Lamento haber tardado tanto en empezar a subir la historia pero fue toda una odisea recuperar mis contraseñas -por no mencionar que tuve más exámenes de los esperados en menos de dos meses. Soy todo un caso... Si os sirve de consuelo os he de decir que no pensaba dejar tirada la historia, solo iré escribiendo un poco lento. Dicho esto sólo añadiré que: Ninguno de los personajes aquí mencionados me pertenece. Espero que disfrutéis de la historia.
Elsa había aprovechado que su hermana se estaba cambiando para ir a por el coche.
Sentada en el asiento del conductor, esperando a Anna, la platinada se miró en el retrovisor interno y observó esas preciosas marcas color violeta que se habían empezado formar bajo sus ojos. ¿Cómo no se había dado cuenta? Elsa era consciente de la inocencia de la pelirroja pero jamás hubiera imaginado que estuviera tan ciega como para no darse cuenta de que apestaba a marihuana y sus pupilas estaban dilatadas. Suspiró. Quizás en algún momento tendía la suficiente confianza en ella como para contarle más cosas sobre su vida.
-Ya estoy aquí.
La mayor se sobresaltó ante la voz de la menor.
-Joder Anna, casi me da un infarto.
Anna se echó a reír con suavidad mientras se colocaba el cinturón, Elsa empezó a sentir remordimientos por haberle apartado, una vez más, de su vida personal; a veces, cuando la mayor se veía en situaciones similares, se preguntaba qué le sucedía. Siempre apartaba a la pequeña de su vida a fin de no estropear el decurso de la vida que la pelirroja llevaba pero, contra más se intentaba aferrar a esa idea más latente era su gran miedo, ¿Era realmente a la pelirroja a quien pretendía proteger o sólo eran burdas excusas para defenderse a ella misma?
-Deberías de estar más atenta a quién entra en tu coche.-Anna se burló de ella al tiempo que encendía la radio y Elsa arrancaba.-Podría haber sido un loco que quisiera aprovecharse de ti.
El hilo de los pensamientos de la mayor se vio roto por aquella última frase. Parpadeó.
-¿Qué?
-Que tengas más cuidado, anda.
-Voy, voy - Tras aquellas dos palabras, Elsa empezó a conducir con precaución por las calles de la zona este mientras de fondo sonaba The rhymes of the mountain de Borknagar.
-¿Por cierto, a dónde vamos?
-A Blue Elephant- Elsa sentía que debía compensar el secretismo que tanto pretendía tapar.-Se que te encanta la comida tailandesa.- Por eso había decidido llevarla a cenar a su restaurante favorito.
-¿¡De verdad!? Esta noche sería perfecta si no estuviera sonando esta música.
Esta vez fue Elsa quien se echó a reír. Pese a los años de separación, la platinada conocía los gustos musicales de la pequeña y viceversa, de ahí que le extrañase que dejase sonar la canción más de dos minutos seguidos.
-Sabes de sobras que puedes cambiar la música. Allí tengo el pen drive que me diste con tus canciones.
-¡Genial!
-Pero ten cuidado a ver que me pones, eh.
-Tranquila, no te voy a poner nada raro.
Justo cuando Winter thrice estaba en la mejor parte, Anna metió el aparatejo en la ranura y la canción se cortó de inmediato para dar paso a un suave silencio que acabó siendo desgarrado por las primeras frases de la canción Sofía de Alvaro Soler.
-Ves, te lo dije, nada raro.
Poco después de que Anna hablara, como la mayoría de las canciones que habían eran bastante comerciales, las dos hermanas acabaron cantando todos los hits que la pequeña había descargado.
-Llevo todo este rato queriendo preguntarte algo.- Mientras salían del coche, Anna hizo acopio de todo su valor y le prendió la mecha de lo que ella pensó que iba a ser una bomba para su hermana.-¿Puedo?
-Claro...-Elsa se extrañó por esa actitud tan tímida de su hermana así que, extrañada, decidió cogerle de la mano para infundirle un poco más de confianza en sí.-¿Qué quieres saber?
Mientras caminaban hacia el austero local, la pelirroja fue meditando lo que iba a decir y cómo lo iba a decir.
-¿Cómo supiste que eras gay?-Un ligero tono rojizo teñió las mejillas de Anna al pronunciar aquellas palabras, no se podía creer que por fin hubiera soltado aquello de una forma tan tranquila.
-¿Qué?- Elsa se quedó parada tan solo cruzar la puerta y tuvo que ser el camarero quien le incitase a seguirle.
-Bueno, yo...- Anna empezó a jugar con sus manos presa del nerviosismo.-Siempre he pensado que... Bueno, ya sabes...- No estaba segura de si su hermana se había tomado eso a mal o si simplemente le había chocado tanto que se encontraba sin habla.-Que eras gay.
-...- Elsa estaba tan perpleja que lo único que pudo hacer fue sentarse y mirar muy seriamente a su hermana.
-Bueno, no tienes que responder si no quieres.
De repente la mayor se echó a reír como si hubiera entendido que aquello no era más que una broma por parte de la otra.
-¿Yo? ¿Gay?
-Sí, claro. ¿Quién sino?
-¿Por qué preguntas eso?
-Curiosidad, por qué sino iba a hacerlo- Anna empezó a impacientarse y acabó cruzándose de brazos.-¿Pero me lo vas a decir o no ?
-Anna, no hay nada que decirte, no soy gay.
Esta vez fue la pequeña quien se quedó sin habla ¿Aquello era posible? Su hermana siempre se había movido con chicos, Kristoff, Olaf, Eugene, etcétera, las pocas chicas que en algún momento habían estado cerca de ella siempre desaparecían y eso sólo podía significar una cosa.
-Bromeas.
-No Anna, no bromeo.
-Pero...- Anna le dio un repaso con la vista y estiró las manos en un gesto de desesperación por mostrarle que toda ella desprendía un aire de homosexual.
-Anna, tranquila.- Elsa rió- No soy gay pero tampoco voy a negar que no he sentido atracción por mujeres.
-¿Eh?- Aquella frase dejó muy pillada a la otra.-¿Eres bisexual?
-Sí, aunque mi libido está por los suelos.
-Me sirve- Anna sonrió y justo en ese momento el camarero llegó con la carta. -¿Cuándo lo supiste?
Elsa se mantuvo callada hasta que el camarero se fue y, mientras tanto, aprovechó para decidir que iba a pedir.
-El mismo día que conocí a Skadi.
-¿Qué?
-Que lo supe el mismo día que conocí a Skadi.
-Pero... Eso es raro ¿Te enamoraste a primera vista?
-No exactamente... Digamos que se nos fue la mano con el alcohol y entre juego y juego nos besamos. Ahí supe que me gustaban las mujeres.
-Vale, stop, no quiero que me des más detalles.
Ambas rieron ante la cómica situación y poco después volvió a aparecer el camarero para tomar nota.
-Entonces, ¿Te gusta alguna chica? - Elsa rompió el silencio.
-¡No!- Anna arrugó el puente de la nariz e hizo mueca de fastidio.-Es por una amiga...
-Claro, una amiga-Elsa se burló de su hermana sin realmente pretenderlo, le había salido solo.
-¡Que sí!
-Vale, vale, pero no me comas. Fiera.
Tras aquella broma Anna empezó a relatarle una extraña situación que se había dado con una compañera de clase; tal y como Elsa le había explicado a Anna que un día, estando bajo los efectos del alcohol, se vio inmersa en una situación completamente distinta para ella, la pelirroja le confeso que algo similar le había ocurrido.
Anna había quedado con sus compañeras de clase para tomarse unas cervezas a escondidas junto a los chicos, mas como se suponía que tenía que ser algo inocente que quedaron en el cuarto de Hans y Shang sin ni siquiera considerar que aquello podía ser peligroso.
-Espera, espera, espera – Elsa cortó el relato de Anna.- ¿Me estas diciendo que bebiste siendo menor de edad?
-¿Enserio, Elsa?- Anna alzó una ceja y se volvió a cruzar de brazos.
-Perdona, sigue.
Anna suspiró y prosiguió con la historia siendo consciente de que su hermana le estaba reprimiendo con la mirada. Al retomar el hilo de aquello, Anna dulcificó el relato diciendo que apenas habían llevado alcohol y que cuando empezaron a jugar al verdad o reto todos iban bien; la verdad era que todos estaban en el puntillo, casi todo les daba igual, y cuando Ariel propuso que Aurora se besase con una chica de la sala, entre risas, la propuesta se acercó a Anna y se dieron un beso tan extraño como agradable.
-Entonces desde ese día, Aurora, se acerca a mi y cada vez que puede me roba un pico.
-¿Y tú? Quiero decir, qué sientes.
-Pues... No lo se, es raro.
-Creo que deberías de hablar con ella y aclarar las cosas.
-¿Crees que no lo he intentado? Ya se lo he dicho y dice que son cosas de amigas.
Elsa se rascó la nuca e hizo rodar sus ojos, aquello tenía de amistad lo que ella de sexual.
-¿Sabes? Quizás deberías de pedirle a alguien que se haga pasar por tu pareja por un tiempo a ver que pasa.
-¿Tú crees?
-Si no te deja en paz … Quizás sea lo mejor.
Aquella idea pareció agradar a la menor.
-Se lo pediré a Hans, seguro que no se va a negar.
-He escuchado hablar mucho de ese Hans, algún día vas a tener que presentármelo...
-Si estas pensando que me gusta te diré que es imposible que tenga algo con él, es gay.
-Woah, woah, woah, para el carro. Yo no dije nada.
-¿Sabes Elsa? Tu mirada habla por si sola.
Esta vez fue la hermana mayor quien se cruzó de brazos y puso mala cara, a veces era como un libro abierto. Por suerte la comida no tardó en llegar y el humor de la platinada cambió completamente.
Al salir del restaurante las dos hermanas se dirigieron al coche y, mientras lo hacían, Anna decidió iniciar una nueva conversación.
-Entonces Kriss no ha tenido nada que ver en esto, ¿No?
Aquella era una duda que Anna había albergado durante toda la cena, necesitaba quitarse eso de encima y comprobar que realmente Elsa había tenido la iniciativa.
-Nah, que va. Tenía pensado venir a verte cuando me lo encontré.
Anna cogió la mano de Elsa y entrelazó sus dedos con los de su hermana tal y como habían hecho de pequeñas.
-Me alegro de que así fuera, a veces me siento un poco sola.
Aquella simple frase hizo que el corazón de Elsa se compungiera en un intento de indicarle que debía hacerle algo más de caso y jugar un papel más importante en su vida.
-Lo siento Anna, nunca fue mi intención abandonarte.
La pelirroja tiró de su hermana para que parasen y así poder abrazarla; a veces sentía que su hermana mayor era demasiado débil emocionalmente y que debía ser ella quien iniciase cualquier clase de contacto. No le importaba.
-Tranquila hermana, no pasa nada, se que si me dejaste sola tanto tiempo fue porqué algo importante pasó y espero que algún día puedas contármelo.
La mayor sintió como su corazón volvía a compungirse y decidió hacer algo que bajo cualquier otras circunstancias no hubiera hecho: la invitó a su apartamento.
-¿Estás segura de que quieres dormir en el sofá?
-Sí, tranquila snowflake. He de quedarme un rato despierta que mientras veníamos hacia aquí Eugene me ha llamado y supongo que es por algo serio.
-Esta bien pero si cambias de opinión podemos dormir juntas.
Dicho aquello ambas hermanas se abrazaron y cada una se fue para su lado a fin de descansar.
Elsa por su parte se tumbó en el sofá y cogió el móvil para poder hablar con su amigo, miró fijamente la pantalla en la que salía una foto de su familia y pensó que en cuanto tuviera vacaciones iría a verles unos días. Después pulsó el botón de la agenda de móvil y llamó al muchacho para ver qué quería.
-¿Eugene?
-El mismo que viste y calza ¿Cómo estás Elsa? ¿Interrumpí algo?
-Oh, no te preocupes, no pude coger el teléfono porqué estaba conduciendo.
-Me alegro. Te llamaba para avisarte de que ya tengo el programa hecho.
-¿Tan rápido?... ¿Y ya lo has probado?
-Sí y sí. La verdad es que me ha llevado poco tiempo porqué hace bastante, casi dos o tres años, decidí crear una especie de buscador ... Sólo he tenido que modificar unas pocas cosas.
-¿Y qué tal va?
-Como la seda, hoy le he pedido a Mérida que cambiara su localización y escribiera algo sobre política en su cuenta de Google +. Adivina el resultado, cinco minutos después ya la había encontrado.
-¿Crees que puedes modificar todo para ampliar la búsqueda?
-¿Por quién me tomas? Eso es lo que he hecho hace un rato, ahora ya funciona todo tal y como me pediste.
-¡Perfecto!
-En un rato dejaré que vaya buscando a todas esas personas que han estado o están en Arandelle, una vez tenga todo ese listado de nombres, recuerda que de momento sólo funciona con Google +, haré que las busqué por Facebook o Twitter para averiguar más cosas de ellas. Cuando tenga esta primera lista te lo pasaré todo.
-Vale, en cuanto pueda pediré a mis padres que me envíen los censos.
-¡Ah! Por cierto, esto no creo que tarde demasiado porqué la gente apenas usa esta plataforma, después lo modificaré para Face y Twitter.
-Vale, gracias Eugene. No se que haría sin ti.
-Buf... Estarías perdida, lo sabes.
A través del teléfono ambos amigos pudieron escuchar la carcajada del otro.
-Bueno, será mejor que me vaya a dormir, algunos llevamos un horario normal- Dijo Elsa entre risas.
-Está bien, ya no te entretengo más. Buenas noches Ice queen.
-Buenas noches Flint, descansa.
Poco después Elsa se sumió en un profundo y relajante sueño.
El olor a chocolate recién hecho impregnaba el aire con su dulce fragancia.
Eran las siete menos cuarto de la mañana y Elsa se encontraba preparando el desayuno para su hermana mientras a través de la tablet observaba una serie de Scify, la platinada estaba somnolienta y necesitaba algo de distracción para no cerrar los ojos y dejarse llevar por Morfeo, y es que su horario de normal le permitía despertar a las nueve de la mañana en vez de a esas horas. Bostezó. Tener sueño no le iba impedir preparar el muesli que iban a desayunar junto al chocolate a la taza.
-¿A qué huele...?- Anna despertó justo en el momento en el que su hermana, en el comedor, había dejado todo listo.- ¡Chocolate!- La pelirroja energética saltó de la cama con tanta velocidad que casi tropezó con la sábana. No podía creer que Elsa se hubiera despertado horas antes de su horario habitual para prepararle el desayuno y llevarla al instituto, era un amor.
-Veo que alguien despierta con mucho hambre.
Y ahí estaba ella, radiante y pulcramente vestida, dispuesta a empezar el día aun cuando sus clases de la universidad empezaban a las diez.
-Y que lo digas, ha sido oler el chocolate y entrarme un hambre voraz.
-Que voy a hacer contigo... Eres una golosa.- La rubia deslizó su índice por el puente de la nariz de la menor mientras sonreía picaramente.-Es ponerte dulce y te vuelves loca.
-Sí, sí, sí, lo que tu digas.¿Desayunamos?
Elsa no pudo evitar echarse a reír mientras observaba como Anna corría a sentarse en la silla. Aquel fue un momento único en el que realmente deseó acercarse un poco más a su hermana y formar parte de una familia normal.
-Cuando acabes de desayunar vistete que te acercaré al instituto.
-Vale ¿Te veré después?
-...
-Pensé que después de lo de anoche estarías un poco más por mí.
-Anna, no es que no quiera verte. Simplemente no puedo.
-¿No puedes reservar cinco minutos para mí?
-Yo...
-Claro, lo entiendo. Estas ocupada- Dicho esto Anna se terminó el desayuno y se retiró de la mesa sin decir nada más.
-No es eso- Murmuró Elsa- Yo sólo quiero que tengas un buen futuro...
Buenas a todos, espero que el capítulo os haya gustado. La verdad es que no tenía pensado escribir este "puente" entre el anterior y el próximo (que tratará sobre la fiesta) pero al final me decidí a mostrar un poco más la relación que hay entre ambas hermanas.
Por otro lado quisiera darle las gracias a MissManga19 por la review, y por abrirme los ojos ante posibles problemillas. (Me alegro de tener seguidores que comentan).
Pd: En el próximo capítulo iré alternando escenas entre lo que ocurre en la Isla y en otro sitio, aviso para evitar posibles confusiones (tranquilos que lo señalaré ).
Nos leemos!
