BUENO, CREO QUE YA ERA HORA DE QUE ACTUALIZARA ¿NO? ¡MUCHAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS POR COMENTAR! Y COMO VEN…TAL PARECE QUE ESTOY DE VACACIONES

CAPITULO 39

Calor, su cuerpo estaba en llamas y no podía hacer nada para evitar aquella horrible sensación que nacía desde el interior de cada una de sus células ¿Qué le había forzado a beber esa zorra? No lograba reconocer aquel brebaje aun cuando buscaba en los más recónditos lugares de su mente, pero si analizaba los ingredientes que logró percibir…Aquel sabor amargo debía ser sangre de dragón, por lo cual la poción debió ser elaborada por un experto, no era un material fácil de tratar, así que las opciones se acortaban, ¿lo viscoso? Era una posibilidad, pero el veneno de escorpión egipcio trabajaba perfectamente con el ingrediente anterior, aunque también existía la leve posibilidad de que fuera baba de gusamoco, combinado con alas de escarabajos y un cabello de grifo podía sobrevivir, si, esa opción se asemejaba más, pero ¿Por qué darle aquello? Sabía que aquellos eran los ingredientes, pero no lograba hacerlos encajar en la ecuación que se estaba formando en su mente, debía estar pasando algo por alto, algo sumamente importante, de otra forma Perfitt no se habría esmerado tanto en darle aquella cosa

-Aun no puedo creer que él se haya fijado en alguien como tú, solo mírate, eres una mocosa patética- Comentó mientras jalaba el cabello de la castaña-Una sangre sucia cualquiera-

-Es mejor que ser una maldita zorra desquiciada-Respondió sin temor-¿Acaso crees que obtendrás algo bueno de esto? Solo estas acrecentando el odio que Severus tiene hacia ti-

-Dicen que del odio al amor hay un paso-Dijo con una sonrisa torcida cruzando su rostro-Una vez que acabe contigo necesitará consuelo, y yo seré la mujer que se lo dará-

Amelie soltó los cabellos de Hermione y golpeó fuertemente la cabeza de la joven contra el piso. Las ideas de la Gryffindor formaron una nebulosa ante aquel impacto, pero, aun con el dolor latente evitó gritar y darle un gusto a aquella mujer

-Aguanta todo lo que quieras pequeña escoria, pronto estarás gritando, yo me aseguraré de eso-

Si tan solo tuviera su varita cerca hace bastante tiempo que hubiera dado pelea, estaba débil, si, eso era más que obvio, pero una madre hace lo que sea con tal de mantener a salvo a sus hijos, estaba segura de que aquella idea sería suficiente para patear el trasero de esa zorra o al menos, detenerla hasta que alguien llegara…aunque ¿Quién podría llegar? Estaba segura de que Perfitt tenía que ver con el extraño comportamiento de Ginny, además Harry iba a esperar a Severus para volver ¿Y si su juicio se alargaba más de lo necesario? No podía llamarlo, él se alteraría y quizás, solo quizás aquello sería causal para que lo mantuvieran retenido.

Una de las manos de Amelie se posó en su garganta, mientras la otra apuntaba con la varita su abultado vientre, el aire volvía a fallarle mientras un doloroso calor comenzaba a nacer desde el lugar en el cual sus hijos creían, intentó alejarla con algunos movimientos, unos muy torpes movimientos, pero le fue imposible. El aire faltante y sus anteriores golpes le estaban pasando la cuenta, además aquel calor se estaba haciendo cada vez más insoportable ¿Qué le estaba pasando? No era igual que las otras veces, esta no era la sensación de plomo por sus venas, esto era como si lava hirviendo la estuviera carcomiendo. Los grises ojos de Perfitt desprendían un brillo maquiavélico mientras sus labios se movían lentamente, como si estuviera recitando una antigua canción que ningún mortal debería escuchar, pero, por cada movimiento de aquellos labios, el calor iba creciendo en el cuerpo de la castaña.

"Necesito hacer algo, necesito defenderme o de otra forma esta loca…"

Pero sus fuerzas la estaban abandonando poco a poco, su cuerpo se estaba poniendo rígido y podía sentir como poco a poco su corazón iba perdiendo fuerza en cada latido

-Eso es, vamos, déjame ver como el brillo de tus ojos se va perdiendo poco a poco, eso es, muérete-Dijo de forma siseaste mientras apretaba el cuello de la joven con más fuerza-Muerte y ahórrame el trabajo de matar a tus bastardos-

"Mis…hijos…"

Amelie no supo en que momento la mano de la joven tomó uno de sus mechones y lo jaló con tal fuerza que una porción importante de su cabello terminó entre los dedos de su ex estudiante. La muy puta se las iba a pagar.

-Con mis…hijos…no…-Amenazó Hermione alejando a su atacante a duras penas, mientras luchaba por recuperar su respiración y fuerzas suficientes levantarse del suelo.

Aunque le era tan difícil con aquel insoportable calor…

-¿Crees que podrás hacer algo en ese estado? Cariño, para ser la bruja más inteligente de tu generación eres bastante tonta-Dijo Perfitt acercándose a la castaña-No importa cuánto luches, no importa si ellos llegan, tú ya perdiste desde el momento que bebiste aquella poción-

La poción, esa maldita cosa, sabía que estaba pasando por alto algo, pero ¿Qué? ¿Qué le faltaba por descubrir?

-Tranquila sangre sucia, pronto sabrás para que es…además, trabajando en conjunto al hechizo, creo que encontraras su función muy…molesta-

-Eres una…-

Un latido, dos latidos…Hermione sentía que el corazón se le iba a salir por la boca mientras un horrible dolor se instalaba en la zona de su vientre bajo ¿Qué estaba sucediendo ahora?

Sus ojos fueron inmediatamente hacia sus piernas y en ese momento lo pudo ver. Sangre, mucha sangre y un liquido parecido al agua corrían por su piel.

Había roto la fuente. Su labor de parto acababa de comenzar.

"Ruda" Indicó su mente de inmediato "La ruda es abortiva en grandes cantidades ¿Cómo no lo pensé?"

-Esto será más difícil y desagradable de lo que pensé, debiste dejar que te ahorcara, te estaba ahorrando esto ¿No ves lo considerada que soy contigo?-

Hermione iba a protestar, pero lo único que logró salir de su boca fue un quejido al sentir su primera contracción.

Era horrible.

-Pobre…déjame acabar con tu sufrimiento…Cru…-

-Expelliarmus-

Ambos estaban nerviosos ¿Cómo no estarlo? Solo un pedazo de madera los separaba de descubrir toda la verdad. Unos pocos centímetros los apartaban de su verdadera lucha, del motivo por el cual habían viajado en el tiempo, del porque se su muerte…

La mirada oscura buscó la ambarina de su melliza y ambos asintieron cuando la menor puso su mano sobre la puerta.

La reacción de Trey fue inmediata

-Expelliarmus-Dijo apuntando a la mano de aquella zorra mientras Honey se apresuraba a ir a asistir a su madre

-Pero que…- ¿Cómo era posible? Esos mocosos…¿Cómo podían estar con vida si su poción se estaba encargando de ellos en esos mismos instantes? Además, el chico, ¿Cómo podía estar ayudando a la mocosa si él estaba muerto desde mucho antes? Era su eterna duda desde su enfrentamiento en el bosque prohibido, pero en esos instantes no tenía tiempo para pensar en aquello. Debía apartarlos y terminar con la castaña de inmediato o de otra forma, más gente llegaría a su auxilio.

Honey observó a Hermione por unos segundos y un escalofrió recorrió su espalda. Aquella sangre que corría por sus piernas solo significaba una cosa, el tiempo ahora si que estaba en contra de ellos

-Mamá…mamá por favor mírame-Pidió la joven al comprobar que el pulso de la castaña poco a poco iba bajando-No, por favor, mamá, ayúdame…-

-Ya es tarde-Dijo Amelie, aun cuando la varita de Trey la seguía apuntando-¿No ven cuanta sangre está perdiendo? Aquella puta no es la gran cosa-

-La única puta en este lugar eres tú-Siseó el pelinegro, enterrando su varita en el cuello de la mujer-Ahora nos dirás que mierda le diste a nuestra madre o…-

-¿Me estas amenazando?-Preguntó la mujer acercándose un poco más al joven, dejando que la varita se enterrara más en su piel-Vaya, al parecer si te pareces a tu padre…-Ella tomó el rostro de Trey entre sus manos, acción que lo tomó por sorpresa-Si, sin duda alguna Severus es tu padre-

-¡Apártate!-Respondió el mellizo empujando a la agresora de su madre al piso y asegurándola con un hechizo.

Un agudo grito y un fuerte trueno resonaron en la casa. Con cada segundo que pasaba el vientre de la castaña se movía más y más en señal clara de que sus hijos iban a conocer el mundo antes de tiempo y ¡CIRCÉ! Su cuerpo dolía, ardía y a la misma vez se sentía frío. Estaba perdiendo sangre…su mente era demasiado confusa…

-Mamá…mamá no nos dejes…por favor…-

Ella conocía esa voz, pero ¿Por qué Honey la llamaba de esa forma? ¿En verdad era Honey?

-Ho…ney…-Dijo la castaña con un hilo de voz, soportando otra contracción-Pero…-

La pelinegra apretó su mano, mientras una tímida sonrisa se formaba en sus labios. En verdad era ella, con sus ojos maleados opacados por unas cuantas lágrimas, y sus rizos siendo como un verdadero arbusto a causa de la lluvia torrencial

-Luego-Fue su única palabra-Trey, ven…ayúdame, debemos…-

-No, está muy débil-Respondió el chico que la acompañaba. Ella recordaba algo…ese nombre le sonaba ¿Acaso ese no era el nombre de su hermano? Pero ¿No que él era muggle? No, debía estar equivocaba, además, él se veía muy saludable, no cuadraba con la imagen del joven enfermizo que alguna vez le dio su amiga.

Pero en estos momentos, nada tenía lógica en su mente

-Severus…deben…deben traer…yo…-Su rostro se contrajo de dolor una vez más-Asriel…él sabe…con el doctor Asriel…-

La mente de Honey se iluminó. El Doctor Asriel era un viejo doctor muggle amigo de su padre que de vez en cuando iba a casa y le llevaba algunos regalos. Nunca le había preguntado su área ya que la medimagia no era de su interés y como todos los adultos que la rodeaban, tratar de sacar información sobre su nacimiento era un caso perdido. Se lamentaba nunca haber tomado esos cursos de primeros auxilios que él le ofrecía cada verano, quizás en ellos había un capítulo dedicado a partos.

-Hay que cargarla hasta el dormitorio y asistirla-Dictó Trey colocando una mano sobre la frente de su madre y la otra en su cuello, comprobando el pulso-No hay tiempo para ir por un doctor-

Cálido, las manos de ese chico se sentían cálidas contra su piel. Eran algo ásperas, al igual que las de Harry, tal vez ese chico jugaba quidditch o trabajaba, al igual que Neville, la rama de la Herbología. Era alto, o eso sintió cuando la tomó con cuidado entre sus brazos y caminó lentamente por las escaleras hasta la habitación al final del pasillo. Sus contracciones aumentaban al igual que su dolor, pero el chico no dijo nada cuando ella enterró sus uñas en sus brazos

-Todo va a estar bien, tranquila-Fue su única respuesta

Tenía el cabello bastante desordenado, sus rizos negros parecían no poder estar quietos y se movían suavemente con cada paso que daba, podía jurar que llevaba el cabello a la misma altura que Severus pero sus ojos se negaban a enfocar como correspondía.

Y hablando de ojos…el chico tenía ojos negros como los de su pareja, pero la mirada era distinta, esta era cálida, alegre…como la de su padre…

-¿Quién eres?-Cuestionó Hermione una vez el chico la dejó en la cama y Honey se acercaba con toallas y un recipiente con agua-¿Quiénes son?-

Ambos se miraron con temor y permanecieron en silencio

-Díganme… ¡QUIENES…!-

Su contracción afectó a todos los presentes en el cuarto.

Honey sintió que aquel ultimo latido logró remecer hasta su ultima neurona y que aquella horrible sensación de calor había terminado por freír sus ideas creativas. Sus rodillas se doblaron y, al igual que su mellizo, tenía una urgente necesidad por oxígeno

-Maldición-Susurró Trey, intentando levantarse sin mucho éxito-Es…mucho…peor-

El joven intentaba enfocar el lugar donde se suponía debía estar su mano izquierda, pero, o su estado era realmente deplorable y debían ir por ayuda o simplemente el tiempo comenzaba a hacer su tarea.

Se estaba desvaneciendo.

Miró a su hermana y comprobó que ella aun tenía cada pieza de su cuerpo en el lugar correspondiente. Bien, al menos uno de los dos se encontraba entero.

"Bueno, soy el mayor" Razonó "Si el tiempo debe eliminar a alguien, debe empezar por el principio"

Honey fue la primera en recuperarse, o mejor dicho, actuar como si estuviera recuperada. Su piel pálida por naturaleza estaba peor que la nieve de las montañas de Escocía. Pero eso no fue impedimento para que la joven se acercara a la cama donde estaba la castaña y le sonriera de forma tranquilizadora

-Pero…que…acaba de…-Preguntó Hermione luchando contra sus dolores

-Lo haré simple, digamos que…no soy de aquí-Respondió con una mirada apenada mientras sacaba de entre sus ropas, el viejo giratiempos que tantos problemas le había traído-Pero…lo seré pronto-

La mente de Hermione estalló ante aquella revelación, fue tal el nivel de procesamiento de sus neuronas, que olvidó por completo el dolor de la siguiente contracción y no se percató como sus acompañantes volvían a agonizar por el oxígeno faltante.

-Tú…-

-No…no es el momento…-Dijo una voz ronca en el suelo-Luego…ella te explicará-

"Porque a este ritmo, no creo que pueda hacerlo mamá"

Claro, ella necesitaba la explicación del porque su hija había viajado en el tiempo ¿¡ACASO ELLA ERA UNA MADRE IRRESPONSABLE!?

Su corazón dio un fuerte latido y decidió aquel tema lo tocarían después, cuando sus dolores cesaran y su mente volviera a ser tan lúcida como siempre. La adrenalina del momento se estaba acabando muy rápido.

El frio volvía a recorrer cada una de sus células

-Debemos hacer…algo-Dijo Trey volviendo a levantarse del suelo-Se nos está acabando el tiempo-Su mano era una buena señal de eso, ahora debía sujetar la varita con su mano derecha y eso era un gran problema para él-Deberás…-

-No, ni lo sueñes-Respondió Honey un tanto alterada-Hazlo tú, yo…yo iré por ayuda-

-Ginny fue por papá y Harry, debemos esperarlos, además no sabemos dónde está ese tal Doctor Asriel, sin olvidar el hecho de que abajo está esa loca-

-¡Yo no sirvo para la medimagia!-

-Técnicamente no es medimagia, es atender un parto, los muggles también lo hacen-Respondió como si fuera algo obvio-Además, para eso se necesitan dos manos y yo…solo tengo una y sinceramente, no soy ambidiestro-

Los ojos de la joven Gryffindor se abrieron exageradamente al ver como su hermano poco a poco iba desapareciendo.

-Trey…-

-No es tan grave-Le restó importancia-Si todo sale bien, volverá-Dijo con una sonrisa-Pero para que eso ocurra, debes ayudar a mamá ¿Está claro? -

La lluvia y el viento seguían azotando con fuerza las ventanas, pero aquel sonido no evitó que se escuchara el proveniente del piso inferior.

Los mellizos se miraron y antes de que alguno de los dos pudiera siquiera decir algo, Honey salió de la habitación, aprovechando una contracción de Hermione que afectó mucho más al joven. Ni siquiera el sonido de un fuerte trueno la hizo vacilar.

Esa zorra ¿Cómo había podido soltarse?

Debía darle crédito al mocoso, ya había logrado plantarle cara en el bosque prohibido y ahora la había inmovilizado, quizás era un tanto impulsivo, pero nada que ella no pudiera manejar…tal vez podría dejarlo vivo en vez de a esa mocosa e intentar algo a futuro si no conseguía llamar la atención del padre, a fin de cuentas, el muchacho no estaba nada mal. Aunque su objetivo no iba a cambiar…siempre había que apuntar hacia la cima.

Su varita estaba un tanto lejos, no era buena con la magia no verbal, pero si ponía un poco de empeño lograría su cometido. Logró traer hasta ella dos libros, un pergamino, tres plumas y una pequeña daga de plata antes de poder traer su varita hasta ella con un accio. Cuando logró tenerla entre sus manos de desató de inmediato; maldita sea, aquellas ataduras iban a dejar marcas por todo su cuerpo, iba a tener que volver al asqueroso callejón Knockturn a comprar algo para que su piel volviera a la normalidad

-Será un buen mago, de eso no hay duda-Dijo estirándose para volver a tener sangre en sus extremidades-Bien y ahora donde…-Apuntó a una fotografía que estaba sobre la chimenea, tan solo ver como Snape posaba sus manos en el vientre de esa mocosa hizo que su sangre hirviera y con un fuerte Bombarda hizo que aquel recuerdo desapareciera-Quede-

Sabía que aquel ruido no iba a pasar desapercibido, pero ¿Qué importaba? Si esos mocosos querían interferir con sus planes que lo hicieran, ya había perdido contra ellos una vez, no iba a permitir que eso volviera a suceder. Ella iba a quedarse con Snape, la maldita sangre sucia y esos bastardos iban a ser eliminados de una vez por toda y así, su vida iba a ser como debía ser, había esperado desde su séptimo año para hacerlo realidad y no iba a dejar que nadie, absolutamente nadie, arruinara su sueño.

Sabía que tenía compañía, los pasos de aquella persona no habían sido nada de suaves, fue por eso que desviar su hechizo fue una tarea bastante sencilla, aun cuando se trataba de un hechizo con bastante poder

-El sigilo no es lo tuyo ¿Lo sabes?-Dijo con voz glacial mirando a la chica fijamente-Así nunca serás una auror-

La pelinegra apretó aun más su varita al ver la libreta que le había sido robada, si, todavía tenía esa cosa en su poder, era su carta de triunfo ¿No que los grandes conquistadores llevaban consigo aquellos pequeños tesoros a las batallas? No iba a dejarlo, no cuando sabía que esa pequeña escuincla no iba a alterarse con tan solo mostrarla

-Devuélvemela-Siseó-Es mía…tú la robaste-

-En la guerra y en el amor todo se vale ¿No?–Ella se acercó pero no lanzó ningún hechizo, al parecer se estaba conteniendo-Tu debes entender de eso ¿No? Haz hecho de todo para salvar a tu madre, aun a costa de tu propia vida y del futuro de todos-

De la varita de la joven salían chispas rojas, al parecer la estaba tentando más y más, pero ella no quería lanzar el hechizo

-No eres tan distinta a mi, quieres un futuro diferente-Ella se acercó con una sonrisa a la joven que ahora levantaba su varita-Quieres tu felicidad antes que la de los otros, eres una egoísta-

-Cállate-Dijo enterrando su varita en el cuello de la mujer-No me compares contigo, yo no…-

-¿No que…?-Respondió alejando a la joven con un Desmaius-No intentes negar lo obvio, somos iguales, HONEY-Dijo de forma despectiva acercándose hacia la pelinegra con su varita en alto, mientras ella intentaba encontrar la propia para defenderse, pero con ese corte en la cabeza que se había hecho al chocar con la mesa, no lo creía posible-Eres igual de egoista ¡CRUCIO!-

Honey esperaba esa sacudida de dolor recorriendo cada fibra de su cuerpo, más, aquella horrible sensación fue reemplazada por el calor de un cuerpo. Sus pupilas captaron el momento exacto en el cual Trey cubrió su cuerpo con el propio, la mueca de dolor y la hilera de sangre que brotó de sus labios conteniendo el grito

-Tre…Trey…-

-No te preocupes-Dijo apretándola contra su cuerpo-Estoy…bien-

No claro que no lo estaba, pero él no iba a declarar lo contrario, lo conocía, Trey era igual o más testarudo que ella en algunas cosas, protegerla era una de las principales

-Apártate maldita sea-Amelie lo tomó por el cuello de su camisa y lo alejó un par de centímetros-Luego será tu turno...si el tiempo me lo permite-

El dolor volvió a recorrer a los hermanos, mientras otro agónico grito de su madre les anunciaba la siguiente contracción. Trey nuevamente fue el más afectado, su antebrazo izquierdo iba desvaneciéndose poco a poco ante la vista de todos

-Es una pena que no pueda jugar contigo cariño-Dijo Perfitt dándole la espalda y apuntando a la joven que intentaba por todos los medios encontrar el oxígeno para poder vivir-Aunque antes de que ya no estés con nosotras te daré una linda escena para recordar y no te preocupes, tu querida hermana pronto estará contigo-

Lo había leído en la libreta de esa mocosa y lo había probado con Weasley estos días, en verdad Snape había hecho un muy buen trabajo con este hechizo, podía considerarlo dentro de sus favoritos

-¡Sectumsempra!-

La sala se tiñó de rojo y pequeños trozos de vidrio aparecieron cerca del joven que había recibido el impacto.

Los ojos de Honey se llenaron de lagrimas al ver como una vez más su hermano había saltado a protegerla de Perfitt, aun a costa de su propia integridad.

Tocó su cara con cuidado, su piel estaba más pálida y fría que la ultima vez, pero eso no le impidió esbozar una pequeña sonrisa

-Lo…sien…to-Su voz era débil, apenas un murmullo entre la lluvia-Ten…go..que dejar…te Honey-

-¡NO! ¡NO TREY! ¡NO!-Pero ella lo sabía, no importaba si intentaba contener la sangre que brotaba desde el pecho de su hermano, si aquel artefacto estaba roto, Trey ya no iba a estar a su lado

-Nos vemos-

Ella tomó su mano derecha con la esperanza de que eso fuera suficiente para que se quedara a su lado, quizás…solo quizás si estaban juntos…

Un fuerte grito desde el piso de arriba hizo eco en el silencio sepulcral que reinaba en la sala y posteriormente, el débil llanto de un bebé que pronto fue callado.

Trey desapareció ante sus ojos como si fuera un fantasma, poco a poco su cuerpo dejó de ser corpóreo hasta que entre sus brazos no había nada más que aire y sangre. Eso era todo…si había fallado con salvar a Trey ¿Qué le aseguraba salvar a su madre?

-Vamos, no llores-La voz de Perffit le parecía lejana, aun cuando estaba consciente de que estaba justo detrás de ella-Pronto…estarás con él-

-ALEJATE DE MI HIJA-

No entendía a los malditos medimagos, si, aquella maldita sensación lo había afectado más que las otras veces, pero no por eso debían mantenerlo en la enfermería. Si bien aún sentida pesadez en su pecho no era nada que no hubiera enfrentado a lo largo del año, igual que las demás veces, iba a pasar con el tiempo. Solo quería irse a su hogar, quería volver luego con Hermione y comentarle lo ocurrido, explicarle que por culpa de aquellos malditos iba a tener que volver al colegio, quizás ella le diría "Te lo dije" y le sonreiría con una pequeña mueca de triunfo a lo cual él bufaría y daría zanjado el asunto.

Maldita sea, ya quería volver ¿Por qué lo retenían por tanto tiempo? Si era por culpa de Minerva, sinceramente se iba a replantear la idea que rondaba por su mente hace días

-No puede entrar así señorita, le pido que se…-

-Necesito a Snape, es urgente ¡SNAPE!-El conocía esa voz, había pasado muchos años en Hogwarts teniendo que callar a esa mocosa en clases

-Este no es un lugar para andar gritando-Estaba de acuerdo con el medimago, en cierta medida, pero para que Ginny Weasley abandonara a Hermione y armara semejante escandalo debía existir una gran razón-Le pido que se retire, por favor-

-Usted no entiende, necesito a Snape… ¡MALDITA SEA SNAPE, APARECE DE UNA VEZ! ¡SNAPE…TU SUELTAME!-

Sabía que alguien había recibido un golpe y que a otra persona le había llegado un hechizo por el sonido que logró percibir tras la cortina, así que no fue una sorpresa para él ver a la pelirroja llegar hasta la camilla en la cual seguía retenido

-Senorita Weasley…-

-No tengo tiempo para tus sermones moralistas en esto momentos Snape-Dijo agitada mientras le lanzaba su túnica y su varita-Hermione y tus hijos te necesitan-

Su corazón dio un fuerte latido y nuevamente aquella horrible sensación volvió a recorrer su cuerpo

-¿Qué estas…?-

-Perfitt…Perfitt está en la casa y si no vamos ahora, los va a matar a los tres-Respondió

-¡Y TU QUE HACES AQUÍ!-Aun cuando sus piernas flaqueaban tuvo la suficiente energía para levantarse y dar un par de pasos para llegar hacia ella-¡PROMETISTE QUEDARTE CON ELLA¡ ¡Y COMO MIERDA ESA ZORRA…!-

-¡NO ME HAGAS TENER QUE GOLPEARTE A TI TAMBIEN, PORQUE LO HARÉ Y ACOMODARÉ ESA MALDITA NARIZ TUYA DE UN SOLO PUÑETAZO!-Amenazó-Y si estoy aquí es porque esa zorra me hechizó, me hizo salir de la casa y atacó-

La chica descubrió una herida entre su cabello, no era tan grande, pero tampoco era una pequeñez, estaba hinchada, probablemente no se la había tratado por venir hasta él, además estaba el hecho de que ella estaba completamente empapada ¿Hasta qué punto era capaz de llevar Amelie Perfitt con tal de joderle la vida?

-Si estoy aquí es porque necesitamos ayuda-

-Hermione está sola, debiste avisar mediante patronus ¡ELLA PUEDE ESTAR MUERTA!-

-Mi amiga no moriría sin dar pelea ¡ADEMÁS ELLA NO ESTÁ SOLA! ¡ESTAN SUS HIJOS!-

Al decir aquello Ginny tapó rápidamente su boca y el rojo cubrió completamente su rostro

-Debió ser un golpe muy duro, porque si mal no recuerdo, mis hijos aún están en el vientre de Hermione-Respondió con voz queda, aun cuando tenía la certeza de que no lo había dicho porque si solamente-Ellos no son de ayuda en estos momentos, es más, son ellos los que necesitan ayuda-

-Honey y Trey son lo que están cuidando a Hermione, fueron ellos los que me pidieron venir-Dijo Ginny con seriedad, aun cuando el color rojo adornaba su rostro-Si, ¿No fueron esos los nombres que escogieron? Honey y Terrance, pues has visto a tu hija durante todo el año, aunque la has llamado por otro nombre y… ¡MALDITA SEA! No puedes ser tan tonto para no saber ¡HABLO DE HONEY BURTON! ¡YA MUEVETE MALDITA SEA!-

Fue como un balde de agua fría, y la pieza que faltaba en su rompecabeza encajó a la perfección.

Burton…no, Honey, su hija, su Honey ¿Por qué había llevado hasta este tiempo?

Y la respuesta estaba otra vez, frente a él.

Perfitt

-Vamos-Fue todo lo que salió de su boca antes de abandonar la enfermería a toda velocidad seguido de la joven pelirroja.

No contaban con mucho tiempo, pronto el hechizo que la joven había aplicado contra el personal iba a dejar de hacer efecto y no quería lidiar con más funcionarios del Ministerio, además, lo estaban esperando en otro lugar

-¿Dónde está Potter y Minerva?-

-Buscando a los aurores-Respondió-Enviaran a un par a la casa de esa zorra…buscaran a mi hermano-Su voz bajó-Ella…ella lo utilizó-

Si bien aquel Weasley no era de su agrado, procuró callar por respeto a la chica. Si ella tenía razón, quizás Weasley era tan victima como todos los demás…aunque eso no iba a cambiar su desprecio por su persona.

Ambos estaban cansados, sabían que era riesgoso, pero era la forma más rápida de llegar.

Ginny lo tomó del brazo y ambos aparecieron en la colina cercana a la casa. La lluvia había intensificado su fuerza y los rayos y truenos iluminaban el cielo de forma macabra; pero eso no los iba a detener.

Debía llevar, debía salvarlos ¿Qué clase de hombre sería si no podía proteger a su familia? Ya había fallado una vez, no quería que la historia se repitiera.

-¡NO! ¡NO TREY! ¡NO!-

Su corazón se detuvo al escuchar aquella voz desgarrándose de dolor ¿Acaso ya era tarde? ¿Acaso era su culpa que su hijo se desvaneciera delante de sus ojos? ¿Qué aquel grito de Hermione fuera a causa de un dolor infernal? ¿Qué su hijo nunca más volviera?

-Vamos, no llores-La voz de Perffit era fría y contrastaba perfectamente con la sonrisa que adornaba su rostro-Pronto…estarás con él-

No lo pensó dos veces al ver como levantaba su varita

-ALEJATE DE MI HIJA-Bramó, tomando su muñeca y obligando a que soltara lo que traía entre manos

-Suéltame, suéltame, me haces daño-

Ella se retorcía como si fuera una anguila y chillaba más que una mandrágora, pero aun así logró llevarla hasta un silla y dejarla sujeta con un hechizo

-¡SUELTAME SNAPE! ¡SUELTAME. TU NO ENTIENDES!-Lloraba-¡SUELTAME, SUELTAME!-

El golpe fue rápido y doloroso, que alguien le recordara darle las gracias a Ginny Weasley más tarde y también, recordara no hacerla enfadar, aun tenia impreso en la memoria aquella amenaza de golpe en la nariz y sinceramente, luego de ver aquello, no quería probar la furia de la pelirroja. Compadecía a Potter si lograba hacer enfadar a esa chica

-O te callas o te sacaré uno por uno todos eso dientes y de paso volveré a hacer tu cara-Amenazó-Primero te metes con mi amiga y su familia, luego con mi hermano ¿Crees que te dejaré ir, así como así? Estas equivocada-

Los ojos de Amelie estaban cubiertos de lagrimas

-Yo…suéltame…yo lo amo…suéltame-

-Pero yo nunca me fijaría en ti ¡MALDITA SEA!-Bramó-Solo hay una mujer que amo ¡Y ESA ES MI MUJER!-

-¡PERO YO ME ENCARGUÉ DE QUE MUERA AL IGUAL QUE TUS HIJOS! ¡ASI ESTARAS CONMIGO!-

-Desmaius-

El hechizo le dio en el estomago y la silla en la cual estaba Perfitt terminó en el suelo junto a ella, completamente inconsciente.

Honey calló al suelo, sudando, su pecho dolía y aquella sensación de ardor era mil veces peor cuando intentaba respirar, y sus manos…maldición, sus manos ardían como si estuvieran en el fuego del infierno.

Sentía que iba a morir.

Las sombras se movían muy rápido, o quizás su mente no funcionaba correctamente, tal vez este era su fin

"Lo siento papá, vas a estar solo por mi culpa"

Aunque ella pudo jurar que, antes de escuchar el ultimo grito de su madre la voz de su padre le susurraba

-Ya todo está bien-

Y EN EL SIGUIENTE CAPITULO, EL DESENLACE Y EPILOGO DE ESTA HISTORIA :D HA PASADO TIEMPO, PERO AQUÍ ESTOY UNA VEZ MÁS PARA COMPARTIR ESTO CON MUCHO CARIÑO Y AFECTO

HA SALIDO LARGO, NO? PUES, ESTE CAP LO MERECIA

ESPERO SUS LAGRIMAS, CRUCIOS Y DEMÁS AQUÍ EN LOS COMENTARIOS

Y PUES…COMO SIEMPRE AGRADECER QUE SIGAN LEYENDO, SE QUE DESDE QUE ENTRÉ A LA U YA NO SOY COMO ANTES :C PERO ESPERO RETOMAR EL TROTE ESTAS VACACIONES DE VERANO

Y SIN OTRO PARTICULAR, SE DESPIDE CON MUCHOS BESOS

XERXES ELI