquellos ojos maleados.
Aquellos ojos castaños brillaban intensamente, por las mañanas eran tan claros que él fácilmente los podía confundir con dos pequeños soles. Severus todavía no podía creer que aquellos dos soles solo disfrutaban con verlo a él, justamente a él
-Feliz cumpleaños Hermione-
Ella abrió los ojos sorprendida, pero aquel asombro inicial fue reemplazado por un entusiasta beso. No dudaba que él lo recordara pero había algo especial en que fuera justamente Severus el primero en decírselo que llenaba de una energía especial. No importaba si era la alumna con mayor edad que estaba cursando en Hogwarts, era su cumpleaños y su novio la acababa de despertar de una dulce manera. Hermione mordió su labio y dejó que sus manos tiraran del cabello de Severus suavemente…todavía era temprano, sus clases empezaban dentro de dos horas más, podía saltarse el desayuno con toda calma, no le apetecía
-¿Tan temprano y ya quieres tu regalo?-preguntó él apartándose unos centímetros de sus labios para recuperar el aire
-Precisamente lo estaba tomando, un beso de cumpleaños-
-Aquello no es precisamente tu regalo-dijo serio
Hermione lo miró extrañada, Severus sabía de sobra que ella no era una chica materialista. No necesitaba un regalo para ser feliz en su cumpleaños, era feliz solo con su presencia y aquel beso ya había superado todas sus expectativas. No necesitaba más
-Severus…-lo reprendió
-Granger-se apresuró él-Si yo quiero hacer un regalo, lo hago, así que quédese callada y acéptelo con una sonrisa en los labios-
-Pero…-
-Nada de peros-la censuró-Además no todos pueden decir que Severus Snape le ha dado un presente, siéntete privilegiada-
-Yo me siento más que privilegiada al tenerte a mi lado-respondió ella con sinceridad
-También te sientes más que privilegiada teniéndome arriba o abajo pero aquel tema lo podemos reservar para la noche-
Las mejillas de Hermione se tiñeron de rojo, ella todavía no podía entender como una persona tan seria como lo era él podía decir aquellas cosas de forma tan suelta, ella nunca podía decirle ese tipo de cosas sin que la vergüenza se apoderada de su cuerpo, debía estar muy excitada para soltar alguna de esas frases. Pero Snape no, solo hacía falta un comentario que diera rienda a su bípeda lengua.
-Se me olvida que algunas veces eres tan inocente Granger-se burló
-Tú eres un pervertido-reclamó
-Quizás-razonó-Pero solo contigo-
-No sé si debo alegrarme por eso o pensar en correr-
Severus se puso encima de ella y besó el cuello de la joven castaña hasta que la escuchó gemir quedamente
-Según mis averiguaciones, parece gustarte-dijo con burla
-Tramposo, así no vale-
-¿Se te olvida que soy Slytherin Granger?-
No, eso nunca lo iba a olvidar porque, aunque tuvieran una relación de ya casi tres años (Desde la mitad de su sexto año a la fecha) él siempre había beneficiado a su casa y seguía quitando puntos a diestra y siniestra a la casa de Gryffindor, no importaba lo que ella hiciera, los puntos descontados nunca volvían a su reloj
-Ya, señor jefe de casa ¿Podría dejar sus artimañas Slytherin y decirme cual es mi regalo? ¿O acaso debo forzarlo a hablar?-
-Lo estás viendo-respondió él en forma aburrida-Pero solo por hoy Granger-
Su cerebro tardó unos segundos en analizar lo que él acababa de decir, quizás aquello era un sueño, Severus Snape nunca diría una cosa como esa, menos cuando él proclamaba su felicidad por no tener más amos; él amaba demasiado aquella libertad que la post guerra le trajo y no estaba dispuesto a soltarla.
Pero hoy parecía hacer una pequeña excepción, solo por ella, por hacerla feliz
-¿Hablas en serio?-
-¿Alguna vez bromeo?-
-No-dijo ella volviendo al ataque contra sus labios-Así que… ¿Hoy cumplirás todos mis caprichos?-
-Solo por hoy-le recordó
A ella no le importaba, Severus de una u otra forma cumplía todos sus deseos, consciente o inconscientemente, otra cosa era negarlo como él generalmente lo hacía.
Severus se estremeció al sentir la delicada mano de Hermione por debajo de su polera, tocando sin descaro alguno toda la piel de su pecho, miró el reloj que estaba en la mesita de noche y agradeció secretamente a Merlín. Faltaba más de dos horas para las clases, quizás podía darle un pequeño adelanto de como planeaba "festejar" con ella esa noche. Él decidió ayudarla y darle un poco más de piel que tocar, se levantó aquella prenda negra y muy pronto salió volando para perderse en su piso
-¿Mejor?-preguntó acariciando el rostro de la joven
-Mucho mejor-
Hermione lo empujó suavemente con su mano y lo tedió en el colchón de sabanas negras. Sin poner objeción alguna Snape, dejó su cuerpo a disposición de la joven Gryffindor que ahora tenía sentada a horcajadas en su regazo. Las manos de ella tocaban con ternura cada una de sus cicatrices mientras sus labios se preocupaban de reclamar los propios, se sentía demasiado bien. Las cálidas manos de ellas contrarrestaban el frio habitual de las mazmorras. Con Hermione nunca sentía frio, ella era como el sol de verano
-Hermione…-jadeó
-Shhh-lo censuró ellabajando por el cuello y prestando atención a la cicatriz más grande de su cuello
Pero él no podía estar callado cuando las manos de ellas lo tocaban de esa forma y sus labios marcaban su piel de forma deliciosa, quizás ella se estaba vengando de todas esas veces que él la hizo rogar, no podía quejarse, siempre la hacía terminar de forma esplendida.
Los labios de Hermione encontraron su pezón derecho y él ahogó su gemido, ella se rió de forma macabra antes de volver a acariciarlo con su lengua su soplar sobre el su cálido aliento. Severus cerró los ojos, él confiaba en ella, de otra forma nunca hubiera hecho aquello. Había dos cosas que él amaba de sobremanera en esta vida, la primera de todas a la pequeña castaña que en esos momentos lo estaba torturando de una forma deliciosa y la segunda, su libertad.
Nunca pensó que en verdad sería un hombre libre, por muchos años tuvo "amos" que controlaran su vida. Uno era un viejo chiflado que, aunque a veces fuera algo parecido a un padre, simplemente lo manipulaba como un títere para salvar al niñato de Potter, pero su otro amo no era mejor que ese, no, al contrario, el segundo era mil veces peor, las torturas por las cuales debía pasar para demostrar su lealtad casi lo matan en más de una ocasión.
Pero en esos momentos aparecía ella, la joven de cabellos rizados y lograba mejorar sus fatídicos días con cosas tan triviales como una taza de café, un wiskey de fuego, un libro o una grata conversación.
Granger había llegado a "ayudarlo" como dijo esa noche en su quinto año.
Gimió al sentir sus manos tomándolo con fuerza, si ahora ella lo ayudaba con aquello iba a ser el hombre más feliz del castillo el resto del día, tan feliz que no iba a descontar tantos puntos a Gryffindor hoy
-Hermi…one-gimió cuando los dientes de ella tiraron la piel de su ombligo y sus manos acariciaban la longitud de su miembro
Ella lo miró con una sonrisa pícara en los labios antes de bajar unos centímetros el pantalón de él y dejar la cintura de este apretando la cabeza de su erección. El aire de los pulmones de Snape se escapó entre dientes
-No juegues conmigo Granger-jadeó él, quitándole toda la seriedad al asunto
-¿Quieres ayuda con algo?-preguntó ella, apretando su centro contra el de él
Mierda, si ella no terminaba pronto con aquello iba a morir por combustión instantánea. Meció su cadera para darle a entender lo que quería, necesitaba deslizarse dentro de ella, sentir su calidez, volverse uno con ella.
Y como siempre siendo una alumna aventajada, Hermione terminó por bajarle el pantalón hasta la rodilla, lo romántico podía esperar, ahora ella lo necesitaba. Y rápido.
Severus tomó ambos senos entre sus manos y los masajeó por sobre la prenda de ella, produciendo en la piel de la Gryffindor un estremecimiento placentero, anticipando lo que iba a venir en unos minutos más
-Severus…-jadeó cuando los dedos de él tomaron sus pezones erectos para pellizcarlos
Ya no podía más.
Deslizó su pantalón de pijama por sus piernas y él le ayudó con sus bragas, se necesitaban con urgencia.
Pero había alguien que no entendía eso.
La puerta de la habitación privada de él fue golpeada con brusquedad justo en el momento en el cual Hermione iba a terminar de tomarlo por completo. Ambos se miraron y decidieron ignorar aquellos golpes, la habitación estaba insonorizada y la puerta hechizada, que aquel sujeto se pudriera, ellos querían seguir con las celebraciones.
Hermione se movió hasta frotar su clítoris con el hueso del pubis de él, delicioso para ambos; mientras que Snape hacía lo propio atendiendo los pechos de la joven, mordiéndolos y chupando con desenfreno.
Más golpes provenientes desde afuera
-Tal vez…sea ah, importante-jadeó ella
-Nada es más importante ahora-corrigió él poniendo sus manos en la cadera de ella para ayudarle a mantener el ritmo-Aquello puede…esperar-
Pero Amelie Perfitt no quería esperar
-¡ABRE LA PUERTA SEVERUS SNAPE O ME VERÉ OBLIGADA A DERRIBARLA A PUNTA DE VARITA!-
-¡MIERDA!-Exclamaron a dúo
-Maldita mujer…voy a matarla-comentó el pelinegro cambiando de posiciones con su compañera y aumentando su ritmo, ella debía encontrar su liberación, a fin de cuentas ella era la festejada, no él-Lo…juro-
-Severus…-jadeó ella
Debía hacerlo rápido, esa tipa era tan loca que en verdad podía cumplir con su cometido.
Besó la boca de Hermione con rudeza, mordiendo su labio y buscando su lengua para profundizar aquella acción, sabía que eso la volvía loca, al igual que enredar unas de sus manos en esa mata espesa de cabellos y tirar con delicadeza de ellos
-Seve…rus-
Más golpes…maldita mujer.
Entró y salió de ella con fuerza, sus gemidos eran cada vez más fuertes pero necesitaba algo más, solo una cosa más.
Llevó uno de sus dedos hacia la zona de acción y buscó aquel pequeño pedazo de carne, fue fácil encontrarlo por lo hinchado que estaba y comenzó a tocarlo con los mismos jugos de ella, al mismo tiempo de sus arremetidas. Era un truco sucio, pero en esos momentos necesitaba de él.
Hermione se arqueó contra él y ahogó su gemido en la boca de Severus, quien con todas sus fuerzas se contuvo para no irse con ella. Hermione lo apretó con demasiada fuerza y eso, sumando a la adrenalina de ser atrapados lo excitaba como el infierno
-Lo siento, prometo…recompensarte en la noche-se disculpó saliendo del interior de ella-Escóndete bien-
Snape besó la frente de la joven y como pudo, acomodó su "pequeño" amigo dentro de su ropa interior y pantalón. Obviamente aquello no pasaba como una erección matutina
-¿Que quiere?-dijo de muy mala gana abriendo la puerta de su cuarto solo lo suficiente para salir
Los ojos grises de Amelie escanearon con gusto lo que tenía delante de ella, Snape era pálido, sí, eso no lo podía negar, pero tenía un físico trabajado, no de aquellos que estaban totalmente marcados, sino de eso bien definidos y cuidados y aquel vello negro contrarrestaba perfectamente con esa test que pedía a gritos un poco de sol. Pero lo que más llamó la atención a la profesora de transformaciones fue aquella notable erección escondida en los finos pantalones de su colega.
Ella podía ayudarlo con ese problema
-¿Y bien? ¿Va a decirme a que vino?-
La voz llena de ira que él poseía, la hacían pensar en muchos escenarios distintos en los cuales él podía hablarle de esa manera, más si lo hacía con esa voz tan grave de "acabo de follar" que tenía en esos momentos
-McGonagall quiere a todos los profesores antes de desayuno, solo venía a dejarle el recado-
-Gracias Perfitt, ya puede irse-
-¿No te apetece que nos vayamos juntos?-
-¿Cree que tengo cinco años y no sé cómo llegar al despacho de Minerva? Esfúmese de una vez-dijo señalando la puerta de su despacho-Y para otra oportunidad le pediría que no entre a mi despacho sin mi permiso, odio que invadan mi privacidad ¿Entendió?-
-Vaya alguien amaneció de malas-dijo ella acercándose al cuerpo de Severus y tocando su pecho-¿Sabes? Todavía quedan algunos minutos para que el desayuno empiece y todavía no voy a despertar a mis alumnos, quizás podamos…divertirnos un rato-susurró ella en su oído
-Quite sus asquerosas manos de mi cuerpo Perfitt-le recriminó alejándose-Primero beso a Myrtle la llorona antes de "divertirme" con usted…no me gustan las zorras, así que ¡LÁRGUESE!-
Amelie lo miró con odio antes de darse media vuelta y salir del despacho de Snape dando un portazo digno de admirar. Severus suspiró, no era la primera vez que ella se le ofrecía tan abiertamente y eso que todavía no había pasado un mes desde que entraron a clases. Nunca pensó que Minerva pudiera contratar a una persona tan ineficaz, pero como Perfitt era una Gryffindor…
Entró a su cuarto no sin antes asegurar la puerta de su despacho, no quería tener a esa loca otra vez en sus dominios
-¿Qué quería Perfitt?-preguntó Hermione desde el borde de la cama acomodándose el cabello
-Avisarme que tengo reunión de profesores ahora en el despacho de Minerva-
Él notó esa preocupación que ella experimentó en aquella reunión antes que empezara el principio escolar y la atrajo a su pecho
-Deberá ser para las rondas, deja de preocuparte, nadie en este castillo salvo tu y yo sabe lo que pasa entre nosotros-besó sus rizos, aquellos que hace tan poco desordenaba con sus dedos-Tranquilízate Granger-
-Si pero…-
-Nada de peros-ordenó él-Maldita mujer, venir justo en la mejor parte ¿En verdad hay alguien tan madrugador? Las mañanas post guerra se hicieron para descansar o en su defecto para un mañanero-
Hermione negó con la cabeza, ese su Snape, intentando hacerla feliz aun en momentos difíciles, momentos de incertidumbre
-Ya te he dicho que ella se levanta temprano y despierta a todos en la sala común-
-Como toda buena zorra, levantándose con las gallinas-agregó el con saña
-Creo que a ella, el término "pollas" le viene mejor-dijo entre risas la castaña-En todo caso, en la sala común hay muchas que voluntariamente quieren ser comidas por ellas-
-Una autentica zorra-repitió él
-Sí, pero mientras se mantenga alejada de mi polla creo que la dejaré en paz-
-¿Territorial?-ella le dio un suave apretón a la evidente erección de él
-¿No has dicho que este era mi regalo? Además sabes que…no me gusta compartir lo que como-agregó de forma sensual la joven Gryffindor
Snape tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad para no tomar a Hermione y acabar con lo que empezaron hace un rato, mierda, ese gesto y aquella frase no ayudaban a bajar su "pequeño" problema
-Ya hablaremos de lo que te gusta o no comer Granger-respondió él apretándola contra su cuerpo-Ahora vete, Perfitt los va a ir a despertar ahora-
Honey escondió su rostro entre el colchón de su cama y la almohada que esta poseía. Solo un ser realmente perverso podía realizar aquella acción y ella solo conocía a una persona que lograba encajar con ese papel.
Su "querida" profezorra.
Era un crimen sacar a un joven de su cama antes de las ocho de la mañana un día de clases, cualquier persona con medio cerebro sabía aquello; pero Perffit no había llegado a tiempo a la repartición de cerebros así que tuvo que conformarse con uno bastante atrofiado que vagaba solo por ahí. Algunas veces ella creía que había encontrado su masa encefálica en un basurero…quizás no estaba tan lejos de esa realidad
-¡ARRIBA, ES HORA DE LEVANTARSE!-La escuchó decir desde afuera-¡VAMOS GRYFFINDOR'S ES UN DIA HERMOSO!-
"Hermoso eran aquellas reuniones que el jefe Longbottom hacía en la sala común cada sábado y nos regalaba zumo de calabaza junto a un trozo de tarta de fresas…eso es verdaderamente hermoso no oír tu maldita voz"
Sinceramente, ella quería cruciar a su maestra de transformaciones…lamentablemente si lo hacia corría el riesgo de ir a Azkaban y no, ella no quería terminar en aquel lugar y mucho menos por alguien con tan poco valor.
-¡ULTIMO LLAMADO!-Dijo la jefa de casa-¡VAMOS, ARRIBA! ¡BURTON, WEASLEY NO QUIEREN SER LAS ULTIMAS! ¡ARREGLESE ESE CABELLO SEÑORITA GRANGER!-
Honey se levantó con pesar y se refregó ambas manos contra su rostro antes de ir hacia la puerta de su habitación y poder salir de ahí. Lo que encontró no fue precisamente algo "bonito" ya que Amelie Perffit estaba frente a ella con las manos en la cadera y con el rostro denotando enfado
-Ya era hora de levantarse Burton ¿Acaso no escuchó mi llamado?-
"Como no hacerlo, si su voz es tan irritante como el llanto de una mandragora"
-Me dormí tarde profesora-dijo la final
-Despierte a Weasley, ahora tengo una reunión con la directora y por su culpa voy atrasada-le recriminó la jefa de casa-Niños sin sentido de la responsabilidad-
-Al menos sé lo que es la decencia-masculló entre dientes la joven Snape
-¿Perdón?-
-Nada, profesora-
Honey pasó por al lado de su profesora con una sonrisa de suficiencia antes de golpear la puerta de su tía Ginny. La pelirroja tardó unos segundos en salir y para sorpresa de Honey, ella ya se encontraba vestida con el uniforme escolar
-¿Madrugas?-quiso saber Honey
-Anoche…-Ginny bostezó-Me quedé hasta tarde haciendo un trabajo para Defensa…Snape se puso muy estricto este año-
"Si supieras como es conmigo en mi tiempo…estas clases prácticamente son un regalo"
-Sí, estaba difícil pero nada de otro mundo-
-Se me olvidaba que tu estudiaste en Beauxbatons –comentó la pelirroja bajando las escaleras junto a ella-Nosotros…bueno, los únicos buenos profesores de Defensa fueron Lupin y Snape en su tiempo-
Honey bajó su vista al escuchar hablar sobre el padre de su novio. Nunca había conocido en persona a aquel hombre pero Teddy tenia imágenes de él y su madre. Ella siempre pensó en él como un tipo amable y bondadoso, de ese tipo de personas en las cuales puedes confiar y sabes que nunca van a traicionarte.
"-Mi padre era un hombre lobo-dijo Teddy bajo la sombra de un árbol
-Bueno, eso explica lo celoso que eres-dijo Victorie entre risas
-¿Y cómo tu madre tiene sangre veela y yo no te encuentro lo atractivo?-
-Eso es porque solo tienes ojos para Honey-
-Toda la razón Vic-dijo él, cambiando sus cabellos a toda velocidad"
Ted siempre bromeaba sobre aquello, más aun cuando aprendió a invocar su patronus y de la punta de su varita salió un lobo. Teddy, al igual que ella quería conocer a sus progenitores.
Y habían veces en que ambos se quedaban tirados en el pasto viendo las nubes pasar e imaginaban como seria sus vidas si tuvieran a sus padres a su lado…No era pena lo que sentían, era más bien un vacío, uno que era muy difícil de llenar…aunque Ted lo llenaba con las imágenes e historias que su padrino le contaba…mientras Honey tenía que conformarse con averiguar a través de preguntas muy Slytherin ya que nadie (ni siquiera su padre) se atrevía a contestarle.
Mientras Ted tenía recuerdos, ella tenía a uno de sus padres vivos.
Suspiró de forma audible y Ginny le palmeó la espalda
-¿Cansada?-
-Si-respondió ella y le dedicó una sonrisa-Perffit y sus malditas levantadas-
-Ni que lo digas-
Ambas chicas llegaron al final de las escaleras y vieron a su grupo de amigos dando cabezazos en los sillones en los cuales estaban esperándolas, la única persona que estaba más despierta era la única mujer del trio de oro, Hermione Granger
-Feliz cumpleaños Hermione-dijo Ginny avanzado hacia su amiga y envolviéndola e un abrazo
Un momento… ¿Era el cumpleaños de su madre? Oh…su padre iba a pagar por aquello una vez que volviera a su tiempo, esta vez sí se había pasado de la raya…quizás alguien iba a encontrar sus camisas blancas teñidas de rosado la próxima vez o tal vez su padre iba a amanecer con el cabello cortado…Honey rió entre dientes al imaginarse aquello…
-Feliz cumpleaños Hermione-dijo Honey al igual que su tía-En serio, muy, muy feliz cumpleaños-
Dudó unos minutos antes de acercarse a Hermione y darle un cálido abrazo, simplemente ella había llegado hace tan poco a ese tiempo…se sentía como una intrusa en el círculo interno de su madre y no era porque alguno de sus tíos fuera grosero con ella o algo por el estilo, no, ellos la habían acogido con los brazos abiertos (exceptuando ese pelirrojo hermano de su tía Ginny) pero aquellos rostros conocidos compartían una historia con la castaña, mientras ella…bueno Honey traía una carga genética más que evidente a simple vista.
Aquellos Gryffindor que rodeaban a su madre y ahora estaban "luchando" por salir de los brazos de Morfeo sabían cosas que ella, como hija, nunca había sabido, cosas tan básicas como por ejemplo el cumpleaños de su madre.
Hermione envolvió a las dos Gryffindor entre sus brazos y soltó una pequeña risa al sentir las cosquillas de Ginny en su vientre. No podía evitar sentir aquella presión en el pecho al tener a Honey tan cerca, pero atribuyó aquella molesta a la felicidad de tener a todos sus seres queridos cerca y quizás…a las incontenibles ganas de reír que Ginny le estaba provocando
-Gi…Ginny ¡PARA!-
-Oh vamos…hay que celebrar-dijo la pelirroja-Vamos Honey, ayúdame-
Ella no dudó esta vez, al parecer ser cosquillosa era un mal del lado de su madre...y ella sabía dónde atacar.
Hermione terminó por caer en el sillón y aquel brusco movimiento terminó por despertar a Harry, Neville y Ron. Obviamente el más molesto de los tres fue el pelirrojo, pero al ver el rostro totalmente sonriente de la castaña, aquella rabia fue reemplazada rápidamente por otra cosa.
Ron bajó su cabeza y acarició la nariz de Hermione con la suya. Los cabellos del pelirrojo estaban un poco largo debido a que aquel verano Molly se había olvidado de cortarlo y, por lo tanto, creaban una pequeña cortina de cabello anaranjado
-Feliz cumpleaños Mione-susurró Ron-Te quiero…te quiero y mucho, por favor…se mi novia-
Silencio
Honey apretó sus puños y respiró hasta diez…aquel sujeto cada día le caía peor, era un flojo, un idiota y siempre estaba coqueteando con su madre o en su defecto, con ella, cosa que la enfermaba
-Ronald…-dijo Hermione levantándose del sillón-Hoy no por favor, ya hemos hablado de aquello-
-Pero yo…-
-No-
El chico no dijo nada más, solo se quedó embobado mirando como la castaña lo reprendía duramente con la mirada.
"Idiota, deja a mi madre en paz, ella ya ama a alguien y ese es mi padre ¿Entiendes? Aleja tus manos de hortaliza reprimida de ella…ve a tu agujero zanahoria"
-Bien-dijo Harry cortando la tensión que se estaba creando en la sala común-¿Qué les parece desayuno, clases y fiesta?-se acomodó los lentes-Logré conseguirme unas pocas cervezas de mantequillas y unas tartas de calabazas todo cortesía de los elfos-
-Tengo clases con Snape-
-Puedes cancelarlas-dijo Harry tomando las manos de su mejor amiga-Vamos Herms, solo tienes un cumpleaños al año, clases con Snape tienes todos los días-
-Si pero…pero debo terminar una poción para él-
Harry quería protestar, quería decirle que cancelara aquel encuentro y se divirtiera con ellos como cualquier joven de su edad pero al ver aquellos ojos maleados no pudo resistirse. Hermione Granger era como aquella hermana que nunca tuvo y él nunca podía negarse a ella
-Está bien-dijo resignado-Pero el sábado por la tarde no te escapas-
-Eres el mejor amigo del mundo-dijo ella abrazando a su amigo
Y eso era una verdad, Harry James Potter era el mejor amigo que ella pudo pedir. No importaba la situación que fuera ella sabía que podía contar con Harry para todo…o casi todo…Pero aquello no era solo de ella, también era de Severus y él todavía no confiaba en Harry, él seguía pensando que era tan arrogante como su padre, James Potter.
Quizás en un futuro lejano ambos hombres tan importantes en su vida se llevaran bien…bueno, si se soportaban ella podía vivir en paz
-Cervezas y tartas…suena perfecto-
Harry besó la frente de su amiga y luego metió la mano dentro de su túnica escolar para sacar un pequeño paquetito de color dorado
-Mi regalo, Ginny me ayudó a escogerlo…ya sabes que mis gustos femeninos son un poco eh…ummm…-
-¿Inexistentes?-
-No me compares con Ron-
-¡HEY!-se quejó el pelirrojo-Estoy aquí ¿Saben?-
-Pensamos que seguías observando aquella mosca-dijo Ginny
-Al menos estoy más vivo que Neville-dijo Ron señalando al otro Gryffindor que en esos momentos dormía plácidamente en el sillón
Honey rió, su pobre jefe de casa, el bueno de su tío Neville…Victorie pagaría una fortuna por ver una fotografía así…
Un momento…
-Oh…esperen, esperen…necesito unos minutos-dijo Honey subiendo por las escaleras-Hermione ¡NO ABRAS TU REGALO!-
-Y a esa ¿Qué mosco le picó?-preguntó Ron picando la cara de Neville, intentando despertarlo
-No lo sé-dijo Hermione…pero ella iba a esperar a Honey.
Subió rápidamente a su habitación y buscó la vieja mochila que su tío Harry le entregó antes de meterse en aquel embrollo, tiró lejos la poca ropa que había en ella junto a algunos libros muggles que ella poseía y unos de otros lápices para colorear que siempre tenía esparcidos por toda su casa hasta que se topó con el objeto que estaba buscando.
Harry y Ginny conocían muy bien a Honey, ella había sido "adoptada" al igual que Teddy por ellos y siempre que podían, intentaban consentirlos. Cuando Ted cumplió diecisiete años Harry lo llegó a ver un partido de la copa mundial de quidditch "Irlanda versus Inglaterra" la semifinal, recuerdos que Ted atesoraría por siempre.
Pero Honey no era de grandes lujos, ella prefería cosas mucho más simples, (además no era muy adicta al quidditch y solo lo veía porque Victorie y Ted jugaban en el equipo de Gryffindor) tan simples como una libreta o una nueva pluma, quizás algunas pinturas o un libro nuevo que leer.
Pero ella había cumplido diecisiete años, la mayoría de edad en el mundo mágico y Harry junto a Ginny Potter querían recordárselo comprando uno de los deseos de la joven de cabellos negros. Una vieja cámara fotografía mágica.
Fue una sorpresa encontrar aquel objeto entre sus pertenencia cuando revisó su mochila; ella se había quedado una semana junto a ellos ante las insistencias de James, Albus y Lily que adoraban a Honey como su hermana mayor (Bueno James no la veía precisamente como su hermana). Encontró su ropa lavada y todas su pertenecías, pero un pequeño bulto dorado llamó su atención. Su tía Ginny había escrito la nota y Harry había encantado el papel para que de este salieran mariposas cuando fuera rasgado. Fue un hermoso gesto.
Era una cámara antigua, más o menos de aquellos años, fines de los noventa, principios del dos mil, pasaría excelentemente camuflada en ese tiempo.
"-No sé de donde sacaste tu vena artística Honey-
-¿Un pariente lejano? ¿De mamá?-dijo ella señalando unas pinturas que pedían a gritos ser de ella
-Tu madre no era precisamente una artista-dijo Severus tomando aquello que su hija rogaba con sus ojos-Pero si era buena con las manos para otras cosas-
-¿Cómo cuáles?-
Él enrojeció"
Lo bueno de ese día fue que consiguió bastantes pinturas, más de las que pensó conseguir alguna vez…también aprendió que con un par de preguntas incomodas, salir de compras con su padre era muy entretenido.
Pero volviendo al tema principal…
Se cambió ropa con magia y bajó las escaleras a una velocidad increíble con cámara en mano y una gran sonrisa dibujada en su rostro. No iba a desperdiciar ese momento
-Listo-dijo Honey apuntando a Hermione con su cámara-Ya puedes abrirlo-
-¿Enserio vas a fotografiar?-
-Si…o…¿Te molesta?-dijo realmente apenada
-No, para nada-
Honey sonrió una vez más y Hermione le devolvió aquel gesto.
Abrió con cuidado el regalo que Harry le había entregado pero al instante en que los dedos de ella rasgaron el papel dorado, unas mariposas del mismo color salieron volando, desvaneciendo la envoltura del presente y dejando al descubierto un lindo broche para el cabello con la forma de esos pequeños insectos
-Ya sé que no es mucho, pero es lindo-dijo Harry totalmente rojo-Elegante y sencillo, al igual que tu Hermione-
-Oh Harry-
Y se abrazaron.
Y ella tenía toda esa secuencia de imágenes en su cámara, en su mente y por sobre todo en su corazón
-¿Ahora podemos ir al desayuno?-dijo bastante molesto Ron-Luego tenemos pociones y Slughorn nos entregará las calificaciones de la última poción-
-Oh vamos Ron, no estuvo tan mal…hasta Neville pudo hacerla-
Ron resopló molesto.
OoOoOoOoOoOoOoO
Hermione Granger se tiró rendida contra el colchón de su cama, Pociones, Aritmancia, Herbologia, Runas y Astronomía a última hora la habían dejado totalmente agotada. Solo había visto a Severus en el desayuno y en el almuerzo; además se notaba que algo lo había molestado de sobre manera por el semblante de su cara. Suspiró…ella solo pedía pasar un rato a su lado en esos momentos, recostarse sobre su pecho y dormir abrazada a él a fin de cuentas ¿No era él su regalo ese día? "SOLO ESE DIA" había recalcado. Solo pudo disfrutar de él aquella mañana…y Perffit los había interrumpido…Que bueno que aquel día no tenía clases con ella de otra forma la maldición cruciatus no se la quitaba nadie a esa zorra.
Rodó en la cama y observó el techo, ahora debía bajar y recibir sus clases junto a él, por su mente no pasaba la idea de seducirlo en medio de sus lecciones porque él era, ante todo, un profesional…eso y el mismo Severus le había recalcado el hecho de que si bajaba sus calificaciones, él personalmente se iba a encargar de que ella pasara por un largo periodo de abstinencia. Gracias pero no gracias, prefería permanecer quieta unas horas antes de estar quieta todo un mes.
Algunas veces su vida no era de todo bonita.
Cerró los ojos y recordó las mariposas que Harry había hechizado para que aparecieran tan solo al abrir su regalo, recordó a Luna y Ginny trayendo consigo un pequeño pastel y a Neville obsequiándole uno pequeño girasol que él mismo había cuidado durante las vacaciones…También recordó la sonrisa de Honey fotografiando cada uno de esos momentos y como, estando todos reunidos en el lago negro después del almuerzo ella había tenido una maravillosa idea
"-Una fotografía grupal-dijo Honey mirando a todo el mundo-Vamos, no sean aguafiesta, ya bastante han hecho los profesores al darnos una montaña de tarea-
-Ni que lo digas-afirmó Ron-Sprout nunca habia dejado un informe tan largo…Neville crees que…-
-Ni lo sueñes Ronald Weasley-
Todos rieron, menos Ron
-Si ya no podemos juntarnos el sábado…al menos podemos recordar este momento, de todos modos no lo hemos pasado mal-
-En compañía de los amigos nunca se está mal-
Hermione y Honey cruzaron miradas y aquella sensación en el pecho de la castaña volvió
-Sí, tienes razón…con amigos y…familia todo nada está mal-
-Entonces…¿Quién nos va a sacar la fotografía?-dijo Luna tomando el objeto entre sus manos-Los nargles podrían pero no aseguro que tu cámara vuelva Honey –
-Mmmm, no creo que los nargles sepan fotografiar-
-Oh, sí saben pero ya sabes lo curiosos que son y quizás…-
-¿Y si le pedimos a ese chico de allí?-dijo Ginny señalando a un Hufflepuff del equipo de quidditch-Yo iré a pedírselo-
En menos de dos minutos el chico había llegado y de muy buena gana sacado más de diez fotografías
-Gracias Francis-dijo Ginny
-No hay problemas, nos vemos en dos semanas…no crean que Hufflepuff se las va a poner fácil, es el partido inaugurar y vamos a ganar-sentenció el chico recogiendo su equipo de juego-Que pasen lindo día y feliz cumpleaños Hermione-"
Una sonrisa se formó en su cara, tal vez no había estado con Severus durante todo el día pero había estado con sus amigos, aquello igual era bueno.
Y ahora podía disfrutar de toda la tarde noche junto a aquel hombre…
La vida no era tan mala.
Bajó a las mazmorras y tocó la puerta como hacia todos los días, esperando la autorización para ingresar. Pero aquel día no la recibió.
Snape abrió la puerta y tomó el brazo de Hermione ingresándola bruscamente dentro de sus dominios. La extrañaba y hoy…justamente hoy debía hacer rondas con la loca esa de adivinación, maldita era su suerte
-¿Qué pasa?-preguntó Hermione contra su pecho
-Nada-
-Dime-
-No-
-¿Por qué no?-
-Porque yo lo digo-dijo él con suficiencia-Aquello debería bastarte Granger, es una razón más que convincente-
Ella frunció el ceño
-Hoy ibas a hacer todo lo que yo quisiera…y quiero saber el porque-
-Ya que dije, porque yo lo digo-
-Snape…-
Él suspiró
-Tengo rondas esta noche, y es con Trelawney…ya sabes cómo se pone con su jerez-
-Voy a esperarte-
-¿Sabes que ahora debo darle un reporte a McGonagall?-dijo cansado-Voy a llegar muy tarde-
-No me importa-
-Mañana tienes clases-
-En quinto y sexto año también tenía clases y no me importaba esperarte-dijo ella aferrándose a su levita-No sería la primera vez-
Severus la levantó entre sus brazos y la tendió en su sillón mientras besaba apasionadamente su boca, quizás el cumpleaños de Hermione no terminó como el planeaba (Una mañana movida, algunos encuentros entre los pasillos, y sus tan productivas tutorías) pero quizás…podía remediarlo en estos minutos y luego culminar en la noche
-Te debo lo de la mañana-se apresuró a decir él pasando su mano por los rizos castaños de ella-Aquello fue…demasiado apresurado-
-No fue tan malo-dijo ella
-"Tan malo" ¿Sabes que mi orgullo masculino está dañado por eso?-dijo besando su cuello-Y a todo esto ¿Qué es esta cosa?-preguntó sacando el broche en forma de mariposa de su cabello
-Un obsequio de Harry-
-Recuérdame restarle puntos, obstruye mi recorrido habitual-
Ella rió ante aquel inocente comentario, pero aquellas risas fueron aplacadas por pequeños gemidos cuando él bajó y se perdió entre los pliegues de su falda.
Honey observó con cariño todas aquellas imágenes que ahora poseía. Nunca pensó en celebrar el cumpleaños de su madre pero lo había hecho y se había divertido.
Tomó la libreta que Victorie le regaló para su cumpleaños y buscó una página desocupada, ahora tenía imágenes nuevas que pegar, recuerdos…recuerdos que nadie le iba a borra de su cabeza. Las acomodó de forma desordenada, dándole un toque desarreglado pero que a ella le gustaba, y bajo cada una de aquellas fotografías escribía un pequeño texto, solo para asegurarse de que nunca iba a olvidar aquello que vivió.
Pero una imagen se llevó toda su atención.
Ella tocó con cuidado los cabellos rizados y sonrió a las dos jóvenes que estaban dentro de aquella imagen viviente. Honey tomó su pluma y bajo ella escribió
"Cumpleaños de mamá
19 de Septiembre de 1999
Juntas en el Lago Negro. Tío Harry sacó la imagen "
Y aquella fotografía era especial, ya que era la primera que tenía junto a la mujer que le dio la vida.
Cerró la libreta y dejó que Morfeo la llevara a su mundo…ahora tenía lindas cosas con las cuales soñar...al menos hoy.
LAMENTO MUCHO LA TARDANZA, PERO FUE FUERZA MAYOR
PERO YA VOLVÍ, BAJEN ESAS VARITAS DE DETEGAN LOS CRUCIOS!
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO, TODOS SUS COMENTARIOS SON MÁS QUE BIEN ACOGIDOS.
NOS LEEMOS EL FIN DE SEMANA ;D (NO HAY QUE PERDER EL TIEMPO)
UN BESASO XERXES ELI
