Los barcos navegaban mientras salían apenas del fiordo. Hans estaba en su camarote, acostado en su cama observando vagamente el techo, suspiró por milésima vez desde que estaba allí.
Esperaba que Elsa hubiera leído la carta que el le dejo, pero solo era un deseo muy lejano de hacerse realidad. No podía sacársela ni un momento de la cabeza, pensaba en que estaría haciendo en ese momento la rubia. La puerta de su camarote se abrió poco a poco.
-¿Puedo entrar?-pregunto Ingrid viendo como se encontraba el pelirrojo
-Si adelante-dijo Hans mientras se sentaba en la orilla de la cama
-Si asi estas a pocas horas de no verla, no te quiero ver cuando lleguemos a casa-Ingrid observo con calma la cara de Hans
-Que puedo decirte-el solo se resigno a encogerse de hombros
-¿Hans que haces aquí cuando pudiste haberte quedado?-pregunto Ingrid- Hans es obvio que la amas.
-Si la amo y por que lo hago no la presiono, era mejor regresar-dijo el
-Pero no la veras en algo de tiempo, tienes que regresar. Ella debe saber lo que realmente sientes por ella- regaño Ingrid, Hans tenia el ceño fruncido
-¿Como que debe saber lo que realmente siento por ella?-pregunto Hans sin entender a que se refería la reina de las Islas del Sur
-Hans, ella no sabe que la amas-dijo seriamente la pelinegra- Elsa cree que tu te casaste por ella para ayudarla a que siguiera con Arrendelle pero sobre todo que no te negaste por que serías coronado rey-explicó la mujer con un tono maternal- Al haber aceptado tan rápido su propuesta de que te fueras solo la hiciste pensar que no la amas-
-Pero..si la- estaba a punto de alegar cuando guardó silencio por un segundo-Necesito regresar, debo sacar a Elsa de su error-dijo el mientras se ponia de pie queriendo salir del camarote
-¿A donde vas?-pregunto ella
-A decirle a Klaus que debemos regresar- explico el
-No va a querer regresar y lo sabes Hans-regaño la pelinegra- Pero este debe ser tu día de suerte- dijo ella nuevamente mientras mostraba un gesto donde mostraba dolor, camino con dificultad hasta llegar a a pared donde se recargo, Hans camino hasta a ella
-¿Estas bien? y ¿Por que dices que es mi día de suerte?-el pelirrojo observaba la expresión de su cuñada, debía ser muy doloroso
-Va a nacer, no hay doctor a bordo, necesitamos regresar- ella llevó ambas manos a su vientre, formulaba las palabras con dificultad, Hans estaba atónito, no sabía que hacer.
-siéntate, ire por ... Por .. alguien que sea de ayuda-dijo Hans mientras salio de la habitación, apresurado recorria el barco en busca de su hermano mayor-Klaus, Klaus-gritaba repetidas veces, hasta que el susodicho respondió.
-Que alboroto tienes ¿Que sucede?-regaño el rey de las islas del sur
-Es Ingrid-dijo el pelirrojo nervioso-creo que va a tener al bebe, tenemos que regresar-concluyo Hans
-Tu y dile a John que regresé el barco a Arrendelle y iré con ella-ordenó Klaus
-Esta en mi camarote-dijo Hans mientras caminaba hasta el timón del barco, que era conducido por John- Hey, necesitamos regresar, el hijo de Klaus, al parecer nacerá hoy-dijo el pelirrojo a su amigo
-Pensé que hoy sería uno de esos días en los cuales no saldrías de tu habitación-dijo John como saludo
-Si, así sería hasta que gracias a Ingird tuve que salir, ahora has que el barco de vuelta, necesitamos llegar a Arrendelle- ordenó Hans
-Pero debemos avisarles a los otros-refiriéndose a los otros dos barcos de las Islas del sur que viajaban a sus lados
-No hay tiempo John, ellos te seguirán cuando vean que te has dado vuelta-dijo el pelirrojo, Jonh hizo lo que Hans había ordenado y como el ojiverde había previsto los dos galeones se dieron vuelta una vez que vieron que el barco donde iban los reyes regresaba a Arrendelle.
-Estoy bien-dijo con irritación la reina bajando el libro que sostenia entre sus manos, observando a su hermana y a su cuñado quienes estaban sentados frente a ella. Ellos la miraban con preocupación- Pueden dejar de mirarme como si estuviera a punto de morir, se los agradecería mucho-dijo Elsa regañando a ambos
-Lo siento, pero estoy preocupada por ti-dijo Anna intentando dialogar con Elsa
-Sería soportable, si no fuera por que han estado así desde el desayuno, y créanme que fue bastante incomodo comer sin que dejaran de observarme y estoy segura de que Kristoff no quiere estar aquí-dijo Elsa seria observando a Anna
-Es que no quería estar sola, sabía que me regañarías-se escudo Anna
-Ahora que viste que estoy bien, puedes irte-dijo Elsa señalando la puerta con un gesto cortante
-Claro que no estas bien, es como si nuevamente te quisieras aislar del mundo, tengo miedo Elsa. Me costó mucho trabajo que lograras estar conmigo, no permitiré que vuelvas a hacerlo-dijo Anna enfrentando a la reina
-No sigas-regaño Elsa a la pelirroja-Kristoff ¿Podrías dejarme hablar con Anna?-era la manera gentil de pedir que se fuera, aunque también era para bien del rubio ya que no tendría que presenciar nada-No me voy a encerrar en ninguna lado, pero esta claro que no estoy de humor para hacer cosas que normalmente hago...- termino de hablar cuando Kristoff entró de nuevo a la habitación.
-Siento importunar su charla, pero creo que es necesario la presencia de la reina abajo-dijo el ojimiel viendo la seria expresión de Elsa
-Ahora voy, ¿que sucede exactamente?-pregunto ella mientras caminaba detrás del rubio
-Kai me mando a buscarla, dice que los barcos de las Islas del sur están regresando y el que portaba a los reyes esta en el muelle-explico el rubio.
-Dile a Kai que busque un medico y que lo llevé a los galeones -ordenó Elsa mientras seguía su camino y salia del castillo Caminó hasta las puertas que permanecían abiertas, en sus manos alzaba ligeramente la falda de su vestido para mejorar su andar.
Elsa pudo ver la imagen del pelirrojo acercándose a gran velocidad. Ella lo siguió viendo hasta que estuvo frente a ella.
-Ingrid necesita un medico, esta por dar a Luz-dijo Hans, sin tiempo de explicarse, la situación demandaba madurez y Elsa lo sabía y como toda una dama simplemente asintió.
-me lo imagine, Kai fue a buscar uno, dije que lo llevarán hacia el muelle-dijo ella sorprendiendo al pelirrojo- Me sorprendió que el pequeño no naciera durante su estadía en Arrendelle-dijo ella mientras no dejaba de mostrarse sería, aunque por dentro estaba nerviosa, no pensó ver al pelirrojo otra vez tan pronto. El por su parte estaba feliz de verla, sus cambios en su ropa y su peinado fueron muy notorios.
-Y también vengo por ti, quiere que estés ahí-la declaración de Hans la dejó sin habla y sin tiempo de protestar.
El camino delante de ella en el más profundo silencio, Elsa caminaba tratando de despejarse observando las pintorescas casas de su alrededor. Pronto llegaron al barco donde estaba Ingird, Hans subió por la rampa primero. Se dio vuelta y extendio la mano para ayudar a Elsa.
-Puedo sola-dijo caminado sin ninguna dificultad por la rampa, el pelirrojo siguió caminando hasta que llegaron a estar frente a la habitación donde estaba la pelinegra. Desde afuera se podían escuchar los gritos de aquella mujer.
-No pienso entrar-dijo Elsa dando un suspiro, Hans la vio impresionado
-¿Por que no?-preguntó el
-Entraré cuando ya haya nacido el bebe-dijo Elsa cortante
-Entonces me quedaré contigo aquí-dijo Hans
-Hans ¿que es lo que intentas?-pregunto la rubia con algo de fastidio y molestia
-que me escuches- Elsa suspiro al escuchar la respuesta del ojiverde
-Yo estoy agradecida contigo por aceptar casarte conmigo para que yo pudiera seguir gobernando Arrendelle, a si que no hay nada de lo cual tengas que disculparte-explico ella intentado que Hans dejara de tocar el tema
-¿Así que piensas que me casé contigo para hacerte un favor?-pregunto el algo ofendido-¿mínimo leíste la carta que deje?-pregunto Hans viendo como ella negaba con la cabeza
-No he tenido tiempo-dijo ella tan mezquina como le fue posible
-Bien entonces te diré lo que puse en esa carta-la cara de Elsa enrojeció violentamente
-No, no lo hagas, si la leí. Moriré de vergüenza si alguien escucha eso-dijo aceptando que la había leído- Y no creo que me ames, solo estas agradecido, y confundido y te sientes mal por que la besaste a ella, pero no importa por que realmente no me am...-
-Hay ya cállate-dijo el dulcemente mientras la besaba. Ella intento separarse de el pero, el la tenia abrazada fuertemente por lo que termino dejando de poner resistencia.
