NO ME ODIEN…YA NO TENGO TIEMPO TT^TT PORFAVOR COMPRENDAN A ESTA POBRE ALMA
CAPITULO 14:
Caminaban los tres entre bromas y risas, la tarde era fresca y la brisa hacia danzar algunos de sus rizos, provocándole pequeñas sonrisas a la joven. A su lado, la cabellera dorada de Vic parecía oro líquido mientras Teddy intentaba controlar sus cabellos azueles que cubrían parte de su rostro
-Estoy cansada-dijo Vic dejando caer su cuerpo en el pasto-Odio las clases de tu padre, me matan-
-No seas exagerada Victorie-la regañó
-Vamos Honey, debes admitir que las clases de tu padre dejan cansado a medio Hogwarts-
Ella resopló y se cruzó de brazos en señal de molestia
-Defensa no es tan difícil si le pones empeño-
-Sabes que esa materia no se me da-dijo la rubia-Pero para eso los tengo a ustedes dos…y como a Ted no se le da encantamientos y a ti no se te da transformaciones, somos el trio perfecto-
-Deja de regañar y enséñame sobre esa maleza-dijo Teddy sacando su libro-Odio las plantas, ya lo he dicho-
-Sin plantas no hay chocolate Teddy-
-No te metas con mi chocolate-dijo él sacando la lengua
Ambas chicas rieron y como lo hacían casi a diario, se apoyaron en el viejo tronco de un árbol a leer sobre las materias que cursaban. Vic ayudaba a Ted con sus deberes en herbologia aun siendo de un curso menor, mientras Honey ayudaba a su amiga en Defensa y al final, ambos ayudaban a la pelinegra en transformaciones; era su rutina, a fin de cuentas los amigos estaban para ayudarse y ellos lo sabían desde que aprendieron a coordinar sus palabras, siempre unidos, no importaban las pequeñas rencillas
-Oye Vic ¿Cómo era ese movi…?-
-¡VIC!-
Los tres Gryffindor's se voltearon para ver al dueño de esa voz, el aquello rojo y los ojos grises de Louis Weasley eran inconfundibles para ellos.
El chico llegó sonrojado y con un libro bajo su mano, apretando con fuerza la cubierta y tratando de esconder su sonrojo bajo su largo cabello, intentando camuflar sus sentimientos con este
-¿Qué pasa Louis?-dijo su hermana levantándose del suelo
-Yo…bueno…veras…es que-el chico miró hacia otra parte-Ayuda-
-¿Qué?-
-Que me ayudes con mi tarea de Herbologia-
Victorie suspiró y revolvió los cabellos de su hermano menor
-¿Por qué no fuiste con Dominique?-
-Tú sabes que ella no es buena en esa asignatura…por favor Victorie-suplicó
-Y eso que los Ravenclaw es la casa de los inteligentes-dijo burlona Vic antes de tomar sus cosas-Lo siento, deberes de hermana mayor-
Ambos se despidieron de su amiga y se quedaron solos, inconscientemente Honey apoyó su cabeza en el hombro de su amigo, costumbre que tenía pegada al hacerlo cada día con Vic; Teddy suspiró y tomó la mano de la joven para entrelazar sus dedos. Ella alzó la vista sorprendida y sus mejillas se tiñeron de rojo.
No podía negar lo que sentía por Ted Remus Lupin, era casi imposible, le gustaba todo de él, su risa, sus chistes, aquella seriedad que tenía cada vez que planeaba una estrategia para el equipo de quidditch, la forma en que su brazo la rodea, el dulce olor del chocolate que desprendía su cuerpo mezclado con una colonia de hombre, amaba su cabello varicolor…
-Honey-dijo el chico tomando su mentón-Honey yo…-
-¿Si?-
-Honey…Honey…Honey… ¡HONEY!-
La chica despertó asustada al sentir aquellos movimientos tan fuertes y la voz de su madre casi pegada a su oreja. Levantó su cabeza rápidamente y lo primero que vieron sus ojos fueron aquellos pozos de acero y una sonrisa socarrona proveniente de la profezorra
-Señorita Burton, si tanto le aburre mi clase puede retirarse-
-Lo siento, profesora Perfitt, no volverá a ocurrir-respondió limpiando de su rostro un poco de baba que se había logrado salir de sus labios-Es solo que…-
-Sus excusas para después…cinco puntos menos-
Zorra, eso era ella.
La campana sonó minutos después de aquello, ella todavía tenía un poco de sueño pero debía quitárselo de alguna forma, no iba a dormir en la clase de su padre, aquello sería una firma a la horca…aunque no podía quejarse, había soñado con el día en que ella y Teddy habían empezado su relación, él y Victorie se había confabulado para actuar en su contra, pero había sido una linda derrota ante el metamorfomago.
Ella estaba en quinto año y Ted en sexto, si estuviera en su tiempo ya llevarían tres años de relación a escondías de su padre, ella amaba a Teddy por eso quería proteger su integridad física, sobre todo…ella se puso roja y terminó de ordenar sus pertenencias
-Señorita Burton, necesito hablar con usted-
Merlín ¿Por qué a ella? Aquella no era una linda mañana de Lunes.
Suspiró y vio que su madre y sus tíos se habían quedado en la puerta esperando por ella
-Adelántese…los alcanzaré en unos minutos-
Le hicieron caso y, con un movimiento de la varita, la puerta se encontraba cerrada, quedando sola con su mayor enemigo
-Siéntese por favor-le dijo la profezorra sentándose al otro lado del escritorio-Debo hablar seriamente con usted-
Avanzó hasta su objetivo y dejó caer su cuerpo sin mucha elegancia al igual que sus cosas, esa mujer la enfermaba, la odiaba a más no poder
-Verá…su comportamiento en las ultimas clases no ha sido del todo correcto-dijo ella de manera "dulce"-Esta es la segunda clase en la cual se queda dormida y la cuarta en la cual no responde a mis preguntas-
"Simplemente no quiero oírla, ya bastante tuve con soportarla toda mi vida al escuchar sus insinuaciones a mi padre…déjeme respirar por Merlín"
-Lo siento, profesora Perfitt, no es que su clase no me interese…es solo que…bueno yo…-
-Guárdese sus excusas Burton-le respondió-Tal vez en sus exámenes le esté yendo bien, pero no debo olvidar que su madrina es la directora y fue la anterior maestra de esta asignatura-
-¿Esta insinuando que mi madrina me ayuda?-
-No lo estoy insinuando, lo estoy rectificando-dijo de forma altanera
-¡PERO QUE SE CREÉ! SI SACO "EXCEPCIONALES" ES PORQUE ESTUDIO, NO PORQUE MI MADRINA ME ESTÉ AYUDANDO-dijo cabreada y levantándose abruptamente de la silla-A DIFERENCIA DE USTED, YO CONOZCO LA ETICA-
-Bájeme el tono de voz señorita Burton, recuerde que también soy su jefa de casa-
-USTED NO ES MI JEFA DE CASA, LO QUE ES USTED ES UNA ZO…-"Baja las revoluciones Honey, lo echaras todo a perder" le dijo a tiempo su conciencia-Como sea ¿Cuál es mi castigo?-
-Hablaré con la directora McGonagall sobre lo sucedido y, como veo que usted no tiene interés en mi clase, no se moleste en asistir-
-¡¿QUÉ?!-
-Lo que escuchó, solo se presentará a dar los exámenes, ya que usted es una alumna "prodigio" creo que podrá aprobar todo sin mi ayuda-ella le dedicó una sonrisa-Puede retirarse-
-Zorra-masculló cerrando la puerta con un sonoro portazo.
Caminó esa una furia hacia el salón de defensa, ella no podía hacerle aquello, esa perra desgraciada no podía echarla de su clase, Amelie Perfitt no era quien para hacer tal cosa, Transformaciones era una asignatura obligatoria ¿Cómo no iba a cursarla? Ella debía hacerlo, ser auror dependía de aquella materia y por fin había logrado sacar excepcionales…no, esa perra no podía destruir su futuro. Ya bastante incierto era este como para que ella metiera sus garras y nos destrozara aún más.
Al llegar abrió la puerta como solo lo hacia su padre y caminó con rabia hacia su puesto, sin prestar atención a la mirada que en esos momentos le dedicaba todo el salón; Honey sacó su libro y lo puso sobre el mesón con más fuerza de lo debido
-¿Qué cree que hace Burton?-dijo Severus acercándose hacia la pelinegra
-¿Usted qué cree?-le respondió bastante enojada
Frunció el ceño y cerró el libro de su alumna ¿Quién se creía esta mocosa? Llegaba tarde, se creía la reina del universo y más encima le respondía de forma tan altanera, no, eso no iba a ocurrir en su clase
-Le voy a pedir que se retire Burton-dijo él con voz lenta y sumamente fría, aquella voz que hacía temblar a Neville
-¡¿QUE?!-
-Lo que escuchó, puede retirarse de mi salón, no admito alumnos atrasados-
-¡No fue mi culpa!-exclamó levantándose de su asiento-¡Todo fue culpa de la zorra de Perfitt!-
-YA BASTA SEÑORITA BURTON, SALGA DE MI CLASE-
Y aunque en su interior le causa gracia que esa chica se dirigiera de esa forma hacia su jefa de casa, no podía demostrarlo abiertamente frente a toda una clase, debía mantener su siempre impecable careta de hombre frio
-No me haga repetirlo Burton-
La chica dejó escapar un bufido de molestia y tomó sus cosas con rabia antes de dedicarle una dura mirada y salir del salón con un potente portazo que movió los estantes de aquel lugar.
Debía admitir que esa chica tenía un temperamento parecido al suyo, uno de un verdadero demonio
-¿Y ustedes que miran?-reclamó él volviendo al pizarrón-Ustedes siguen en clases...señor Weasley, repítame lo que estaba diciendo antes de que la señorita Burton apareciera-
-Yo…emmm…bueno…-comenzó a balbucear rascándose la nuca y apartando la mirada de la puerta
-Cinco puntos menos-dijo Severus
Salió cabreada, molesta y lo único que quería era romper algo…no sabía qué, pero debía hacerlo…primero esa perra y ahora esto ¡SU PADRE LA HABIA CORRIDO DE SU CLASE! Al parecer esta semana iba ser una mierda, todo gracias a su querida jefa de casa, de igual modo, debía "agradecer" a los genes de su padre, cuando se enojaba su temperamento era un fiel relejo de su progenitor.
Tiró su mochila y en un arrebato, la pateó. Gracias a esa acción, Honey terminó con su pie adolorido y con un cuaderno libre, suspiró al verlo y lo tomó con cuidado…quizás dibujar la podía despejar y, ya que su padre le había dado tan amablemente unas horas libres ¿Por qué no aprovecharlas? Además hoy era uno de esos raros días soleados, si tenía suerte podría ver al calamar gigante jugando en el lago.
Hermione se quedó como era habitual en el salón mientras los demás alumnos salían tan rápido como era posible de la vista del profesor Snape, pero ella tenía una "duda" respecto a la "materia" que debía ser aclarada
-Te vemos en el comedor Hermione-le dijo Harry saliendo del salón
-No hay problema-le respondió ella con una sonrisa antes de que la puerta se cerrara
-¿Qué quiere Granger?-dijo Severus de forma cortante mientras se sentaba en su escritorio y se masajeaba el puente de su nariz-No estoy de humor para sus estupideces-
Ella negó con la cabeza y puso el muffliato antes de ponerse detrás de él y masajear con cuidado su cuello tensionado
-¿Mejor?-preguntó ella
-Si-respondió él cerrando los ojos y disfrutando de aquel toque
-Pensé que ibas a castigar a Honey-
-Ya le he puesto tantos castigos a esa mocosa que ya no tengo ideas nuevas-dijo soltando un suspiro-¿Así que la zorra de Perfitt tuvo algo que ver?-
-Se quedó dormida en su clase-dijo ella apretando con un como más de fuerza
-Pensé que esa chica tenía un poco más de responsabilidad, ya que Horace y Filius hablan tantas maravillas de ella-
-Bueno, muchos profesores hablan maravillas de mí y no saben que probablemente soy la alumna que más reglas ha roto en su vida-
Él le dio la razón y Hermione besó su mejilla
-¿Qué quedaste solo para hablarme de tu amiguita?-
-Solo quería asegurarme de que no la ibas a castigar, en verdad no fue su culpa Severus-
-No es mi culpa que ella se duerma en otras clases…su deber es llegar a la hora-dijo serio-Esa chica necesita que le bajen los humos, cree que por ser la ahijada de Minerva tiene privilegios y eso no es así-
-Ella nunca ha tenido privilegios-le reprochó Hermione-Estas haciendo con ella lo mismo que hiciste con Harry-
-¿Y ahora yo soy el malo?-dijo él, cruzándose de brazos
-Tú no sabes lo que ella está pasando-
-Como si tú lo supieras muy bien-
Hermione se mordió el labio e intentó controlar su rabia ¿Por qué algunas veces Severus era tan cerrado con las personas? Él debía darle una oportunidad a Honey, ella era una buena chica, era tan impulsiva como él y con ese carácter tan explosivo, los sarcasmos e ironías tatuados en la piel…Pero claro, a Severus no le hacía gracia que le respondiera, a fin de cuentas, él era Severus Snape, el murciélago de las mazmorras y de vez en cuando, un cabron frívolo
-Severus…por favor…solo déjala en paz, no más castigos-le suplicó
-Se los merece-
-¿Acaso no te das cuenta de que ambos tienen el mismo temperamento?-
Claro que él se daba cuenta, no era un tonto y por lo mismo, era imposible que ambos convivieran en el mismo lugar sin armar una pequeña batalla. Burton era una joven desesperante, un ratón de biblioteca…una Gryffindor con dotes de Slytherin
-¿Debería tomar eso por un insulto o un alago?-
-¡Eres desesperante Severus Snape!-Dijo Hermione alejándose de él-¡SOLO TE PIDO QUE LA DEJES EN PAZ…SOLO ESO! Tú no sabes…tú no sabes como la he visto yo…no la conoces ¡No deberías tratarla de esa forma!-
-La conoces de hace tres meses Hermione, no es…-
Pero ella lo estaba mirando con lágrimas en los ojos, y a él nunca le había gustado verla llorar. Se acercó y limpió aquello surcos con sus pulgares, pero ella apartó su mano con un pequeño golpe
-Hermione…-le dijo él
-Ella está sola Severus…completamente sola-
-Tiene a McGonagall-
-Su hermano está enfermo y sus padres casi nunca le mandan cartas…mejor dicho nunca lo hacen ¿Cómo crees que se siente?-
-Ese no…-
-Es mi amiga, claro que es mi problema-le respondió ella bastante enojada-Así que te pido, no, más bien te exijo que no te vuelvas a meter con ella-
Él quería responderle con algo hiriente hacia la chica de cabellos negros, que a él no debía impórtale la vida personal de sus alumnos, que había mucha gente que pasaba por lo mismo o que simplemente ella estaba exagerando, pero no pudo.
Aquella presión en su pecho se hizo increíblemente fuerte al pensar en Burton llorando, era como ese día antes de verla, parecía que el plomo consideraba que sus pulmones eran un buen lugar para vivir…porque Burton causaba eso en él. Era una extraña sensación y no sabía cómo describirla; él sabía que ella no era Hermione pero algo en su interior le decía que debía cuidarla…
Pero él no debía.
A la única alumna que debía cuidar ahora y siempre era Hermione Granger
-¿Snape?-
-Lo haré-dijo él cerrando sus ojos-Solo porque tú me lo pides-
Hermione sonrió y besó tiernamente sus labios. Severus rodó los ojos y la acercó desde su cintura, acción que sorprendió a Hermione
-¿Sabes? Tus cambios de humor son peligrosos Granger, primero me gritas y ahora me besas, odio tu ciclo-
Los colores se le subieron a la castaña, cosa que provocó una gruesa y ronca risa a su profesor
-Y ahora estas tímida ¿Qué sorpresas me prepara el destino? ¿Quizás un ataque por comer helado?-
-¡SNAPE!-Dijo ella completamente roja
Honey volvió a mirar el piso del despacho de su madrina…no sabía cuánto tiempo llevaba escuchando aquella platica entre ella y la zorra de Perfitt, se había aburrido luego de los primeros cinco minutos, lo último que había escuchado fueron las declaraciones de su "Falta de educación y disciplina" por parte de su jefa de casa
-Honey-
Ella levantó la cabeza al sentir la voz de su madrina ¿Qué otra cosa iba a pasar hoy? Definitivamente, ese día debió quedarse en cama, se hubiera ganado un castigo pero al menos no estaría en esa situación
-¿Si?-
-¿Es cierto lo que dijo la profesora Perfitt?-
-¿Qué es lo que dijo?-preguntó inocentemente
-Eso es lo que te digo Minerva, tal parece que a esa jovencita le han dado mucha libertad ¡SI VIERAS LO IMPERTINENTE QUE ES EN MI CLASE! Igual de distraída que en estos momentos ¡Y QUEDARSE DORMIDA! Es una falta de educación terrible-
Honey clavó sus ojos en la maestra de transformaciones y le dedicó la mirada patentada de su padre, lo cual hizo estremecer a la joven profesora. Honey levantó una ceja y sonrió con suficiencia, tan soplona y tan cobarde…
-Honey-la reprendió McGonagall
Lastimosamente para ella, su madrina no se veía afectada ante las miradas de su padre y mucho menos ante las de ella…
-¿Ve lo que digo? Esta niña solo trae problemas, no la quiero más en mi clase-
-Amelie, por favor no la saques de tu clase…está en séptimo…quiere ser Auror y sabes muy bien que para esa carrera le piden su EXTASIS en transformaciones-
-Creo sinceramente Minerva que tú puedes enseñarle a esta…señorita-dijo mirándola con rencor-A ella no le interesa mi clase, a mí no me interesa tenerla en mi salón-
-Pero Amelie…-
-No importa lo que digas Minerva…no cambiaré mi decisión-dijo ella, cruzándose de piernas y mostrando más de lo debido.
Minerva suspiró, al parecer Honey había sacado algo más que el cabello negro por parte de Severus. ¿Cómo una chica tan inteligente no se iba a dar cuenta que dormir en clases le traería semejantes problemas? Hermione no era así, aunque recordaba perfectamente que Severus pasaba muchas de sus clases a cabezazos y muchas veces le quitó puntos por estar a punto de dormirse en plena lección…Pero de quitarle puntos a impedirle la entrada al salón…
-Por mi está bien-dijo Honey levantándose de su asiento-No quiero volver a tener clases con Perfitt, más que clases de Transformaciones sus clases parecen de anatomía ¡mírese por favor!-le reclamó Honey-Mostrando cuanta piel puede como una pu…-
-¡HONEY!-Dijo Minerva-Ya basta, profesora Perfitt, puede retirarse, yo me ocuparé de la señorita Burton-
Amelie sonrió con malicia
-Como diga directora-y cerró la puerta
-Como una puta barata y de las malas-terminó su frase la pelinegra dejando caer su cuerpo en el sillón
-¡HONEY EILEEN SNAPE!-la reprendió Minerva-¿Acaso tu padre no te enseñó modales?-
-Claro que lo hizo, pero si ella no me respeta, no veo porque yo deba hacerlo-Se apartó un mechón de su rostro
No había duda de que esa chica era Snape, ese temperamento era solo digno de Severus
-¿Te has dado cuenta que ya no tienes clases de Transformaciones-
-Pensé que usted me las iba a impartir madrina-dijo Honey, poniendo ojos tiernos-Por favor…usted sabe lo mucho que deseo ser auror-
-Como directora yo no puedo dar clases a los alumnos, van contra las reglas-
-Tampoco puede permitir una relación alumna-profesor, pero aquí me tiene, soy una prueba más que contundente de que sí lo hizo-
-Honey…-¿Cómo esa chica no acabó en Slytherin?
-Y para estas fechas mamá debe de estar en su primer mes…ya casi es fin es fin de mes…Diciembre está muy próximo...navidad…-
Y eso la hacía sentir de una manera especial, pensar que ahora Trey y ella estaban en el vientre de su madre…solo ocho meses, ocho meses y conocería toda la verdad de esa noche; salvaría a su madre y a su hermano y tendría la familia que siempre debió ser, estarían los cuatro juntos
-No sé cómo tomarme esa declaración-dijo McGonagall
-Quizás deba estar feliz, tan feliz que me dará clases particulares de transformaciones-
-¿Cuál era tú horario?-suspiró resignada
Honey sonrió feliz y le tendió su pergamino a su madrina.
Una vez que Minerva le dio su nuevo horario, Honey salió feliz saltando de dos en dos los escalones de la escalera, tan desconcentrada iba que no se percató cuando su cuerpo chocó con el de otro estudiante
-¡Lo lamento mucho! No quise…-
-Honey-dijo Ronald Weasley tomándola por la cintura-Que maravillosa sorpresa-
Asco…eso fue lo que sintió, mucho más cuando se dio cuenta que ese pelmazo tenía más fuerza de la que creía
-Suéltame-reclamó ella
-No-dijo Ron con una sonrisita-No quiero, primero quiero hacer algo-
-Si no me sueltas pedazo de mierda, juro que…-
Pero no pudo continuar hablando, aquel zanahorio la estaba besando.
ESPERO QUE LES GUSTE, LAMENTO LA TARDANZA PERO…LA UNIVERSIDAD ES CRUEL CON MIS TIEMPOS :C
UN BESASO (SE VIENE SEMANA SANTA) XERXES ELI
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