Elsa ya estaba peinada, llevaba su típica trenza de lado adornada con algunas flores blancas .El vestido estaba en un maniquí frente a ella. Le parecía tan irreal el momento, suspiro intentando calamar sus nervios pero fue en vano. Toco el hermoso vestido blanco con delicadeza.

-Puedo hacerlo- se dijo intentando convencerse, estaba siendo victima del nerviosismo. Veía con decisión el vestido blanco frente a ella. Caminó hacia el, acercándose poco a poco hasta puedo tomarlo entre sus manos. Lo quitó con cuidado del maniquí.

Caminó hacia el vestidor y con cuidado de no arruinar el peinado se lo puso. Unos guante blancos fueron el perfecto toque final, solo lo llevaba por si acaso pasaba algo. Cuando terminó fue hacia el espejo, una sonrisa se formó en su rostro.

-¿Elsa?- dijo desde afuera Anna quien tocaba a la puerta de la reina.

-Ya estoy lista- contestó la reina abriendo la puerta.

-Luces hermosa-dijo Anna observando a su hermana

-gracias- contestó Elsa-Pero debemos irnos ahora, no debemos llegar tarde-

-Lo se, vamos-dijo Sonriente Anna enganchando su brazo en el de su hermana.


El pelirrojo esperaba en la iglesia, algunos invitados estaban presentes, poco a poco se iba llenando. En las primeras filas se encontraban sus hermanos, con su cuñada y Elizabeth. El vestí un traje de gala blanco con algunos detalles en dorado. Su cabello rojo algo más corto y peinado, parecía estar pensativo pero una voz masculina lo saco de sus pensamientos.

-¿Estas nervioso?-preguntó un joven que estaba al lado de Hans, este era rubio de ojos azules muy parecido a su pequeña hermana y llevaba un uniforme de gala militar negro. Parecía estar familiarizado con Hans por la informalidad que existía en su platica

-Jamás en mi vida había estado tan nervioso John-respondió sinceramente Hans. Jonh era más alto que Hans por algunos centímetros y parecían de la misma edad.

-Estoy ansioso de conocer a la reina-dijo el rubio

-No lo estarías si hubieras llegado ayer- recriminó Hans

-Lo siento, lo siento, no pude por cuestiones navales, gracias a ti tengo más trabajo que de costumbre. A alguien tenían que poner en el cargo que dejaste-dijo El simulando que estaba exhausto y poniendo una mano en el hombro de Hans

-Nunca vas a cambiar John-dijo Hans negando con su cabeza

-No puedo decir lo mismo de ti, ''su majestad''- dijo el rubio en broma

Las campanas sonaron, y Anna entró rápidamente junto a Kristoff a la iglesia, yendo a su respectivo lugar, ella era la que tenia los anillos. En la entrada se puso ver una silueta delgada. Que caminaba poco a poco mientras el coro comenzaba a entonar una melodiosa canción.

Hans y Jonh quedaron embelesados observando a la reina entrar. El vestido de novia era impresionante y la belleza de Elsa indiscutible y el pelirrojo estaba perdido en ella.

Cuando llegó a su lado, la reina le dedico una mirada la cual el respondió con una sonrisa. El sacerdote frente a ellos parecía un adorno más de la iglesia.

-Estamos hoy aquí no solo para unir a dos vida, si no para coronar a la que será la pareja real, encargada de gobernar Arrendelle- Elsa parecía un poco tensa y no era de esperarse menos, estar en ese lugar y en esa situación la hacia recordar el día de su coronación. Para la ocasión se mandaron a hacer dos coronas una para el y otra para ella, ya que la que tenia la había aventado en algún logar en la montaña.

Las palabras del sacerdote solo eran escuchadas por los invitados, los novios parecían estar en su propio mundo, intercambiando miradas y lagunas sonrisas y no era para más, era el día de su boda, se supone que así son las bodas, llenas de felicidad, y lo más importante amor.

-los anillos-dijo el sacerdote, sacando a ambos de su burbuja, Anna se acercó a Elsa con el cojín donde estaban los redondos círculos de oro. Hans tomo uno y estaba a punto de ponerlo en la mano de Elsa y decir los votos matrimoniales cuando fue pausado por el sacerdote.

-Majestad, los guantes-dijo el anciano

-O si-dijo ella en medio de una risilla mientras los quitaba, Hans tomo delicadamente la delgada y suave mano de la reina, y colocó el anillo.

-Yo Hans de las Islas del sur, juró protegerte y amarte a ti Elsa de Arrendelle todos los días de mi vida, ver por tu bien y el de tu pueblo. Respetarte y cuidarte hasta el día en que yo muera-las palabras parecían sinceras, tanto como para conmover a Elsa

-Yo Elsa, Reina de Arrendelle te aceptó a ti, Hans de las islas del sur como mi esposo. Juro respetarte y amarte todos los días de mi vida-las palabras sobraban al ver la manera en que ambos se miraban, el tiempo parecía irse volando esté día.

Las coronas fueron colocadas por el sacerdote, la de Elsa era una replica exacta de la anterior y la de Hans se parecía mucho a la que usaba el antiguo rey de Arrendelle.

-Los declaro Rey Hans de Arrendelle y Reina Elsa de Arrendelle- dijo el sacerdote- Pueden besarse majestades-ésto causó que la reina tomara un tono rojizo en sus mejillas. Ambos se voltearon a ver, se acercaban poco a poco mientras cerraban los ojos y se daban un beso.

-Es hermoso-dijo Ingrid secándose una pequeña lagrima que salía de alegría. Elizabeth solo rodó los ojos con molestia observando la acción de la reina de las Islas del sur.


El castillo repleto de adornos, regalos y personas que asistieron a la boda. Muchos más platos fueron sacados, lavados y limpiados, nunca antes había habido una celebración tan grande. La música alegre resonaba por todo el salón y todos los sirvientes estaban atareados.

Los novios hacían su entrada mientras Kai la anunciaba.

- sus majestades el Rey Hans de Arrendelle y la Reina Elsa de Arrendelle-

Ambos caminaba hacía su respectivo lugar.

-me estoy acostumbrando a esto-dijo Hans

-¿A que te llamen Rey?-preguntó Elsa mientras alzaba una ceja

-No, a caminar a tu lado. Por cierto hay alguien a quien quiero que conoscas- dijo Hans

Algunas personas comenzaron a bailar, Elsa y Hans era felicitados por los invitados uno tras otro, con sus buenos deseos. La Familia real de las islas del sur se acercaba a la pareja.

-Estoy tan feliz por ustedes-dijo Ingrid mientras abrazaba a Elsa

-Bienvenida a la familia-dijo klaus

-Gracias a todos-dijo la

-Es un placer conocer a la mujer que logro conquistar a Hans-dijo Jonh

-El es Jonh-dijo Hans , mientras el rubio daba una reverencia

-Es un placer conocerla majestad- dijo el rubio amablemente- Esperó que Elizabeth se haya portado bien- continuo Jonh hablando

-Si-respondió Elsa con una risa nerviosa

-Creo que deberían de bailar un vals-dijo Ingrid, Hans solo llevo su mano a la de Elsa

-¿Me permite eta pieza majestad?-pregunto el pelirrojo a Elsa.

-Por su puesto- dijo ella aceptando la invitación.

Mientras bailaban muchas miradas se posaron en ellos.

-Estoy feliz por Elsa-dijo Anna mientras suspiraba

-Realmente se merecía algo mejor, pero como dicen el amor es ciego- dijo kristoff

-¿Ahora tu también eres un experto en amor?-pregunto Anna divertida

-Algo así-hablo el rubio mientras abrasaba a Anna.

La velada era agradable y cálida. los novios permanecieron juntos hasta que a Elsa la fueron a felicitar los dignatarios, el pelirrojo se sentía algo incomodo.

-Felicidades Hans-dijo Elizabeth quien se acercaba a el

-Gracias Elizabeth- dijo Hans sinceramente. La rubia llevo su mano a su cabeza y una expresión de dolor apareció en ella-¿Estas bien?-pregunto Hans preocupado

-Si, creo que debería ir a descansar-dijo Elizabeth actuando enferma

-Te acompañare-dijo con amabilidad el pelirrojo.

Kai entro para avisar que la cena estaba servida. Elsa observaba por todos lados en busca de Hans.

-Kai has que los invitados vayan a cenar, iré a buscar a Hans, para decirle- Elsa comenzó a caminar en dirección contraria a los invitados, Anna paso a su lado y se detuvo

-¿A donde vas?-pregunto Anna extrañada

-Iré a buscar a Hans-explico la rubia

-Te acompañare-dijo Anna mientras caminaba al mismo paso que la reina.

Ambas caminaban hacía la puerta para salir del gran salón. Elsa abrió y comenzó a caminar pero se detuvo violentamente, sus ojos se abrieron y por alguna razón no pudo decir ni una palabra. Hans y Elizabeth se estaban besando, o amenos eso parecía.

-¿Por que te detie...nes?-Anna estaba tan estupefacta como la reina, Elsa se dio la media vuelta y comenzó a correr hacia su habitación-¿Por que lo hiciste?-grito Anna a Hans para después ir a buscar a su hermana

-Yo no lo hice-dijo Hans molesto, mientras observaba con enojo a la rubia al lado de el.