Hola, hola, soy Noah.

Aprovechadme bien y comentad, que estoy inspiradísima. Estoy como, comentarios y sigo escribiendo por anticipado para subir un nuevo capítulo.

¡HAN SUBIDO EL EPISODIO 28! Dios estoy tan contenta, no puedo esperar por el episodio 29, es como, SÍ, SÍ, SÍ. Aunque al mismo tiempo estoy triste, es como que estoy a tope de power, toda feliz y con mucha energía pero me entristece un poco el hecho de que ya no pueda ser la puta chica del harem...

BSJBAKBDASKDSAD JSDNAJKNDN SDJASDNJKD SDBJKADBB ASJDBNJK CSADNJK A JASDHJKA DM, DASUD

Estoy feliz, muy, muy feliz.

En fin, ¿qué os pareció el episodio 28?

Espero que me lo digáis en los comentarios, me haría ilusión saber vuestra opinión.


Disclaimer

Los personajes pertenecen a ChiNoMiko. Solo los uso con el fin de lucro y de recibir reviews.

Luego hay algún que otro personaje de aparición leve sacado de Eldarya, un juego de ChiNoMiko, que también deberíais jugar (aunque está en francés hay guías increíbles que han traducido los capítulos).

Yo solo soy dueña de "mi Sucrette" y Leia.


Voy a responder comentarios abajo, en el primer hueco después del capítulo.


Mostrando mi cara.

[Pienso destruir a quienes me intenten pisar]

La llamada de Kentin llegó justo cuando Nevra estaba en la ducha, Leia había llegado a casa, así que imaginaos que tan tarde era. Y sí, luego de que se marchará Ezrael, Nevra pasó por aquí con la idea de que fuéramos al gimnasio y terminamos follando en vez de entrenando, ¿algún problema? No lo dude, y respondí al teléfono con una pequeña sonrisa que, obviamente, era de la satisfacción de dominar las acciones del chico apuesto que me amaba.

- Hola- su voz al otro lado del teléfono suena firme y al mismo tiempo la siento vacilante.

- Hola- mi voz suena dulce, quiero relajarlo. -¿Qué tal tu tarde?- pregunte fingiendo interés.

Me acomodo en mi cama, aun sin ropa, prestando atención de vez en cuando a lo que me comenta, como si todo lo que dijese fuese la cosa más interesante del mundo, aunque fuese mierda, mi voz sonaría interesada. Estaba y no estaba atenta y me dedicaba a observar mi habitación y la ventana abierta, dejando entrar un poco de aire frío en el cubículo. Mis ojos se cerraron, acomodando la cabeza en la almohada agotada del ejercicio físico de hoy. Seguro que había adelgazado.

Cuando terminó su relato, me indicó con una frase que le contase yo que había hecho o que era interesante en mi vida el día de hoy. Me inventé alguna que otra tontería que no pasó hoy, para hacerle feliz al enterarse sobre mi vida. Hablamos de estupideces que podrían compararse con minucias y pasamos a hablar de nuestro encuentro en la cafetería.

- Pues sí, la verdad es que vamos mucho, aunque nos cueste un poco el viaje en autobús, merece la pena, es una cafetería encantadora- Y no es solo lo único encantador de allí, Saúl es lo que merece más la pena.

Su voz sonó a través del aparato, ignoré mis pensamientos, centrándome en entender y enfocar sus frases salir de esos labios carnosos que siempre me había negado a besar por miedo a romper esa característica timidez e inocencia que lo adornaban. Y ahora, mi deseo crecía por momentos. Irónico.

- Mi madre adora los pastelitos de allí, por eso vamos mucho- me informa.

- Normal, su repostería es increíble- respondo, apoyando su mención.

- Sí… quizás…- traga saliva con fuerza. –Quizás podríamos tener una cita, allí…

Me esperaba que tuviese que tener citas con él. No es de la clase de chicos que esperan sexo y ya, el sería más bien el típico romántico que da flores y regala bombones. Me esperaba que al salir con él, tendría un trabajo bastante difícil y que me costaría convencerle para hacerle caer bajo las riendas de la pasión que llevaba dentro y aún no había soltado. Lo sabía y lo tenía asumido. Pero grandes avances conllevan grandes responsabilidades.

La puerta de mi habitación se abre, a parte de romper el hilo de mis pensamientos, me descoloca de la llamada y pierdo el contacto de las palabras de Kentin.

- ¿Me dejas tu pintalabios caro y bueno?- me pregunta Leia en voz muy baja. Ni siquiera se ha dignado en llamar o pedir permiso, maldita maleducada.

- ¿Para qué?- preguntó, aun con el teléfono en la oreja.

- Uh… para una cita… me apetecería pasar tiempo contigo- me responde Kentin, completamente confundido y triste por la contestación, al otro lado de la línea. Mierda, se me había pasado.

- Oh, lo siento Kentin- Digo, intentando relajarle. –Hablaba con Leia, me ha pedido el pintalabios- mi aviso le hace dar un suspiro agradable, como si estuviera muy aliviado de mis palabras. –Te hablo ahora, dame dos minutos.

- Vale-

Pongo el móvil en mi hombro y alzo una ceja, curiosa por saber a dónde va, esperando pacientemente a que me explicases que pasaba para pedir prestado un pintalabios tan bueno, porque en serio, me había costado más de lo que os imagináis.

- James, gala benéfica, asistir- resume como si fuera un indio.

- Oh- digo. –Primer cajón- señaló la cómoda al lado de mi escritorio, y la veo sonreír feliz.

Resoplo y la observo esperando pacientemente a que se retire de mi cuarto tras coger el pintalabios que me pidió, pero sigue ahí, con esa sonrisa pícara, burlándose del hecho de tener a cuatro chicos al mismo día e intentar ligar con Saúl al mismo tiempo. ¿Qué? No me culpen porque estén buenorros y causen a mis hormonas bailes.

- Solo vete y arréglate de una vez.

- No sé si quiero hacerlo-

- Leia- pongo los ojos en blanco. Y veo como se mueve hacia la derecha y deja que mi chico vampiro pase, con una toalla atada a la cintura, mojado… dios, que bueno está. –Leia, vete ya- la aviso, recorriendo con la vista el cuerpo de Nevra, para, acto seguido, pasar la lengua por mis labios. Causando una sonrisa pícara en el azabache de ojos azules.

- Aguafiestas- dice con una sonrisa y se va, no sin antes darle una mirada totalmente pervertida a Nevra y silbarle como lo hacen los obreros.

Ruedo los ojos. Ella siempre está coqueteando con Nevra, porque sabe que aunque sea de mis favoritos me la suda un poco si se acuesta con alguna de ellas. Me inclino en la cama, poniendo el teléfono en la oreja para acto seguido empezar a hablar con Kentin de nuevo.

- Ya está, siento haber tardar tanto, Leia no sé quería ir de aquí- explico. Sé que no tengo que hacerlo, porque él no es nadie para pedírmelas y tampoco para exigirlas, pero se supone que es mi novio y las novias son amables con sus parejas.

- No pasa nada- me dice. Casi puedo sentir su sonrisa salir y ocupar su rostro.

- ¿De qué estábamos hablando?

- De Full H- me dice.

- Oh sí- digo fingiendo interés. –Es un sitio encantador- digo, y creo que anteriormente también lo he repetido.

- Sí… ¿quién es el camarero ese, por cierto?-

- Oh… Saúl- estás celoso. –Un gran amigo, ¿por?

- Venga ya, es imposible que ese tipo solo quiera ser tu amigo.

- Y aunque quiera ser más... A mí me gustas tú-

Me gustas al menos tanto como para decirte que eres el único y posponer el plan de meter a Saúl en la cama, claro. Pero solo hasta que te tranquilices, Kentin, o debería decir… Ken.

- Me gustas mucho- continuó. –Así que, no importa que chico se me ponga delante, yo siempre te elegiré a ti-

- Yo también te escogeré a ti ante las demás.

Las frías manos de Nevra, recorren mis piernas y se acercan con lentitud hasta mi zona intima, lentamente avanzan, causándome escalofríos pequeños. Lo encaro con una ceja alzada llena de sorpresa y espero que me explique porque está haciendo esto ahora, cuando debería estar vistiéndose y yéndose.

- Una última vez…- me susurra.

Niego con la cabeza. Y continuó hablando con Kentin, se ha puesto cursi y blando, aunque me desagrade necesito aguantar. Continuamos charlando de cosas dulces como el caramelo y continua rebajándose a todo lo que le digo, enamorándose como nunca antes y dejándose arrastrar por las mentiras que todos deseamos oir…

Los hombres son demasiado fáciles.

[…]

Los rayos de sol chocan en mi cara, incomodándome un poco, así que me retuerzo y oculto bajo las mantas. Odio el sol por las mañanas ugh.

Abrí los ojos poco a poco, aun tapada hasta la cabeza con las frazadas, así la claridad no me molestaría tanto. Parpadeando, luego de intuir que más o menos estaba acostumbrada a la luz, me destapé, sentándome en la cama aun con las mantas cubriendo mi cuerpo, al menos un trozo de él, y desvíe la mirada para encontrarme al patán durmiendo a mi lado y resople.

- Levántate Nevra, la universidad empieza en una hora.

- No quiero- su voz de niño pequeño resonó por toda la estancia.

Ni se os ocurra preguntar que desde cuando dejo que alguien duerma aquí conmigo, ni siquiera sé porque lo he dejado dormir a mi lado está noche. Solo se quedó porque ambos caímos rendidos y ya era demasiado tarde. Por supuesto que habíamos repetido otra vez más, bueno, no solo una vez, más de dos, claro que primero me hizo explicarle quien era el chico "tan único para mí", pero eso ya es otra historia.

Sonreí ampliamente y me levanté, destapándolo del todo. Los gruñidos que expresan son sensuales y me dan ganas de follármelo una vez más, pero rechazo la idea al saber que tenemos clases los dos y yo soy alguien responsable. ¿Increíble, no?

- Si no te levantas tú, te levanto yo a patadas- lo golpeo en la cabeza con un poco de fuerza. Causando un quejido de molestia en él.

- ¿Sabes? Las chicas lindas dan besos a sus amantes para que despierten, ¿podrías tomar ejemplo?

- Y una mierda- me rió y me levanto de la cama. –Tienes que vestirte e irte, en nada yo me iré al instituto y tú tienes que ir a la universidad, te recuerdo que está lejos, así que ponte las pilas.

Nevra se incorpora un poco, mirándome fijamente con los ojos llenos de pasión, sé que ahora que me ve completamente desnuda no quiere ir a la universidad, y yo tampoco querría si no pensase en alguien esperándome en el sótano… solo si él no estuviese allí, yo me quedaría. Pero las cosas no son así.

- Ni lo pienses- me pavoneó y me voy a darme una ducha.

Casi puedo sentir su resignación y me encanta. Llegaré a tiempo, más que a tiempo, muy temprano, me llevaré a todos esos chicos de calle y caerán ante mí pidiendo más de mí. No hay duda, yo siempre gano.

[…]

Tras un fogoso beso de Nevra, me bajo de su coche y comienzo a caminar hacia el instituto, el chico se va sin esperar a que entre al recinto. Es normal. Si alguien lo ve aquí, lo dejaré para siempre y él no quiere privarse de perder mi cuerpo, y menos aún, el placer que le doy. Él sabe cuál es su lugar en esta relación o como queráis llamarla.

Caminó, atravesando el patio hasta la entrada principal, donde el trío de brujas aparecen de sopetón. Parecen pokèmon salvajes, cuando menos te lo esperas salen de la hierba alta, solo que estás salen de los rincones para joder y no para dejarse amansar o capturarse y obedecer.

- Mira quien tenemos aquí…- sonríe la rubia, con una mirada celeste que manda pestes hacia mí.

- Es doña Perfecta- Charlotte ataca con sus estúpidos referentes.

- Sí. ¿De dónde sale eso?- dice Li refiriéndose a mi ropa y señalándola. -¿De una tienda de caridad o del vertedero?

Se echan a reir las tres, como burlándose de mí. Creyéndose superiores a mi inteligencia y a mí forma de ser, claramente falsa pero real para ellas. Divisó a Nath, y veo que nos ha visto. Quizás pueda hacer algo para que está idiota aprenda la lección.

- Eres realmente una imbécil- digo con la voz cargada de burla. –Una pieza en mi tablero que no sirve para nada- sonrió y alzó mi vista. –Vas a aprender cuál es tu lugar, mocosa.

Me hago la víctima, me pongo las manos en mi rostro y comienzo a llorar, el dolor es expresado de una manera brillante que nadie dirá que es falsa, en seguida siento las puertas abrirse, Nathaniel sale a mi encuentro y me abraza firmemente, girándose para ver a Amber.

- ¿Qué demonios haces Amber?- frunce el ceño. –No puedo creerme que te estés comportando así. ¡Iré directo a la directora!

- ¿¡QUÉ!?- Chilla la chica rubia. –¡Si no le hemos hecho nada! ¡Está fingiendo!

- N-Nath- lo aprieto, sintiendo también que me apretuja más contra él. Eso es, ahora la directora os castigará, y cuando os castigue acabaré mi trabajo de poneros en vuestro lugar, os arrepentiréis de todo.

- ¡Me estás decepcionando mucho Amber!

Levanto la vista y sonrió, mis ojos están brillando, completamente secos y las tres arpías abren la boca como nunca al darse cuenta de que estoy fingiendo. Muevo mis labios, hablando sin hablar. "Voy a acabar con vosotras"

[…]

Nathaniel me acompaña a la sala de delegados para "relajarme", yo simplemente gimoteo un poco más haciendo que soy la victima del asunto. Aunque lo soy. He sido molestada durante mucho tiempo y es la hora de devolverle a Amber el favor.

- Lo siento…- suspira suavemente colocándose frente a mí.

Me tapo la cara con las manos, Nathaniel es un santo, es un chico demasiado bueno y perfecto, el sería mi tipo, alguien que sigue las normas y es obediente, el tímido que se deja doblegar. Jamás ha levantado la voz a un profesor y siempre ha dejado en claro que sigue las órdenes. Es demasiado bueno y eso me gusta. Una fachada, claramente, que adoro corromper.

- Lo siento yo…- musito con la voz ahogada y un montón de sollozos. –Soy una idiota… Amber tiene razón.

- ¿Qué? ¡No! ¡Por supuesto que no tiene razón!

- Sí… ¡soy una idiota por pensar que tú…!- aprieto los ojos y sollozo. Dios, que me den el Óscar a la mejor actriz. –Da igual, olvídalo.

- ¿Qué tú qué?- preguntó, agarrándome por los hombros. Veo desesperación, ansiedad, quiere oirlo, está listo para mí. Lo veo en su cara.

- Olvídalo- Oh, primero joder a Amber, luego tú.

Lo aparto con suavidad y corro fuera. Esto sembrará discordia entre Amber y su adorado hermanito. Está vez, yo gano.

[…]

Disimuladamente avancé hasta donde se encontraba el sótano, allí me vería con Armin, sin duda alguna no me vendría mal verlo ahora. Y más relajarme de este estrés que se había formado.

Suspiré hondo, caminando a paso rápido y situándome a unos centímetros antes de la puerta, tome la perilla de la puerta, con una pequeña sonrisa en mis labios la abro sin titubear. La suavidad, con la que mi mano se deslizo me hizo sorprenderme, pues no conjuntaba con mi impaciencia de lanzarme e hipnotizar al gamer.

Baje los escalones aún más lento y sonreí. Sonreí como si se tratase de algo fuera de lo normal y de verdad me encantase, corrí hacia Armin y me lancé hacia él, saltando en sus rodillas una vez que me miró con atención. Casi suelta la consola de la impresión, pero la sostuvo con su mano y me abrazó con suavidad.

- ¿Qué tal?

- Bien, ¿y tú?

- Bueno, mejor ahora- me acomodo en su pecho. -¿A qué jugabas?

- Smash Bross.

- Oh, ¿puedo jugar?

Asiente con una sonrisa dulce y engancho la consola, incorporándome bien, dejándole ver la pantalla y recibiendo su abrazo en mi cintura gustosamente. Me gustaba que tomase esa iniciativa, eso significaba que estaba comenzando a desear mi tacto, era una buena señal.

Estuve jugando unos cuantos minutos, hasta que me di cuenta de que en apenas unos instantes empezarían las clases. Me levante de sopetón, sabiendo que a esta hora es cuando llegaba Castiel y Lysandro y ambos entraban al sótano, había que irse. Miré a mí querido Armin y supe que se acabo el momento Sumin, no sé es el nombre de nuestra pareja, Sumin, ¿os gusta?.

- Vámonos, empezarán las clases- dije con suavidad, observando la mirada confusa del azabache por mi levantamiento sorpresivo.

- Vale- se levanta a mi compás y se acerca a mí. Cierro mis ojos al ver cual es su intención.

Me besa. Me besa hasta que no pude respirar más. Me gusta que tome la iniciativa. Oh sí, suéltate nene.

[…]

El timbre de clases ha sonado. Así que, vamos entrando algunos alumnos y yo.

Me siento en mi lugar de siempre y abro mis libros, veo a Nathaniel de soslayo que se mueve hacia mí, desvió la mirada, ignorándole, como si estuviera dolida. Oh sí, Amber iba a acabar siendo odiada por su hermanito.

- Su…- comenzó a hablar Nathaniel.

Me retuerzo como si estuviese dolida, cosa que lo destroza porque puedo ver el dolor reflejado en sus ojos, estoy segura de que ahora tendrá una charla con Amber, y la rubia vendrá a maldecirme, en ese momento yo simplemente la patearé bien fuerte en su punto débil. Castiel.

- Su yo…-

- Nath, ¿nos sentamos juntos?- Melody lo aborda y lo aleja de mí.

Gracias por eso, ahora a Nath le resultará todavía más duro el hecho de separarse de mí, enfurecerá contra Amber y ella será firmemente puesta en su lugar y aplastada como la vil mosca que era. Iba a hacer que la rubia oxigenada pagase su insoportable ruido, que la gente llamaba voz.

- ¿Puedo sentarme?- oigo la voz de Alexy.

Asiento con una sonrisa y me giro a verlo. Empieza a hablarme de algo que la verdad no entiendo muy bien, es algo sobre compras y que su hermano está suspirando mucho por algo y que está… no sé qué ha dicho, me quede inmersa en mi propio mundo, así que, simplemente finjo escucharlo y asiento de vez en cuando.

No es que no "aprecie" a Alexy. Me parece un chico bastante interesante y rezaría por poder tirármelo. Pero... es completamente gay. Aunque usase mis mejores armas de seducción, lo que le pondría la polla dura sería un Kentin desnudo... Aunque puedo afirmar que a mí también me la pondría dura si la tuviese y fuese gay. Además, en ciertas medidas, siempre me escucha y preocupa por mí, aun así, las cosas por las que se preocupa son falsas.

Lo único serio fue Debrah. Pero ella me las pagó caro, la que armaron los alumnos del Sweet Amoris que me apoyaban y además de esa, la nunca contada, lo que pasó fuera del instituto.

Una vez que salí del instituto, la capturé y le destroce la cara a puñetazos. Voy a kick boxing, practico boxeo, es obvio que iba a partirle la cara. Luego de permitirle ver cuanta gente estaba detrás de su culo para matarla a hostias, mis amigas de la uni y los del Amoris, se asusto. Transgiverse un poco la verdad a las universitarias, que no tardaron en ayudarme a acojonarla. La gota que colmó el vaso de su miedo, fue en el momento que casi la dejo inconsciente. Si no fuera por Nevra y su "vas a matarla, ya ha sido suficiente", ahí aprendió su dicho "las apariencias engañan" o lo de "todos tenemos una máscara perfecta".

Le juré arruinarle la vida si se volvía a acercar a mi harem y a los del Sweet Amoris, bueno, a cualquier lugar en el que yo estuviese presente, porque si la veía, la mataría de verdad. Y si lo hacía, nadie su cuerpo encontraría.

- ¿Entonces qué te parece?- mis pensamientos son interrumpidos por la voz de Alexy y su mano en mi hombro.

- Sí, bueno, supongo que está bien.

- ¡Sabía que te gustaría!

- Eh… sí- ¿De qué mierda está hablando?

- Si no os molesta…- la voz de Priya sonó detrás de mí. –Me gustaría ir.

- ¡Y no os olvidéis de mí!- se alza Rosalya.

- Em… ¿y cuándo sería?- pregunta Iris, acoplándose a la conversación.

- Supongo que está bien el sábado- sonrió Rosalya ampliamente.

- No puedo- afirmó. Sí puedes, no quieres. –Pero id vosotros, yo prometo ir contigo a donde quieras otro día- sonrió hacia Alexy, que hace un puchero triste.

- ¡Pero…!- se resigna. -¿Y si buscamos otro día?- pregunta.

- No hace falta. Id vosotros, ya iré yo otro día.

- Uh… ¡pero no quiero ver la misma peli dos veces seguidas!

Aaaaah. El cine.

Miro sus rosados ojos. Bien, lo capto, pero igualmente ir al cine no tiene gracia si no vas con un tío, ya sabes, para hacer manitas… Sonrió al saber que me he escaqueado sin problemas de otra quedada con los chicos, sí. Llevo semanas así, librándome de estos chicos que buscan a toda costa llevarse bien con la heroína de Sweet Amoris, sí, yo.

Antes de que responda que veremos otra, la profesora de lengua entra en clase y nos manda a nuestros sitios, la cantidad de gente que hay alrededor de mi mesa se dispersa y ocupa su puesto, sonrió de lado al librarme de esas atenciones innecesarias y saco mis libros. Alexy no para de observarme, y tras abrir todo en su diversa página, lo miró atentamente esperando algún gesto o signo que me diga que quiere. Él me sonríe dulcemente y se inclina hacia mi oído para susurrarme algo, asegurándose de que la profesora Rogers no nos mira.

- ¿Si tienes novio me lo dirías?

- Por supuesto- que no lo haría.

- Eres un cielo- me abraza y apechuga contra él. –Te quiero tanto, Su.

Nuestro abrazo causa una gran mueca en la señorita Rogers, quien nos fulmina con la mirada y nos dice que nos ahorremos el coqueteo para cuando vayamos a un bar de zumos. ¿Qué demonios es eso? ¿De otra época quizás?

Tras el pequeño reclamo, la clase comienza, y siento las miradas de Kentin fijas en mí de vez en cuando, sonrió hacia él y le guiñó un ojo para luego, continuar atendiendo y tomando notas, no me gustaría perderme alguna explicación que nos den, los finales están a la vuelta de la esquina, y realmente espero llevar matriculas en mis notas. Quizás no pegue en mí. Vamos a ver, es normal que os extrañe que sea tan perfecta.

Mis padres jamás me piden las notas, es más, mi madre ahora puede costearse cualquier universidad del mundo, incluso mandarme a China a estudiar si se lo pido, con gastos totales, y mi padre otro tanto de lo mismo. Ambos tienen buenos puestos de trabajo y muchísimo dinero. Y ahí la cuestión, ¿si no me piden nada por qué pierdo el tiempo estudiando? Todo tiene su justificación y es que yo, Sucrette Darcy, adoro plenamente superarme a mí misma.

La sirena indica el intercambio, las horas van pasando, con ellas en el recreo, el cual me pasó con Farres hablando un poco, como tutor sobre la situación de mi familia, cosa que se podría haber ahorrado.

Así siguen pasando las horas, sentada con Alexy y Rosalya, y alternando. Hasta que llega el final de las clases. Una vez que toca la sirena, huyo despavorida hacia el pasillo, como si me quemase estar un minuto más en la silla, pero tengo que hacer algo importante, buscar a Kentin y quedar con él para tener mi dichosa cita, ¡espero que no sea una pastelada horrible que no la aguanta ni la más cursi!

En mi huida hasta donde podría estar Kentin, quien también salto de su clase al acabar pero sin recoger sus útiles escolares, choqué contra la bruja horrible, Amber.

- ¡Espero que estés contenta!- chilla, situando sus manos en sus caderas.

- Lo estoy- sonrió burlonamente. –Y eso no es ni la mitad de lo que pienso hacerte- le digo con la voz ensombrecida. –Vas a pagar cada una de ellas hasta que llores, y empezaré quitándote el aprecio de tu adorado hermanito- susurré.

- ¡Amber! ¿¡Qué te dije!?- Nath entra en escena y me pone detrás de él muy protectoramente.

- ¡El..ella!- chilla con la boca abierta.

- ¿Ella qué? ¡¿Vas a volver a decir que ella fue la que te provoco y solo finge?! ¡No es como tú!- chilló Nathaniel enfurecido.

- ¡Te estás dejando llevar por ella! ¡Abre los ojos! ¡Le gusta Castiel! ¡No te quiere a ti!

- ¡T-tú ere..eres… horrible!- chille entre lágrimas, obviamente falsas. –Solo sigue empeorándolo todo. ¡Tú sabes que me gusta tu…- agaché la vista tras la pausa, como si Amber lo hiciese todo aposta, y tras comprobar que nadie había reparado en nosotros. continué mi frase. -¡Sabes que me gusta Nath!- mi gritito agudo pero al mismo tiempo silencioso choco en oídos del delegado, ruborizándose completamente.

Hui de allí para empeorarlo todo.

Era obvio que Amber amaba a su hermano, que si él dejaba de hablarle a ella, se pondría tan triste o un poco más que cuando se enteró de que su padre prácticamente le zurraba de lo lindo, pues lo perdería del todo.

Amber solo había sido una niña mimada que lo había tenido todo y eso le hacía creer que podía maltratar y aplastar los sentimientos de los demás. Y sobre todo, intentar superarme a mí, por-sobre todas las cosas. Y obviamente, iba a machacarla. Arrebatándole todo lo que tenía y quería. Primero sería a su amado hermano y luego a su Castiel, y finalmente apartaría a su querida mamá y a su papá de su casa, ¿cómo? Já. Que os lo voy a decir. Lo bueno se hace esperar, ¿no?

Mis pasos me llevaron a fuera del edificio, al patio, frene mi carrera y caminé en vez de trotar como idiota despechada. Cambié mi cara de rechazada por una sonrisa malvada que adornó mi fino rostro, quitando esas falsas lágrimas de mi cara y me dirigí hacia el club de jardinería, donde seguramente estaría el militar.

Para mi sorpresa, Kentin estaba hablando con Jade y no solo, eso ni siquiera se me pasaba por la mente, me encaminé corriendo hacia él y sonreí al verlos hablar tan cercanamente.

- Kentin… Jade- llame, sabiendo que se celaría si nombraba primero a Jade que a él.

- ¡Sucrette!- exclamaron ambos sorprendidísimos, el militar enormemente sonrojado. ¿Qué mierda están tramando?

- ¿Qué pasa?- me reí, fingiendo que no me importaba nada lo que estaban hablando. –Me miráis como si fuera un espejismo o algo.

- No, por supuesto que no- Kentin corrió hacia mí abrazándome del cuello y depositando un suave beso en mi sien. Jade fulminó mis ojos con su mirada, pidiendo explicaciones.

- Ok- me reí entre dientes, mirando enternecida al militar. -¿Entonces podemos irnos?

El chico asiente y veo que mira a Jade con una mueca de "hablamos después, ¿bien?" y cuando nos giramos, me tocó a mí. Le mande al chico de cabellos verdes una mirada igual a la de mi novio, solo que con una sonrisa coqueta, que oculte perfectamente girando mi rostro con rapidez.

- ¿Qué sucede?- me pregunta, una vez que salimos del patio.

- Ve por tus cosas, quiero hablar contigo de nuestra cita- A diferencia de él y yo si cogí mis cosas.

El chico asiente y trota hasta el edificio para coger sus materiales escolares, parece emocionado, sonrió satisfecha al ver que realmente me desea tanto como para obedecerme y mi sonrisa se anchea por mi cara cuando veo a mi otro novio y a Alexy acercándose a mi vera.

- ¿Segura que no puedes ir al cine?- me pregunta una vez ya está a mi lado.

- Absolutamente.

- Pero…

- Oh, venga, ¡seguro que podemos ir tú y yo otro día!- sonrió a Alexy.

Me mira atento, esperando que le explique porque no puedo, algo que no se lo voy a decir, porque uno no tengo planes y dos, aunque supiera mis planes, no le diría nada de lo que tengo en mente, que posiblemente fuese sexo. Parece resignarse porque sus inquisitivas miradas cesan.

- Entonces… ¿te acompañamos a casa?- me pregunta sonriendo.

- No- niego. -Tengo cosas que hablar con Ken- sonrió, pero al ver como Armin curva su sonrisa en una mueca enorme, intento remediarlo. –Echo de menos a mi mejor amigo.

- ¿Mejor amigo?- Alexy alza las cejas curioso.

- Completamente- les digo. –Pero bueno, ¿qué tal estáis? ¿Lleváis bien los exámenes?

- No tanto como la empollona- se ríe, tras referirse a mí, el peliazul.

- Es obvio que es imposible llevarlo como tú- me dice mi otro novio.

- Exageráis. No lo he preparado tanto- intenta ser modesta, perra. Me digo a mi misma, riéndome por dentro por mentir descaradamente.

Iba a recibir respuesta de Armin, pero Kentin llega corriendo y me sujeta por el cuello, como en el club de jardinería, pasando su brazo y estrujándome contra él, sonrió felizmente al verlo tan entusiasmado, me pone de buen humor. Mirándome, Kentin, fijamente hacia mí, como si fuese lo único que pudiese ver, me deslice de su agarre con mucha suavidad por las miradas que nos lanzaban los gemelos.

- Bueno… nosotros nos vamos- Las palabras salen, removiéndome incómoda cosa que en el fondo lo estoy de verdad.

La mirada de Alexy no es para nada feliz, mira a Kentin herido y totalmente deprimido, no le ha gustado que ni siquiera los haya saludado. Sobre todo, no le parece bien que se haya lanzado a mí y le haya restregado por la cara, aunque él no lo sepa, que le gustan las chicas y que no tiene una oportunidad con él.

Por supuesto que Armin sigue el ejemplo de su hermano gemelo, mira a Kentin como si quisiera comerse su alma como el Kishin Asura, parece totalmente furioso, no le ha gustado que me haya tomado así con tanta confianza. Estás celoso, pero yo voy a hacer que pierdas esos celos a lamidas.

- Claro- dice Alexy, no muy feliz con la respuesta. Sonrió, intentando calmarle, aunque realmente fue su problema por no darse cuenta de lo mucho que le intereso a Kentin. Su culpa por enamorarse de imposibles.

- Esto… sí- responde sin siquiera mirarlos, solo fijando sus verdosos orbes en mí, como si fuera un tesoro o la maravilla del universo.

Empujó a Kentin antes de que ambos se den cuenta de que algo raro le pasa al militar a mi lado, antes de que sospechen que "nos gustamos". Salimos de allí, medianamente separados y nos dirigimos hacia el parque.

- ¿Quieres tomar algo en la cafetería o llevas mucha prisa para ir a casa a comer?

- No, está bien. Vamos- pone su mano en mi espalda, y sonrió firmemente, mientras camino a la cafetería, donde tomaremos algo y planearemos lo que haremos. Supongo que el militar tendrá algo en mente.

La cafetería que está al lado del instituto es un lugar que no está tan mal, los empleados son muy educados y respetuosos, jamás incumplen la primera regla "el cliente siempre tiene la razón", y se esfuerzan para que todos sus servicios sean eficientes.

Tomamos asiento en los sofás del fondo, mirándonos de frente, me acomodó y dejo la mochila a mi lado. Nos miramos fijamente hasta que decido poner la situación en palabras en vez de miradas deseosas y suspiró.

- Quiero tener nuestra cita ya- digo.

- ¿Cuándo?

- Pues… eso es lo que quiero saber. ¿Tienes planes? ¿Te apetece ir a algún lugar donde no hayamos estado?- y donde Armin no pueda encontrarme.

- Tenía una idea en mente…- me dice, arrastrando las palabras. –Si te parece bien.

- ¡Me encantaría!- asiento. -¿Cuándo?

- Em… el viernes-

- ¡Oh, en dos días! ¡Genial!- sonrió ampliamente y le guiñó un ojo cuando llega el camarero a tomarnos nota. Cuanto antes empiece, antes lo llevaré a mi cama.

El camarero llega a nuestra mesa, interrumpiendo nuestra conversación. Pedimos unos refrescos ambos, yo una coca cola y Kentin un Nestea, que nos traen felizmente y con mucha rapidez, sin hacerse esperar.

Una vez el tema de la cita está solucionado, no me ha dicho nada porque según él es una sorpresa, nos ponemos a hablar de cosas sin sentido, recuerdos que hemos tenido, sin mencionar a su fachada de Ken.

- ¿Y te acuerdas de aquella vez que estabas detrás de mí, preocupado porque me fuera a caer, y resbalaste?

- Sí, sí, emite los datos, corriste hacia mi preocupada y te caíste encima de mí.

- Oye, ¡eso puede pasarle a cualquiera!- me defiendo.

- A cualquiera como tú- ríe.

- No soy tan torpe-

- Hace dos semanas- uh, antes de que empezásemos. –Me viste y tropezaste, tirando todos los papeles que trasladabas con Nathaniel.

- ¿Vas a recordarlo toda tu vida solo porque me comí el suelo al verte?

- Prefiero recordar cómo te enredaste con la correa de Cookie y resbalaste comiendo hierba.

- Eres muy cruel- me hago la herida y él se ríe. -Y no comí hierba- aclaró.

- Sabes que me gustas así, ¿no?-

Asiento. Y sonrió dulcemente, cojo mi vaso y bebo un poco de mi bebida, guiñó un ojo y dejo el vaso en la mesa, para susurrar un cierra los ojos. Lo hace. Sin siquiera preguntarme porque debería. Me gusta. Me levanto, haciendo el menor ruido posible, y me dejo caer en el sofá a su lado, con muchísima suavidad para que no se alerte.

- Gira la cabeza hacia la derecha- puede sentir mi voz cerca.

- ¿Para qué?

- Oh, ¿en serio? ¿Me preguntas eso ahora?- bromeo.

- Um… supongo que sí.

- Por fa…- digo suavemente.

- Vale…-

Kentin giró su cabeza hacia mí. Y yo me inclinó un poco hacia él, controlando mi suave respiración, para, con mis manos coger suavemente su cara y arrastrarla hacia mí, chocando mis labios contra los suyos en una suave danza de cariño, al menos eso es lo que intentaba que pareciese. No tardó en besarme de vuelta, con la misma suavidad que yo le besaba a él.

Sentí sus manos apoderarse de mis caderas, acercándome a él con mucha suavidad, y devorándonos los labios aún más fuerte. Y seguiríamos besándonos... si no fuera por el camarero, que carraspeo en un tono avergonzado, haciendo que nos separásemos de sopetón.

- ¿Um?

- Lo siento- incómodo baja su vista. -¿Quieren algo más?

- No, ya nos vamos- digo. Apretando la mano de Kentin que está tenso.

- Uh, de acuerdo. Pasad por mostrador.

Asiento y, cuando desaparece, picoteo los labios de Kentin. Sonriendo y mirándolo aun a sus ojitos verdes.

- Es tarde, hay que ir a comer- sonrió. –Seguro que tus padres te esperan.

- Sí…- sonríe.

Agradezco que no mencione el hecho de que nadie me espera, solo Leia, aunque ella se irá mañana por el rollo de sus padres y ahí estaré completamente sola y sin nadie. ¿Qué genial no? Lo dudo.

Kentin me sonrió dulcemente y apoyó sus labios contra los míos, aun sujetando con dulzura mi mano.

- Te quiero- me dice y yo le sonrió, para picotear de nuevo su boca.

Oh sí, los hombres son realmente fáciles de manipular.

[…]

La despedida con Kentin se me hace realmente corta, y aprovecho para dar un paseo, aun no son las tres, así que, pasaré por las tiendas a ver los escaparates, daré un poco más de vuelta, pero no es para tanto. Mis ojos se van a los diferentes vidrios que me ofrecen prendas, joyas y zapatos. Paso la panadería, la tienda de Leigh y alguna que otra tienda, hasta el quiosco.

Nunca me he parado, quizás debería hacerlo. Cosa que es el mayor error que cometí.

Frunzo el ceño al pararme en un quiosco que ofrece unas revistas para chicas, los papeles que pasteladas, que se pasan por revistas, estúpidas que creían sobre los romances y las mariconadas que las redactoras escribían con pseudónimos para hacer creer que había muchas incrédulas que leían su revista. Algo así a lo Peggy, con rumores y cotilleos sobre mis "relaciones", era la mierda que a ella le encantaba, solo que en esa revista se hablaba de famosos y se los criticaba cuando no se podían inventar cosas. Malditas idiotas.

No hubiera reparado en esas chorradas si no fuera por la portada de "LoloLove", la revista más chorra, cursi y vomita-arcoíris que no sirve para nada más que perder el tiempo. Me recorrió algo en la espina dorsal y no pude evitar comprarla y estrujarla entre mis manos, ahora pálidas de la sorpresa.

Puta mierda bendita.

En la portada de la mierda-revista, se encontraba una foto de Viktor, sí, mi Viktor, mi exnovio más querido de todos, mi único amor de toda la vida y mi mejor amigo, el primero, el de mi infancia estaba ahí. En la puta portada, besándose con una tía anoréxica, prácticamente, con grandes pechos y un trasero prominente.

La repulsión que sentí, el odio que me recorrió fue jodidamente intenso, la abrí con frustración y con mucha brusquedad, rompiendo un trozo de la portada. No me importo en lo más mínimo, un trozo de papel inservible y que total solo me había comprado para ver que decían sobre él y sobre la puta… digo esa chica.

Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Lo odiaba. Y lo odiaba aún más.

La parafernalia escrita en esa mierda, solo decía puras chorradas. Lo leí una vez más, y otra vez más. Así hasta que me lo aprendí de memoria, hasta el final.

"Viktor H. hijo de uno de nuestros directivos de empresa más importante ha iniciado una hermosa relación con nuestra modelo de Victoria Secret, hija de un codiciado empresario con el cual sus dominios hacen negocios, Skylar Mikesmall.

Tras una pequeña entrevista la pareja Skytor, no puede estar más feliz con ello, declarando más de una vez más lo muy enamorados que están el uno del otro. Nos han dicho en varias entrevistas, a parte del famoso programa Famous, que habían estado enamorados durante años y que, ahora que estaban juntos y que ambos esperaban que durará para siempre"


Comentarios:

Aritsuki246:

La verdad es que no tenía pensado en nadie en especial, ¿quieres sugerirme a la siguiente víctima de Su?

Yukina22

Me alegro de que te encanta, eso me hace enormemente feliz. ¡Gracias por apoyarlos, ellos te lo agradecen!

Guest:

Me alegro de que te encante mi Sucrette, creo que es muy original el hecho de que la Sucrette sea la manipuladora y la chica mala. Es la primera vez que

Bladlihg:

Sí, ella aprecia al Ken anterior, pues era el único chico que le inspiraba confianza, y lo confirmó cuando él la siguió al Sweet Amoris. ¿Sentirse culpable por jugar a tantas bandas? ¡Pues espera chica! ¡Aun no empezamos! JAJAJA. Ahora ya salió, ¿qué te pareció? A mi me entristece que ya vayan a ser novios o que ya sepan sus sentimientos, ahora va a ser como, ¿Y mi Kentin? ¿Y mi Armin? ¡Ya no hay citas con ellos! Solo con mi amado Castiel. Solo eso :( voy a llorar. Y respecto a lo del yuri, pues lo dije porque ese día hablamos de ello unas amigas y yo, me inspiré y al mismo tiempo no. Solo buscaba vuestra opinión, pero no es fijo.

Love You Guest

Me alegro de que te haya parecido intenso, busco eso, al menos eso es lo que espero. Me alegra que te guste, sigo intentando mejorar poco a poco y que os guste, me hace realmente feliz. Ya actualicé, espero que sea de tu agrado. ¡Y qué te pongas de buen humor me haces más feliz!

PD: Las patatas están muy ricas, sép.

PD2: Los posdatas son geniales, algo estúpidos, pero genialeeees.

PD3: ¡YO TAMBIÉN SOY TEAM CASTIEL! ¡ES TAN... CASTIEL! JAJAJJAJA

Affinity

¿Con tantas cosas a esta altura? No sé que te ha pasado, pero el hecho de que necesites capítulos de mi fic, me hace muy feliz. En serio, me enterneces y me dan ganas de actualizar más. No me las des, vosotras sois las que me animáis. Adoro a Ezrael, es tan hijo de su mamá, que me dan ganas de que se enamoré de mi para que se joda entre sufrimientos y se trague sus palabras, aunque personalmente prefiero a Nevra, es tan... asjdaskjbdasjk eso. En fin, que ya viene mucho Kentin, es uno de mis chicos, aunque amo más a Cassy jaja. Claro que va a repetir, va a repetir varias veces hasta el final. jajaja, Armin está muy bien, es genial, jo.

Gritt Guest.

Me alegro de que te encante el capítulo, ¡yo también te amo mi Su-Gritt! Muchas gracias por reconocer mi esfuerzo. Sí, lo son, es que creo que siempre serían así, sobre todo Armin. La verdad, no es necesario, más adelante decidiréis vosotras con que se quedará. Dios, que me digas que es una de las pocas que lees me hace tan feliz, ¡Muchísimas gracias te amo mucho ajbdasjj! De nada, gracias a ti por leerme.

Ana Guest

¿Torturar al gamer en que sentido? ¡Porque eso suena bien! Y sí, Kentin es un amor.

Vivi Guest

Sí, Ez es monopolizador, cosa que le dará muchos problemas. Laeti es desafortunada porque se ciega en los estereotipos de los cuentos de hadas que siempre escuchó, pero quien sabe si cambiará algún día. Y con lo de respecto a tu suerte, ¡Seguro que encontrarás a un chico tan genial!

Harmyone

Me alegro de que te encante, es una nueva personalidad que nunca he visto, y siempre he amado a las chicas atrevidas. Sí, pues imagínate a ella... jajaja. Ponte en la personalidad de Su, va a ser una zorra con todos ellos y no solo eso, pero a ver como avanza a medida que se le acumulen tantos chicos... a ver como lo desenvuelvo. La verdad no sé cuando escribiré sobre Lys porque vosotras sois las que decidís a quien ataca primero. Mucho Love desde mi cocina con mi ordenador.

Sucreanonima

No, te has confundido en lo de que Ken y Armin fueron citados en el sótano. ¡Es cierto que Lys si está por ahí a veces! Pero desde luego Sucrette no se olvida de esos detalles, y además lo repase muchas veces y no era eso. Pero bueno, no pasa nada xDD Ya has visto lo que ha pasado. Sí, la rebeldía y la osadía de alguno de los chicos pueden traerle problemas a Su, sobre todo por los diferentes chicos que salen y entran sin siquiera pensarlo. Sí, la madre de Kentin es un amor, no solo porque es amable, es muy joven y si te llevas bien con él te dice que le hablaron mucho de ti, asbjkbas es tan genial. Dios, he amado leer tu comentario, largo detallado y muy conciso sobre mí. Pues eso de lo de Kentin y las sugerentes miradas y acciones, me gusta muchísimas ganas de escribir sobre ello. Ame el capítulo 28 y espero lo de la Navidad.

Uksa

Me alegro de que te guste y que pienses que soy buena escritora. Y sobre lo de Nath... eso lo decidís vosotras, o sea quien es el siguiente y eso.

Lolita10 (Guest)

Me alegro de que te encante mi fic. Sí y eso le viene magnifico a Su. Y tranquila, haré más lemon con Armin.

Nfirefly

¡Hola otra vez! Me alegro de que me comentases otra vez. Sí y los celos de Kentin irán en aumento, por supuesto. No, nunca pondría a Laeti en medio, al menos no de momento. No creo poder hacer eso, es un relato en primera persona de Su, pero si seguís comentando así, puedo hacer eso al final. Viktor, aun queda un poco para ello. Pero espero que te haya gustado lo que puse hasta ahora.

AiliGuby

Hola, ¡me encanta que le hayas dado una oportunidad a mi historia! Me encanta que te hayas leído la historia en tan poco tiempo (porque te ha gustado) y que me digas eso sobre el desarroyo. Es bonito. Sí, está Sucrette es diferente, pero siempre he querido narrar algo como esto. Sí, pronto habrá más lemmon. Pero quiero que tenga historia. Gracias por responderme las preguntas del capítulo 7. Me servirá de mucho. ¡Prometo no abusar de tu exclavitud! JAJAJA. Besitos, gracias por leerme.


Hasta aquí el capítulo.

¡¿Qué os ha parecido?! Este capítulo también ha sido largo, bastantes páginas, me parece que os puede llegar a gustar, he quedado bastante satisfecha.

Viktor hace escena, quizás solo en una revista, pero mejor que nada, ¿no? Y Sucrette muestra por fin su verdadera cara al trío de arpías. Por fin les enseña quien manda.

¿Cuál será la reacción de Sucrette al ver la revista?

¡Gracias por leerme!


Espero que lo hayáis disfrutado mucho y que os haya encantado.

Dejadme vuestras opiniones en comentarios.

Haber si con este capítulo llegamos a los 106 o más.

Os amo Sucrettes.