Hola a todos! Les dejo el Capítulo 3 :D
Ponzha: Me alegra que te gustara. El fic no es muy largo pero trataré de que esa pequeña aventura sea interesante :P Gracias por tu review.
DULCECITO311: Sí, pero no le sale, jajaja! Exacto, todo en contra de las mujeres, que bueno que no nos tocó esa época, hubo muchas muertes u_u Saludos y gracias por comentar!
Bien, ya respondí los otros reviews, espero hayan podido leerlos.
La víctima de cabello rosado.
Estábamos a escasos centímetros de fusionar nuestros labios, no podía frenarme, ¿por qué quería tanto acortar nuestra pequeña distancia con algo tan insensato? No, no podía pero aun así parecía no importarme, mis instintos le ganaban a mi razón. Una de mis manos sujetó su cabello sin la intensión de lastimarla, lo haría, la besaría…
—¡Buenas tardes linda pareja! —un hombre mayor había interrumpido el momento, acto que agradecía, por poco yo…
Me di cuenta de la situación incómoda que se había creado, la miré de nuevo y jalé de sus cabellos apartándola al instante. Como era de esperarse se quejó, me levanté y me dirigí al hombre de cabellos blancos frente a nosotros.
—Necesito una habitación, con dos camas si es posible —ordené, el sujeto me miró a mí, después a la chica, la última mirada con algo de perversión.
—Tengo una especial para parejas como ustedes, por una cantidad mayor pueden disfrutar de los servicios de la habitación matrimonial —alcé una ceja, ese hombre era un idiota con cara de pervertido. Sakura tenía la vista al suelo y continuaba abajo. Parecía querer ignorar nuestra conversación.
—No es necesario, quiero la habitación con dos camas —pedí de nuevo.
—Está bien. —me ignoró y dio unos pasos hasta donde se encontraba ella— Pero tú encanto, si quieres puedes dormir conmigo. Si es así tu amigo y tú tendrán todos los gastos pagados. —la levantó jalando de su mano— Soy Jiraiya —y besó su mano.
—Y una mierda, denos la habitación ya —halé a Sakura del brazo para separarla del tipo.
—Deberías tratarla mejor —entró a la posada seguido de nosotros, no la solté en todo momento.
Nos entregó una llave y nos indicó el camino. No presté mucha atención a sus palabras mientras nos dirigíamos a la habitación, él parecía hablar más con Sakura, también mencionó algo sobre su aspecto, quizás sus moretones en el cuerpo pero de ahí no supe más. Llegamos, se despidió y abrí la puerta. La habitación era sencilla, las dos camas estaban de frente la una a la otra, había un peinador, un baño y una pequeña mesita. Sakura se aproximó a una de las camas y se sentó en ella.
—¿Cuánto tiempo nos quedaremos aquí? —me dijo mientras observaba sus manos lastimadas.
—Por esta noche, mañana partiremos de nuevo —habría dormido en cualquier parte del camino, pero ella estaba delicada, ¿por qué me tomaba tantas molestias con ella? Me lo pregunté muchas veces, pero en ese momento no comprendía lo que comenzaba a sucederme.
No volvió a preguntarme nada, se recostó en la cama cerrando los ojos. Yo salí de nuevo cerrando con llave. Me dirigí a la planta baja y hablé con el hombre llamado Jiraiya.
—Hola, los dos deben tener hambre, estoy preparando la cena por si gustan, no es mucho pero es mejor que nada. —Asentí sin decir nada— Ella está muy golpeada, sé que no es de mi incumbencia pero es mejor que se atienda o podría empeorar —de pronto me mostró algo que parecía ser un ungüento color negro.
—¿Qué es eso? —pregunté, por alguna razón creí que lo acababa de hacer.
—Es un remedio, lo he hecho con algunas hierbas medicinales, debes ponérselo a la chica hoy mismo, —miré la sustancia, olía extraño pero el hombre parecía de confianza— o puedo untárselo yo…
—Ni hablar. —Tomé el remedio dispuesto a regresar— Avísame cuando esté la cena.
Cuando estuve de nuevo en el cuarto me dirigí a ella. Estaba profundamente dormida y era normal, había dormido todo el camino pero por su estado lo más lógico es que quisiera dormir para olvidar el dolor. Observé su cuerpo, me sentía en parte culpable, si la hubiera ayudado desde el principio, si no hubiera permitido una sola pedrada… pero mi orgullo me impidió hacer frente a los abusos desde el primer momento, ahora ella pagaba por mis errores.
—Oye, bruja. Despierta, —la toqué delicadamente para no lastimarla. Seguía llamándola bruja, aunque en mis pensamiento tuviera muy presente su nombre— tengo un ungüento para ti.
No despertó, se veía tan delicada, tan diferente del resto de mujeres, y lo era. Era una mujer pobre, de vieja y sucia vestimenta, pero su rostro podía compensar cualquier tipo de visión en contra. Me senté al borde de la cama y tomé con mis manos un mechón de su cabello rosa, el cual era más visible a causa de mis guantes de cuero negro.
—Morirás pronto. —Recuerdo que le dije, hablaba con voz más serena, muy diferente a la que empleaba cuando ella me escuchaba— Así deben ser las cosas.
Solté su cabello y me levanté rápido dándole la espalda, fingiendo hacer cualquier estúpida cosa para que ella no descubriera lo cerca que habíamos estado. Volteé a verla, ella se tallaba los ojos para después mirarme con timidez. No la culpaban si me tenía miedo, después de todo yo era el dueño de su destino.
—¿Ya amaneció? —dijo mirando hacia la ventana.
—Te has dormido sólo unos minutos —respondí con desinterés. Trató de moverse para sentarse en la cama pero le dolía el hacerlo. Me acerqué de nuevo y la ayudé a sentarse, me miró confundida, quizás preguntándose por qué me portaba tan amable, ni yo mismo lo sabía.
—Hmp, eres una inútil —volvía a hablarle rudo.
Me resultaba sumamente incómodo el silencio que se había formado, nunca antes me había pasado algo así, Estaba experimentando el nervosismo por primera vez y no me gustaba porque estaba comprobando que esa mujer tan sencilla comenzaba a atraerme más de lo que debía. Recordé entonces el ungüento del viejo pervertido de Jiraiya, lo tomé de la mesita donde poco antes lo había dejado y se lo mostré.
—Es medicina, con esto podrás curarte —en ningún momento la miré, no quería guardar su mirada de asombro una vez más. Sentí como la tomaba de mis manos, pero…
—Gracias —con una de sus manos sostenía el ungüento y con la otra… ella seguía sujetando mi mano protegida por el guante, su frente se posaba en ella a modo de agradecimiento.
—¿Qu… qué haces? —logré articular, ¿desde cuándo tartamudeaba? Me libre de su agarre con algo de brusquedad.
—No eres tan malo —sus palabras me dejaron sin nada que decir. Todos a los que había conducido a su muerte, absolutamente todos me habían repudiado y gritado lo bestia que era, pero ella, a pesar de lo que planeaba hacer con su vida me agradecía lo poco que hacía, cuando en realidad el viejo era quien lo había preparado.
—Hmp, sólo me aseguro de que llegues con vida para poder cobrar mi paga, no te imagines cosas —era mejor así, si seguía diciéndome cosas amables, yo podría… Mi mente podría traicionarme e imaginarme cosas que no deben pasar. Lo que quería en ese momento era alejarme, pero Sakura, ella tenía una personalidad especial.
Descubrí con asombro que al ponerse el ungüento sus moretones sanaban casi al instante. Ella en verdad no era un juego. No creía en las brujas pero hasta ese momento comencé a dudar. Todo indicio de golpes en sus brazos, piernas y cara habían desaparecido. La tomé con brusquedad de la muñeca haciendo que quedara frente a mí.
—¡Tú! ¿Qué es lo que eres? —se asustó, podía verlo en sus ojos verde vida.
—¡Me lastimas! —respondió. ¿Ella en verdad era un ser maléfico?, ¿una bruja?
—Si te corto en este momento, ¿puedes sanarte? —extendí la palma de su mano y de inmediato saqué mi daga de plata. Ella comenzó a temblar.
—¡N…no, no por favor! —fue una de las cosas más estúpidas que hice durante el momento que estuvimos juntos, ella comenzaba a gustarme y no quería aceptarlo pues apenas la conocía y el descubrir que de verdad era una especie de bruja me aturdía.
La aventé a la cama, ella instantáneamente se fue alejando hasta pegarse al respaldo. Una bruja, todos estos años llevando a la muerte a inocentes y resultaba que esta vez si había encontrado a una. Me acerqué y subí solamente una rodilla a su cama, me incliné como amenaza.
—¿Qué me estás haciendo bruja?
Necesitaba desesperadamente una respuesta y la única que mi subconsciente me daba era que ella me estaba hechizando, sí, era lo más probable. Inventaba excusas tan patéticas para no ver la realidad de la situación, ¿cómo alguien como ella podía comenzar a importarme? Siempre había visto por mí y para mí, ahora esta mujer extraña se metía en mi monótona vida para restregarme que no era lo único importante. Demonios, mi máscara de frialdad se estaba destrozando.
—Só… sólo soy una sanadora, yo no… yo no practico la magia negra, no sé de qué me habla señor —posé mi mano derecha en su mejilla para asesinar su miedo.
—Soy Sasuke, Sasuke Uchiha —terminaría lo que tiempo atrás había dejado, por hoy dejaría de pensar en mí tan solo un momento…
Un golpe en la puerta me detuvo, más no se abrió.
—La cena está lista —ella comenzó a ponerse nerviosa, lo descubrí al ver como se movía y evitaba mi mirada.
—Vayamos —me alejé de su lado y la esperé en la puerta. Salió momento después. Ese maldito de Jiraiya se estaba convirtiendo en un verdadero problema.
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Descubrí al reanudar nuestro viaje que la mujer sucia que en un principio creía que se trataba de su madre, no lo era. Me contó de cómo esa anciana la había recogido de la calle y la utilizaba para ganar dinero con los foráneos que ella curaba, en sí gran parte, por no decir toda su vida había sufrido de maltratos y abusos. A pesar de que se encontraba bien, viajaba a mi lado y no atada, cosa que en un principio la había dejado perpleja, pero que no se negó a hacer.
Era una sanadora, ya me lo había dicho, pensé por un momento en por qué diablos no se había curado desde un principio, pero era sencillo adivinar, la que había sido maltratada fue ella, por lo tanto estaba débil para realizar esa tarea. El ungüento y el descanso habían servido de mucho.
Sabía que en ocasiones me miraba, por lo que le regresaba una completamente seria, y ella volvía a observar el paisaje. Fue la primera vez que sonreí a su causa. Aun faltaba para llegar a nuestro destino, pero, ¿qué haría una vez ahí? Sakura en verdad era una bruja, pero no tenía nada de culpa, no era peligrosa, mucho menos una amenaza para cualquier ciudadano. Los hechiceros y brujas que había entregado con anterioridad eran ladrones, estafadores y gente loca, un peligro para la sociedad, en cambio Sakura… Era la víctima de cabello rosado, todo por un don que no había pedido y que sin embargo le gustaba.
Detuve el caballo y bajé de él. Estaba muy serio, no hablábamos mucho durante el camino pero si había tenido tiempo de pensar. Sakura me observó inspeccionando mi actitud.
—La sanación es también un delito, no eres doctora y lo que haces es verdaderamente fuera de lo común, —le hablaba tranquilo— ante los ojos de todos eres culpable.
—¿Y ante tus ojos? —su pregunta me tomó por sorpresa.
Sabía que no lo era, pero era muy diferente pensarlo a decírselo, porque yo era el malo, el que tenía que cumplir con su trabajo y entregarla al Santo oficio cuanto antes. Miré la puesta de sol en el valle. Supe por el ruido que ella había bajado del caballo también pero no la miré.
—Que importa lo que considere. Ya te dije que yo no creo en la brujería, si eres inocente o no, no debe importarme…
—¡Y si te digo que no es lo único que sé hacer! —Esta vez tuvo mi atención y la miré— Sí, soy una maléfica, pero mis principios no están al lado de lo perverso. Mis padres se murieron y me quedé sola, olvidé el amor y traté de enterrar mi poder, pero… pero tú… tú lo has…
Del bosque y entrando ya al camino principal salieron tres hombres a caballo. Reconocí de inmediato de quienes se trataban, no recordaba sus nombres pero era un hecho que trabajaban para la iglesia al igual que yo, sus cruces de plata, al contrario de mí estaban visibles colgado en su cuello. Me habían encontrado, probablemente la reclamarían y se ofrecerían a llevarla por mí, para así dirigirme al siguiente destino.
Fin del capi n_n
Unos hombres pertenecientes al Santo Oficio han aparecido y según Sasuke puede que quieran llevarse a Sakura :S (son simples hombres, nada que ver con Naruto) ¿Se quedará de brazos cruzados?
¿Quién pide beso? Digan yo xD Puede que en el siguiente cap... sí...
Espero tengan un tiempo chiquito para dejar un review con su más sincera opinión :D Hasta pronto!
