2. POV LEVI. Memories
-Tengo todo listo y mi vuelo sale mañana a primera hora.
-Vamos Levi no es necesario que te vayas, estamos bien aquí ¿No es así? –Y el tenia razón estar en Estados Unidos era realmente cómodo pero no era mi estilo, solo por Erwin acepte salir de Francia y vivir un tiempo con él en su país que alguna vez me dijo eran originarios sus antepasados, lo hice porque quería complacerlo aunque en mi vida se lo diría abiertamente, esas cursilerías no son para mí. Pero recibir una llamada de Hanji diciendo que quería verme con urgencia me hizo preocupar un poco en un inicio decidí ignorarla ya que conociendo lo loca que está seguro era para mostrarme un nuevo y raro experimento suyo. Cuando menciono que Petra era la que deseaba verme, el asunto cambio totalmente porque a la ojimiel la quería casi igual o quizás más de como quería a Erwin, estuvo conmigo cuando Farlan e Isabel se casaron y decidieron que querían pasar su luna de miel en las islas Shetland, por azares del destino el día que salieron al mar hubo una tormenta que según anunciaron ninguna embarcación que navegara en mar abierto podría salir entera de dicha tormenta. Una semana después que me encontraba de visita en casa de Petra pasaron por las noticias un reportaje sobre una embarcación encontrada a la deriva sin señal de los habitantes en los límites entre Escocia y Gran Bretaña al parecer fue víctima de la tormenta, en un principio no le tome importancia, pero al escuchar los nombres de los dueños del Yate me quede helado. Eran ellos, ellos habían muerto pero no era posible ellos no podían morir, prometieron regresar. Petra seguro pudo ver el dolor en mi mirada aunque sabía que mi semblante seguía igual de serio que de costumbre. Ella solo fue apago el televisor, me tomo de la mano guiándome a su recamara y cuando estuvimos ahí hizo que me sentara en medio de la cama, no dije nada, no tenía ganas de nada, pareciera que al fin lo que conocía lo que era el estado de shock, solo pude sentir su peso a mis espaldas y después su calidez –Había recargado su espalda contra la mía- y de la nada sentí como una humedad recorría mis mejillas. Estaba llorando. Le agradecí y en silencio ese gesto. Y cada que me invadía la tristeza al recordarles ella solo hacia lo mismo de aquel día o dejaba que me apoyara en su regazo u hombro para poder llorar libremente.
La extrañaba.
Con la llegada del mastodonte rubio las cosas mejoraron un poco, empezó a visitarme seguido, organizaba citas, me compraba cosas que quería pero jamás en mi vida iba a decirlo abiertamente, también conocía mi gran gusto por la limpieza y en ocasiones llegaba a casa con un nuevo artículo de limpieza. Ganándose así mi afecto y cariño hasta aceptar irme a vivir con él.
-Tienes razón pero es Petra, sabes lo importante que es para mí, buscare una casa para ambos y cuando esté instalado tendrás que ir, es una orden, y más te vale no engañarme con ninguna mujerzuela ¿Entendido Erwin?
-Lo sé y entendido Levi ¿Mi pequeño gruñón tiene celos? –El muy maldito dibujo en sus labios la sonrisa que me encandilaba. Odiaba eso, sentirme débil frente a él.
-Cállate imbécil no se qué mierda son los celos, solo te advierto que si me eres infiel te cortare las bolas.
-Está bien, sabes que no te seria infiel, solo me preguntaba si me podrías dar una última noche juntos la merezco ¿Qué no? –Cuando me hablaba con su voz ronca y rodeaba mi cuerpo con sus brazos no encontraba forma de negarme a una noche de buen sexo con él porque a pesar de los años aun sabía si podría llamarse a hacer el amor porque para ser sinceros no sabía si le amaba solo le tenía un gran cariño.
En todo el trayecto a Francia me dolió el trasero de estar sentado tanto tiempo y en parte por culpa del bruto de Erwin, tal pareciera como si su intención hubiera sido que no pudiera caminar al día siguiente. Cuando por fin el avión aterrizo en el Roissy-Charles de Gaulle lo primero que hice fue ir a la base de taxis y coger uno indicando la dirección del apartamento donde vivía Hanji, a decir verdad había olvidado preguntarle la dirección de Petra y ahora gracias a mi olvido debía pasar forzosamente a visitarle.
-¡Enanin! Al fin llegas.
-Tch calla la boca loca, vine a ver a Petra, llévame con ella. –Fui directo al grano, estaba agotado y sin humor como para soportar a Hanji y sus tonterías. Me sorprendió cuando asintió sin reprochar nada, tomo su bolso y algunos juguetes para niños pequeños que hasta el momento no había visto ¿Para qué quiere ella juguetes de esa clase? ¿En que estará metida ahora? Seguro iba a hacer alguna caridad en algunos de los pueblos bajos de Francia.
-¡Ah! Deja de ser malhumorado te harás aun más viejo.
-Cállate ya y vámonos. –Estuve a punto de patearla hasta dejarla inconsciente pero no, ella no me serviría si estaba noqueada así que tuve guardar ese impulso. Salimos de su departamento tomando el elevador hasta el estacionamiento en donde abordamos su vehículo. –Por cierto ¿Para quién son esas cosas? ¿Estás haciendo caridad?
-¿Eso? Nah no hago caridad son para una niña hermosa a la cual quiero mucho.
-¿Al fin encontraste a alguien quien aguante tus locuras y tuviste una hija?
-Nada de eso, sabes que amo la ciencia.
-Cierto ahora que lo pienso tus hijos podrían ser esos experimentos raros tuyos.
-Sin decir más la de anteojos se echo a reír cual desquiciada. –Oh lastimas mis sentimientos Levi, deberías ser comprensible con tus futuros sobrinos.
-Tch –Sin mas decidí ignorarla dedicándome a ver por la ventana y observar el paisaje a través de ella, salíamos del los suburbios y claramente se podía ver que nos dirigíamos a un pueblo puesto que conforme avanzábamos los edificios se hacían escasos y la naturaleza se hacía más presente. En todo el trayecto fuimos en silencio o casi en silencio, ya que Hanji llevaba la radio encendida y entonaba una que otra canción. Mi mente comenzó a divagar llevando mis pensamientos hacia Erwin en como estaría y si ya estaría dormido, era tonto, no tenía ni un día lejos de él y le extrañaba ¿Estaba enamorándome de él o solo era costumbre? No lo sabía.
-Llegamos. –Esa palabra basto para sacarme de mis pensamientos y descubrir que en donde nos habíamos estacionado se encontraba una hermosa casa de dos pisos en color crema, lucia bien. Cuando salimos del auto pude notar que la casa tenía un jardín espacioso lleno de flores pero lo que más llamo mi atención fue que en él se encontraban juegos para niños pequeños ¿Dónde me había traído está loca?
-Hey ¿Dónde me trajiste? Dijiste que veníamos a ver a Petra no me digas que venimos ver a esa niña a quien le darás los regalos. –Empezaba a exasperarme, la cuatro ojos me había tomado el pelo. Estaba a punto de darle una golpiza cuando se escucho abrir la puerta principal y de ella salió una niña corriendo en nuestra dirección.
-¡Tía Hanji! -¿Había escuchado bien? Esa niña le había dicho tía ¿Acaso la de lentes tenia hermanos perdidos? Cuando la niña llego a nosotros se lanzo a los brazos de la castaña quien no dudo en llenarla de besos. La mocosa no pasaba seguro de los tres años o seguro tenía esa edad. -¿Quién es. . .
-¡Violet no salgas corriendo así! –Del mismo lugar donde había salido la niña salió Petra vestida con unos jeans azules y una blusa blanca que resaltaba muy bien su figura, si tan solo sintiera mas atracción por las mujeres que por los hombres tal vez ahora estaría formando una familia con la ojimiel, sería una excelente esposa. -¿Levi? ¡Levi! –exclamo sonriendo al instante e imitar la acción de la niña corriendo hacia nosotros pero esta vez yo fui el atacado con ese abrazo cálido que solo ella sabia dar. Era feliz al verla nuevamente. La abrace con efusividad y levantarla un poco, no es que sea muy alto, a decir verdad solo le llevaba unos centímetros.
-Petra, cuánto tiempo sin verte, me alegra hacerlo ahora.
-Oh Levi te extrañaba tanto desde que te fuiste con Erwin deje de saber de ti, pero mírate sigues igual que hace cinco años, no has cambiado nada.
-Ni tu lo has hecho Petra, sigues siendo hermosa.
-Una hermosa mamá te falto decir. –Interrumpió Hanji quien seguía jugando con aquella niña
-¿Mamá? ¿O sea que esa niña es tu hija? –Cuestione algo incrédulo puesto que desde que viaje al extranjero poco o nada sabía de ella pero lo veía venir ya que ella en alguna ocasión me había dicho que su sueño era encontrar su persona especial, casarse, vivir en una casa en el campo a las fueras de un pueblo tranquilo y tener varios hijos. Por lo visto había cumplido su sueño lo que me hizo preguntarme cual era su urgencia por verme. -¿La puedo cargar? –No supe porque pregunte eso, los niños y yo no nos llevábamos bien, decían que yo causaba miedo.
-Claro Levi, Violet ven a conocer a Levi. –Canturreo la más baja separándose de mí para que así pudiera tomar en brazos a la menor que para esos momentos Hanji ya me la ofrecía. Lejos de oponerse la mencionada ella estiro sus manitas en mi dirección indicándome que daba también su aprobación para que le cargara.
-¿El es mi papi? –Cuestiono con la voz cantarina casi como la tenia Ral. Lo que dijo me dejo aun mas confundido ¿Ella no conocía a su padre, que había sido de él? No quería pensar que un hijo de la grandísima puta se había atrevido a dejarla embarazada. Ese pensamiento cobro fuerza cuando vi que la mirada de Petra perdía su brillo. Ahora entendía él porque quería verme pero no entendía el porqué espero tanto tiempo.
-No amor él no es papi, papi aún no puede volver. –Dirigí la mirada a quien tenía n brazos contemplándola mejor, tenía el cabello corto y castaño casi como el de su madre solo que un poco más oscuro, su nariz era fina al igual que sus labios, piel blanca o casi, siendo unos más oscura que la mía o la de su progenitora pero lo que más llamo mi atención fueron sus ojos, esos ojos esmeralda con toques azules, esos ojos me miraban fijamente, comencé a sentirme mareado y entendía la causa ¿Por qué de pronto esos ojos se me hacían tan familiares como si ya los hubiera visto de alguna otra parte? El aire me comenzaba a faltar y sentía el pulso me martillaba la cabeza. Queriendo disimular mi estado me atreví a preguntarle a la niña su nombre completo.
-Mocosa ¿Cuál es tu nombre? –La pequeña hizo un puchero frunciendo su ceño y ese maldito gesto se me hizo conocido también.
-Señor Levi no soy una mocosa y mi nombre es Violet Jaeger. –Escuchar ese apellido basto para que un escalofrió recorriera toda mi columna vertebral e imágenes de mí con un castaño alto portando un extraño uniforme invadieran de pronto mi cabeza, todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas a tornarse negro solo podía escuchar a lo lejos como Hanji y Petra me llamaban y preguntaba si sentía bien quería responderles pero mi cuerpo no reaccionaba a como yo quería. Lo último que sentí y vi fue como Petra tomaba a su hija en brazos y Hanji me sostenía para evitar que cayera al piso.
Me había desmayado.
Me encontraba en un lugar oscuro por donde quiera que se mirase, odiaba estar en lugares así, de pronto una luz se encendió dejando a la vista a un niño con ropas sucias y rotas durmiendo hecho ovillo sobre hojas de periódico junto a otros dos niños en las mismas condiciones que él, una pelirroja y un rubio cenizo. Eran Isabel y Farlan y el niño azabache era yo, pude reconocerles cuando me acerque lo suficiente pero eso no era posible, nosotros nos había criado en la clase media alta.
Repentinamente esa luz se apago y encendió otra a mi espalda mostrándome a esos mismos niños pero ahora más grandes utilizando unos extraños aparatos a la cintura y moviéndose con agilidad con ellos por el aire. La cabeza volvía a dolerme ¿Qué mierdas estaba pasando? ¿Qué era este sueño? Se volvieron a apagar las luces y otra mas encendió en otro punto mostrando solo a Farlan e Isabel utilizando un extraño uniforme con varias correas alrededor de las piernas y una chaqueta café con una alas a los costados y en bolsillo del frente y ellos estaban dentro de las bocas de unos seres enormes y horribles y yo quería rescatarlos pero era tarde fueron comidos por esos monstruos ¿También morían en este extraño sueño? Esto era una burla. Volví a quedar a oscuras y para cuando las luces se encendieron ahora me veía a mí usando ese mismo uniforme pero golpeando a alguien más que se encontraba incado en lo que parecía ser una corte con las manos amarradas a un poste detrás de él, se veía que era un niños, no pasaba de los 15 pero yo lo golpeaba sin piedad hasta sacarle un diente. De pronto este alzo la vista mostrando una mirada llena de determinación, sus ojos eran como los de la hija de Petra, esos ojos volvían a mirarme.
La oscuridad reino de nuevo y para cuando las luces encendieron de nuevo ahora yo estaba encima de ese chiquillo completamente desnudo brincando sin pudor alguno sobre el miembro de él mientras este decía palabras como "heichou" Levi" y más cosas que no pude entender y volví a quedar en sombras, no entendía ese sueño ¿Acaso no era un sueño y eran recuerdos?
De pronto el suelo comenzó a temblar y el cuarto quedo iluminado completamente mostrándome un bosque con enormes arboles y una figura femenina enorme corriendo detrás de cuatro figuras con capa verde que llevaba una alas en la espalda, uno de ellos dejo al grupo atrás por orden de los tres que se volvieron a hacerle frente a ese fenómeno con cabellera rubia. Al principio parecía que ellos ganarían ya que habían cortado puntos importantes para impedir el movimiento de esa cosa y habían bloqueado su visión pero algo sucedió y esta comenzó a regenerarse y ataco a uno de ellos matándolo cual mosca, extrañamente presenciar su muerte me había dolido, después siguió con el otro el cual la arrojo al piso muriendo igualmente percatándome que la figura que quedaba no era nada menos que Petra Ral pero no estaba preparado para lo último que presencie esa maldita había arrojado a Petra contra un árbol matándola al instante, esa maldita perra la mato y yo no pude hacer nada, sentí la sangre hervir e inmensas ganas de rebanarle el cuello a esa cosa enorme. De repente el paisaje cambio mostrándome a la persona que se había adelantado que era el mocoso al que había golpeado y me había follado. Ese estúpido pudo hacer algo pero por lo visto el sol seguía órdenes así que no podía culparle del todo.
Las sorpresas no acababan él con gruesas lagrimas corriendo por sus mejillas se volvió hacia la cosa enorme y mordió su mano provocando que un relámpago ámbar apareciera y junto con este otra cosa enorme de unos 15 metros como la rubia pero este era hombre con el cabello largo y negro, la boca con una extraña forma pero con ojos verdes ¿Ese niño se había convertido en un gigante también?
No supe si todo eso que soñé era real porque cuando desperté me encontraba en un cuarto de paredes blancas y llegaba a mí una suave brisa relajante, lleve mis manos al rostro y pude percatarme que había lagrimas en mis mejillas ¿Llore mientras estaba desmayado?
-Al fin despiertas Levi ¿Te encuentras bien? Vaya susto nos diste. –Me incorporo y me encontré con la de anteojos sentada en un sofá individual que se encontraba casi a un lado de la cama.
-Estoy bien Zoe pero tengo que preguntarte algo ¿Alguna vez soñaste con seres gigantes que comían gente y de un chico que podía volverse uno de ellos?–Pude notar cómo se tenso aunque enseguida relajo la postura ella también había soñado algo similar, supuse.
-Levi será mejor que olvides eso y no lo comentes con nadie. Y olvida a ese niño. –Me contesto con un semblante serio dando a entender que hablaba en serio ¿Qué sabia? Si ella sabía algo debía decirme ¿Qué había sido todo eso? ¿Por qué ocurrió cuando mire los ojos Violet? Y lo más importante si Hanji me había dicho eso significaba que ella también tenía esas memorias pero ¿Petra también las tendría? Después de todo ella había aparecido en las mías pero lo más importante debía encontrar a ese mocoso de ojos esmeralda cabello castaño, debía saber qué relación tenia conmigo.
-Tú sabes algo así que habla.
-No, Ackerman entiende, eso es algo insignificante ahora. -Si ella no iba a decirme nada yo lo averiguaría por mi cuenta.
Desde ese día comencé a tener esos extraños sueños en donde yo mataba a esos gigantes y otros tantos en donde estaba con el castaño en situaciones algo comprometedoras. No sabía nada de él solo que se apellidaba Jaeger. . .
