Elsa no quería salir de su habitación, en sus oídos resonaba la palabras dichas anteriormente por Hans. Era perturbador recordarlas, sin mencionar el vacío en el estomago que la hacia sentir. Luego comprendió que no sería su habitación un buen refugio por que la encontrarían fácilmente por lo que mejor se encamino a la biblioteca.

Tomo de uno de los estantes un libro, lo abrió y comenzó a leerlo calmadamente. Su tranquilo y pacifico ambiente de soledad no duro mucho, ya que se comenzó a escuchar música en el salón principal, pero no se trataba de la distintiva y alegre música de Arrendelle, era más bien como un vals.

Dio un suspiro, para dejar de tomarle importancia a la música y continuar con la lectura de su libro, pero por alguna razón sentía curiosidad por ver que pasaba abajo, continuo leyendo por un momento, luego se comenzaron a escuchar risas suspiro con pesar mientras cerraba el libro, abría la puerta de la biblioteca y salía de ahí, caminaba aún con el libro en la mano, bajó con cuidado las escaleras evitando que la observaran.

El ambiente en el salón principal era liviano, los reyes de las islas del sur bailaban un vals, acompañados por Anna y por Kristoff, ellos lo hacían torpemente pero se veían realmente felices al hacerlo. Sonrió al ver a su hermana tan feliz y se sentía bien por Anna, pero le hubiera gustado más sentirse mejor por si misma.

Los reyes por su parte lo hacían elegante y grácil, lento en el compás evitando incomodar con los pasos a Ingrid pues estaba embarazada.

-Elsa, Ven-dijo Anna viendo a su hermana,

-No gracias, solo baje por que escuche ruido-dijo la reina con una sonrisa fingida

-Estabas leyendo, lo siento si fue importuna la idea del Vals-dijo la reina Ingrid viendo el libro que sostenía Elsa en la mano

-No se preocupe, realmente no es importante lo que leía-dijo cortes la mujer, evitando contacto ocular con Hans, quien no dejaba de observarla

-Hans, Ya que Elsa esta aquí ¿por que no la sacas a bailar?-hablo el Rey Klaus al verlos a ambos

-No se bailar-dijo cortante Elsa dedicando una mirada a Hans

-No te preocupes, Kristoff tampoco sabe y le estamos enseñando-dijo Ingrid con su singular sonrisa

Después de pensarlo un poco, con detenida calma la reina acepto.

-Le tomaré la palabra- dijo Elsa poniendo su libro sobre un mueble , Hans aun no entendía el cambio repentino en el comportamiento de Elsa. Camino vacilante hasta acercarse a ella, puso una mano en la cintura de la reina y la otra la utilizó para unirla a la de la rubia.

-Me sorprende tu cambio de decisión repentino- dijo Hans comenzando el suave vals, dirigiendo a Elsa el compás que debía llevar.

-No lo hice para sorprenderte, realmente no se bailar-dijo ella poniendo un pie sobre la bota de Hans, causando dolor al presionarlo, luego continuaron bailando, a paso lento pero Elsa continuo haciéndolo.

-¿Puedes dejar de pisar mi pie?- pregunto en volumen bajo y acercándose al oído de su acompañante.

-No-respondió ella, con la misma sonrisa con la que le había respondido en la mañana

-Me asumo que esto es apropósito ¿no es así?-pregunto el continuando con el baile

-la verdad yo no quería bailar por que no se hacerlo, los que me convencieron fueron los Reyes de las Islas del Sur ¿Como puedes decirme que esto es a propósito?, no pude negarme simplemente a la petición de sus majestades-dijo Elsa con un tono irónico que tomo por sorpresa al pelirrojo

-Debo decir que esa faceta tuya no la conocía-comentó Hans

-¿Y debías de hacerlo?-pregunto ella levantando una ceja, viéndolo directamente a los ojos. La canción se acabó, y ellos pararon de bailar al igual que las otras dos parejas

-Ya entendí, el por que de todo esto-dijo el separándose de ella,

-Elsa, querida, para ser tu primer vals, lo hiciste muy bien- aplaudió glacialmente la pelinegra.

-gracias pero creo que Kristoff tiene más gracia que yo-dijo sinceramente Elsa, causando una pequeña risa en Anna-bueno síganse divirtiendo, iré nuevamente a leer- dijo la rubia mientras continuaba su camino,

-Oh, espera, iré contigo, necesito un poco de tranquilidad, debo decirte que esto de estar embarazada es agotador-dijo Ingrid caminando hacía ella

-Claro que si, me encantaría algo de compañía-

Ambas caminaron hacía la biblioteca, Elsa fue la primera en entrar seguida por la reina de las islas del sur.

-Veo que tienes muchos libros-dijo viendo los estantes repletos

-Asi es, desde muy pequeña tuve una cierta predilección por la la lectura, recuerdo siempre estar leyendo o estudiando, ya que no podía hacer mucho encerrada en mi habitación-explico con cierta añoranza Elsa -Pero no quiero abrumarte con temas sin importancia ¿cual es tu generó favorito?, me refiero al contenido del libro-

-los libros donde abunda el romance-dijo en un suspiro la pelinegra

-Bien, en ese estante hay muchos de ese tipo, esos eran de mi madre-explico Elsa observando la gran colección de libros de la antigua Reina de Arrendelle

-Debo agradecer que a pesar de ser reina no tengo las mismas actividades que tu, debe ser abrumador hacerlo todo tu sola, en nuestro hogar Klaus es el que ahora hace la mayoría de las cosas-la platica era más interesante que el libro, ya que ambas se olvidaron de estos mientras continuaban charlando.

-No me molesta hacerlo todo yo sola, creo que ya me acostumbre-Elsa observaba la pintura de su padre, en la coronación de este.

-Sabes Elsa, desde que conozco a Hans, nunca lo había visto tomarse algo tan enserio como ahora. Aunque desconozco que es en realidad por lo que ha cambiado me impresiona ver de nuevo al pequeño Hans-comento la reina Ingrid

-No entiendo de que hablas-la rubia estaba confundida respecto al comentario

-Cuando era niña Hans y yo siempre jugábamos juntos, yo soy más grande que el por 2 años. Mi madre era amiga de la reina, por lo que ambas decidieron mi matrimonio con Klaus. Yo fui testigo de como la mayoría de sus hermano aveces ignoraba a Hans, cuando creció se convirtió en alguien frívolo y manipulador, pero me sorprende ver que gracias a ti el cambio-Algo de lo anterior capto la atención de Elsa

-¿Tu y el Rey Klaus se casaron por un matrimonio Arreglado?, jamas lo hubiera imaginado-dijo Elsa con asombro, esto causo una risilla de la otra mujer

-Si, pero yo lo amo y el a mi, el amor nace poco a poco, no crece ni e crea de la noche a la mañana-explico la mayor- Pero hablando de eso, pude ver algo de tensión entre tu y Hans mientras bailaban, no pueden seguir así, falta menos de una semana para su boda-

-No hablemos de eso, me pone muy nerviosa el hecho de la boda, y te recomiendo que no me hagas pensar en ello, a menos que quieras tener frió-advirtió la rubia

-Bien no quiero tener frió, que te parece si ahora vamos a las caballerizas-dijo la pelinegra, Elsa no tenia nada que hacer por lo que acepto gustosa. Cuando llegaron se dieron cuenta que no estaban solas, se encontraban todos ahí. Algunos de los hermanos hablaban sobre la buena calidad de los caballos, Hans ensillaba algunos, Kristoff les daba heno, y Anna cepillaba su corcel.

Después de algunos minutos ahí las tres mujeres estaban platicando, mientras los hombres cabalgaban.

-¿Y por que se llama Elsa tu yegua?-pregunto Ingrid a la reina Elsa

-Asi le puso Hans cuando era sirviente y lo mandaba a limpiar a los caballos, dijo que le recordaba a mi-explico Elsa. Se escucho el relinchar de un caballo y un ruido, como si algo se hubiera caído.

-Hans-grito Viktor mientras hacia correr en la dirección del pelirrojo a su caballo. Elsa vio con sus propios ojos la caída del caballo que sufrió su prometido, corrió hasta donde estaba, tenia los ojos cerrados y parecía inconsciente.

-¿me escuchas?-pregunto ella algo asustada, tanto que sus manos comenzaron a dejar nieve en lo que tocaba.

-Si- respondió débilmente el pelirrojo, dando pruebas de que aún se encontraba consiente-Elsa, lo siento, yo no quería-

-No hables, puedes tener alguna fractura-dijo tomando serenidad

-No hablare con la condición de que me perdones-volvió a hablar Hans

-Si, te perdono, pero ahora ya no hables-dijo ella tomando la mano del que fue el décimo tercer príncipe de las islas del sur.

-¿Estas preocupada por mi?-pregunto el nuevamente

-claro que lo estoy-respondió ella con una sonrisa algo apagada, el abrió los ojos completamente, lo que hizo ver su ano semblante. Se sentó en el piso, llevando su mano a una parte en especifico de su espalda.

-Pues no lo estes, creo que solo fue un golpe-dijo el con voz normal

Ella solo sonrió - Ya sabía que no te habías fracturado nada-al descubrir la actuación de Hans.

-¿Aún asi me perdonas?-pregunto el aún sentado en el piso

-Si, creo que fue suficiente castigo bailar conmigo-respondió ella.


Bien, espero que les guste, los quiero aun que me chantajeen y me presionen. Chicos saben que me encanta escribir, pero hay días en los que no puedo y actualizo cada semana pero aveces no puedo. Me encanta que me den sus ideas y que les guste tanto que hasta me apuran, pero tranquilos que soy una simple mortal de 18 años y tengo que dormir :c. Los quiero y si tiene faltas de ortografía lo siento pero ya es muy de noche en México. Y con respecto al Lemon que me piden de una vez les digo que no lo pondré, y se que me golpearan por esto pero muchas personas pequeñas lo pueden leer y espero que me entiendan de todo corazón lo siento por no cumplirles el carpicho 3 pero los amo y espero que también me amen mucho a pesar de esto u.u