MUY BUENAS A TODAS! ADIVINEN QUE PERRA DECIDIÓ QUE ERA HORA DE ACTUALIZAR Y DEJAR LAURASAD XD SI, ESA PERRA SOY YO (PIEDAD, VOLVÍ A CLASES) ASÍ QUE…LUEGO DE ESA PEQUEÑA Y MISERABLE PRESENTACIÓN…VAMOS!
CAPITULO 35
Antiguamente a él se le reconocía por ser el tercio más alegre y despistado del Trio de Oro, le gustaban las cosas simples de la vida y prefería dejar pasar las responsabilidades mayores para centrarse en aquellas que prefería, partidos de quidditch, ir a la cocina y pedir un bocadillo a los elfos, esconderse de Fred y George cada vez que estos creaban uno de sus nuevos sortilegios y le tocaba el "privilegio" de ser su conejillo de indias; pequeñas cosas que mantenían su vida en aquel estado de confort que tanto amaba. Con el paso de los años y con los constantes ataques de Voldemort, su vida tranquila fue quebrándose y empañándose con sucesos que nunca pensó vivir, siendo solo un adolecente con sus hormonas alteradas, adentrarse en una guerra y perder camaradas eran situaciones que nunca pasaron por su mente pero que debía vivir al ser el mejor amigo del elegido. Nunca había culpado a Harry por aquello, sabía perfectamente que no fue él quien decidió ser el niño que vivió, toda la culpa recaía en aquel psicópata que, afortunadamente su amigo había derrotado unos pocos años atrás.
Había disfrutado de aquel tiempo post guerra, poco a poco la rutina quebrada se iba reconstruyendo, claro, no iba a ser la misma del principio, su familia había perdido a un importante miembro pero la tristeza de perder a Fred era menguada por la reconfortante sensación que su muerte no había sido en vano, si George que era su gemelo no borraba la sonrisa de su rostro ¿Por qué ellos debían opacar su felicidad?
Y esa simple frase era la que lo había catapultado a su actual situación.
Lo supo desde aquel momento en que la vio besándose con Snape en sexto año, lo supo pero no quería admitir que Hermione nunca iba a ser feliz a su lado. Sus hormonas alteradas, la presión de la guerra y sus celos enfermizos lo llevaron a cometer locuras de las cuales se arrepentía; jugó con los sentimientos de Lavender, el guardapelo lo separó de sus amigos y expuso su gran debilidad, besó a la fuerza a su mejor amiga estando en la sala de los menesteres, lastimó a Hermione mientras ella trataba la herida del cuello de la persona que amaba y ahora…lo que estaba haciendo ahora nunca se lo iba a perdonar.
Harry y Hermione habían madurado con el pasar del tiempo, lo había notado, cada día la forma de actuar de sus amigos se volvía más fría, más calculadora, más practica…mientras él seguía con sus problemas infantiles y con sus inquietudes nacidas de un mar de hormonas. La mayoria de sus ideas nacian de aquel fuego incontrolable, no eran brillantes, pero tampoco llegaban a ser basura, Ron podia decir con seguridad que, a lo largo de su vida, sus instinstos le habian asegurado un buen lugar dentro de sus amistades.
Aquellas ideas infantiles, graciosas y llenas de inocencia fueron su marca por aproximadamente seis largos años en Hogwarts.
Pero ahora...luego de vivir una guerra, perder parte de su familia y a la mujer que amaba...
La primera vez que se acostó con Amelie fue por rabia, habia pensado que, luego de todo lo que Snape tuvo que afrontar, Hermione por fin se alejaria de su lado y volveria a estar libre para que él pudiera coquistar su corazón, nunca pensó que volveria a presenciar lo que vivió en su sexto año, como las piernas de ella temblaban levemente ante las caricias que él ejercia sobre su espalda o como la voz de su profesor, aquella que era ocupada para intimidar a todos los alumnos del colegio, susurraba de la forma más tierna frases llenas de promesas a la joven que tenia entre sus brazos. Tomó el cuerpo de su profesora para desahogarse, para poder eliminar aquellos recuerdos que volvian una y otra vez a su mente, pero cada vez que cerraba los ojos, la imagen que Hermione sonriendo entre los brazos de Snape volvia y destruia su corazón.
Su relación con Amelie comenzó así, eran simples encuentros en la cama para poder llenar aquel vacio que el desamor les causaba; ella le habia contado su historia una tarde cuando el vino de elfo se les fue de las manos, estaban ebrios, despechados y completamente desnudos, tanto fisica como emocionalmente. Nunca pensó que una simple idea de borracho le iba a traer tantos problemas
"-Si usted...si usted quiere a Ssssnape...yo...yo quierrro a Hermi...Hermione...-El hipo cortó las palabras y su acompañante no pudo más que reir cuando el poco vino que quedaba en la copa se derramó en el pecho del joven-Yo...yo la amo, la amo más que...más que el quidditch-
-Y viniendo de ti, eso es mucho-
-Haria...Harrrria lo que fuera possssible, para que ella fuese mia, solo mia-Los ojos grises de Amelie lo observaron con detenimiento
-Lo que...¿Lo que fuera?-Su voz se habia cargado de erotismo mientras uno de sus dedos creaba un pequeño camino por su pecho-Dime...Y si yo tuviera...un plan...tu ¿Me ayudarias?-
-Si-
-Vaya Weasley, me sorprendes-
-No se de que se sorprende, ya me conoce...-Las manos de él recorrieron el cuerpo de su maestra hasta llegar a su entrepierna-Hermione debe ser solo mia, solo yo debo besarla, solo yo debo tocarla, no Snape. Ese maldito me las pagará...-
-Recuerda que ese maldito es...-
-Lo sé-Ella habia abierto las piernas para facilitar su trabajo-El será…completamente suyo si Hermione es completamente mia-"
Cuando despertó al día siguiente, el dolor que sentía en su craneo era insoportable al igual que su deseo por vomitar todo el alcohol que habia ingerido. No recordaba mucho, las imagenes que habitaban en su mente eran confusas, aunque claro, las marcas en su cuerpo indicaban perfectamente lo que sucedió anoche. Su cuello poseía las marcas de los besos, en la espalda, los arañazos que recibió con gusto, el leve temblor en sus piernas era solo un indicador de lo bien que lo pasó en esa cama pero, aquella marca sobre su pecho no era normal...aquella cruz...
"-Juralo Weasley, jura que harás todo lo que ordene-
-Yo...yo...-Los ella cortaban su resporación,estaba tan cerca de su liberación-A...Ame...-
-Júralo, júralo o...me detendré-
-Haré lo que me pidas, pero no...no pares por amor a Merlín"
Maldito sea ese momento en que su cabeza pequeña tomó ón más importante de su vida ¿Tan necesitado estaba? ¿Acaso 2 minutos de placer eran equivalentes a ser su marioneta? ¿Por que no pensó antes de actuar? Su vida se habia acabado en ese momento, todo por lo que alguna vez se sintió orgulloso se fue de sus manos.
"-¿Que me hizo?-
-Nada- Pero sus ojos mostraran aquel frio billo que lograba erizar su piel-Solo cerraba nuestro trato-
-Yo no hice trato con usted-
-Tienes una mala memoria Weasley-Dijo acercandose lentamente hacia él-Pero por eso fui precavida, ahora tendrás un lindo recordatorio-
-¿Que quiere decir con eso?-
Perfitt se habia encargado de desabrochar su camisa para exponer su nueva marca; cuando sus dedos rozaron la cicatriz, un fuerte dolor atravesó cada uno de sus nervios
-Simplemente con esto recordaras que ahora eres un simple peón, mi peón. Sé que eres bueno jugando ajedrez mágico...solo piensa así, yo soy la reina, yo muevo todas las piezas...quiero al rey, tu debes traerlo, no me importa como lo hagas...simplemente, no falles o yo, te eliminaré-"
Ella lo habia hechizado, aquella cruz en su pecho era un cruel recordatorio de que, si osaba desobedecerla, su corazón se detendría. Al principio pensó que Perfitt estaba jugando pero con el pasar de los días y sentir cada una de esas descargas cada vez que fallaba en sus pequeñas misiones, supo que había vendido su alma a un diablo con enorme sesos y curvas para morir.
"-Yo no quiero hacerlo, ella es…ella es mi amiga-
-Lo harás, no me importa si quieres o no-Su marca comenzaba a arder y su mente poco a poco dejaba de ser completamente suya-Ya conoces las reglas Weasley, o es por las buenas o será por las malas-
-Hermione…su bebé…yo no…-Su mente era un caos, miles de voces hablando a la vez, electricidad recorriendo cada una de sus células, fuego naciendo de su pecho-Por favor, pare…pare…-
-Sepáralos, aprovecha que él la dejó-
OoOoOoOoOoOoOoO
-A mí tampoco me agrada Burton, pero eso no quiere decir que…-
-Tu, vas a cerrar esa maldita boca-Ella lo había citado de forma urgente al bosque prohibido, grande fue su sorpresa cuando un pequeño zorro de brillantes ojos grises mordió su túnica y tiró de él hasta llegar a un claro-Esa mocosa es peligrosa-
-Es irritante, ya lo sé, pero eso no quiere decir que…-
-Ella viene del futuro-Dijo con rabia-Esa mocosa viene del futuro ¿Puedes imaginar quienes son sus padres? ¿No? Bueno, te doy una idea, Snape y Granger-
-Eso quiere decir que…-
-¡QUE NUESTRO PLAN NO PUEDE FALLAR!-Su marca comenzó a arder y no tuvo más remedio que arrodillarse para intentar recuperar el aire que poco a poco dejaba su cuerpo-¿No lo entiendes? Si esa niña vive, ni tu ni yo podremos quedarnos con ellos, seguirán juntos-
-Pero…¿Está segura? ¿Por qué viajaría al pasado? Es algo arriesgado y, y si ella es verdaderamente la hija de Hermione nunca rompería una regla ¡Menos una como esta!-
-Yo la escuché-Dijo de forma fría-Puede que Minerva me haya expulsado del castillo, pero no de los terrenos. La señorita "Burton" tiene una extraña manía idéntica a la de su padre, aunque creo que él no le advirtió que los animales que habitan en él pueden ser…peligrosos-
-Y ¿Planea…matarla…ahora?-
-No seas tonto Weasley, iremos por parte, primero, quiero esa libreta que siempre trae entre manos, consíguemela-"
-Si tan solo usara mi cabeza para algo más que llevar el cabello como dice Ginny, no estaría metido en esto-Suspiró mientras sus pasos se hacían más y más lentos, no quería llegar hasta su destino, cada reunión con ella, cada una de sus pequeñas misiones lo alejaban cada vez más de sus amigos, de su familia…de su futuro-Porque no lo vi antes, ella es feliz-
-Creo que esto es suficiente para mí-
-Lo mismo digo, atrápalo-
No supo en que momento sus manos fueron atadas y su cuerpo fue a parar al suelo
-¡Suélteme! ¡No pueden atacar a alguien de esta forma!-
-Tú lo hiciste la otra noche en la biblioteca-Dijo Honey con una pequeña sonrisa en su rostro-Ojo por ojo, diente por diente-
-Yo no…-
-Sabemos todo Weasley, eres muy malo con las barreras de oclumancia-
Ron tragó hondo, ella se había referido en plural, eso solo significaba una cosa, Snape estaba con ella. No todo podía ser malo en esa situación, claro, lo iban a expulsar y probablemente Amelie lo iba a matar, pero al menos su conciencia estaría en paz al saber que Hermione no correría riesgo
-Puedo explicarlo, en verdad no qui…¿Quién es…?-
-Terrance "Trey" Snape, yo leí tu mente ya que alguien, llámese mi melliza, no sabe hacerlo con delicadeza-El chico sonrió-También fui yo quien te tacleó, Honey amarró tus manos-
-¿Acaso planeas decirle que todo lo que vamos a hacerle?-
-Tal vez…quizás así se relaja-Dijo en tono burlón-Tranquilo zanahorio, nada malo va a pasar, solo…déjate llevar-
-Tus momentos homosexuales para después Trey-Dijo la chica mientras sacaba un frasco de entre los pliegues de su túnica-Solo saca lo que necesitamos-
-Que planean… ¡AUCH! Con cuidado-Exclamó al sentir un fuerte tirón en su cabello
-Y con esto-Dijo la joven sacando un pequeño vial de su bolso-La poción multijugos está lista-
-Suerte que lograste robar un poco de la clase de Slughorn-
-Sí, bastó una simple pregunta de Harry y el profesor volcó toda su atención hacia él- Respondió agregando los cabellos al brebaje-Que asco, esencia de Zanahorio-
-¡SUELTEN…!-
-Cállate-Dijo el pelinegro-Deberías agradecernos, no estaba en nuestros planes hacer algo por ti, pero eres ¿Cómo decirlo? Importante para nuestra madre, así que, felicidades, por hoy no patearemos tu trasero, aunque lo mereces por ser un maldito traidor que solo piensa con la cabeza de abajo-
-Trey, por favor-Lo calló su hermana-Luego lo insultas, creo que ahora merece una explicación-
-Y que me desaten, si no llego ella…-
-Ya lo sabemos, pero no te preocupes, tenemos un plan-Respondió el chico-Yo me adelantaré, mientras, Honey te explicará lo que va a suceder-
Trey cerró los ojos en cuanto aquel líquido viscoso tocó sus labios, esperaba sinceramente que aquella fuera la única ocasión de su vida/no vida en la cual necesitara beber aquella asquerosa poción. Agradeció a Merlín por aquella pared que logró sostenerlo cuando sus pies trastabillaron ante el gran dolor que atravesó cada una de sus células al momento de su transformación; sus huesos de acortaban al igual que su cabello mientras que su rostro se perfilaba como uno mucho más alargado
-Mierda-Dijo apretando con fuerza su estómago que no paraba de emitir molestos ruidos-Mucha piel de serpiente Honey, a la próxima baja un poco la cantidad o terminaré vomitando sobre alguien-
-Deja de quejarte y ve con Perfitt, anda, vete, el tiempo es oro para nosotros-
-Claro, como tú no…-Se quejó mientras se adaptaba al nuevo cuerpo que poseía temporalmente-Tomaste esa cosa-
-Trey-Dijo seria
-Ya lo sé-
-Pero…pero que… ¿Porque?- Preguntó Weasley
¡Aquel chico había tomado la poción multijugos y ahora ocupaba su lugar! Pero más terrorífico aun ¡Ese chico se parecía a Snape! ¿Acaso ese chico era…? No, imposible, según lo que Amelie le había comentado, solamente Honey había llegado al pasado pero no podía descartar la posibilidad. Además, había dicho "nuestra madre" al referirse a Hermione ¿Acaso necesitaba más pruebas?
-Ven, levántate, no tenemos mucho tiempo-
-Si me desataras quizás yo…-
-Eso ya lo hice Weasley-Respondió de forma obvia-Si prestaras más atención, lograrías darte cuenta de que te rodea-
-Estaba pensando, y ante de que sueltes algún comentario típico de Snape, si, lo hago-
-Podemos tener esta charla mientras alcanzamos a Trey, nosotros no contamos con mucho tiempo-Ella extendió su mano-Prometo explicarte todo, pero por favor, sígueme y no hagas preguntas-
Ron dudó antes de tomar su mano ¿Debía creer en ella? Nunca se habían llevado bien, aunque no podía culparla, él era el único responsable de crear aquella tensión en su grupo de amigos, fue él quien decidió apartarse al no soportar la idea de que Hermione pudiera ser feliz con otro hombre
-Ron, por favor-Aquella era la primera vez que Honey lo llamaba por su nombre
Ella tenía los mismos ojos de Hermione, aquel castaño tan claro que parecía Whiskey de fuego, aquellos ojos que lo enamoraron desde tan joven
-Vamos-Dijo tomando su mano para poder levantarse del suelo
Aquella era la primera vez que tocaba a Weasley, su tacto se sentía muy diferente al resto de su familia, aun cuando su tío Percy era un estirado y un tanto trabajólico para el ministerio, cada vez que sentía aquellas palmaditas en la espalda luego de ayudarle a resumir aquellos textos interminables un agradable calor recorría su cuerpo. Nunca podía estar triste estando cerca de ellos, los Weasley habían sido parte de su familia, ayudaron a su padre a superar la muerte de su madre y lo ayudaron con su crianza ¿Cómo no iba a reconocer algo tan básico? Ron estaba perdiendo aquella chispa, aquella vitalidad propia de su familia
-¿Qué tanto me ves?-Dijo retirando su mano y comenzando a correr
-Tu también…A ti también…-Ella intentó calmarse-Perfitt te está matando-
Una pequeña risa rota se formó en el rostro del chico mientras avanzaban por los pasillos
-Quizás sea así-
-¿Puedo saber porque? Tal vez si me dices, nosotros…-
-Mejor dime porque estás en este tiempo y como llegó tu ¿Hermano?-Ella asintió-Porque no soy tonto, bueno, tal vez solo un poco, pero sé que un viaje de estas dimensiones puede ocasionar bastantes problemas en tu línea del tiempo-
-Llegué por accidente-Respondió-Era mi cumpleaños, acababa de cumplir diecisiete y por primera vez mi padre me obsequiaba un objeto de mi madre-De entre sus ropas, Honey le mostro el giratiempos que en esos momentos comenzaba a colorear su arenas a un suave rojo-Mi madre está muerta y nadie, nunca hablaba de ella, ni siquiera mi padre-
Ron se detuvo de inmediato. Aquellas palabras no podían ser verdad, Hermione no podía estar muerta ¡Ella no podía! ¡Amelie le había jurado que no la tocaría!
-Ella no…Ella no puede…-
-Si lo está-Dijo de forma tajante-Y Trey también-
-Bur…quiero decir, Honey, lo que dices no tiene sentido, acabo de ver a tu hermano y déjame decirte que se diferenciar a un fantasma de un inferí y a un humano ¡Y él encaja perfectamente en la definición de humano!-
-Es un "Deseo"-Recalcó-Trey lleva consigo un pequeño Espejo de Oesed en su bolsillo, aquello le permite estar de forma física-
-No entiendo-
-No hay mucho que entender, simplemente ten esto en mente, al llegar a este tiempo he tenido mucha ayuda, no solo de personas, si no también de objetos y lugares mágicos, para empezar, el giratiempos que me dio papá quien me trajo hasta aquí para poder saber la verdad, la libreta que me dio Victorie, tu sobrina y mi mejor amiga, la sala de los Menesteres quien me permitió conocer a mi mellizo a través del espejo de Oesed y ahora aquel pequeño espejo que permite a Trey cumplir uno de sus sueños, él quiere ayudar y no podía hacerlo siendo solo un reflejo, una ilusión-
-Osea…-
-Solo quédate con la idea de que está vivo, por ahora-Ella tiró de su mano-Y si no quieres volver a pensar en estas complicaciones, será mejor que camines y sigas nuestro plan-
-Es arriesgado y yo no sé…-
-Mira te lo haré fácil ¿Quieres a mamá?-
-Yo…-
-Contesta, solo si o no-
-Si-
-¿Harías lo que fuera por verla feliz?-
-Si-
-¿Estas arrepentido?-
-Si-
-Si arreglamos todo esto ¿Serás nuestro esclavo?-
-S…Espera ¡Claro que no!-
-Bueno, tenía que intentarlo-Ella sonrió-Mira, Weasley, todos cometemos errores y nos da miedo dar el siguiente paso, pero si algo he aprendido al estar en este gran problemas es a no temer y no importa cuántas veces caigas, lo importante es avanzar e invertir la situación-Honey dio un paso y lo obligó a hacer lo mismo-Es difícil aceptar que nos equivocamos, pero la sensación que recorre tu cuerpo cuando logras solucionar tu problema no tiene precio. Vamos, avanza, si quieres cambiar, si quieres enmendar tus errores es este el momento-
Nunca esperó que aquella chica que lo siempre lo había tratado con desprecio fuera ahora quien lo animara a avanzar, nunca pensó que aquellos ojos maleados lo miraran con ternura y determinación. Sus palabras, aquellas dulces palabras dichas con tanta fuerza logaron que todo aquel miedo presente en su cuerpo se esfumara y que poco a poco, sus lentos pasos se convirtieran en una rápida carrera al bosque prohibido.
Tal vez Honey tenía mucho más que contarle, pero como bien había dicho, ella había llegado a esta época para cambiar su tiempo, no podía hacerlo todo sola
-Weasley…Weasley, para ¡DETENTE AHORA MISMO!-
-No podemos llegar tarde, si la atrapamos ahora quizás… ¡Wooh!-
Su corrida fue detenida por las raíces de los viejos árboles que atraparon sus pies, intentó zafarse pero por más que se movía, más lo apretaban y su movilidad se tornaba más restringida
-Ahora, si me prestas atención, te explicaré lo que debes hacer-Dijo Honey con su varita en mano-Nos esconderemos mientras Trey saca un poco más de información, luego tu informaras a Harry y a los demás sobre el plan de Perfitt-
-¿Y ustedes?-
-Nosotros nos iremos-Dijo la chica-Si todo sale bien, atraparan a la zorra, no habrá de que preocuparse, bueno, quizás deba hacer un testamento, porque estoy segura que papá va a castigarme hasta el día de mi muerte por esto-
-Suena como un buen plan, pero Hermione…ella preguntará por ti y…-
-Ya tengo todo solucionado, Ceres le llevó una carta a mamá explicando la mayoría de las cosas-
-¿La mayoría?-
-¿Qué tan insensible puedes ser? No puedes decirle a una embarazada, que al momento de dar a luz, ella y uno de sus hijos morirá en manos de un loco retorcido y que, para sanar aquella herida por no saber nada de ella, su único hijo vivo viajará al pasado a salvarla-
-Bueno, sí, tienes un punto-
-Claro que lo tengo-Susurró escondiéndose entre unos arbustos, desde aquel punto podía observar la figura de la profezorra y como su hermano avanzaba lentamente hacia ella
-¿Qué está…?-
-¡Profesora Perfitt!-
-Ahora tú, guarda silencio-Le dijo Honey
-Ella lo puede descubrir…-
-Tranquilo, Trey sabe lo que hace-
-¿Cómo estas tan segura?-Le preguntó Weasley-Él es solo…-
-Las ilusiones pueden ser muy poderosas ¿Lo sabias? Ahora guarda silencio, el show está por empezar-
Estaba nervioso, sabía que una gran parte de su plan dependía de que tan bien interpretara el papel de Ronald Weasley ante los ojos de Amelie. Sus manos sudaban y sentía como su boca se secaba poco a poco, maldición, si tan solo hubiera hurgado un poco más en la mente de aquel pelirrojo no estaría así…pero ya no había marcha atrás, demostraría que Honey no era la única valiente de la familia.
Con paso decidido y aquella sonrisa que Honey tildaba de engreída, avanzó hasta quedar frente a la mujer responsable de su muerte
-Llegas tarde Weasley-
-Tenía cosas que atender-Respondió como si nada-Harry quiso hablar conmigo y tuve que inventar algo para sacármelo de encima-
-Pensé que Potter ya no quería relacionarse con alguien como tú-
-Los amigos saben perdonar ¿Lo sabía?-
Todos sus sentidos se erizaron cuando aquellos ojos grises brillaron con creciente ira, tal vez este era el momento de controlar su lengua y actuar más como Weasley
-No me gusta que me contesten Weasley, creo que ya lo sabes-
-Lo siento, solo estoy…un poco nervioso-
-Ya lo creo…-Dijo Amelie mientras lo inspeccionaba de pies a cabeza-Te noto un poco extraño-
-No es nada, se lo aseguro-Intentó darle menos importancia sentándose en un viejo tronco-¿Por qué se supone que nos reunimos?-
-¿Acaso debo repetirte todo?-Dijo con rabia-Ya conseguimos la libreta, ahora quiero ese giratiempos. Si lo destruimos, esa mocosa morirá y no se meterá en nuestro camino-
-Nada asegura que Burton muera, tal vez deberíamos ¿No sé? Intentar atraparla y…-
-¡QUIERO ESE GIRATIEMPOS!-Gritó con rabia-No soporto ver a esa mocosa, saber que gracias a ella su padre nunca se fijó en mí, hizo mi vida miserable, así que yo acabaré con la suya-
-¡NO PUEDE HACER ESO! ¡NO ES CULPA DE HONEY QUE…!-
-SILENCIO-
-TU NO ME CALLAS MALDITA ZORRA-
-NO ME HABLES…-
-Maldición…-Dijo Honey
Trey sabía que estaba en problemas porque aquel rizo negro frente que comenzaba a cubrir su visión, no era parte del cabello de Weasley
-Sí, bueno, todo esto tiene una solución lógica que tal vez los dementores te respondan cuando entres a Azkaban ¡Expelliarmus!-
Debía salir de ahí lo más rápido posible, desarmarla solo le daba unos minutos de ventajas y si transformarse en Weasley fue doloroso, volver a su aspecto original debía ser mil veces peor
-Por aquí ¡Trey!-
Su cuerpo ardía como si estuviera en el infierno, cada una de sus células comenzaba el doloroso proceso de estiramiento para volver a su estatura y contextura normal, podía superarlo, era su deber; no era tiempo de dejarse llevar por el dolor aun cuando su corazón estuviera haciendo un sobre esfuerzo al soportar la transformación y el hecho de correr por su vida
-¡Confundus!-
-¡Protego!-Gritó Honey mientras corría hasta su mellizo que se había desmayado por el dolor
-Deben salir de aquí-Murmuró Ron al tiempo que esquivaba un ataque de Amelie
-Pero tú…-
-Aunque no lo creas, sé cómo defenderme-
-Ella te matará-
-Pero los matará a ustedes dos si no huyen-Él señaló el giratiempos escondido entre sus ropas-Ya la escuchaste, quiere el giratiempos, no le des la oportunidad y huyan…si todavía quieren salvar a Hermione, vayan al día donde todo empezó-
-Pequeño traidor ¡WEASLEY!-
-¡LARGO!-
Honey miró detenidamente a Ron antes de ayudar a su hermano a caminar, los efectos de la poción habían terminado de forma abrupta y Trey estaba sufriendo unas dolorosas consecuencias
-Cuídate, por favor-Dijo avanzando lentamente con su hermano
Él los siguió con la mirada hasta que todo su mundo se fue a negro.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Sus ojos castaños veían con emoción el reflejo en aquel espejo. Había soñado con ese momento desde que el profesor Dumbledore llegó a su casa junto a la profesora McGonagall a explicarle que era una bruja y tenía un puesto asegurado en el Colegio Hogwarts de Magia y hechicería, un poco más de siete años y ahora podía decir con orgullo que iba a graduarse ¡ELLA IBA A GRADUARSE Y COMO LA MEJOR ALUMNA DE LA GENERACIÓN! No podía estar más feliz ese día… "Bueno, quizás si" pensó al ver la fotografía de sus padres que descansaba en la mesa de noche
-Lo logré-Dijo a la imagen-Luego de tanto puedo decir que por fin terminé-
Sus padres sonrieron ante las palabras de su hija, al igual que la chica de trece años que sostenía con mimo los libros que acababa de comprar. Sabía que ellos se sentían orgullosos, siempre lo habían estado y se lo recalcaban cada vez que podían, si en esos momentos estuvieran con ella no tenía duda que hubiera llorado en el pecho de su padre una vez terminada la ceremonia y él, en un intento de calmarla, hubiera contando un chiste sin gracia pero que a fin de cuentas lograría su objetivo.
No supo en que momento sus ojos soltaron aquellas lagrimas hasta que las suaves plumas de Ceres tocaron su piel con cariño
-Estoy bien-Le dijo al mochuelo quien ulúlala en un fallido intento de canto-Es en serio Ceres, no debes preocuparte-
Ella se posó en su hombro y frotó su pequeña carita contra su mejilla
-Entiendo-Respondió Hermione acariciando bajo el pico del ave-Ya no lloraré-
Con otro ululeo y una suave sacudida de plumas, el pequeño mochuelo volvió a su lugar habitual en la habitación, justo arriba de su baúl
-Bien, todo está listo-Comentó-Está será la última vez que vista este uniforme, el cuarto ya está ordenado al igual que mi baúl…creo que ya es hora…-
Dos suaves golpes en su puerta y un rápido movimiento de su varita hicieron que Ginny Weasley entrara a su habitación con el ceño fruncido con la clara intención de apresurarla
-Vamos ¡Ya es tarde!-Dijo la pelirroja-Deberías estar lista, Neville ya está abajo en el hall junto a los otros prefectos ¡Además eres la Premio Anual! No puedes llegar tarde-
-Lo sé, es solo que…tuve unos pequeños inconvenientes-Dijo la castaña apuntando a su vientre
Ya no era tan plano, Ginny lo sabía, la había visto con ropa un poco más ajustada y podía decir bastante convencida que nunca había visto a su amiga más hermosa que en ese momento. Era una pequeña curva, demasiado para alguien que tenía un poco más de cinco meses y que esperaba mellizos, aunque recordaba haber escuchado a una de sus tías decir que entre más se quiere esconder el embarazo, los bebes obedecían a sus madres y no se mostraban ¿Tal vez ese era el caso?
-¿Ginny?-
La pelirroja salió de su ensueño y volvió la vista a su amiga
-¿Si?-
-¿Pasó algo?-
-No…no, es que…hoy te ves muy bonita Hermione-
Su cabello estaba amarrado en una coleta, dejando caer sus rizos de forma ordenada hacia su espalda; su rostro no llevaba gran maquillaje, solo un suave brillo labial que lograba resaltar uno de los rasgos más bonitos de Hermione. Pero sin duda alguna, Ginny no podía dejar de mirar a su amiga por el brillo que irradiaban su mirar; los ojos de la castaña siempre fueron llamativos a su parecer, aquel color maleado y su mirada llena de curiosidad y firmeza lograron que Hermione captara la atención de más de un chico de Hogwarts ¡Sin contar a Viktor Krum! ¡Oh! y claro está, al padre de sus hijos, el profesor Snape…pero si volvía el tema principal…no recordaba haber visto aquella mirada en su amiga ¿Tal vez se trataba de aquella aura propia de las embarazadas? Ella no lo sabía, solo tenía claro que el brillo en los ojos de su amiga resaltaba cada pequeño detalle de ella de forma magnifica.
Hermione sonrió tímidamente mientras terminaba a de acomodar su varita entre los pliegues de su túnica, nunca esperó tal comentario porque en verdad, no se había arreglado mucho, había levantado un poco tarde aun cuando Severus intentó traerla de vuelta al mundo de los mortales, ella lo ignoró tres veces y siguió durmiendo hasta que, como último recurso, le recordó que la ceremonia era al mediodía y ya eran las diez y media aproximadamente. Nunca supo cómo tomó la ducha tan rápido o como logró desayunar en menos de cinco minutos para luego utilizar la chimenea de su pareja e ir a su habitación a vestirse apropiadamente. Agradecía a Merlín haber ordenado su baúl la noche anterior o nunca hubiera terminado a tiempo
-Ya es hora ¿No es así?-
-Ya lo creo-La menor de los Weasley sonrió-Aunque…extrañaré estar en Hogwarts-
-Todos lo haremos-Dijo la castaña-Pero este momento debía llegar ¿No es así?-Ginny asistió-Aunque me hubiera gustado de Honey se hubiese quedado para la graduación-
-Ella volverá-Intentó animarla-Te lo dijo en su carta, debía volver con sus padres-
-Lo sé-
Entendía porque su amiga había vuelto con sus padres antes de la ceremonia de graduación, si ella tuviera un hermano enfermo y le avisaran que su condición había empeorado también se hubiera ido en el primer traslador habilitado aquel día. Todos lo habían entendido, y una vez vista la cara de preocupación de la profesora McGonagall, nadie podía cuestionar el accionar de la pelinegra. Ninguno de ellos podía quejarse por el accionar de su amiga, claro, estaban tristes por no poder compartir aquel momento con ella, pero estaba segura de sus últimas palabras, se volverían a ver "Mucho antes de lo que imaginas"
-¿Hermione?-
-¿Si?-
-Creo que si no bajas ahora, McGonagall va a matarte, faltan diez minutos-
-¡Circé!-Exclamó la castaña antes de salir a toda prisa de su cuarto, acto que causó la risa de la pelirroja
-Sin duda alguna ha cambiado-Dijo cerrando la puerta-Aunque no la culpo…Honey, solo espero que estés bien donde sea que estés-
La sala común de Gryffindor estaba llena de ajetreo, los estudiantes de séptimo se preparaban para su ceremonia, los de quinto y sexto año los felicitaban mientras los de cuarto les entregaban un pequeño distintivo. Era un día festivo, aquellos jóvenes eran la primera generación que terminaban sus estudios en tiempos de paz, ellos habían luchado para obtener aquella armonía que siempre merecieron y ahora, después de tanto tiempo, podían ver los frutos
-Chicos, por favor, una fila-Gritaba Neville en un intento de calmar el alboroto-Debemos irnos ahora-
-¡SILENCIO!-Gritó Ginny ayudando a su amigo-Ahora, quiero dos filas, McGonagall nos está esperando y no debemos hacerla esperar ¡QUE ESPERAN, LAS QUIERO A LA CUENTA DE YA! ¡YA!-
Nadie iba a cuestionar la autoridad de Ginny cuando adoptaba el rol de Molly Weasley, por muy valientes que fueran, los Gryffindor's valoraban su vida
-Gracias-Murmuro Neville
-No hay de que-Respondió la pelirroja encabezando la fila de las mujeres, ya que Hermione iba a dar el discurso de la generación junto a Harry, Ginny había asumido temporalmente el rol de prefecta-Ahora ¡VAMOS!-
Decir que no se asombraron al ver el Gran Comedor decorado de aquella forma tan magnifica seria mentir, si al entrar por primera vez a aquel lugar habían quedado maravillados ante la grandeza del lugar, ahora que estaban a punto de abandonar su hogar para emprender su propio camino no podían hacerlo de mejor manera. Las mesas estaban cubiertas con un fino mantel blanco con bordes de su color representativo y, en el centro de ellas, bellos arreglos florares acompañados de pequeñas velas; del techo colgaban los emblemas de las cuatro casas y en el centro de todo, el emblema de Hogwarts se mostraba orgulloso.
Los alumnos tomaron asiento en sus correspondientes lugares y esperaron pacientemente a que la ceremonia comenzara, aquella ceremonia que cerraba una parte vital de sus vidas.
-¿Estas bien?-
-Sí, solo estoy un poco nerviosa-Harry sonrió, esa mueca que de una u otra forma había imitado a su padre-¡HEY!-
-Lo siento, es solo que…es la primera vez que te veo de esta forma, ni siquiera para los TIMOS O NEWTS te vi así-
-Sí, bueno…antes solo debía enfrentarme a un pergamino, no a una multitud-Respondió Hermione-Además, es nuestro último momento como estudiantes, tengo miedo de no decir lo correcto, de fallar en último minuto-
-No lo harás, o mejor dicho, no lo haremos-Dijo Harry-Si tu caes, yo voy contigo, aun cuando Snape quiera golpearme por decir eso-
-¡HARRY!-
Ambos rieron, olvidándose por un momento de los nervios y preocupándose solo por no ser oídos, sabían que McGonagall estaba dando su discurso en esos momentos y valoraban suficiente sus vidas para interrumpir aquel momento, aun cuando ambos sabían que la mujer los apreciaba más de lo que demostraba, no eran tan tontos para provocar su ira
-Es extraño ¿Sabes? Nunca pensé verme aquí…se supone que Eric Dorling de Hufflepuff debería estar aquí dando el discurso contigo, digo, él es el premio anual, no yo…pero él accedió a encender las siete velas y me cedió su lugar-
-Eric dijo que tiene pánico escénico, además el propuso una vela por cada año cursado, McGonagall lo encontró como un bello signo-
-Yo también, pero…-
-Oye ¿El niño que vivió tiene miedo?-Dijo con un pequeño tono de burla
-Tú sabes que hablar en multitudes no se me da-
-Mentiroso-
-Señor Potter, señorita Granger-Dijo el profesor Flitwick-Ya es hora, el señor Dorling acaba de encender la última vela, rápido muchachos-
-Enseguida vamos señor-Respondió Hermione-Denos un segundo-
El pequeño profesor de Encantamientos los dejó solos mientras iba diciendo "rápido, rápido" y murmurando algo sobre el coro y como no encontraba a sus alumnos
-Bueno, ya enfrentamos a Voldemort, esto no puede ser peor-Dijo Harry
-Ya no podemos mirar atrás-
Ambos se presentaron antes los alumnos egresados con una tímida sonrisa, no sabían cómo expresar todo lo vivido en pocos minutos, había tanto que decir y no contaban con el tiempo suficiente para terminar de decir lo maravilloso que fue estar en aquel castillo.
Fue Harry el primero en hablar y romper aquel silencio que se había formado, una pequeña broma sobre la primera vez que le hablaron de Hogwarts y lo que su tierna mente de once años pensaba sobre ser mago
-Y no, no aprendí a sacar un conejo del sombrero, pero si una espada que Neville utilizó para matar a una serpiente-
Aquello había dado confianza suficiente en ambos jóvenes para seguir, poco a poco las palabra fluían de los labios de los jóvenes y ambos veían como sus compañeros guardaban aquellas frases en sus memorias con cariño, porque entendían, ellos vivieron cada experiencia en mayor o menor grado los habían acompañado en cada una de sus aventuras, los habían apoyado, habían creído aun cuando todo se había teñido de negro y ya no quedaban esperanza…
-En trescientos sesenta y cinco días nos volvimos adultos-Dijo Hermione-Tomaremos nuestras mochiles y diremos "Hasta luego" como todos los días, aunque este será el definitivo-
-Pero no debemos estar triste, porque Hogwarts siempre será nuestro hogar…-
-Y tendrá las puertas abiertas para recibirnos como el primer día-
El aplauso resonó con fuerza en el Gran Comedor, aun cuando en algunos rostros las lágrimas viajaban por las mejillas libremente, no eran capaces de opacar la sonrisa en sus compañeros
-Creo que lo hicimos bien-Dijo Harry
-Ya lo creo-
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Cada jefe de casa entregó los diplomas a sus respectivos alumnos y al momento de nombrar a los premios anuales, la directora McGonagall pidió que la profesora Sprout y el profesor Snape entregaran una pequeña placa a sus respectivos alumnos, Sprout por ser su jefa de casa y Snape por ser el tutor de Hermione por tanto tiempo
-Muchas felicidades señorita Granger-Había dicho de forma seria mientras le entregaba el distintivo-Veo que su sabelotodismo dio sus frutos-
Ella no respondió, solo levantó la mirada con orgullo y sonrió a sus compañeros mostrando llena de alegría como Gryffindor le había dado a Slytherin donde más le dolía, en el orgullo.
Luego de la ceremonia, los cursos inferiores y profesores habían preparado una pequeña fiesta para festejar a los recién graduados, no era algo demasiado elaborado, pero estaban seguros que nunca habían visto las orillas del lago negro tan arregladas. Estaban todos los alumnos del colegio disfrutando de aquella tarde, algunos padres y el cuerpo docente por completo
-¿Más jugo de calabaza Hermione?-Le preguntó Luna
-No muchas gracias-Respondió la castaña-Aunque creo que iré por un poco de tarta de manzana-
-Antojos-Dijo Harry comiendo un trozo de su tarta-La semana pasada fue la leche con chocolate-
-¡No es mi culpa! Son dos contra uno, generalmente, ellos ganan-
-O ellas, sigo diciendo que son ellas-Respondió Neville-¿Ya saben que serán?-
-No…bueno…nosotros queremos que sea sorpresa-
-Yo creo que es mejor así-Dijo Luna tomando las manos de Hermione-Aunque siempre te siguen distintos Torzolopos, algunos más grandes y otros más pequeños-
-¿Y eso…?-
-No quiero arruinarte la sorpresa-La rubia sonrió-Pero ahora debes ir por ese trozo de tarta, ellos quiere comer-
-Vuelvo en unos minutos-Respondió la castaña camino a la mesa donde estaban los postres
-¿Y Ginny?-Quiso saber Harry
-Fue por Ron-Respondió Neville-Ya sabes, como se disculpó y todo…Ginny pensó que tal vez le gustaría pasar tiempo con nosotros-
Harry tragó con dificultad su trozo de tarta luego de eso. Si, Ron se había disculpado con todos ellos, pero sospechosamente, fue el mismo día en el cual Honey había decidido volver. Él no estaba totalmente convencido del pelirrojo, había algo que no lograba encajar en el actuar de quien fuera su mejor amigo, lo intuía, algo ocurrió ese día, algo mucho más grave que la partida de Honey
-¿Dónde vas?-
-Necesito una cerveza de Mantequilla y Dean piensa acabar con ellas-Respondió
Algo malo iba a ocurrir, estaba completamente seguro y si Honey no estaba, era su deber proteger a Hermione
-Severus…-
-Shhh-La calló colocando un dedo en sus labios-Es mi turno de hablar, señorita Granger-
Estaban oculto entre los arboles del bosque prohibido, los suficientemente cerca para oír el bullicio de la fiesta, lo suficientemente lejos para que nadie pudiera verlos. Había sido idea de él escabullirse sin que nadie los viera y, como siempre, su curiosidad por saber que tramaba esta vez la impulsó por seguirlo aun cuando alguno de los presentes pudiese notar que tomaban el mismo camino de manera disimulada
-Creo que no te felicité como corresponde por ser la responsable de que Slytherin terminara en tercer lugar-
-Siempre detrás de Gryffindor-
-Al igual que ustedes, siempre detrás de Ravenclaw-Él acarició su mejilla con cuidado-Una pena, quizás el próximo año lo logren-
-Quizás…-Ella sonrió-No permitiré que le quites puntos a mi casa-
-Usted ya está graduada Granger ¿Cómo cree que me impedirá quitarle puntos a Gryffindor?-
-Así-
Ella rodeó su cuello y lo atrajo para poder besarlo como había querido hacer desde que le entregó su premio. Era un beso lento y suave que poco a poco iba tomando intensidad por cada paso que daban hacia el tronco de un árbol
-Una lástima que ya no pueda quitarte puntos por intentar seducir a un profesor-
-No lo intenté, creo que lo logré-
Snape sonrió y tomó la mano de la castaña
-Ya lo creo-
Podía hacerlo, ya lo había hecho en el pasado ¿Qué tan difícil podía ser ahora? Si pudo sobrevivir la primera vez ¿Por qué no dos?
Se apartó unos pocos pasos de la castaña ante su mirada curiosa y sacó entre los pliegues de su túnica una pequeña caja, aquella que había guardado desde esa pelea
-Severus…-Dijo Hermione con un nudo en la garganta
-Sé que fui un tonto cuando me contaste que íbamos a ser padres y eché a perder todo lo que habíamos construido juntos, fui un gran tonto, lo sé…-Abrió la cajita con mucho cuidado y se acercó a tomar su mano-Te perdí, mejor dicho los perdí y fue la peor experiencia de mi vida, es por eso que ahora quiero pedirte perdón definitivamente y decirte ¿Quieres casarte conmigo?-
Ella retiró su mano y lo quedó mirando por largos segundos, segundos que parecieron eternos al profesor
-Creo profesor, que ya sabe la respuesta-Dijo antes de besarlo y devolverle el alma
Iba a casarse con Hermione y en un par de veces más nacían sus hijos ¿Qué más necesitaba para ser feliz?
-¡POR MELÍN! ¡PROFESOR SNAPE, SEÑORITA GRANGER!-
Quizás…no tener a la mitad del cuerpo docente interrumpiendo su momento.
…HOLA! HOLA! HAY VIDA *SACA LAS TELARAÑAS* VOLVI! SI! NO ESTAN SOÑANDO NI ALUCINANDO! HE VUELTO!
PEDIR PERDON NO SIRVE…CASI DOS MESES DE AUSENCIA :C SI, MANDEN SUS CRUCIOS PERO LES CONTARÉ MI TRISTE HISTORIA
MI FACULTAD ESTUVO EN TOMA DE INSTALACIONES POR 3 MESES, VOLVÍ A PRINCIPIOS DE SEPTIEMBRE Y ME BOMBARDERON LA MATERIA DE 2 MESES EN 2 SEMANAS Y 2 SEMANAS PARA EXAMENES, SOBREVIVÍ INVICTA Y LA SEMANA DE VACACIONES SOLO FUI UN OSO XD AHORA QUE COMENCÉ MI SEGUNDO SEMESTRE HE ACOSTUMBRO AL NUEVO HORARIO
PERO VOLVÍ, CON JUEGOS DE AZAR Y HOMBREZUELOS(?)
PERDONEN A ESTA PERRA, SOY UNA MIERDA COMO ESCRITORA AL DEMORARME TANTO :C Y MUCHAS GRACIAS A TODAS/OS POR LEER
NOS LEEMOS (PRONTO?)
UN BESASO BIEN, BIEN GRANDE POR TODO ESTE TIEMPO,
XERXES ELI
