Si os soy sincera, quería hacer otro cosplay, el de Black Rock Shooter, pero he decidido que usaré el de una de mis lectoras como una especie de agradecimiento por leerme.
Además hay tantos animes y tantos cosplays sexys que me gustan que me costaría elegir, no sé.
En fin.
Muchas gracias por leerme.
Disclaimer
Los personajes pertenecen a ChiNoMiko. Solo los uso con el fin de lucro y de recibir reviews.
Luego hay algún que otro personaje de aparición leve sacado de Eldarya, un juego de ChiNoMiko, que también deberíais jugar (aunque está en francés hay guías increíbles que han traducido los capítulos).
Yo solo soy dueña de mi Sucrette y Leia.
Advertencia:
ESTE CAPÍTULO CONTIENE SEXO EXPLÍCITO Y LENGUAJE OBSCENO.
Sexo, sexo, eso es lo que quiero.
[Yo te la voy a quitar, la cosa más preciada que nadie más que yo tendrá]
Armin me observaba con la boca más abierta que otra cosa, sus ojos también estaban casi saliendo de sus orbitas, reí internamente. Este era el resultado que esperaba. Quería que me viese deseoso y que se quedase sin habla, mudo. Quería que me admirase una y otra vez.
-Inori Yuzuriha- pronunció en un susurro que llegó hasta mis oídos. Orgullosa de mi misma, di una vuelta completa para que viese que tal me sentaba.
En la tienda me había probado varios, uno de Asuna de Sword Art Online, de Maka Albarn de Soul Eater, de Black Rock Shooter, de Yuno Gasai de Mirai Nikki, de Rias Gremory de High School dxd, incluso me había probado uno de Leone de Akame Ga Kill. Pero el que mejor me sentaba era sin duda el de Inori Yuzuriha de Guiltty Crown, así que, después de unos coqueteos con el encargado de colocar los cosplays en la tienda, y el tendero, conseguí llevármelo por cinco dólares. Tsk, pardillos.
Sus ojos me recorrieron intensamente y yo sonreí. –¿Qué te parece?- pregunté ruborizándome falsamente, como si realmente estuviese avergonzada. Los juegos eróticos eran lo mío.
Sus ojos se veían llenos de lujuria quería más, tocar, me deseaba, jamás había visto ese deseo en los ojos de Armin, ni siquiera con uno de sus juegos. Sus mejillas se ruborizaron y pareció querer decir algo pero solo estiro su brazo.
Lo miró atenta y tome su mano con la mía, entrelazándolas con suavidad, como si tuviese una timidez extrema. Dejé que tirase de mí, impulsándome a quedar de rodillas enfrente de él, de sus manos y de su amiguito. Me observa atentamente cautivado por mi aspecto, por mi vestimenta.
Espera que vea que no la ropa interior superior.
-Es… por Kami-sama, es… genial…- su voz entrecortada y sus mejillas adornándose cada vez más en un carmín intenso, hace que mi corazón se acelere en una ola de calor abrasador que recorre mi cuerpo.
Por un momento, me olvido del frío que hacía fuera, en la calle, me olvido del tiempo que puede hacer y si mi tía se preocupará porque no estamos Leia y yo. Me olvido de todo, solo concentrándome en el apuesto azabache que tengo enfrente y no tardo en alzar la cabeza para que Armin me bese. Un gesto que no tarda en comprender, inclinando su cabeza y posando sus deliciosos labios, con sabor a patatas fritas de bolsa, en mi boca.
Encajan. Nuestros labios chocan vorazmente, porque encajan, se dejan llevar y se mueven al compás de nuestros latidos acelerados y excitados. Nuestras lenguas se enredan en un extenuante placer, estimulándome, mientras me apretuja contra él, chocando contra su cama y sintiendo como apretaba sus piernas contra mis caderas. Esta escena es demasiado erótica.
Me olvide de la sensación de frío en mis piernas cuando Armin comenzó a circular mi descubierta espalda con sus manos, su boca seguía devorando la mía, con hambruna voraz que me incitaba a querer más. Su miembro endureciéndose y doliendo contra su pantalón, podía sentirlo.
Sus dientes mordieron mi labio inferior, haciendo que un jadeo se escapase de mi boca. Era increíblemente delicioso. No sabía cómo podía sentir tantas sensaciones con una persona que apenas aprendió a besar ayer. Paramos de besarnos, Armin ruborizado a más no poder, pero aun así, sosteniendo su mirada con la lujuria escapando de su ser.
Se lanzó de nuevo hacía mí.
Su lengua recorrió mis labios finos, y de nuevo se metió en mi cavidad bucal, deseando y deseando llegar hasta mi final, sus manos entrelazándose contra mi cuerpo. Mi cuerpo reaccionando ante su tacto y su miembro erecto, su boca con avidez apresando la mía, y sus jadeos y respiraciones roncas en cada pequeño resto de placer.
Sus manos se situaron en mis axilas, ejerciendo fuerza hacia arriba, sin romper el beso, solo intentando que me colocase encima. Entendí perfectamente su intención y me senté en sus piernas, posando mi trasero justo cuando sus piernas se cerraron, y sus brazos me apresaron, en efecto, su miembro estaba duro. Y mi coño se humedecía con cada beso tan pasional, me ponía caliente con solo mi cuerpo tocar.
Sus manos me llevaron a estar más cerca de él. Apretujándome contra su fornido y torneado pecho, se sentía confiado y justo ahora, en mis redes yo lo había atrapado.
Su boca paso de invadir la mía, a invadir mi cuello, mordiéndolo y besándolo con suavidad, circulando hasta la abertura del cosplay pesado y estorboso, pasando su lengua tímida por mis pechos.
Gemí.
¿Dónde estaba Armin? ¿Tanto le encienden estos trajes? ¡Joder, me compraré mil si esto va a ser así de subido!
Unas oleadas de corriente me hicieron tiritar y gemir más de placer, su lengua y su boca recorriéndome con una lentitud tortuosa. Sin embargo no se detenía, recorrió el espacio entre mis pechos y siguió bajando, lo justo, hasta que sintió lo incómodo que era para ambos está posición.
Nos hizo girar en la cama, mirándome con sus mejillas aun sonrojadas, estaba totalmente avergonzado, pero demasiado excitado. No quería parar, yo tampoco lo quería, solo quería sentirlo más, sentir que estaba complaciéndome sin tener que guiarle era una sensación brillante y deseosa, su boca había salivado mi cuerpo y sin siquiera rozar mi húmedo coño ya sentía como que iba a explotar.
-Armin…- gemí su nombre, deseando que se quitase la ropa tan estorbosa.
Coloque mi mano en su camiseta de pokèmon e intente que se la quitase, pero me temblaban las manos al sentir la mano derecha de Armin recorrer mi pierna con sugerencia. Deseaba su lengua en mi coño, besándolo y moviéndose dentro de mí, y aun así, me torturaba la impaciencia y su calma por explorarme.
-¿Qué?- su voz ronca y sus ojos azules oscurecidos de placer. Quería más.
-La camiseta, quí-quítatela- el tartamudeo final se debió a que la mano traviesa, y exploradora, de Armin había acariciado mi anhelante parte baja, con sus dedos en un suave roce.
Joder. Putas telas delicadas que me daban una sensación increíble. Tirite de placer cuando los labios de Armin se posaron en mi ombligo.
-¿Ahora?-
-¡Eres un atrevido!- comenté en tono divertido, ansioso y excitado, algo tembloroso por las increíbles caricias de sus labios sobre mi vientre. –Ahora te aprovechas de que casi no llevo nada-
Armin resopla con suavidad, dándome una caricia de aliento contra mí. Dios, sabe realmente bien. Se pone de pie, sus piernas a cada lado de mi cintura, sus labios curvándose y una mirada avergonzada pero deseosa de más, que superaba cualquier indicio de timidez.
Se quitó la camiseta, dejándome ver por fin su increíble y torneado cuerpo. Coloque mi mano en sus pectorales y en su estómago, dándole caricias suaves, pero, las sonrojadas mejillas de Armin y sus manos sobre las mías, hicieron que me detuviese.
-¿Qué?- suspiré de placer.
-Hoy, yo voy a… bueno, a complacerte. Realmente quiero- afirma seguro de sí mismo. –He fantaseado mucho… incluso…- trago saliva, notándosele en la nuez y haciéndome ver que era increíblemente sexy. –He leído para saber cómo hacer que… disfrutes- su tono era tan bajo, y aun así me había permitido oírlo.
Fue tan excitante.
-Armi…
Me besó de nuevo, un beso fogoso y lleno de pasión, en vez de un beso, parecía haberme comido entera la boca.
Presiono sus largos dedos contra mi deseoso y ansioso coño, haciendo que gimiese y cortase el beso por la sorpresa. Dios, incline mi cabeza hacia atrás y apreté las sabanas. Joder. No podía lanzarme a él sin asustarlo y ahora mismo yo solo quería disfrutar de todo lo que me hacía sentir.
Él, quería hacerme sentir bien, como si estuviéramos en el cielo. Sus dedos volvieron a apretar y presionar mi zona, mientras su boca recorría calurosa mi cuello y mis labios, alternando lentamente haciéndome gemir más. Una vez que mis gemidos se hicieron más vivos, Armin se enfocó en mi vestido.
Cogiendo con sus dedos la tela y llevándola hacia abajo, me hizo un camino de besos por mi abdomen y mi pecho, aproveche el movimiento y me quite las bailarinas que había traído puestas, sin esfuerzo, primero una, impulsándola con el pie contrario, y luego la otra, con mi pie descalzo.
El vestido se había deslizado hacia abajo, con suavidad, y yo solo tenía puesto mi tanga de Superman, si, con su logo y todo. Quería que cayese.
-Dios…- se ruborizo, tapándose la boca, avergonzado. –Eres… voy a devolverte esta- dijo con sus ojos estallando en la lujuria prohibida.
Me senté en la cama, con mis pechos bailando sueltos, y lleve mis manos a su pantalón. –Vamos a tener un intercambio justo, ¿bien?- reí suavemente, pero fui callada por los peligrosos labios de Armin devorando los míos de nuevo, en un beso pasional que se libraba para ganar el placer del otro.
Baje su cremallera y desabroché el botón de su pantalón. Ansiosa por más y por volver a encontrarme con mini-Armin, fui tirando de su ropa hacia abajo, Armin me ayudo, moviendo sus piernas para bajar el pantalón.
A la par. Ahora sí que estábamos a la par, el semi-desnudo Armin, tentándome y besándome se paró, para retirar de todo sus pantalones, dejándome ver sus calzoncillos negros bastante normales, sorprendiéndome.
No me sorprendía la carpa que hacía su miembro apresado, bueno esa era una, pero me sorprendía que esta vez se hubiese precavido para no enseñarme sus frikadas. Que personalmente, me gustaban, porque de vez en cuando jugaba a esos juegos y me dejaba enseñar por él a algunos que no conocía.
-No tienes que ocultar tus calzoncillos de Phineas y Ferb, a mí me gustan-
-¡¿Tenías que recordármelo justo ahora?!- protesto el chico, haciéndome reir.
Mis carcajadas fueron selladas por un pasional, pero, cariñoso y tierno beso que me hizo sentir aún más aturdida que antes. Armin besaba de maravilla, quizás no tuviese la experiencia de Nevra o Castiel. Incluso la de mi profesor de clases particulares de matemáticas. Pero se esforzaba mucho por hacerme sentir oleadas de placer con cada beso candente.
Sus manos se colaron por mis bragas y comenzó a frotar mi clítoris, de arriba abajo, haciendo que sintiese un montón de calor en la parte baja, sentía de vez en cuando ganas de asaltar su miembro, así que, yo también introduje mi mano bajo sus paños menores, acariciando la base, el talo y sus huevos calientes y ambos gemimos al compás al acelerar el ritmo.
Mis piernas estaban algo enrolladas en sus caderas, mi codo apoyado en la blanda superficie y mi otro brazo moviéndose de arriba abajo, en cambio él estaba cómodo, allí, con sus dedos penetrándome. Gemí de nuevo su nombre, mientras lo apretujaba más, pero también le dejaba espacio.
Lo sentí más duro y caliente, al paso de mi mano, sintiendo sus testículos aún más caliente. Quería lamerlo y comerlo, y quería que él me comiese a mí.
-Armin quiero co…
-No….- jadeó. –Hoy es solo para ti.
Jadee de nuevo en busca de aire, mientras sentía el líquido pre-seminal, bajando por mi mano tortuosamente. Realmente quería estimular su gran polla con mi boca, quería torturarlo con mis labios y mi lengua salivándolo e incitándolo a gemir mi nombre. Eso me ponía cachonda.
Su cara se sitúo entre mis piernas, tirando con sus dientes del elástico de mi tanga, haciéndome gemir al sentir sus labios circular hacia abajo, dios. Era excitante, se movía con maestría, acariciando mis piernas, bajando mi tanga hacia mis rodillas, donde paró y lo quitó con su mano.
-Armin, yo… quítate…- gemí al sentir sus dedos de nuevo en mi entrada. Me coloque en la cama, semi-sentada, sujeta por los codos. –Los… quita… telos- gemí suavemente.
-Sí…- gimió.
Bajamos los pantalones, dejando que su prenda se cayese hacia abajo. Estaba totalmente ensimismado en tenerlo dentro de mí, por eso no podía esperar porque su miembro invadiese mi interior.
Cuando nos libramos de la ropa, yo tome ventaja, haciendo que cayese en la cama, sentada casi encima de él, rozando nuestros sexos, lo miré con perversión.
-Déjame a mí- susurré, contra su cuello, dejando un tierno y pasional beso que dejo marca en él.
-Pe…pero…
-¿Quieres hacerme disfrutar?- pregunté. Recibiendo su mirada afirmativa y sus gestos de un completo sí. –Entonces déjame estar aquí- insinué, meneando mis caderas, haciendo que sus sonidos guturales sonasen sin falta y de placer.
-Yo quería…
-Tenemos todo el tiempo del mundo- gemí, llevando con mi mano, la polla gruesa y caliente de Armin a mi interior. Al interior de mi coño, gimiendo inmensamente al sentir como mis paredes vaginales se contraían contra su miembro.
Armin no tardo en corresponder a mis gemidos, cuando comencé a saltar, sintiendo su polla apretujándose contra mi interior, subiendo y bajando a través de su tallo, con sus manos en mi trasero, haciendo movimientos también para impulsarme.
La sensación era deliciosa. Armin besando mi cuello, y de vez en cuando devorándome a mí los pechos, besándome los labios y penetrándome con más firmeza.
Circulaba por su miembro, de arriba abajo, sintiendo como sus delgados y largos dedos apretaban mi trasero. Gemí, buscando aire que llegase a mis pulmones. Estaba prácticamente saltando y botando, con mis pechos moviéndose y siendo agredidos por los dientes de Armin, dolía del placer que me producía. Era increíblemente fantástico.
-Su-Sucrette-
-¿Hm?-
-M-e gus-sta-tas
Sonreí y le besé con mucha pasión, enredando mis dedos entre su cabello y chocando mi lengua contra la de él, jadeo en el beso al sentir como mis piernas lo enrollaban más.
-Dios…- jadee tras soltar sus labios. –Me encanta esto…
-Se siente bien- dijo, absolutamente rojo.
La abrasadora habitación comenzaba a hacerse aún más candente de lo posible, el vaivén que producía al saltar y acoger su miembro era delirante, su boca invadiendo mis pezones y tirando de ellos con su boca.
Para informarse leyendo y viendo hentai, incluyendo en el hentai el porno, estaba siendo increíble.
Jadee cuando sentí como mis paredes se contraían, increíble, me corrí poco después, con dos embestidas más, sin embargo Armin no llegaba, por lo que no tarde en parar de moverme, como si estuviese agotada.
-¿Sucrette?- jadeo de dolor y de impaciencia.
-Dime…
-Yo…
-¿Tú?
-Quiero…
-¿Quieres?
-Llegar-
-¿Quieres correrte?-
-Sí- tartamudeo. Moviendo sus caderas, pero yo subía en vez de permitir la acción, haciendo que Armin mostrase un puchero irritado.
-Sucrette- cual niño uso un tono bastante infantil, haciendo reir a la chica.
-Dime que me deseas, que soy la única-
-Te deseo- repitió, apretujando a Sucrette contra su fornido pecho. –Eres la única.
-Dime que quieres de mí… dime que solo serás mío-
-Solo soy tuyo, por dios… deja de torturarme como hacía Browser cada vez que Mario se acercaba a Peach-
Reí pícara. –Quiero que me digas que no vas a dejar que Iris te robe de mí- gruñí con suavidad, deseosa de que realmente me jurase que solo iba a ser yo.
No quería que los del Sweet Amoris se fueran con alguna de esas zorritas que andaban detrás de ellas, con perdón a las que son mis amigas, pero, ellos iban a ser completamente míos y yo no quería obstáculos ni preocupaciones.
La voz de Armin se calmó momentáneamente. -¿Iris?
-Le gustas-
-Pero… a mí me gustas tú-
-Júralo. Jura que solo me miraras a mí y te hipnotizaré con el final.
-Solo tú, solo tú…- gimió cuando baje tortuosamente, sintiendo su enorme miembro a reventar.
-Eres delicioso- dije, aumentando la velocidad de mis saltos, casi sintiendo como su miembro iba a explotar, como sus músculos se contraían, deje que girase sobre mí.
Dejo caer el líquido seminal, en mi interior con un grito gutural, besándome con mucha suavidad, con mucha fuerza y con su lengua enredándose con la mía. Estaba deseosa. Porque para ser su primera vez, él había causado unas buenas expectativas.
-Armin…
-¿Hm?
-Alexy nos está mirando-
Y aquí está el capítulo esperado de Ninfomanía.
Espero que sea de vuestro agrado, me he esforzado mucho en él.
Y quiero que me dejéis en vuestros comentarios que os ha parecido, además, me gustaría que contestaseis estas preguntas.
1. ¿Cómo os imagináis que sería follarse a Nathaniel en vuestra opinión? (Rudo, dulce...)
2. ¿Y cómo sería follarse a Lys en vuestra opinión?
En fin.
Dejen reviews. ¡Nos leemos!
