HOLA: 3 LO PRIMERO, QUIERO AGRADECERLES A TODOS LOS QUE SE TOMAN UN POCO DE SU TIEMPO PARA LEER ESTA HISTORIA, SÉ QUE SIEMPRE PERO SIEMPRE TIENE ERRORES DE DEDO XD ME DEMORO MUCHO Y QUE LA ULTIMA VEZ NO CONTESTÉ A SUS COMENTARIOS (POR LO CUAL PIDO PERDÓN) PERO…YA ESTAMOS EN LA RECTA FINAL Y BUENO…TUVE LA "PRIMERA Y SEGUNDA RONDA" DE EXAMENES EN LA U…POR ESO, PIDO PERDON. BUENO, A LO QUE SE VINO!

CAPITULO 31

Sabía que su vida peligraba si ella volteaba a verlo en esos momentos, no debía tener aquella sonrisa en su rostro y mucho menos debía estar a punto de soltar alguno que aquellos cometarios sarcásticos que tan bien se le daban, pero le era casi imposible controlar aquel impulso viéndola en aquel estado, ¡Por Merlín! Él en verdad estaba haciendo un esfuerzo en controlar aquellos genes que su padre le había heredado pero…pero…

-En serio Honey, estoy pensando en pegar tus pies en el piso-

-Trey, solo…-Ella levantó una de sus manos mientras cerraba sus ojos y su rostro se contraía en un gesto de molestia-Cállate, no estás ayudando-

-Deberías relajarte-Comentó sacando de un pequeño bolso que tenía en su espalda, cuatro esferas de colores-Una mente alterada no logra trabajar eficientemente-

-Estamos finalizando Abril Trey, ¡Nos quedan menos de tres meses para nacer y…!-Ella calló, no quería decir aquello frente a su hermano, aun cuando ambos sabían la verdad. No, eso no iba a pasar, por eso había realizado aquel viaje al pasado

-Sé cuánto tiempo queda antes de que mamá y yo…-

-No van a morir-

-Ya pasó una vez-

-Pues no dejaré que se repita-Respondió seria-Y deja de hacer eso ¡Me desconcentras!-

-¡Si no hago esto tus constantes vueltas me volverán loco!-

Ella resopló con fuerza y rodó los ojos mientras su hermano seguía jugando con aquellas bolas de colores brillantes, la roja y amarilla subían mientras la verde llegaba a su mano derecha y la azul pasaba a su mano izquierda con una velocidad bastante envidiable. Trey era bueno haciendo malabares y, quizás, si fuera en otro contexto, ella hubiera disfrutado de su pequeño espectáculo, pero ahora, solo quería meter cada una de esas pelotas en la tráquea de su mellizo.

Había ido a la sala de los menesteres con la esperanza de que Trey la ayudara a aclarar sus ideas, pero lo único que consiguió luego de tres largas horas de paseos y de discusiones con su hermano fue un horrible dolor de cabeza. Necesitaba su cama, poco de té, las galletas de la abuela Molly y un libro con todas las respuestas a sus preguntas. En realidad, solo necesitaba las respuestas, lo otro podía esperar.

Ella estaba contra el tiempo, literalmente.

De un momento su investigación se había detenido, las pocos pistas que había logrado conseguir estando en aquel periodo de tiempo no lograban conectar de ninguna forma, sabía que faltaba algo clave pero todavía no sabía que era. Y si no lograba averiguar que era aquello antes del catorce de Julio estaría en graves problemas. Sacó la libreta y buscó la página en la cual tenía anotado cada dato relevante que podría ayudarla y los repasó por millonésima vez.

Operación Verdad: Si papá no quiso contarte, tendré que averiguarlo por mi cuenta

Datos relevantes a tener en consideración

1.-Ronald Weasley

Era su primer sospechoso, eso estaba claro ¿Por qué toda su familia escondería la identidad de aquel pelirrojo? La abuela Molly estaba orgullosa de cada uno de sus hijos y nietos, además poseía un enorme corazón, tan grande que prácticamente la había adoptado como a una más de sus nietos aun cuando ella no compartía lazos de sangre, los Weasley siempre habían estado ahí para ella, eran su familia pero ¿Aquello sería una forma de disculparse?

2.-Papá y su salida

Aquella conversación con el reflejo de su padre le había dado una de las pistas más importantes para su investigación, el darle una pequeña parte de la verdad hacia todo más fácil y ya no estaba nadando en un mar abierto de posibilidades. Su misión desde esa tarde era "simple", encontrar al asesino de su madre y hermano.

Debía tener en cuenta que el asesinato se realizó mientras su padre iba a Hogwarts a resolver asuntos con su madrina, quizás si intervenía en aquella parte de la historia…

3.-Dolores en el pecho

No eran normales, lo tenía más que asumido. Nunca había presentado dolencias cardiacas, pero en esta época sus constantes dolores en el pecho se hacían insoportables y no había duda de que estaban relacionados con el intento de arreglar "la falla" que ella representaba en aquella línea del espacio/tiempo.

Aquella voz se lo había dicho la primera vez que se desmayó, el tiempo la estaba cazando y no iba a ser amable con ella aun cuando su causa fuera noble, ella era como una infección que el cuerpo quiere eliminar, un virus que estaba destinado a morir. A menos que encontrara la forma de solucionar todo antes de la fecha límite.

4.-Aborto

Aquello era uno de los puntos más dolorosos que podía tocar, saber que su padre no los quiso en un principio hizo que de sus ojos brotaran varias lágrimas. Siempre había tenido la impresión que su padre había cuidado a su madre durante todo el embarazo, pero por las pocas pistas que tenía y por la forma de actuar que tenía su progenitor en el futuro, Honey había llegado a la dura realidad que su padre solo había estado cuidando de ellos cerca del final. Bueno…algo positivo había resultado de ese viaje, su padre había arrepentido antes.

5.-Profezorra

Era una zorra en esa época y en la propia, Honey lo tenía más de asimilado. Pero no fue hasta que supo sobre la relación que mantenía con la zanahoria andante que decidió incluirla en su lista. Había algo oculto, lo sabía, juntar dos cosas podridas nunca generaba algo bueno. Algo dentro de ella le decía que tenía que tener cuidado con la zorra aun cuando su madrina la había expulsado del castillo, conocía a Perfitt y esta no se daba por vencida tan fácilmente.

Habían más cosas escritas en la hoja y uno que otro pequeño dibujo y diagramas intentando unir sus pequeñas pistas, pero nada lograba conectarlas, al menos no de una forma que la convenciera. Estaba desesperada, debía encontrar aquella clave o de otra forma…

"Quiero que te grabes esto en esa cabecita que tienes mocosa. Este viajecito tuyo terminará así porque eres una inútil, tú y tu hermano morirán porque tu así lo has querido… ¡TODA TU FAMILIA MORIRÁ SI SIGUES EN ESTE TIEMPO, TU HERMANO SERÁ EL PRIMERO! "

Sacudió la cabeza, no era bueno recordar lo que aquella voz ficticia le había dicho esa vez, nadie iba a morir, ella se encargaría de solucionar aquello.

Cerró su libreta y volvió a acomodarla en su bolso antes de dejarlo caer al suelo y suspirar con cansancio. Otro día que se iba a la basura en su investigación

-Sigo diciendo que un día de estos harás un agujero en el piso-

-Ya no tengo energías para responder a tus estúpidos comentarios Terrance-

-Siempre hay energías para alguna estupidez-Respondió el joven realizando un último truco con aquellas esferas y guardándolas en su bolso-Bueno, en tu caso, en mi caso yo sí sé administrar mi energía y, mientras tú matabas tu hermoso cerebro llenándolo de estrés, yo me relajaba y pensaba hasta llegar a una idea no tan descabellada-

Ella prestó atención a las palabras de su hermano

-Pasaré por alto tu patético insulto, ahora dispara-

-Papá y mamá ya están reconciliados ¿No es así?-Ella asintió-Ahora, analiza de esta esta forma Honey. McGonagall se enteróde la relación de ellos gracias a ti, si no hubieras llegado a esta época…-

-Su relación seguiría escondida-

-Exacto-Respondió-Ambos sabemos que nuestra querida directora solo aceptó la relación de nuestros padres porque vio en ti algo que removió su dulce corazón de abuela, porque, de otra forma, tanto mamá como papá sufren el mismo destino que esa zorra ¡Y no pongas esa cara Honey! Reglas son reglas, tú más que nadie conoces a McGonagall-

-Se te olvida que ella es mi madrina, si se hubiera opuesto a su relación…-

-Ocupa tu cerebro Honey, papá encontró a mamá luego de ir a hablar con McGonagall ¿Acaso crees que fue con ella a tomar el té y comer galletas? Obviamente estaba con ella para firmar su despido-

Las ideas en su mente comenzaron a ordenarse de manera automática, la hipótesis de Trey no sonaba nada mal…en realidad tenía mucho sentido

-Papá dejó a mamá sola mientras arreglaba su despido con mi madrina, en esos momentos el asesino entró y le arrebató la vida a ti y a nuestra madre, luego llegó papá y…-Silencio, uno en el cual ambos hermanos prefirieron guardar sus pensamientos ante las acciones que su padre posiblemente haya realizado contra el asesino

-McGonagall no pudo despedir a papá, no luego de lo que pasó y menos al verte entre sus brazos, a fin de cuentas, si ella no lo hubiera citado nada hubiera pasado y nuestra madre seguiría vida. Ayudó a papá y se convirtió en tu madrina…si lo sé, merezco una orden de Merlín-

-El asesino debía conocer muy bien los movimientos de nuestros padres, esperó el momento indicado y…-

-Lo sé, soy un genio-

-Pero ahora que McGonagall aprueba la relación de nuestros padres…-La sonrisa en su rostro era inigualable-¡NADA DE ESO DEBERIA SUCEDER!-

-O al menos, no de esa forma, solo es un supuesto Honey-

-Pero todo cuadra Trey, tu loca teoría puede ser cierta-Buscó rápidamente su bolso y sacó la libreta para anotar la hipótesis de su hermano, la pluma se movía velozmente por las hojas para no olvidar ningún detalle-Y el caso del aborto entra perfectamente, nadie supo de su relación hasta después de la graduación porque ellos seguían distanciados, pero algo debió pasar para que volvieran a estar juntos y…-

-Y si nadie conocía a relación de mamá y papá…-

-La relación entre Perfitt y Weasley tampoco-Sus ojos se conectaron-Los dos sospechosos…-

-Juntos-Trey sacó una vez más sus esferas-Espero que tengas tiempo, tintas y hojas libres Honey, creo…-Lanzó la primera pelota al aire-Que estoy inspirado-

OoOoOoOoOoOoO

Ya había pasado aproximadamente un mes desde la última vez que habló con él y aquella conversación no se había desarrollado en el mejor ambiente, sabía que las cosas en ese momento estaban tensas, así que esperó a que aquella furia que observaba en sus ojos cada vez que lo miraba en clase se apaciguara. Nunca pensó que iba a tener que esperar tanto tiempo, no pensaba que Ron fuera tan rencoroso pero nunca se terminaba de conocer a las personas.

Miró el reloj de la entrada de la biblioteca y luego bajó su nerviosa mirada a la pequeña nota que él le había hecho llegar en respuesta a la suya, Ron no iba a dejarla plantada, él la había citado en aquel lugar y a esa hora, debía aparecer en cualquier momento ¿Verdad? Era típico del pelirrojo ser un poco impuntual, cinco minutos no eran gran cosa. Fingió leer el libro que tenía sobre la mesa pero su alborotada mente no hacia otra cosa que pensar en lo que iba a pasar con su "amigo"…si es que todavía podía llamarlo así.

No quería perderlo, Ron había sido uno de sus primeros amigos y todavía tenía en su mente cada uno de esos buenos momentos vividos desde primer año, él y Harry le habían enseñado el verdadero valor de la amistad esa noche cuando fueron por ella aun cuando ambos sabían que había un troll en el castillo, arriesgaron su vida por ella ¡Pudieron expulsarlos! Pero no les importó, en ese instante a ellos solo le importaba su integridad, la habían protegido y ella…ella había encontrado gente en quien confiar, niños como ella. Había hecho amigos

-Hermione…-

Ella apartó los ojos de la nota solo para encontrarse con aquellos ojos azules que alguna vez en su adolescencia la habían hecho suspirar

-Ronald-Dijo con aquel tono que usaba Molly justo antes de regañarlo-Es tarde-

-Llegué a tiempo, solo quería estar seguro-

-¿Seguro de que?-

-De que nadie te esté acompañando-

Ella entrecerró los ojos peligrosamente y picó el pecho del pelirrojo con su dedo índice

-Soy lo suficiente mayor para cuidarme sola y tu más que nadie Ronald Weasley sabe lo que soy capaz de hacer cuando me enojo-

-Lo sé, lo sé-Dijo él mientras levantaba las manos en señal de paz-Solo pensé que Harry, Neville o el murcie…que Snape iba a acompañarte una vez que supieran que ibas a juntarte conmigo-

-No les dije-

-¿Por…?-

-No es de su incumbencia con quien me reúna o no, ambos somos adultos y podemos resolver nuestros asuntos de manera madura-

-¿Todavía confías en mí?-

-Yo…-Ella apartó la mirada-Creo que debemos hablar esto en otro lugar-Dijo al ver la cantidad de alumnos que transitaban por el pasillo, no quería que de un momento otro alguno de sus amigos apareciera por aquel lugar y le impidiera solucionar sus asuntos con Ron. Aquello era personal y nadie debía entrometerse.

Él le dio la razón cuando vio a un grupo de alumnos de Ravenclaw de segundo años mirándolos atentamente, tal vez debió ser más precavido y citarla en otro lugar menos concurrido, pero si hacia tal cosa, lo más probable era que ella no hubiera aparecido

-Entonces acompáñame-

Ella asintió y lo siguió por los pasillos a una distancia prudente, las paredes de Hogwarts tenia ojos por todas partes y lo último que quería en esos momentos era una escena si alguno de sus amigos se llegaba a enterar que iba a estar sola con Ronald Weasley, lo necesitaba vivo y calmado como se había mostrado en esos momentos, no como una bestia llena de ira como lo había sido la última vez que intentó arreglar las cosas

"Él estaba viendo por la ventana del cuarto piso un pequeño e improvisado partido de quidditch que el equipo de Gryffindor estaba teniendo contra Hufflepuff, aun cuando la temporada había acabado el campo siempre estaba disponible para que los estudiantes disfrutaran de él y se recrearan luego de una larga semana de estudios. Ella siempre supo lo mucho que Ron disfrutaba de aquel deporte, sus ojos brillaban de alegría en cada partido que se disputaba delante de ellos…Y cuando formó parte del equipo ¡Merlín! Ella había estado tan feliz por él, sus dos amigos disfrutando de aquel deporte que los apasionaba y unía…

Pero ahora era diferente, mientras Harry rondaba por el campo buscando aquella snicht que le diera el triunfo a su equipo, Ron miraba desde lejos con una marcada tristeza en su rostro.

No pudo evitar que su corazón se apretara, quizás eran sus hormonas que la hacían ser un saco de lágrimas andantes, pero ella debía, sentía la obligación de estar a su lado

-Hola- Dijo débilmente, pero con suficiente potencia para que él la notara

Ron apartó los ojos de la ventana y los enfocó en ella, el azul de sus ojos nunca había sido tan duro

-¿Qué quieres?-

-Hablar contigo-

-No tenemos nada de qué hablar Hermione-Dio los pasos suficientes para estar a su lado-Ahora déjame solo-

-Ron, no podemos terminar así-

-¿Terminar? ¿En qué momento tuvimos algo?-

-Estoy hablando de nuestra amistad Ronald-Dijo frunciendo el ceño y alejándolo de su espacio personal-Tal vez a ti no te importe, pero yo considero muy importantes a mis amigos-

-Tal vez no te importe, pero yo no quiero ser tu amigo-

El corazón de ella se quebró

-No me conformaré siendo solo tu amigo-

-Ron yo no…-

-No me importa que él te haya tocado primero Hermione…me importa ser el último que te toque-

Ella lo empujó lejos de su cuerpo, él perdió el equilibrio y terminó en el suelo

-Cuando tu mente comience a pensar con claridad podremos tener esta conversación Ronald Weasley, antes de eso ¡No me hables!-

-¡Tú eres la que me busca Hermione!-

Ella se volteó a verlo, la rabia que recorría su cuerpo se trasformó inmediatamente en tristeza

-Busco al Ron de antes, a mi amigo, no a esta zanahoria sin sentimientos-"

Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando el aire golpeó suavemente su rostro e hizo que sus rizos sueltos se movieran dócilmente hacia atrás; el sol se estaba ocultando con lentitud lo cual entregaba aquellos tonos naranjos y amarillos pálidos que lograban acentuar el cabello de su acompañante. A ella le gustaba aquel lugar, lo encontraba relajante de cierta manera, aun cuando sabía que en esa misma torre Severus tuvo que cumplir con la orden más cruel que alguien pudo darle, también fue ahí donde supo que se había enamorado de él, fue ese el lugar escogido para ordenar sus pensamientos de adolescente hormonada una noche en sus últimos días en quinto año.

La torre de astronomía marcaba el inicio y el final de los sucesos…solo esperaba que en esta ocasión no marcara el fin de su amistad

-Puedes estar tranquila, casi nadie viene por este lugar luego de la guerra-Dijo el pelirrojo mientras se acercaba a la barandilla-A mí me gusta, no sé, creo que…-

-Tiene una linda vista ¿No es así?-

-Si-Él la miró de reojo mientras ella avanzaba a su lado-¿Vas a responder a mi pregunta Hermione?-

Ella le dio la espalda al paisaje y fijó sus ojos en un ladrillo de la torre. Ron conocía ese gesto, la mente de Hermione estaba trabajando a mil por hora y ella necesitaba un momento para poder ordenar sus ideas.

Él conocía cada gesto de ella ¿Cómo no iba a hacerlo? Hermione le había gustado desde su tercer año…solo que, nunca pensó que ella se iba a aburrir de esperarlo y se iría con alguien que en verdad le diera lo que ella necesitaba.

Y por eso odiaba a Snape, por arrebatarle aquella persona que él siempre amó, por privarlo de conocer los labios y las caricias de Hermione, por mancillar el cuerpo de la mujer que él quería para él

-Yo…quiero confiar en ti Ron-Dijo al cabo de unos minutos-No puedo olvidar todo el tiempo que pasamos juntos pero…tampoco puedo olvidar todo lo de este año-

-¿Y que querías que hiciera? ¿Esperar sin hacer nada mientras tú te revolcabas con Snape?-

-No me hables en ese tono Ronald-Siseó ella-No quiero pelear contigo-

-Yo tampoco querían que las cosas terminaran así Hermione-Sus manos fueron a revolver su cabello de forma desesperada-No quiero perderte-

-Yo tampoco…-

-Pero también sabes que no quiero ser tu amigo-

Ella lo miró como si él fuera un niño pequeño al cual deben explicarle las cosas y aquella acción solo hizo crecer más su rabia

-Ron, yo no te veo de esa forma, tú eres…-

-¿Acaso soy tu amigo? Porque créeme, ni Harry o Neville me ven de esa manera, hasta Luna ha dejado de hablarme-Su ceño se frunció-Ya no podemos ser amigos Hermione-

-Ron solo escúchame-

-¿Y qué debo escuchar? No quiero tus malditas historias con el murciélago, ya me hago una idea de lo que hacen estando en ese despacho, dime Hermione ¿Lo de las pociones en sexto año solo era una excusa para que te follara?-

Ella levantó su mano para impactarla contra la mejilla de él, pero Ron fue más rápido y tomó su muñeca en el aire

-Sueltame, me lastimas-La mano de él estaba ejerciendo más fuerza de lo normal y ella sabía que en esa zona quedaría una marca si no aplicaba alguna crema antes de que Severus la viera-Ron, te lo advierto, suéltame o yo…-

Lagrimas caían del rostro del pelirrojo, lagrimas silenciosas de sus ojos orbes azules que mostraban un cielo herido…un cielo roto

-Ron…-

-Yo todavía te amo Hermione-Dijo cerrando los ojos, su voz se mantenía firme, aun cuando su mirada denotaba su flaqueza-Todo lo que hice fue porque te quiero para mí-

-¿Y mi felicidad? ¿Por qué no puedes ver que soy feliz con Snape?-

-Él no te ama como yo-Dijo tocando la mejilla de la joven con su mano libre-Yo nunca te hubiera pedido que abortaras a nuestros hijos y tampoco te hubiera embarazado tan joven-

-Claro que él no me ama como tú-Respondió alejándose de su agarre-Porque para empezar tu no sientes amor por mí, solo estas obsesionado-

-Yo no…-

-Claro que lo estás Ron, estas enfermo-

-Tú estas enferma por acostarte con alguien que puede ser tu padre-

-Te refresco la memoria, mis padres están muertos-Ella frunció el ceño para luego dejar escapar el aire en un suspiro-Ron debes entender…-

-No-Dijo avanzando hacia ella-No hay nada que entender, tu eres la que está mal, tu eres la que rompió nuestra amistad, siempre ha sido así-Sus ojos ya no eran ese cielo roto, aquel azul se había intensificado y ahora amenazaba con una tormenta-Todo iba bien en primer año, Harry era mi amigo y de repente ¡Wooh! Te tenemos detrás de nosotros como una peste y ¿Qué crees? Harry sintió pena por ti y por eso fue a rescatarte de ese troll, porque dabas pena, por eso no tenías amigos y claro, como Harry te vio tan "indefensa" te uniste a nosotros. Fuiste tú quien me quitó a mi mejor amigo-

Hermione tenia firmemente tomada su varita, la expresión en los ojos del pelirrojo no le estaba gustando en lo absoluto, pero ella sabía que aquello era necesario, Ron debía sacar todo lo que tenía dentro para que volviera a ser como era antes, aunque eso no significaba que ella iba a aceptar si él se ponía violento

-Siempre preferiste a Harry y Harry siempre te prefirió a ti al igual que mi familia…oh, pero luego, en cuarto año yo pensé que tú me preferías a mí, lo notaba, tus ojos me lo decían pero no podía estar contigo Hermione ¿Y nuestra amistad? No la quería arruinar, Harry seria excluido y tu finalmente ibas a consolarlo a él y me volverías a dejar solo-Él tomó su mano y ella automáticamente levantó su varita

-Ya basta Ron-

-No hemos llegado a la mejor parte…aquella donde me doy cuenta que en verdad me gustas pero que ya no me miras de la mismas forma-Él tiró de ella y la acercó a su cuerpo-Fue en quinto año ¿Acaso te olvidaste de mi con las cartas de Krum? Porque tu fijación por el murciélago no fue hasta mitad de año-

-No lo llames así-Él la ignoró

-Y luego me di cuenta de que algo pasaba, tus ojos tenían otro brillo, aun cuando las ojeras surcaran tu rostro, estabas llena de vitalidad y cada vez que Snape pasaba por el mismo pasillo por el cual íbamos tus ojos se desviaban a verlo-El suspiró-Se destrozó mi mundo cuando te vi besándote con él-

-Sueltame Ronald-Dijo comenzando a moverse con brusquedad, tal vez fue una mala idea esperar, tal vez si debió lanzarle un petrificus inmediatamente, o tal vez debía hacerle caso a Severus y no reunirse con él, pero ella tenía la esperanza de que su amigo volviera…no podía estar equivocada-Ron, por favor, estoy embarazada-

Aquella simple frase lo hizo apartarse de ella como si se quemara

-Lo lamento…yo no quise…no quiero…-Pasó sus manos por su cabello de forma desesperada-Hermione debes creerme, no quiero lastimar a tus bebes pero…pero yo…-

-Están bien, tranquilo-Ella prefirió guardar distancia, en esos momentos Ron solo era una persona inestable

-Yo no lo acepto, no acepto que seas feliz con otro hombre que no sea yo-

-Ronald-Hermione guardó su varita, aun cuando aquello era un riesgo, era algo que debía hacer-No estás bien-

-Lo sé-

Bueno, ese era un paso importante

-Yo no te amo…quizás lo hice en el pasado, pero ahora…-

-Pero yo puedo amar por los dos…por los cuatros, si me aceptas yo podría…-

-No Ron, yo ya hice mi elección hace bastante tiempo-Cerró sus ojos y tomó una bocanada de aire antes de seguir-Y no me gusta verte así, estas sufriendo, pero es solo por tu culpa, eres joven y no tengo dudas de que encontraras a alguien que pueda amarte, pero esa no soy yo-

-Hermione…-

-Y ¿Sabes qué? Te perdono por todo lo que hiciste este año-Ella sonrió mientras iba acercándose a la escalera-Lo hago porque eso hacen los amigos y porque no quiero que mis hijos crezcan sin conocerte, fuiste parte de mi pasado, eres parte de mi presente…solo espero que seas parte de mi futuro-Hermione dudó un poco antes de agregar-Te estaré esperando para terminar esta conversación…solo…solo prométeme que no tendrás estos arranques emocionales, prométeme que intentaras rehacer tu vida-

-Yo…-

-Ron, por favor-

Él no podía negarse si los ojos de ella brillaban de esa forma esperanzadora

-Haré lo que pueda, no garantizo resultados-

-Gracias-

Los pasos de ella resonaron en la torre mientras él se dejaba caer en el piso de piedra, debía pensar en lo que acababa de pasar, debía ordenar sus ideas. Sabía que Hermione tenía razón, ella siempre ha tenido la razón desde que la conoció pero…pero ¿Quién dijo que la razón era el camino correcto?

Debía informar a Amelie cuanto antes.

Cuando terminó de revisar los pergaminos que tenía pendientes, ya eran cerca de las tres de la madrugada, tenía clases a las nueve con quinto año y si no quería tener una jaqueca monumental, lo mejor era ir a la cama inmediatamente. Guardó sus cosas en el lugar correspondiente y fue hacia el baño para asearse.

La habitación estaba levemente iluminada por una pequeña lámpara a gas de la pared que Hermione había dejado encendida; la luz era tenue pero era suficiente para guiar sus pasos y llevarlo a la cama que era ocupada por la joven de cabellos castaños. Él la observó dormir, era uno de los pequeños lujos que había extrañado mientras estaban distanciados y estaba dispuesto a recuperar el tiempo perdido, no importaba que eso significara unas horas menos de sueño, estaba acostumbrado, a lo que no iba a estar acostumbrado jamás era a separarse de su castaña...o de sus hijos

-Deberías meterte a la cama-

La voz era suave y se lograba distinguir aquel dejo adormilado. Aquello lo tomó por sorpresa y rápidamente, se metió con ella entre las sabanas

-Pensé que estabas dormida-

Ella se abrazó fuertemente al pecho de él-Te dije que iba a esperarte, además…no podía dormir-

-¿Te sientes mal?-

-No, estoy perfectamente-

Severus la obligó a levantar la mirada, su voz no había sonado convincente y él sabía que Hermione no podía mentirle si estaban de esa manera. Los ojos de ella nunca mentían, podría dominar el arte de la oclumancia pero sus ojos eran una puerta abierta para saber la verdad

-Algo te pasó hoy ¿No es así?-

-No…solo, estoy cansada, las clases fueron un poco pesadas…McGonagall retomó las clases de Transformaciones y, ya sabes, su ritmo de enseñanza deja agotados a todos-

-Hermione, por favor-Suplicó-Me preocupas-

Ella lo entendía perfectamente, pero no podía decirle a Severus que estaba así por Ron, si antes Severus hacía un esfuerzo por tolerarlo en su clase, ahora ese esfuerzo se había transformando para no asesinarlo y utilizar sus restos como alimento para el calamar gigante. Debía guardar el pequeño secreto por el bien de todos, porque estaba segura que Ron recapacitaría, su amigo volvería a ser el chico que conoció en sus primeros años en Hogwarts, aquel que la hacía reír y que apoyaba a Harry en cada locura, volverían a ser aquel trio de Gryffindor que más de un dolor de cabeza le causaron a sus profesores, solo había que esperar

-No tienes por qué preocuparte-Dijo besando su mejilla-Solo confía en mí, todo va a estar bien-

-Y es ahora cuando más me preocupo-

Ella sonrió y volvió a besarlo antes de acomodarse en su pecho para dormir

-Te preocupas por nada-

"¿Estas segura de eso?"

-No quiero que nada malo les pase-Respondió abrazándola con fuerza

-Nada malo nos pasará-

"O al menos, eso creo"

Ella miraba el techo de su habitación mientras contaba los minutos ¿Cuánto tiempo llevaba así? Lo último que recordaba era estar con Trey en la sala de estar de su tío Harry, si…ellos estaban cuidando a la pequeña Lilu ¿En qué momento había llegado a esa habitación? Bueno, tenía sus cosas, así que Honey había asumido que era suya, lo que no recordaba era en que momento había redecorado.

Su cabeza volvió a doler, cerró los ojos y colocó ambas manos sobre su cráneo para intentar contener el dolor

"Ella miraba a su hermano con una sonrisa en el rostro. Trey siempre traía su cabello revuelto, dejando que sus rizos se esparcieran por el rostro y de vez en cuando, ocultaran sus oscuros ojos.

Pero esta ocasión era distinta.

Sentado en la vieja alfombra frente a la chimenea, estaba su hermano junto a la pequeña Lilu. La menor de los Potter tenía plasmada una gran sonrisa mientras 'peinaba' el cabello de su hermano mayor. Ella podía ver las muecas de dolor que el pelinegro cada vez que la niña pasaba a tirar de su largo cabello para intentar hacerle algún peinado o colocar uno que otro broche en aquella mata oscura

-Me gusta tu cabello Trey-

-Y a mí me gustaría conservarlo-Murmuró el mayor

-A James y Albus no les gusta jugar conmigo, pero a ti sí…a Teddy también pero últimamente no se deja el cabello tan largo-Murmuró mientras hacía un puchero y sus ojos amenazaban con falsas lagrimas

-Pero a Honey le gusta ¿No que a ti te gusta que Honey salga con Teddy?-

-Sí, me gusta-Respondió la niña con una gran sonrisa-Pero a James no tanto-

-Eso es porque al pequeño James le gusta nuestra Honey-Dijo el chico con una sonrisa maliciosa hacia su hermana-Y nuestra dulce Honey le rompió el corazón-

-Yo no me metiera en ese campo si fuera tu Trey-Dijo ella señalando a la niña que en esos momentos se colgaba del cuello del mayor

-Trey ¿Cuándo sea mayor me abrazaras como abrazas a Vic ahora?-

El chico suspiró y le dio la espalda antes de que ella instalara su mueca de burla en el rostro, Si James tenía un amor platónico por ella, la pequeña Lilu adoraba a Trey desde que pudo coordinar sus pasos, y Trey no hacía nada para impedirlo, la veía como una pequeña hermanita a la cual debía cumplirle sus caprichos, a fin de cuentas, era la menor y él tenía un gran instinto protector, solo que la niña todavía no se daba cuenta de aquello

-Cuando seas mayor Lilu, creo que Scorp te abrazará como yo abrazo a Vic-

Ella se cruzó de brazos

-Pero yo te quiero a ti-"

-Eso no es real, no es real, no es real-Repitió apretando su cabeza con más fuerza-Eso no pasó, aquello no es real, mi mente…algo está jugando con mi mente-

"-Deberás beber esto-

Honey observó con curiosidad el frasco de color negro que la directora había puesto frente a ella

-¿Y esto es…?-

-Le comenté a Isaac sobre tus malestares, él fue quien me dio esta poción, ayudará a aminorar los dolores-

-Ya veo-

Ella guardó el frasco en su bolso y volvió a observar a la mujer, había algo en su expresión seria que la estaba incomodando, algo estaba mal, eso era más que obvio pero la duda era ¿Qué más podía estar mal?

-Dígalo-Dijo con voz firme

-¿Qué cosa Honey?-

-Lo que él le comentó, vamos, dígalo, no puede ser tan grave-Ella sonrió-¿Acaso tiene que ver con la reparación del giratiempos? Porque podría ayudarle, he leído sobre el tema y creo…-

-No es sobre eso querida-La cortó Minerva-La reparación marcha perfectamente-

-Entonces…-

Ella suspiró y tomó su mano antes de clavar sus ojos en su ambarina mirada

-Isaac me comentó lo que tal vez pueda sucederte-

Honey tragó hondo

-La línea del tiempo primero irá por tu cuerpo, luego por tu mente, intentará confundirte, darte recuerdos falsos, alterar tu noción. Debilitará tu cuerpo y mente para luego…eliminarte-

-Yo…pero…falta poco para que Abril acabe y todavía…-

-Todavía tu mente no ha sido atacada, pero no sabemos cuándo ocurrirá-Minerva suspiró-Debes estar atenta Honey-"

-No es real, no es real, nada de lo que me muestras es real, Trey no puede estar con Lilu porque eso nunca pasó-

El corazón de la chica latió con fuerza en su pecho, estaba haciendo un esfuerzo sobre humano intentando controlar aquel desorden mental que estaba teniendo en ese momento. Estaba cuidando sus recuerdos, sus verdaderos recuerdos de la línea del tiempo.

No caería en su trampa, aun cuando le ofreciera bellas memorias, no eran más que ilusiones que la llevarían a su fin

-No me rendiré, no caeré…no es real, no es real-

Ella recordaba haber vivido episodios parecidos al principio de su viaje, aunque en ese entonces lo atribuyó a pesadillas y no a un intento de crono por matarla. Debía ser fuerte, no iba a caer en algo tan burdo, ella tenía una misión y no se iba a desviar.

Poco a poco sus ideas y recuerdos fueron encontrando el camino normal y aquella presión que había sentido entre sus sesos había desaparecido. Dejó caer su cabeza en el almohada y pasó ambas manos por su desordenado cabello.

Aunque el terminó mano, aplicaba mejor en esos momentos

-¡HERMIONE!-

El llanto de la castaña lo alarmó de inmediato y lo hizo salir de su mundo onírico. El grito de ella había removido algo dentro de su ser, algo andaba mal, lo sentía…

-Mis bebes-Dijo sosteniéndose el vientre-No se movían, no se movían-

-Hermione…-

-Ellos no hacen eso-Dijo llorando-Severus no los sentía, no los sentía-

-Iremos con Asriel-Dijo saliendo rápidamente de la cama.

No, eso no podía estar pasando, ella no podía perderlos…no ahora que habían vuelto a estar juntos.

BUENO PUES…RESUCITÉ…A MEDIAS, ESTOY EN EL FINAL DEL SEMESTRE (SE SUPONE, MI CARRERA ESTA EN PARO, ASÍ QUE TAL VEZ NI VACACIONES DE INVIERNO TENGA :C)

COMO YA DIJE, LAMENTO HABER DESAPARECIDO POR TAAAAANTO TIEMPO, PERO…PRIMERO LOS ESTUDIOS :D

LES DEJO SU CUOTA DE ANGUSTIA MENSUAL PARA QUE ME LANCEN SUS MALDICIONES CON GANAS :D YA SOY INMUNE AL DOLOR XD

UN BESADO BIEN GRANDOTE POR EL MEGA ATRASO

XERXES ELI