Anna entraba a la cocina, para ver si podía ver algo que le diera un indicio sobre quien quería envenenar a su hermana. Entró con su sonrisa habitual, al verla Gerda fue hacia ella para ver en que podía ayudar a la princesa.
-¿que es lo que necesita princesa Anna?-pregunto amablemente la mujer
-Solo vine por algo de chocolate-dijo ella, mientras observaba con detenimiento cada parte de la cocina, se estaba dando por vencida cuando recordó algo.
-Por cierto, Hans dice que la comida estuvo deliciosa y que lamentaba no haberla acabado ¿cual fue tu secreto Gerda?-pregunto Anna con la esperanza de que dijera algo aquella mujer
-Pues, la verdad Princesa es que ese día se nos acabó la sal y Olaf encontró esto-dijo Gerda mostrando el pequeño bote a Anna
-Con que esto es-dijo Anna saliendo con el pequeño recipiente en mano, caminaba hacia las recamaras de los sirvientes, pero no hubo respuesta en ninguna. Nuevamente subió y se detuvo en la puerta de la recamara de Elsa. Toco la puerta.
-Pasa-dijo Elsa, desde el baño, pues estaba tomando uno gracias a que había caído en el lodo. Anna entró y se sentó en la cama de Elsa esperando a que saliera de bañarse.
-y ¿ya aprendiste a montar?-pregunto Anna tumbándose en la cama
-No ,aún no. Pero Elsa es muy bonita y...-la reina salia del baño y estaba hablando pero se detuvo al ver la expresión que tenia su hermana
-¿Le pusiste Elsa a tu caballo?-pregunto incrédula Anna
-En realidad es Yegua y no, yo no le puse así. Hans fue quien lo hizo-la reina explico
-Ah, bueno, eso lo explica-comento Anna, sin tener en cuenta que el bote en sus mano era visible para la reina
-Anna, ¿donde lo encontraste?-pregunto Elsa señalando el bote
-en la cocina-respondió nerviosamente
-Se le ha de haber caído a Hans-la reina hizo el inocente comentario, sin embargo le había dado una respuesta a Anna.
-¿Donde se encuentra ahora?-preguntó la princesa, parecía molesta y eso le sorprendio a Elsa quien no comprendía el extraño comportamiento de Anna
-En la habitación de al lado-respondió la reina, al escuchar eso Anna se fue de inmediato hacia donde se encontraba el castaño. Toco muy fuerte la puerta haciendo que Hans saliera molesto.
-¿Te pasa algo Anna?-pregunto Hans al ver a Anna en su puerta bastante enojada
-Me pasa esto-dijo ella dándole el frasco con el polvo. Hans se sorprendió, ella debía saber algo y si lo sabía lo estaba malinterpretando.
-Vamos-dijo Hans jalando a Anna hacia adentro de aquella habitación. El tapaba la boca de Anna para evitar que gritara.
-Suéltame-logro quitarse la mano de Hans.
-Anna, lo que sea que pienses no le haría nada a Elsa-dijo el serio, parecía no estar mintiendo
-¿Entonces niegas que esto sea tuyo?-pregunto Anna, ella no confiaba en el y no entendía por que Elsa lo hacía.
-No, si e mío, pero yo no le hice nada-dijo en voz baja- Anna baja la voz, Elsa esta al lado-casi imploraba que bajará la voz la princesa para evitar que la reina se enterara.
-¿Este es el veneno que estaba en la comida de Elsa?-esa pregunta, era una pregunta sin salida. Hans sabia que si respondía que sí probablemente Anna le dijera a Elsa que el intento envenenarla.
-Si, pero si yo lo hubiera puesto, si yo en realidad quisiera haberla envenenado no abría comido su comida a propósito- ese argumento dejo a Anna sin acusaciones,
-Estas loco-dijo enojada- entonces dime ¿cual fue el motivo de que tu protegieras a Elsa y como terminó ese veneno en su comida?-Anna estaba dispuesta a escuchar, pero no a creerle, ella tomaría su veredicto una vez que terminará de hablar Hans.
-Bien, al principio, cuando yo había recién llegado como sirviente, si tenia la intención de... envenenarla. Pero luego cambie de parecer, me di cuenta que no es alguien que merezca morir y menos por venganza- el hablaba serio.
-Quiero saber cuales fueron esas razones tuyas para no querer envenenarla-Hans no podría responder a eso y menos a Anna. No podría decirle que muy dentro de el se sentía muy bien al estar cerca de Elsa.
-Son razones personales. Pero continuare contándote. El día del baile tire esto al jardín, me había resignado a hacerle algo a la reina. Pero no contaba que el muñeco de nieve entrometido lo encontrara-Anna se molestó al escuchar como había llamado a Olaf.
-Esas razones personales son beneficiosas para ti, todo lo que haces son por razones personales, siempre pensando en ti ¿cuando fue la última vez que hiciste algo sin pensar en ti mismo?-grito ella, El simplemente le tapo la boca enojado
-La última vez fue en el baile, donde comí comida envenenada para salvar a Elsa-dijo enojado sacando a Anna del cuarto- Toma, rompelo quemalo, hazle lo que quieras, si con eso evitaré que Elsa se enteré-dijo Hans dándole el veneno a Anna mientras cerraba la puerta en su cara.
Anna caminaba enojada a su cuarto, donde prendió la chimenea y no por que hiciera frío si no para tirar dentro aquel frasco. Ella quería realmente saber cuales eran esas razones por las cuales Hans no le había hecho nada a Elsa incluso al punto de protegerla.
Por parte de Elsa también se notaban algunos cambios, se reía más, parecía mas alegre cuando estaba Hans cerca. Pero significaba una cosa que Anna no estaba dispuesta a aceptar.
Anna ese día se negó a salir de su cuarto. Elsa estando preocupada por su hermana menor fue a verla, toco la puerta pero fue inútil ya que no le respondía así que la reina decidió entrar Anna se encontraba cubierta por la sabana. A Elsa le dio ternura así que fue a ver a Anna.
-¿que te sucede?-pregunto la reina con un tono maternal
-Nada-respondió enojada Anna
-Claro que tienes algo-alegó la reina
-Tu dijiste que no habría secretos-recrimino Anna asomando su cabeza la cual había destapado. Elsa no tenia ni la menor idea del o que hablaba.
-Anna ¿de que hablas?. No hay secretos entre nosotras-
-Entonces si te hago una pregunta ¿la responderás?-pregunto Anna
-Claro que si-
-¿Sientes algo por Hans?-pregunto Anna, tomando por sorpresa a Elsa quien nunca se imagino aquella pregunta y mucho menos lo que debería responder.
